lunes, 30 de octubre de 2017

En silencio... y en voz alta



En tiempo de soledad
escucho rumores dentro
así que el mar está en calma
sinceramente navego.
Ahí naufragan mentiras
encallan los fingimientos
la nobleza prevalece
y al olvido los va hundiendo.

Yo quiero alejar las sombras
y revelar mis secretos.
Pero no es nada fácil...
(¿Será por pudor o miedo?)
Cuando a veces lo consigo
–lejos de lo soberbio–
me siento mucho mejor
libre y feliz... ¡lo confieso!

Las pocas verdades mías
dejan rastro pasajero
la más hermosa ilusión
un sueño que me da aliento.
Al navegar al socaire
soy yo mismo
a salvo de tempestades
en silencio... ¡En silencio!


Y si el silencio es necesario para entendernos a nosotros mismos, la comunicación en público puede precisar del arte de la oratoria para que nos entiendan los demás.

sábado, 28 de octubre de 2017

Música y Naturaleza: Colaboración Radio Clásica

Laguna de los peces – Galende, Sanabria


He de confesar mi satisfacción por haber sido propuesto para colaborar en el programa Longitud de onda, de Radio Clásica, presentado por Fernando Blázquez y Yolanda Criado. En concreto en una serie sobre Música y Naturaleza, cuya primera parte, a modo de introducción, ha llevado el título de "Paisajes sonoros". Y en esta introducción hemos intentado dar respuesta al siguente cuestionario:
  1. Como punto de partida, ¿se puede decir que hay una música de la naturaleza? 
  2. Admitiendo que existe una música de la naturaleza, ¿cuáles serían sus sonoridades? 
  3. Desde la creatividad humana, ¿cómo es la música inspirada en la naturaleza? 
  4. Para finalizar esta introducción, ¿cuáles son las fuentes naturales inspiradoras? 
  5. Y como complemento, ¿qué obra musical puede ser representativa para ilustrar este preámbulo sobre música y naturaleza?

En esta presentación melódico-natural hemos dado una relación de obras musicales de referencia que, de algún modo, tienen que ver con el mundo natural. Obras de compositores como Beethoven, Debussy, Messiaen o Smetana. Y hemos elegido como composición representativa la Sinfonía Pastoral (1808) de Beethoven.

Pinchar en "Paisajes sonoros" para acceder a la página de Longitud de onda
Activar botón play, y aprox. desde minuto 15:00 nuestra intervención



Han quedado para posteriores programas compositores tan vinculados a la naturaleza como Sibelius, Vaughan Williams o Villa-Lobos, pues no se puede abarcar todo de una vez Y precisamente de Jean Sibelius traemos ahora aquí un poema sinfónico que siempre me ha fascinado: Cabalgata nocturna y amanecer (1901). La inspiración del compositor parece haber sido un paseo en trineo de Helsinki a Kerava, durante el cual llegó a contemplar un impresionante amanecer.

jueves, 26 de octubre de 2017

Más allá de la razón


En gran concavidad –que me sorbía–
pretendía robar sus pensamientos.
¡Profanación indigna entrando en alma ajena!

¿Algo allende la razonable barrera?

Tras del ceñudo rostro –¡prietos labios!–
el amor contenido sucumbiendo.
En lóbrega caverna luz tenue se apagaba.

Decía sin hablar... “Creo que fui feliz entonces
mientras la voluntad me obedecía.
Ahora atónito muñeco en la corriente”.

¿Algo allende la razonable barrera?

Callaba por temor... “Rompí la norma,
y ya no soy como vosotros”.
(Recelaba sufrir algún castigo)

Comprobé la cordura... Estaba.
Aflojé riendas para traspasar la razón
e ir a los confines…Mas sigo sin saber.

¿Algo allende la razonable barrera?


El pensador Michel Foucault, en su Historia de la Locura en la Época Clásica (1961), advierte que las artes plásticas y literarias nos muestran que «desde el siglo XV el rostro de la locura ha perseguido la imaginación del hombre occidental». Y el cuadro La nave de los locos (c. 1500), del pintor flamenco el Bosco, es revelador.

