El médico de familia, sin el tiempo necesario, se convierte en un distribuidor de pacientes hacia otras especialidades, acotándose su campo de actuación. Se aleja del médico sanador para convertirse en el médico funcionario. Costoso para la Administración, frustrante para el médico y penoso para el paciente a la espera de una cita. Está claro que limitar este primer contacto con el paciente va a alargar y encarecer el gasto, y lo peor: es una de las causas de listas de espera pendientes de un diagnóstico. Es como la pescadilla que muerde la cola, menos tiempo para el médico de familia y más para el hospital y las especialidades hospitalarias. Aquí está el problema, el circuito fatídico: detrimento de la medicina familiar, más tiempo para especialidades médicas hospitalarias, creación de listas de espera en otra especialidad, nuevos contratos con la medicina privada.
viernes, 5 de junio de 2026
Médico y paciente: la barrera del tiempo
martes, 7 de abril de 2026
Desarrollo organizacional en los servicios de salud
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| Fuente |
viernes, 23 de enero de 2026
Sistema sanitario: ¿de confianza o desconfianza?
martes, 9 de diciembre de 2025
La difícil asunción del liderazgo sanitario
El liderazgo en salud va más allá de la simple administración de recursos y la supervisión de operaciones. Los líderes en este sector tienen la responsabilidad de moldear la cultura organizacional, influir en la toma de decisiones estratégicas y guiar a sus equipos en un entorno altamente regulado y en constante evolución. Su capacidad para inspirar y motivar es esencial para el éxito y la sostenibilidad...
El liderazgo eficaz es necesario en la medicina para fomentar un clima organizacional que promueva la seguridad del paciente.
Orquestar la sinfonía de talentos diversos.
miércoles, 19 de noviembre de 2025
Propuestas de mejora de la atención médica primaria
lunes, 4 de agosto de 2025
Un sensible ministro de sanidad
jueves, 12 de diciembre de 2024
Sistema sanitario y caídas informáticas
jueves, 5 de diciembre de 2024
Falta de médicos en la España vaciada
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| Fuente |
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| España vaciada (densidad de población) |
lunes, 11 de noviembre de 2024
Ibuprofeno 600 no, 400 sí
La cantidad diaria recomendada de ibuprofeno es de 1.200 mg, pues no se asocia con un incremento del riesgo aterotrombótico. Esta cantidad se alcanza al prescribir 400 mg cada 8 horas. Si empleamos la dosis de 600 mg, es probable que acabemos pautándola también cada 8 horas —en lugar de cada 12 horas— para evitar periodos temporales sin eficacia analgésica, lo que supondría administrar 1.800 mg diarios.
—Quería una caja de Ibuprofeno 600.
jueves, 17 de octubre de 2024
Listas de espera
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| servicios de salud, España |
jueves, 2 de mayo de 2024
Absorbentes de orina: uso y despilfarro
Absorbentes o pañales de adultos. ¿Causas de su despilfarro? ¿No tratamiento de incontinencia urinaria? ¿Financiación inadecuada? (Múltiples marcas y modelos) ¿Sistema rígido de visado de prescripción? (No contempla necesidades temporales: si se interrumpe obliga a nuevo informe) https://t.co/i9mP2lySv3
— José Manuel Brea (@xoselbrea) April 27, 2024
lunes, 8 de enero de 2024
De urgencias y colapsos del sistema sanitario
La teoría es que las administraciones sanitarias, los gestores del servicio de salud de cada comunidad, hacen "planes de contingencia", "planes de invierno", se preparan a conciencia para afrontar la avalancha de enfermos que deben hacer frente los distintos dispositivos de atención sanitaria.
lunes, 7 de agosto de 2023
El médico veterano: ¿seguir o regresar?
viernes, 28 de julio de 2023
Gestión inteligente de la demanda en Atención Primaria
viernes, 16 de junio de 2023
Planes de salud y lo que conllevan
Planificar significa actuar de una forma organizada. La planificación es un proceso, sistematizado y coherente que parte del análisis de la situación para, tras su evaluación, formular y decidir sobre el sentido y la dirección de las acciones. Tiene como objetivo la consecución de unos fines y reducir y acotar la incertidumbre.
Los planes de salud son el instrumento estratégico básico de planificación y coordinación a nivel autonómico mediante el cual se definen las políticas de salud y servicios sanitarios y se establece el marco de referencia para todas las actuaciones en el ámbito de salud de las comunidades autónomas.
martes, 9 de mayo de 2023
Sistemas de información sanitaria
La información sanitaria es la información que, directa o indirectamente, permite una mejor comprensión de la salud de la población y del impacto que sobre ella tienen las actividades de los servicios sanitarios. Incluye datos de natalidad, mortalidad, morbilidad, factores de riesgo, actividades y recursos sanitarios. Carece de sentido si no está conectada y sirve de base para la toma de decisiones sanitarias.
