lunes, 28 de febrero de 2011

Recaudar y recaudar, aunque signifique enfermar


Las políticas “recaudatorias” se suelen establecer de espaldas a los contribuyentes, sin atender a valores sociales ni circunstancias. Y en materia de juego sin preocuparse por la salud de los ciudadanos.

Este comentario se deriva de una crítica a la instalación de cajeros en las salas de bingo, porque pueden incrementar la adicción al juego (ludopatía): Si no se ponen límites, aumentará la cifra de ludópatas.
“Lo que es sangrante es que luego la Consellería de Sanidade se permita el lujo de hablar de las ludopatías como un problema de salud.”
Aumentará el gasto en juego (negocio) y con ello la recaudación fiscal (al parecer ha descendido). Por supuesto se añadirán dramas personales y familiares, trastornos psicológicos, accidentes por falta de sueño y de concentración, consumo de psicofármacos y consecuente gasto –farmacéutico y sanitario–. O sea, se incrementará un problema de salud pública. Pero esto le importa poco, o no le tiene sin cuidado, a la autoridad que vela por sus amados administrados.

Viendo la regulación de máquinas tragaperras, bingos y demás juegos de azar, pienso que sería preferible la PROHIBICIÓN DEL JUEGO. En nombre de la salud, porque esos negocios del entrenamiento pueden ser causa de enfermedad, y de la libertad bien entendida. Aunque siempre nos quedará Las Vegas...

Viva Las Vegas – Elvis Presley
La ciudad de Las Vegas, en el estado de Nevada –EE.UU.–, es famosa por sus casinos y considerada la Capital Mundial del Entretenimiento
***
Es necesario que el ser humano se distraiga, que se aleje de lo esencial. El entretenimiento es una forma de alejarse de lo que realmente es: un ser miserable y mortal. Blaise Pascal

Lo divertido no es lo contrario de lo serio, sino de lo aburrido. G. K. Chesterton

Sobre el entretenimiento (distracción, diversión, pasatiempo, recreo, juego)
Entretenimiento: cualquier actividad que permite a los seres humanos emplear su tiempo libre para divertirse o recrear su ánimo con una distracción, evitando el aburrimiento y evadiéndose temporalmente de sus preocupaciones, alegrándose o deleitándose; por ejemplo, jugando* o leyendo. El entretenimiento forma parte de la amplia familia del ocio. Y hay una «cultura del ocio» que se ha convertido en un sector floreciente de la actividad económica (parques temáticos y de atracciones, industrias del cine, la música, los videojuegos y el deporte, etc.), en una «industria del entretenimiento» o «negocio del espectáculo» (show business): la «farándula».

*El juego, a diferencia del deporte, no busca la competición. Tipos de juegos: juegos tradicionales o infantiles (de patio o de calle: corro, pídola, tabas, canicas, peonza, aro, cometa...), juegos de mesa (parchís, tres en raya, dominó, ajedrez, naipes...).

Juegos de niños (1560), Pieter Brueghel el Viejo
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Yo creo que habría que inventar un juego en el que nadie ganara. J. L. Borges

AFORISMOS SOBRE EL ENTRETENIMIENTO
  • Cuando el diablo no tiene que hacer, en algo se ha de entretener. (Refrán)
  • ¡El hombre es un animal que juega. (C. Lamb)
  • La vida es demasiado corta para desperdiciarla jugando ajedrez. (Byron)
  • Pensemos que los juegos de los niños no son tales juegos, y que es preciso considerarlos como sus más serias actividades. (Montaigne)
  • Es un juego de niños. (Dicho) [Es algo fácil]
  • Yo creo que habría que inventar un juego en el que nadie ganara. (Borges) 
  • El deporte gusta porque halaga la avaricia, es decir, la esperanza de poseer más. (Montesquieu)
  • El deporte es una estilización de la guerra. (F. Umbral)
  • Sólo existen tres deportes: el toreo, las carreras de coches y el montañismo. El resto son simples juegos. (E. Hemingway)
  • El fútbol es la única religión que no tiene ateos. (E. Galeano)
  • El fútbol es el consuelo de las masas.*
  • La historia del toreo está ligada a la de España, tanto que, sin conocer la primera, resultará imposible comprender la segunda. (Ortega y Gasset)
*Incluso parece tener efecto curativo: cuando hay un partido de fútbol disminuyen las citas médicas y las consultas urgentes.


