Pregunto por un barco lanzadera para transportar enfermos desde la costa norte de la ría de Vigo, muy poblada pero carente de hospital, a la ciudad de Vigo, al sur; un barco ambulancia que evite el más largo recorrido terrestre y temporal.
Y la respuesta inteligente es ésta:
Se necesita un barco lanzadera que funcione como una ambulancia acuática* para transportar enfermos a través de la ría. Este tipo de embarcación debe estar equipada para brindar atención médica de emergencia en el agua y trasladar a los pacientes a centros de atención médica en tierra. Además, supone disponer de inversión en equipamiento médico y de personal capacitado.
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*El barco ambulancia se considera parte de la sanidad marítima, un elemento necesario dentro del ámbito del transporte sanitario marítimo.
Al médico de familia se le debe proporcionar medio de transporte en urgencia domiciliaria. No vale "¡vaya por sus medios!"
Con esta frase lapidaria, y coletilla, manifestamos nuestra indignación por la falta de apoyo logístico para la atención a las urgencias medicas. No sucede siempre, pero no debiera suceder nunca. Y como este problema sigue -y seguirá si no hay una presión conjunta-, desde un centro de salud han elevado escritos al Valedor do Pobo (equivalente galaico al "Defensor del Pueblo"), reclamando medio de transporte para urgencias, del que extractamos dos párrafos del último.
Nota. EOXI: Estructura Organizativa de Xestión Integrada (Estructura Organizativa de Gestión Integrada).
Es la nueva y rimbombante Gerencia Integrada de Asistencia Sanitaria, que funde en una sola las anteriores gerencias: hospitalaria (H) y de atención primaria (AP). En la práctica supone una gerencia H que soporta a la AP.
Estos son dos párrafos significativos del escrito. No es una reivindicación conjunta del colectivo de médicos afectados. Es la lucha de un centro de salud por su cuenta. Difícil tienen este objetivo, legítimo, que habría de beneficiar a todos los afectados. Y una más muestra de la falta de unión de los médicos de familia.
Ayuntamiento que cede un coche para la atención domiciliaria
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TRANSPORTE SANITARIO. Es el transporte especial destinado al traslado de personas con problemas de salud, ya por urgencia o de forma programada. Es un servicio esencial para garantizar el acceso a la atención médica, especialmente para personas con movilidad reducida y en situaciones de urgencia o emergencia.
>En ningún contrato se establece la necesidad de que el médico que realiza asistencia domiciliaria deba tener coche y hacerse cargo de los gastos que genere esta actividad.
>En Andalucía, Cataluña, Madrid, Comunidad Valenciana, Galicia, etc., los profesionales denuncian que sus servicios de salud no les facilitan los medios para poder desarrollar su trabajo y que, para más inri, tienen que asumir ellos los gastos que generan estos traslados.
>El “complemento desplazamiento” es una manera de compensar a los médicos el tiempo que les lleva el desplazamiento, pero no cubre los gastos que genera tu propio coche, de gasolina y demás.
>En muchas ocasiones el profesional prefiere ir andando, si es posible, antes que coger su coche, pero en ocasiones no nos es posible y tenemos que asumir, además del coste de la gasolina, el de un parking.
>Para tener la plaza en propiedad en Atención Primaria no se exige en el contrato tener carnet de conducir. >Esta problemática se agrava en lo relativo a la seguridad de los profesionales. Los médicos no están cubiertos en caso de que se produzca un accidente en estos traslados, ya que al utilizar sus propios coches el seguro les cubre por razones particulares, no laborales.
>En un momento en el que al médico se le ha congelado (cuando no recortado) su salario, el perjuicio económico derivado de los gastos no satisfechos por la Administración relacionados con los desplazamientos para atender a pacientes podría ser la mecha que encendiera la gasolina.
En resumen, en los tiempos que corren es más necesario que nunca exigir, como parte del apoyo logístico dentro del sistema público de salud, el medio de transporte para la atención médica domiciliaria, de pacientes propios y ajenos, pues no olvidemos que se está movilizando a médicos de familia del turno de mañana para atender a pacientes de tarde, al estar los PAC inactivos de 08:00 a 15:00. Y por supuesto, lo dicho para el médico es aplicable a la enfermería de atención primaria.
En otros sistemas sí con coche de empresa, pero esto ya es otra historia...