Los sistemas de información (SIS) se definen como un conjunto coherente de elementos relacionados. Estos pueden ser humanos, tecnológicos, organizativos y operativos. La denominación “sistema de información” nace en EE. UU. en los años 60, referida a la gestión de la información empresarial mediante métodos electrónicos. De aquí se extiende a otros campos, incluidos el sanitario.
Los SIS son de una complejidad muy variable, pero en todos ellos hay una serie de constantes: recogida, procesamiento y análisis de los datos y transmisión de la información. Cada día se dispone de mayor volumen de información, pero muchos profesionales y usuarios se quejan por su falta en determinados aspectos de la realidad sociosanitaria. Parece haber un distanciamiento entre los técnicos de la información y aquellos que la utilizan, por no disponer de información en el momento oportuno o en forma fácil de comprender.
La finalidad primordial de los SIS es informar e intervenir. Este último aspecto es esencial. La información debe facilitar la toma de decisiones de los diversos actores que operan en los servicios de salud. La pertinencia y utilidad de un sistema de información no radica en generar ingentes cantidades de datos e indicadores (“cementerios de datos”, en expresión de un epidemiólogo), sino en ser capaz de proporcionar en tiempo y forma la incorporación adecuada a la persona indicada. Para ello es preciso que esté estructurada de forma correcta, sea creíble y aceptada por los actores del sistema, recoja los aspectos clave para cada nivel de decisión y no genere unos costes excesivos.
En los SIS es necesario diferenciar entre “dato” e “información”. El dato es la expresión de una variable cualitativa o cuantitativa. Los datos son un reflejo de los acontecimientos y la información es el resultado del tratamiento de estos datos de manera que tengan un significado para un propósito específico. Asimismo, es preciso distinguir entre dato, indicador e índice. Los datos se clasifican en objetivos (hard) o subjetivos (soft). Los datos objetivos se refieren a eventos observables, mientras que los subjetivos conciernen a las percepciones de las personas sobre un asunto determinado. Un mismo fenómeno puede medirse en términos de datos objetivos y de datos subjetivos. Hay hechos que se entienden mejor a través de un método subjetivo, como las encuestas de satisfacción de usuarios. Otros, como la mortalidad y la morbilidad hospitalarias, utilizan métodos objetivos por estar los datos disponibles. Los datos o estadísticas deben traducirse en indicadores, expresados en porcentajes, tasas y ratios para facilitar su comparación. En general, los indicadores representan una sola clase de datos. Los índices se distinguen de los indicadores por combinar elementos dispares. Son medidas compuestas más complejas, multidimensionales.
Cada SIS responde a una necesidad que viene o debería venir expresada en los objetivos de la política sanitaria. Antes de establecer un SIS, se requiere una valoración cuidadosa de la relación existente entre la utilidad de la información solicitada y el coste de conseguirla, la oportunidad y pertinencia de la información demandada y el tipo de decisiones posibles. En líneas generales los SIS son útiles para:
- la planificación sanitaria y evaluación de programas de salud, siguiendo principios de eficacia, eficiencia y equidad.
- la gestión de los servicios sanitarios, buscando la racionalización de los recursos disponibles.
- la investigación y docencia. Los SIS son necesarios para elaborar hipótesis etiológicas.
- la vigilancia epidemiológica de las enfermedades y factores de riesgo, para conocer el estado de salud de la población.
El cliente del Sistema de Información es todo aquel que tenga que tomar decisiones: el profesional, la organización, el ciudadano. Su relación se debe articular mediante un contrato de servicio para obtener la información adecuada que refleje la realidad de modo comprensible.
miércoles, 19 de abril de 2023
Monstruosa gestión sanitaria
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| Mamenchisaurus [National Geographic] |
—¿Qué es más probable que haga un usuario al que le dan cita telefónica diferida en su centro de salud para que le comuniquen el resultado de un análisis que le solicitó un especialista de aparato digestivo?
A elegir una de estas tres posibles respuestas:
1. Esperar tranquilo a la cita.
2. Ir a su médico de familia para que visualice el resultado y se lo comente.
3. Ir a urgencias alegando estar peor y tener pendiente el resultado de un análisis.
Por nuestra parte, damos una respuesta alternativa que nos parece lógica:
4. Hablar con especialista de digestivo, con quien se supone que solicitó la analítica.
Pero, ¡ah!, no es posible consultar con ese especialista ni telefónicamente. Porque el problema lo engendra la monstruosidad de nuestra gestión sanitaria, cuya deshumanización comienza con el concepto despectivo de ‘usuario’.