ANEXO: POEMAS SOBRE EL ENTRETENIMIENTO
[Juego, deporte, fútbol, toreo...]
Ajedrez, Jorge Luis Borges* [Análisis AQUÍ]
Pasatiempos, Nicanor Parra [y AQUÍ]

*Este poema, compuesto de dos sonetos, forma parte del libro El hacedor (1960). En palabras del poeta, “El ajedrez es uno de los medios que tenemos para salvar la cultura, como el latín, el estudio de las humanidades, la lectura de los clásicos, las leyes de la versificación, la ética. El ajedrez es hoy reemplazado por el fútbol, el boxeo o el tenis, que son juegos de insensatos, no de intelectuales”.
En su grave rincón, los jugadores
rigen las lentas piezas. El tablero
los demora hasta el alba en su severo
ámbito en que se odian dos colores.
–Lectura AQUÍ (por el poeta)

**Modos de entretenimiento inverosímiles, irreverentes o risibles.

–JUEGOS INFANTILES
Adivinanza, Gloria Fuertes
Gallinita ciega, Gloria Fuertes
La granada, Miguel Hernández* –adivinanza [+ otros poemas]

*Octava real del poemario Perito en lunas, primer libro de poemas de Miguel Hernández, en el que sus 42 poemas son octavas reales, considerado como neogongorismo en estilo y arte –poético– de adivinanzas. [Perito en lunas, exhibicionismo de arte puro y demodé.] 

–DEPORTE
Estadio de noche, Günter Grass
Fútbol sin parar, Gonzalo Rojas

Lentamente ascendió el balón en el cielo.
Entonces se vio que estaba lleno el graderío.
En la portería estaba el poeta solitario,
pero el árbitro pitó fuera de juego.
G. GRASS, Estadio de noche

Corrida de toros en Ronda, Federico García Lorca
Fiesta de toros en Madrid, Leandro Fernández de Moratín [y AQUÍLectura AQUÍ
La Fiesta Nacional [I], Manuel Machado*

*Es un poemario de 1906.

Salta el toro
en la arena.
Bufa, ruge…
Roto, cruje
un capote de percal…
M. MACHADO, La fiesta nacional
–Lectura AQUÍ

jueves, 24 de febrero de 2011

Dr. W.C. Álvarez: Viva en paz con sus nervios


Durante el segundo o tercer año de carrera, me hice con un libro del Dr. Walter Clement Alvarez (1884-1978) titulado Viva en paz con sus nervios*, que en su momento me dejó vivamente impresionado. Trataba de multitud de síntomas que aquejan con frecuencia a la gente y que la lleva a buscar una causa orgánica sin éxito, porque tienen un origen psicosomático. Este médico norteamericano, cuyo nombre figuraba abreviado como W. C. Álvarez, tenía ascendencia hispana. Su padre, médico también, era un asturiano que emigró a USA; cursó su carrera en San Francisco y como Dr. Luis Fernández Álvarez ejerció en Honolulu, la capital de Hawai, donde fundó un hospital para enfermos de lepra.

Entre otros centros sanitarios, el Dr. W. C. Álvarez trabajó en la famosa Clínica Mayo de Rochester, Minnesota, y se interesó especialmente por la medicina psicosomática. Desde principios de 1950 comenzó a escribir una columna médica que se hizo muy exitosa en diarios y semanarios. Su bibliografía es extensa, mayormente de divulgación, sobre problemas psicosomáticos y encuadrados en el ámbito de las Humanidades Médicas. Un cuadro somatoforme lleva su nombre: el síndrome de Álvarez, una inflamación abdominal de origen psicógeno, sin exceso de gas ni otras alteraciones. Y se ha establecido un premio en su memoria (The Walter C. Alvarez Memorial Award), que se otorga como reconocimiento a la excelencia en comunicaciones de cuidados de salud, pudiendo ser el premiado miembro o no de la Asociación Americana de Médicos Escritores.