Historia de la locura - Foucault
I


II

martes, 24 de octubre de 2017

Ansiedad... y relajación


ATONALIDAD

En el núcleo de monstruoso torbellino
sobre olas gigantescas
–¡ansioso océano!–
olvidado de protector socaire
bahía acogedora o puerto salvador.

(Agitado por malicioso vendaval
bullendo en oleaje hostil)

Anhelando el equilibrio
la consonancia
harto del aire y del agua que a diario faltan.
Y divagando en la procura de un espacio
llevado a cada orilla
maltratado
como peonza o marioneta sin sangre.

(Confuso navegante en la calígine.
Intruso en una selva atrapado.
Cuitado en abrumador desierto.
Apátrida sin miserable refugio.)

Todo es gran vorágine.
Y huye el pensamiento de voraces ojos
que acechan
para mordisquear –furtivamente– un pedazo de sosiego
trocando la real enormidad por hechizados instantes
en devenir de gloriosa fantasía.

Y para que no nos domine la ansiedad, que es como una atonalidad emocional, hay que aprender a relajarse, para conseguir el tono adecuado y salir de ella, controlando primero la respiración (técnica de respiración diafragmática) y después distendiendo los músculos (relajación muscular progresiva).


domingo, 22 de octubre de 2017

Orgullo femenino... y galaico


La pasión para el hombre es un torrente; para la mujer, un abismo.
Concepción Arenal
Todavía no les es permitido a las mujeres escribir lo que sienten y lo que saben.
Rosalía de Castro
La educación de la mujer no puede llamarse tal educación, sino doma, pues se propone por fin la obediencia, la pasividad y la sumisión.
Emilia Pardo Bazán

Con todas las dificultades de la mujer en el mundo literario, un territorio marginal como Galicia cuenta con tres autoras que marcan otros tantos hitos y que nombro por orden cronológico: Concepción Arenal (escritora realista y pionera del feminismo hispano), Rosalía de Castro (poeta precursora, junto a Bécquer, de la lírica moderna hispana) y Emilia Pardo Bazán (novelista, ensayista, dramaturga, etc., introductora del Naturalismo en España y, por cierto, recordada en ULAD: Los pazos de Ulloa y La madre naturaleza). 

Son tres nombres importantes pertenecientes a épocas en las que el papel de la mujer en la cultura era irrelevante, y además pertenecientes a una comunidad (antes región) totalmente olvidada. Pero ahí está su obra, lo suficientemente importante -a pesar de todos los obstáculos- para que sus nombres se perpetúen.



Las escritoras gallegas del siglo XIX

viernes, 20 de octubre de 2017

La desconcertante arquitectura sanitaria

¿Centro de Salud? Pues sí

Durante las últimas décadas hemos asistido a desatinos estructurales en los edificios sanitarios, sobre todo en los centros de salud. Se han construido algunos tan pequeños que limitan la movilidad y, por el contrario, otros tan grandes que los usuarios se pierden en ellos. Ahora abundan los desproporcionados en relación a los recursos humanos y/o la población asignada. Y no entramos en el capítulo del mantenimiento porque no pararíamos de señalar carencias y chapuzas.

Son fruto de la falta de planificación o de la pura improvisación; un indicador de vergonzosa irracionalidad basculante (de la cicatería al despilfarro), que entraña incomodidad e inseguridad para profesionales y pacientes. Sorprenden los contrastes en los centros de salud: edificaciones minúsculas para albergar un equipo de salud numeroso y enormes construcciones que acogen tres o cuatro profesionales. ¡Andamos por los extremos! 

Además, sin atender a un modelo o patrón funcional.

Olvidando lo estético, asistimos a una variedad inconcebible de edificaciones con predominio de aberraciones arquitectónicas. Desde centros aislados con caprichosas formas a extraños adosados, desde bajos de edificios de viviendas a anexos de complejos ajenos (verbigracia el anexo del antiguo Hospital Xeral de Vigo y futura “Ciudad de la Justicia”). En general, para todos los (malos) gustos... 