Las demoras en la comunicación son parte de lo gris de nuestro sistema sanitario. Y con todo, bajo la claridad primaveral, deseamos ver la vida en rosa...
viernes, 28 de octubre de 2022
Profesional sanitario ante lo desconocido
No se debe trabajar sin preparación previa.
Un médico de familia expresaba su sorpresa en un foro por una cuestión laboral que repercutía en la seguridad de los pacientes. No podía entender que se enviase personal sanitario a un puesto de trabajo (en el sistema público de salud), cuyo funcionamiento desconocía, sin preparación previa. Y salían a relucir dos aspectos: la responsabilidad de la empresa –contratador– y el interés del trabajador.
El asunto me hizo llevar la mirada muy atrás... La primera vez que me enfrentaba a una consulta de medicina general, me cargaron de talonarios de recetas, P10 (antiguos volantes de interconsulta) y demás papeles, y me dijeron sin más: «¡Hala!, ya puedes empezar». Y me fui al lugar de destino cariacontecido. Por cierto, maletín, fonendo, tensiómetro y demás material por cuenta propia.
En fin, una dejadez habitual, tradicional, histórica, que se compensa –o se trata de compensar– con la buena voluntad del profesional, sea médico, enfermero o auxiliar sanitario, quien tratará días antes de que otros compañeros le informen de todo. Así ha sido ido siempre y así sigue siendo. This is Spain!
viernes, 26 de agosto de 2022
Más médicos vs. más eficiencia
- Tener más médicos no significa tener mejor sistema sanitario. En España hay 3,8 médicos por cada 1000 habitantes; prácticamente los mismos que en Italia y Suecia (3,9), Lituania, la República Checa y Bulgaria (3,7). Lideran el ranking Alemania, Portugal, Austria y, sobre todo, Grecia, con 6,1 médicos y sin embargo con una sanidad muy colapsada. La clave es la eficiencia, no el número de médicos.
- En España hay déficit de profesionales en algunas especialidades. Destacan las que han de dar soporte a la Atención Primaria (Medicina de Familia y Pediatría), Cirugía General, Anestesiología, Otorrinolaringología, Medicina Preventiva y Traumatología. El remedio es una mejor distribución de los profesionales.
- Lo peor son las malas condiciones profesionales. Se precisan condiciones adecuadas para el ejercicio profesional, que permitan mantener la ilusión por la práctica de la Medicina, y también mejores retribuciones. La solución es mejorar las condiciones profesionales y laborales.
- El caso de Francia es paradigmático. Es llamativo que tenga «sólo» 3,3 médicos por cada 1000 habitantes, pero su sistema sanitario es completamente diferente al nuestro: existe una tasa disuasoria para acudir a Urgencias, cuestionable pero aceptada; y los pacientes pueden acudir a médicos privados que colaboran con el sistema público y tienen honorarios estipulados (se reembolsa parte de los gastos).
- Esta libertad de elección promueve la competencia y la eficiencia, reduce las listas de espera y redunda en la mayor productividad de trabajadores. Nada que ver con nuestro sistema público, que envía las listas de espera a centros concertados, lo que dificulta la gestión de los pacientes.
- Nuestro sistema está muy funcionarizado y es poco eficiente. La eficiencia del sistema francés y de los países de la esfera germánica o del norte de Europa es muy alta, están poco funcionarizados, y se basan en reducir al máximo las tareas administrativas que los médicos deben desempeñar, que no aportan ningún valor añadido. Lo inteligente es desburocratizar las consultas.
- Hay pocas cosas más caras para el sistema sanitario que formar a un médico durante 10 u 11 años y después hacer que dedique una parte importante de su tiempo a tareas rutinarias, puramente administrativas, sin tiempo para atender a sus pacientes (una de las mayores quejas de éstos y de los propios médicos). Además, es una vía para que los profesionales se quemen y la Medicina sea más cara, puesto que se reduce el tiempo efectivo de exploración e interacción con los pacientes
- Pago por salario fijo vs. por servicio o rendimiento. En Alemania, Bélgica, Austria o Francia, los médicos reciben un pago por servicio prestado o por rendimiento, mientras que en el Reino Unido (donde, por cierto, tienen un déficit de médicos cada vez mayor), el pago se hace, como en España, por un salario fijo. Habrá que valorar la forma de pago más justa.
- Importancia de la Atención Primaria. En prácticamente todos esos países, la diferencia con España no la encontramos en el número de médicos, sino en su reparto: hay un sistema de Atención Primaria muy desarrollado, y no ha sido necesario hipertrofiar las plantillas hospitalarias. Hace falta planificar y tomar decisiones políticas adecuadas.
- Desorden organizativo
- Falta de incentivos
- Inestabilidad profesional
- Exceso de demanda (promovida)
- Carga de trabajo insoportable en AP*
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| Comunidades autónomas de España |



