Del libro del Dr. W. C. Álvarez, que aún poseo, en una edición rústica de la desaparecida editorial Bruguera, tomé muchas frases que me parecieron interesantes. Sus recomendaciones siguen siendo válidas en una época en la que han aumentado los trastornos de ansiedad, o mejor dicho todas las alteraciones psíquicas recogidas bajo el epígrafe de “trastornos neuróticos, relacionados con el estrés y somatoformes, reunidos por su asociación histórica con el concepto de neurosis, entre los cuales están la ansiedad fóbica, el pánico, la ansiedad generalizada, el trastorno obsesivo-compulsivo, los trastornos de adaptación, los trastornos somatoformes (somatización, hipocondría), etc.

De las frases interesantes del Dr. W. C. Álvarez que recogí cuidadosamente, reproduzco a continuación una selección y resalto las que me parecen clave, no sin antes decir que uno de los dichos favoritos del autor era de su admirado William Osler (tan renombrado en este blog): “La medicina es un arte, no un negocio, una vocación, no un comercio”.

Y sin más, les dejo con las sabias palabras del Dr. Álvarez.

*Álvarez, W. C. Viva en paz con sus nervios. Barcelona: Bruguera, 1976.


¿Es posible que sean los nervios?
  • Sigo maravillándome de que tantas personas hayan dejado de comprender que exista la menor relación entre sus enfermedades orgánicas y las severas crisis emocionales que han atravesado.
  • Da pena pensar que miles de personas van de un médico a otro en busca de un medicamento o una operación, cuando todo lo que necesitan es que les ayuden a resolver un problema emocional.
  • A muchos nos da demasiada vergüenza que nos califiquen de nerviosos.
  • A veces se “necesita” una enfermedad como muleta mental (enfermedad útil).
  • La mayoría de seres humanos experimenta un deseo irreprimible de descargar la mente de problemas y pesares.
  • Incluso el paciente con un cáncer o una enfermedad cardiaca, tiene mayor necesidad de que le den ánimos y confianza y de que le enseñen a vivir, que de un medicamento o una operación.
  • Si el paciente estuviese enterado de la relación mente-organismo –relación psicosomática–, habría sospechado de una conexión entre la inquietud, el pesar o la fatiga y la enfermedad que siguió.
  • El caso inverso a la enfermedad psicosomática es la psomatosíquica; en este caso, una dolencia orgánica repercute emocionalmente.

Enfermar por culpa de los nervios
  • Cuando los médicos no encontramos ninguna anormalidad que explique un dolor, una molestia o un trastorno, presumimos que es de naturaleza “funcional” o no orgánica.
  • Aun estando seguros de que un dolor o una enfermedad son producidos por la mente, debemos examinar al paciente; un problema orgánico puede provocar una tormenta emocional.
  • La única manera de manifestarse un malestar mental consiste en un dolor, un sufrimiento, una desazón, un ardor, un cosquilleo o un entumecimiento en alguna parte del cuerpo.
  • Un cerebro hiperactivo puede producir síntomas nerviosos.
  • Los individuos difieren grandemente en su modo de reaccionar a una emoción.
  • La emoción no sólo puede producir por sí misma una enfermedad, sino que puede poner de manifiesto los síntomas de una dolencia que se mantenía latente.
  • Recuerdo a cierto número de personas que estoy casi seguro que murieron de miedo.
  • La emoción puede sensibilizar o insensibilizar.
  • Desaparecida la tensión, el dolor puede desaparecer.