Un médico de familia que acude al domicilio del paciente, en este caso un paciente singular... Y eso sí, se desplaza en un vehículo oficial. Como debe ser.
Valga esta infantil animación de contrapunto sonriente a nuestra sesuda entrada anterior sobre la reorganización de las urgencias, que creemos necesaria en un tiempo en el que la asistencia ha cambiado mucho. Abogamos por una atención urgente y sosegada, en centro sanitario o domiciliaria. Hacer dos cosas a la vez no es bueno, y acaso imposible ("soplar y sorber, no puede ser"). La atención programada simultaneada con la urgente está condicionada por el tiempo, que hay que repartir, con pérdida en una y otra, lo que limita las respuestas (se hacen insuficientes o inadecuadas) y favorece la comisión de errores.
El
Dr. Juan F. Jiménez nos recuerda en su blog, “Humanismo Médico vs burocracia”, la importancia de las visitas a domicilio en la medicina de familia, por ser el mejor escenario donde se desarrolla el arte de la Medicina, hasta el punto de que singulariza la actividad del médico de cabecera. Es algo indiscutible. Y ahondando en esta cuestión relevante para un galeno comunitario, nos dice que “en la visita domiciliaria se produce el
acto -cargado de significado y simbolismo-en el cual el paciente, al mismo tiempo que abre las puertas de su casa abre también las de su intimidad”. También que “las visitas al paciente en su domicilio suelen resultar el acto médico mas fecundo”, por diversas razones que refiere. Así es, ciertamente, la atención domiciliaria como esencia de la medicina de cabecera (y por supuesto también de la enfermería).
No
obstante, se suscitan paralelamente dos cuestiones. Una, la del tiempo para
realizarlas, por la rigidez de las agendas y la sobrecarga asistencial. Otra,
el medio de desplazamiento para salvar las distancias, obligadas para realizar
muchas visitas domiciliarias (no siempre es posible ir a pie o en bicicleta). Respecto a esto último, hemos de decir a quienes
no lo sepan que, salvo ambulancias para la atención urgente, no hay
disposición de vehículo oficial en nuestro sistema público de salud para
realizar los desplazamientos necesarios para una atención ordinaria, programada
o demandada, a los pacientes que se hallan imposibilitados en su domicilio,
sobre todo encamados permanentes o enfermos dependientes. Hemos tratado reiteradamente el tema bajo la etiqueta “transporte domiciliario”. Nada se ha conseguido
hasta ahora, a pesar de las demandas de los profesionales sanitarios de
atención primaria. Es
por ello que me parece oportuno traer aquí un comentario suscitado en la
entrada que el Dr. Jiménez trata de la importancia de la atención médica domiciliaria.
No haré ninguna interpretación al respecto, pues creo que es suficientemente
explicativo. Que cada cual juzgue por sí mismo.
No
trabajo en asistencia sanitaria, mi mujer sí, en AP y NUESTRO coche ha sufrido
un accidente siendo usado AL SERVICIO de la institución sanitaria del SERGAS.
Hay algo evidente, por lo que hay que luchar por ser de derecho y que expongo
en los puntos reivindicativos siguientes:
1.-
El coche es un bien (en la mayoría de los casos) que pertenece a una SOCIEDAD
DE GANANCIALES y que, en mi caso, como en otros muchos, no tenemos por qué utilizar para los desplazamientos por no estar vinculados laboralmente al
servicio de salud y el facultativo tampoco está obligado a poner su patrimonio
(coche) como medio para realizar su trabajo por no estar contemplado ni en
contrato, nombramiento ni legislación alguna aplicable.
2.-
El argumento que normalmente esgrima la administración sanitaria es que existe
un COMPLEMENTO DE DISPERSIÓN GEOGRÁFICA. Este complemente tiene como FONDO el
de retribuir la molestia de no permanecer en un único CENTRO DE TRABAJO, sino
que el desempeño profesional se realiza en diferentes puntos dispersos que, EVENTUALMENTE,
son centros de trabajo cuando se realizan actuaciones domiciliarias.
3.-En
algunos casos se transportan, en un vehículo particular, muestras biológicas
del enfermo, conllevando un riesgo potencial de contagio para el resto de
usuarios del coche (familiares, niños y otros). Además de este riesgo, también
se incumplen las mínimas medidas de manipulación y trazabilidad de estas
muestras biológicas, con grave deterioro de la calidad asistencial.