Y si, en general, los exteriores no suelen ser hermosos, los interiores tampoco iluminan nuestras pupilas (o acaso alarman cuando favorecen el hacinamiento). 

Por eso seguimos admirando a los clásicos, que seguían patrones establecidos en la construcción de edificios, aprovechando sus ventajas: rapidez y eficacia, familiaridad y adaptación, facilidad de manejo o de movimiento y, por encima, ahorro en costes. Diseñar centros de salud en planta baja (no gasto de ascensor, no riesgos de caídas…) y luminosos (menos luz eléctrica), como los que vemos en Portugal, sin ir más lejos, son claves en este sentido.



La arquitectura sanitaria debe avanzar sin dejar de mirar atrás...
***
Enlaces relacionados en blog:

miércoles, 18 de octubre de 2017

En medicina, ¡no dos asistencias a la vez!

Desvestir un santo para vestir a otro.

Soplar y sorber, no puede ser.
Refrán
Analizamos este rosario de tuits sobre movilización de recursos por el 061…. 

Urgencia 061: ambulancia va a buscar médico a centro de salud, que tiene que dejar atención a pacientes programados. #UrgenciasMedicas 

Ambulancia del 061 tiene que recoger sanitarios de centro de salud para atender #urgencias. ¿No debiera contar con personal específico? 

Que ambulancia de 061 salga de su base sin personal sanitario propio no deja de ser cuando menos chocante. #UrgenciasExtrahospitalarias 

Ambulancia del 061 sin personal sanitario se tiene que desplazar a centro de salud para buscar un médico... Lo cuento y no me lo creen. 

061 saca a médico de familia de su consulta programada para atender urgencia lejana. Y compañeros ya sobrecargados deben asumir su agenda. 

Si #061 tiene que movilizar a facultativos de AP que prestan atención ordinaria no se puede esperar eficacia ni eficiencia asistencial. 

Salida ambulancia 061 de base > Recogida personal sanitario en centro de salud > atención urgencia > Hospital? > Regreso CS > Vuelta a base. 

Que te movilice el 061 (a veces su antojo) y tengas que dejar lo que estás haciendo = chapuza organizativa. 

 …y volvemos a concluir que es necesaria una reorganización de las urgencias.

Empeñarse en hacer dos cosas a la vez en medicina es más arriesgado que realizar malabarismos en la cuerda floja....

lunes, 16 de octubre de 2017

El médico altruista que declaró su derecho a la huelga




¿Quién no conoce a aquel médico no sólo en la ciudad, sino en la provincia, y aun en Madrid, al que desdeña profundamente? Son muchas las cosas que desdeña, y entre ellas, el dinero. Lo desdeña con sinceridad, sin alharacas. Podría ser rico; su fama de mago, más que de hombre de ciencia, le permitiría exigir fuertes sumas por las curas increíbles que realiza; pero para él existen la conciencia, el alma, la otra vida -un sinnúmero de cosas que mucha gente suprime por estorbosas y tiránicas-, y se limita a tomar lo que basta al modesto desahogo de su existir. No tiene coche, ni hotel, ni cuenta corriente en el Banco; en cambio, espera tener un lugar en el cielo, al lado de los médicos que hayan cumplido con su deber de cristianos, que algunos hay, y hasta en el Santoral los encontramos, con su aureola y todo. 

El doctor -llamémosle doctor Zutano- abre su consulta a las ocho de la mañana; y desde las cinco, en invierno, hay gente esperando en su portal, en su escalera y en su antesala, si el fámulo lo permite. Dentro ya, divídense los clientes: en un aposento aguardan los de pago, los ricos; en otro, aislado, los pobres, los que no pagan. Invariablemente, la consulta empieza por un pobre; pasa luego un rico, y así, alternativamente, hasta que el médico, rendido de cansancio, necesitando ya reparar las fuerzas con frugal almuerzo, da por terminada la faena del día. Jamás se vio ni leve diferencia en la duración de las consultas gratuitas y las pagadas. Con igual calma, con el mismo interés nuevo y fresco en cada caso, registra el doctor Zutano las peludas orejas de un faenero del muelle, que los limpios dientes, fregados con oralina, de la remilgada señorita, a la cual se dirige severo y conciso como un dómine. Porque el doctor reconoce siempre oídos y dientes ante todo, y uno de sus timbres de gloria es haber curado hasta casos de locura extrayendo, entre irónico y triunfante, una bolita de cera de un conducto auditivo. (...)

Emilia Pardo Bazán


Este es el comienzo del cuento titulado Argumento, de Emilia Pardo Bazán (1851-1921), que pueden leer completo AQUÍ. Si llegan hasta el final, lo cual les recomiendo por lo bueno y lo breve, comprobarán que el sentido del deber y el ideario laboral del médico protagonista (No conoce más ley que el trabajo. Nadie menos «burgués» y, sin embargo, nadie más enemigo de las huelgas, los meetings, las arengas y las luchas electorales. «Pillos que holgazanean y pillos que medran.» Tal es su definición, de la cual nadie le saca.), el doctor Zutano, que trabaja con una rapidez que nos recuerda a la de un sobrecargado médico de familia actual (El doctor Zutano suele preguntar rápidamente, a veces no pregunta, porque adivina.). El galeno está por encima del derecho a la huelga, que como todo trabajadotiene, y que el padre del pequeño paciente, carpintero de armar, y precisamente en esos momentos en huelga, parece negarle al verse personalmente perjudicado. Ya había anestesiado al niño, para intervenirlo quirúrgicamente y extraerle un tumor, cuando, ante las reticencias del padre, decide declararse en paro voluntario. Pero al final, después de sermonear al carpintero y escuchar sus súplicas, se deja llevar por sus principios éticos y realiza exitosamente la intervención. Las enseñanzas extraídas de esta narración breve (uno de los más de quinientos cuentos de la gran escritora), en la que se respira una fina ironía entre su seriedad, es memorable. 

Enlaces:
Catálogo de cuentos de Emilia Pardo Bazán (Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes)
Cuentos de Emilia Pardo Bazán (Ciudad Seva, títulos por orden abc)
Galicia en los cuentos de Emilia Pardo Bazán (Culturamas)
Sobre la huelga médica (en blog)

Audio de Argumento, de Emilia Pardo Bazán
De la Biblioteca Virtual Cervantes

domingo, 8 de octubre de 2017

Para la isla desierta: Gran Partita de Mozart



Sobre el divino Wolgang Amadeus Mozart (1756-1791), hablamos en el segundo capítulo de Grandes compositores y desequilibrio emocional. Allí decíamos algo bien sabido por los buenos aficionados a la música clásica, que ahora nos puede servir de apunte médico-melódico o patobiográfico mozartiano: 
Fue un niño prodigio entregado a la música desde muy temprana edad, espoleado por su padre, Leopold, músico también, quien lo llevó a una gira de conciertos cuando sólo contaba seis años. De modo que no tuvo una infancia ordinaria, sino entregada desde su más tierna edad al arte musical, circunstancia que habría de repercutir en el desarrollo de su temperamento creador. Por más que Wolfgang Amadeus fuese una persona alegre y extrovertida, que conectaba inmediatamente con las personas que conocía, le costaba mantener relaciones profundas y duraderas; en su incomprensible personalidad persistió siempre un rasgo de infantilismo. 
Ahora bien, la calidad de su obra y la madurez creativa que alcanzó nos revelan la existencia de un genio creador de la música ante el que todos los compositores posteriores han brindado pleitesía. Dominador absoluto del lenguaje musical en todas sus vertientes, Mozart compuso música instrumental y vocal, profana y sagrada, para grupos de cámara y para orquesta, conciertos y serenatas, sinfonías y óperas. Su impresionante número de obras, increíble para tan corta vida, está ordenada mediante el catálogo Köchel, de ahí que cada composición suya lleve un número de Köchel (abreviado K.) en vez del habitual número de opus.