Dicho
esto INVITO a una ACCIÓN CONJUNTA de médicos y enfermeras, a nivel estatal para
hacer frente a este ABUSO que redunda en PERJUICIO ECONÓMICO, POTENCIAL RIESGO
POR RESPONSABILIDAD CIVIL, MULTAS, RETIRADA DE PERMISO DE CONDUCIR, y OTRAS
derivadas del uso de nuestro vehículo. Los pacientes no deben sufrir las
consecuencias de todo esto. Por ellos, por nosotros y por nuestros familiares
que comparten esta injusta carga, DEBEMOS ASOCIARNOS Y LUCHAR JUNTOS HASTA
CONSEGUIR JUSTICIA Y SI ES PRECISO LLEGAR HASTA LOS TRIBUNALES INTERNACIONALES
QUE PUEDAN ENTENDER SOBRE ESTE ASUNTO.
¡Ay!, en atención primaria ni siquiera se dispone de una motocicleta...
Este coche no es para el servicio de sanitarios de atención primaria
La falta de transporte domiciliario para el desempeño de la asistencia sanitaria pública en el medio extrahospitalario viene de tan atrás que, sumergidos en otras carencias, los profesionales de la atención primaria de salud ya parecen renunciar por inercia. No debiera ser así, por muchas razones ya argüidas aquí (léanse los artículos concatenados en el enlace). Siendo una obligación de la empresa pública facilitar los medios para el desempeño de las funciones, clama al cielo que en algunas situaciones de urgencia se deniegue una necesidad básica o haya que mendigarla para conseguirla. No hay derecho a una situación tan indignante, que desde afuera no se concibe. Es preciso exigir un servicio necesario para la atención primaria de salud. Los sanitarios de atención primaria no tienen ruedas...
Al médico de familia se le debe proporcionar medio de transporte en urgencia domiciliaria. No vale "¡vaya por sus medios!" #urgenciasmedicas — José Manuel Brea (@xoselbrea) julio 14, 2014
(ídem, por supuesto, para el personal de enfermería)
No creo que haya que luchar como en El Álamo, pero valga la canción de esta película en este tiempo de verano.
Médico rural en Allariz (Ourense). ¿Dr. Lorenzo? ¿Años 40?
Foto de la Biblioteca Diputación Provincial de Ourense.
(Tomada del blog "Diario de un médico de guardia", del Dr. David Simón)
Cuando los médicos rurales de otro tiempo iban a caballo (su medio de transporte domiciliario), el Colegio Médico al que pertenecía el facultativo se preocupaba de proporcionar el combustible para alimentar al animal y darle así la energía necesaria, de cara a realizar la tarea de portar a su especializado jinete hasta el hogar donde eran requeridos sus servicios. Lástima que en estos tiempos modernos no exista el mismo celo para alimentar a los vehículos motorizados que la empresa pública no facilita, o al menos para exigirle a la misma que proporcione los medios necesarios para la asistencia domiciliaria. Ciertamente las vías de comunicación han mejorado mucho, incluso en las aldeas más remotas (cada vez más despobladas), pero es un detalle a tener en cuenta sobre esta cuestión polémica.
El médico rural es un personaje insatisfecho con su vida y con la trayectoria que hasta el momento ha tenido. Se sabe y se siente superior al resto del pueblo en donde habita, probablemente debido a sus dotes como doctor profesional. Sin embargo, el resto del pueblo no lo ve así, sino más bien como una persona que tiene como único propósito el de curar a los enfermos de la comarca; si esta tarea no es satisfecha de buena manera a los ojos de los pobladores, entonces mejor que el médico muriera, pues como cantaron los niños del coro escolar, “… si no cura, mátenlo. Sólo es un médico”.
Llegó a proclamarse a finales de 2013 una noticia en la Red que los médicos y enfermeras de los centros de salud habrían de recibir con muchísimo agrado:Unidades móviles en los centros de salud. “¡Por
fin!... ¡Ya era hora!... ¡Qué alegría!... ¡No me lo puedo creer!...” Se anunciaba
la buena nueva para la Comunidad de Madrid, pero, considerando nuestro teórico Sistema Nacional de Salud, habría de esperarse que, más tarde o más temprano, esta decisión autonómica se hiciese extensiva a los servicios de salud de las demás comunidades de la Hispania invertebrada. Veamos extractada su esencia.