Desde luego, no podríamos pasar sin muchas de sus esplendorosas composiciones, como la Sonata para piano n.º 11 (la de la famosa “marcha turca”), el Concierto para piano nº 21, la Sinfonía nº 40, el Don GiovanniLas bodas de FígaroLa flauta mágica, el Ave verum o el inacabado Réquiem (grab. AQUÍ). Pero debiendo elegir una obra para nuestra isla, nos decidimos a llevar una serenata; y no la deliciosa Pequeña serenata nocturna, para cuerdas, sino la maravillosa Serenata nº 10, para viento, más conocida como «Gran Partita». Es una pieza sublime, escrita para dos oboes, dos clarinetes, dos corni di bassetto, dos fagotes, cuatro trompas y contrabajo (remplazado a menudo por un contrafagot).

De los siete movimientos de la Gran Partita, traemos aquí como muestra el III, “Adagio” (para quienes deseen escuchar una interesante interpretación de la obra completa dejamos un enlace AQUÍ). Como decía Salieri sobre Mozart en el film Amadeus, la suya era la voz de Dios, la más absoluta belleza. 

miércoles, 4 de octubre de 2017

Luces y sombras de los prospectos

Fuente: ¿Qué es el prospecto de un medicamento?

Asustan los prospectos. Mi médico me aconseja no leerlos. Si los leyese no podría tomar ni una aspirina. Sabrina López


Nada más orientativo y a la vez más desconcertante que el prospecto de un medicamento. De modo que es lícito preguntarse si son buenos o malos.


Un organismo oficial dice que “los de productos de venta libre sirven para que los pacientes los lean y los entiendan, y los de venta bajo receta son para los médicos”.

Pero los pacientes se quejan, y con razón, de la dificultad para entenderlos. El lenguaje es poco comprensible para el profano y a menudo lioso.


Asistimos a un exceso de información, generalmente en un amplio formato desplegable, que acaba confundiendo o abrumando.

Y es por esa falta de comprensibilidad de los prospectos se han dado recomendaciones para su elaboración.


Son recomendaciones generales, sobre terminología (cambio de tecnicismos por términos populares), apartados del prospecto, etc.

El médico debe dar la información sobre lo que prescribe, pero eso no sucede con los medicamentos de venta libre. Valga un ejemplo de información al respecto:


Es un ejemplo enfocado a la comprensión lingüística, para el buen uso del fármaco (paracetamol), analizando términos relacionados con este analgésico y antitérmico.

Hay prospectos que asustan al paciente, hasta tal punto que el paciente puede abandonar un tratamiento necesario y poner en peligro su salud.


Y el temor surge con la lectura de todos los “efectos adversos”, recogiéndose hasta el más improbable, queriendo las farmacéuticas limitar así su responsabilidad.

En cualquier caso, podemos planteamos la no lectura del prospecto, cuando la prescripción es médica y su explicación clara, o lo contrario.


Se aconseja por varios motivos: derecho a la información y conocimiento de la toma adecuada, efectos secundarios o reacciones adversas e interacciones.

Y para aclarar un poco más, recurrimos a otro documento que nos informa del contenido de un prospecto, las instrucciones para el buen uso de un medicamento.


Se desglosan sus apartados: 1. Composición e Indicaciones, 2. Precauciones y Contraindicaciones, 3. Posología, 4. Efectos adversos, 5. Conservación.

Y si queremos reparar todavía más en las claves para entender un prospecto, la siguiente página de la OCU que incluye un test para afianzar nuestro conocimiento.


En fin, esperemos haber puesto un poco de luz en la oscuridad de los prospectos. Y todo ello, por la seguridad de los pacientes.

Qué dice el prospecto de medicamentos

lunes, 2 de octubre de 2017

La medicina en los albores de la civilización



Las más antiguas fuentes médicas escritas provienen de las civilizaciones mesopotámicas. Ya desde Mesopotamia tenemos tabillas de arcilla grabadas con un estilete, en escritura cuneiforme y han subsistido hasta hoy, al igual que la biblioteca de Hammurabi (1700 a.C. en Mari) y la de Asurbanipal (630 a.C. en Nínive). En 1902 fue encontrada en Susa una columna de basalto negro de 4 metros de alto esculpida, hoy en el museo del Louvre: el famoso Código de Hammurabi (1720-1686 a.C.), que regula la actividad de los médicos y en los cuales hasta se establece los honorarios y las multas. En este código se describe el gran desarrollo de la higiene pública, los drenajes de agua negra, la construcción de escusados, muchos artículos del cuerpo legal médico, la regulación del aborto, las transgresiones sexuales, la estructuración del ejercicio de la profesión médica, normas reguladoras de la vida social. Fue el primer código escrito de leyes de la humanidad, grabado en escritura cuneiforme en torno a la columna del soporte, el rey aparece ante la divinidad que le entrega dichas leyes. Pero el más antiguo documento médico conocido es una tablilla sumeria del tercer milenio con quince recetas médicas, encontrada en Nippur. En 1974 se descubrió la biblioteca del palacio Real de Ebla, con más de veinte mil tablillas de arcilla, muchas de ellas con información de los medicamentos utilizados y con inscripciones referentes a medicinas en varios monumentos. Los conceptos terapéuticos asirio-babilónicos se basaban en la creencia de que todos los fenómenos terrenales o cósmicos se encontraban subordinados a la voluntad de los dioses por eso el carácter teúrgico de la medicina; todas las dolencias o maleficios producidos por demonios, o las curas se explicaban a través de una correlación entre dioses, genios benéficos o maléficos existiendo uno responsable para cada enfermedad (...) 

Fragmento de "La medicina en Mesopotamia
(con algunas correcciones ortográficas y del texto) 
En: La maravillosa historia de la medicina, por Dr. Jorge Cárdenas Arévalo

Tablilla médica sumeria
(hallada en Nippur)
Enlaces de interés:
El código de Hammurabi (Leyes médicas: 215-223, recogidas AQUÍ)
Asurbanipal: primer bibliotecario de la Historia. Poema de Gilgamesh
Las tablillas de Nippur
La farmacopea más antigua del mundo
El fabuloso archivo de tablillas de los reyes de Ebla
La medicina en la antigua Mesopotamia
***
Y por la ciudad de Nippur (la de las famosas tablillas, situada en el actual Iraq) o de Nimrod, nombre del mítico rey de Mesopotamia, asirio para más señas, mencionado en la Biblia, a quien se le atribuye la fundación de la ciudad de Babel (nombre hebreo de Babilonia) y la construcción de su famosa torre, donde se confundieron las lenguas, y a quien se le relaciona con Semíramis (inspiradora de escritores y músicos, incluyendo la ópera de Rossini), su esposa según leyendas griegas, nos vamos a la pieza musical del mismo título de las Variaciones Enigma de Edward Elgar (1857-1934), de misteriosa inspiración. Y así, entre placenteros misterios médico-melódicos, continuamos a soñar con Mesopotamia, cuna de la civilización y legendaria tierra entre ríos. 

"Nimrod", de las Variaciones Enigma, de Edward Elgar

domingo, 1 de octubre de 2017

Esperanzado mirar

sonnenuntergang ostsee
(Deseaba traer esta otra foto: https://flic.kr/p/BD7wM7,
pero la función para ello está deshabilitada)

Levantémonos con ansia 
o dejémonos estar... 
Por senderos nebulosos 
de nada vale avanzar. 

Cuando la vida no llena 
imposible al frente ver... 
Todo se hace inexplicable 
en un mundo sin querer. 

Me detengo en el ocaso 
aguardando por mi sol... 
La hermosura de la vida 
está en un leve arrebol.

Esperando esperanzado 
 puedo el camino seguir... 
Quisiera andar sin engaño 
felizmente hasta morir.


Song for Hope