“La Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid
destinará más de 4 millones de euros para facilitar la actividad domiciliaria
en atención primaria mediante nuevas unidades móviles adscritas a los
diferentes centros de salud de la Comunidad. (…) la dotación
de unidades móviles de la consejería ya no se limitaran a los Servicio de
Urgencias Médicas de Madrid (Summa 112), Unidades de Cuidados Paliativos a
Domicilio y otros servicios privilegiados, ahora se extenderá a cualquier profesional sanitario que
necesite desplazarse más de un km para procurar asistencia domiciliaria a su
pacientes. Una vieja aspiración de médicos y enfermeras de los centros de
salud que hasta ahora tenían que utilizar su propio vehículo, se ve así colmada
(…) Además, se ha aprobado
la ruptura del acuerdo de asistencia con MUFACE e ISFAS de tal forma que
los médicos de atención primaria NUNCA MÁS tengan que cumplimentar recetas a mano.”
Era tan ilusionante la supuesta decisión recogida por Rafa Bravo, en su blog "Primum non nocere", que uno podía dejar de ver lo inverosímil de los
detalles (hasta se podrían extraer greguerías), que en el resumen no se recogen, ni considerar la fina ironía o el ácido sarcasmo habituales en el autor de este bulo.
Porque la coletilla final, casi tan estimulante, difuminaba toda sospecha en cualquier
mente entusiasta o soñadora. ¡Inocente, inocente! ¿Cómo creer una decisión política favorable a los profesionales de la sanidad? ¿Cómo creer incluso lo que se promete cuando luego no se cumple? Todo lo que sale por la boca, nunca llega a rodar afuera. ¡Ay!, fue
bonita la inocentada mientras no se sintió como tal. Después, el desencanto comprensible. 28 de diciembre… Riamos, por no llorar.
¡Coches para la atención domiciliaria! Parece una quimera, casi ciencia ficción. Una reivindicación de
siempre en la atención primaria de salud y una cuestión reiterada en este espacio: en forma de diálogo político-sanitario, como respuesta a un engañoso titular de prensa y, dando una vuelta de tuerca a esta carencia rodada, incidiendo todavía más en el eterno problema del transporte para la atención domiciliaria. Problema que se hace más acuciante con la subida del precio de los carburantes, y más aún con su sobreprecio por la aplicación del nuevo "céntimo sanitario" (eufemismo de "céntimos sanitarios" a sumar a los ya aplicados con anterioridad). Que hay que resolver porque es un derecho y una cuestión de dignidad, que evitaría malos tragos cuando a los sanitarios extrahospitalarios se les indica que se movilicen a una emergencia por su propios medios (sucedió en mi centro esta semana con llamada del 061, y no es la primera vez), por no haber disponibilidad de personal específico (ambulancia medicalizada) ni de ambulancias ordinarias en un momento dado (?). Desde la visión del nivel hospitalario o desde la percepción de cualquier ciudadano de a pie, resultará inconcebible que el/la médico/a y el/la enfermero/a se vean obligados a desplazarse por sus propios medios para la atención domiciliaria, y tal vez, extrañados, los desconocedores frunzan el entrecejo. Pero es lo que hay, lo que tenemos: carencia de vehículos para tal menester.¿Habrá que pedírselos a los Reyes Magos? ;)¡Hum! No es asunto menor y la vocación de servicio también tiene su límite.
“Vigo es la única ciudad gallega que multa a los coches sanitarios. El Sergas negocia, quiere que el Concello les facilite un distintivo” Este titular de prensa parece una chirigota, porque si se trata de coches sanitarios “oficiales” es de suponer que ya llevan el distintivo del SERGAS (Servizo Galego de Saúde). Y el contenido del artículo me empuja a otras consideraciones... De lo que tengo conocimiento es que en alguna ocasión se ha tratado de negociar un distintivo para evitar multas a los recursos humanos de los centros de salud, es decir a los sanitarios que trabajan para la empresa pública (médicos/as y enfermeros/as) y que ponen a su disposición sus coches particulares. En este caso, el SERGAS tiene que hacer algo más que negociar: proporcionar los medios para la atención sanitaria en todo su ámbito asistencial, incluidos los vehículos para la domiciliaria. Lo que se da por hecho en cualquier administración pública, no ocurre en la sanitaria. Y la fuerza de la costumbre impide la revisión de esta grave anomalía. Las tímidas reivindicaciones, sobre todo por enfermería, no han logrado hasta ahora su objetivo. El tratamiento en los medios tampoco ha sido el adecuado, dejando patente un gran desconocimiento de la situación real. Pero debe quedar claro quelos sanitarios públicos no tienen obligación de tener coche (ni siquiera carnet de conducir); sus contratos no lo obligan a disponer de medios privados para su función pública. Se les exige capacitación profesional, faltaría más, pero no habilidad conductora. Por eso ya va siendo hora de solucionar el eterno problema del transporte domiciliario, traído repetidamente a este blog (incluso en forma de ‘‘diálogo político-sanitario’’, como se puede comprobar al pie del artículo al que conduce el enlace).
El Payaso - No me lo puedo creer
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Consideración anexa. Para la atención domiciliaria no se pide un coche con la tecnología de un Ferrari, por supuesto, ni con la belleza de un Citroën DS, aquel fabuloso ‘‘Tiburón’’, sino un modesto utilitario.
Buscando información sobre el eterno problema del transporte para la atención domiciliaria, me encuentro con una consulta en la página de “CCOO Sanidad Canaria’’. A la pregunta “¿cómo realizo el desplazamiento?”, se da la siguiente respuesta:
“Las instrucciones anuales sobre retribuciones del personal de EAP prevén una compensación por desplazamientos (…) Por otro lado, se debe también considerar que el Tribunal Supremo, en sentencia de 1997, determinó que el complemento de dispersión geográfica compensa los gastos de desplazamiento en los Equipos de Atención Primaria, por lo que no procede facilitar medios de transporte al personal.”
Pues bien, si el status quo va a quedar así ad eternum, por la conformidad general de los profesionales sanitarios, no cabría plantearse nada. Pero si en vista de recortes salariales que afectan, entre otros, al complemento de dispersión geográfica, sin tener en cuenta el alza de combustibles y el incremento de gastos de mantenimiento de vehículos particulares, les pregunto a los interesados: ¿no sería pertinente reclamar ahora con firmeza la facilitación de medios de transporte para la atención domiciliaria? ¿No es esto tan importante, o más, que Internet en las consultas?
No sé si escucho el silencio, voces a favor o el soplo de la indiferencia… (Intuyo pocas reivindicaciones en este apartado)
Asnos salvajes (de El carnaval de los animales)– Saint-Saens
Indemnizaciones por razón de servicio. 2) Desplazamiento dentro del término municipal por razón del servicio.
Nota.- Un experto sindicalista me ha asegurado que el complemento de dispersión geográfica no se estableció para sufragar el desplazamiento, sino para compensar la "penosidad" de su realización.
Diálogo entre el Dr. Abré, médico de familia, y el diputado Vivales:
Dr. Abré.- No entiendo porqué tengo que poner mis medios para realizar un servicio domiciliario público.
Sr. Vivales.- Es que le va en el sueldo.
Dr. Abré.- Creo que el complemento de dispersión geográfica trata de compensar la penosidad del desplazamiento, en ocasiones fuera de la jornada, no la gasolina.
Sr. Vivales.- Es posible…
Dr. Abré.- ¿No está claro?
Sr. Vivales.- Aquí casi nada lo está.
Dr. Abré.- Cuando estudié la carrera nadie me dijo que para ejercer como médico necesitaba tener un vehículo, ni siquiera carnet de conducir.
Sr. Vivales.- Bueno, hoy en día todo el mundo…
Dr. Abré.- Además, ese complemento se imputa en la declaración de la renta; en cambio usted no tiene que declarar sus dietas y primas por kilometraje.
Sr. Vivales.- Es la ventaja de ser político.
Dr. Abré.- Entonces… me equivoqué de carrera.
Sr. Vivales.- (Silencio y sonrisa cínica.) C’est la vie!
*Según el artículo 17.2b de la Ley 35/2006 (del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas), diputados y senadores, miembros de las asambleas legislativas autonómicas, concejales de ayuntamiento y miembros de las diputaciones provinciales, cabildos insulares u otras entidades locales, quedan excluidos de tributar por la parte que se les asigne para gastos de viaje y desplazamiento.