Los “nervios” pueden producir verdadero dolor
  • El dolor psíquico es constante, no cesa ni de noche ni de día (el orgánico es intermitente, cesa y vuelve) y se revela como inespecífico (“mariposas”, “pellizcos”…). No es imaginario ni forzosamente benigno.
  • El miedo a la enfermedad agrava la enfermedad.
  • Formarse una opinión del paciente por deducciones: cuenta las cosas rápidamente y con claridad o lenta y confusamente; dolor, pe. abdominal en un área reducida, en períodos cortos (orgánico) o en área extensa y constante (nervioso); quejas por problemas insignificantes: manchitas, puntitos, pecas… (nervioso)
  • Valorar la posibilidad de comprobar en su propio hogar a un ama de casa muy minuciosa, atareada y exigente consigo misma.
  • El individuo hipersensible sufre a menudo por molestias sin importancia, acudiendo rápidamente al médico por la mínima.
  • Hacer perder el miedo. Se puede ayudar a quienes tienen “accesos raros” sólo si se les hace ver el origen de éstos y porqué ocurren.
  • El escotoma centelleante (veinte minutos de visión borrosa o una línea brillante en zigzag) es inofensivo; es un síntoma de la jaqueca. Y la jaqueca está motivada por tres causas: propensión hereditaria, esfuerzo o tensión continuados (pe. exceso de trabajo o infelicidad) y un “gatillo” capaz de disparar el ataque.
  • He llegado a la conclusión de que el único medio de reducir la frecuencia de ataques de jaqueca es vivir una vida sencilla y dichosa, más sosegada y menos tensa.
  • Dos normas para reducir la tensión: hacer una sola cosa a la vez y no señalar un tiempo límite para realizar el trabajo.
  • ¿Por qué ponerse muy “acalorado”? Hay que tener el valor de saber callarse y desechar el hábito de enojarnos al oír o leer cosas con las que no estamos conformes.
  • Sobreponerse a los disgustos. Quien se ensimisma, se pone huraño y no cesa de hablar de injusticias atrae una enfermedad.
  • Relajación muscular. Tratar de relajar los músculos y aprender a reposar a voluntad.

Dominar el hábito de inquietarse y no avergonzarse
  • Reconocer que ciertas inquietudes carecen de fundamento.
  • No acongojarse por costumbre. Hay personas ilógicas que se inquietan y desazonan a todas horas de un modo estúpido; algunas sufren fobias o miedos ilógicos.
  • No contagiar a los hijos inquietudes innecesarias.
  • Temores de los ansiosos crónicos: a perder el juicio, al suicidio, a la soledad, claustrofobia, a enfermedades cardíacas, al cáncer, a morir, a desmayarse, aprensión sin saber por qué, múltiples, a todo.
  • Todos deberíamos combatir la ansiedad como una “costumbre pésima”.
  • Dejar de pensar en lo que sucedió y pudo ser evitado o en lo que pudo ser y no fue. Nadie ve el futuro.
  • Tres máximas para los acongojados (consejos del Dr. Austen Riggs): 1º) preguntarse ¿es mi problema?; 2º) si lo es, ¿puedo yo resolverlo?; 3º) si puede ser resuelto por alguna persona experta acuda a ella.
  • Otra recomendación: viva encerrado en el día de hoy. Los problemas hay que resolverlos de día, la noche es para dormir.
  • Para sobreponerse a una fobia hay que combatirla: “haz aquello que te inspira miedo y éste habrá muerto”.*
  • Al hipocondríaco es imposible tranquilizarlo en cuanto a su salud; no se puede conseguir que viva confiado mucho tiempo. Si un médico le prescribe diez medicamentos a la vez, es maravilloso.**
  • Nadie debe avergonzarse de ser nervioso y sensible. Pensemos en la brillantez de las persona ligeramente maníacas; posiblemente grandes escritores, músicos, etc., fueron un poco maníacos y estuvieron al borde de la psicosis.
  • Casi todo el mundo tiene un punto que se sale fuera de la raya. El “umbral emocional”, o punto crítico, difiere de unas personas a otras.
*El miedo es una emoción primaria por la aversión natural a un riesgo o una amenaza. La fobia es un miedo intenso e irracional, un trastorno de ansiedad que se manifiesta al exponerse al objeto concreto de ese miedo.
**La hipocondría es la preocupación excesiva a padecer una enfermedad grave.

[Las frases de la segunda parte del libro, que trata sobre el “arte de vivir”, podría considerarlas para un futuro, según la acogida de estas otras editadas.]

Sinfonía Nº 2 “La era de la ansiedad” (Final), Leonard Bernstein
***
Anexo: Ansiedad y Trastornos de ansiedad

1. La ansiedad es una sensación de nerviosismo, preocupación o malestar que forma parte de la experiencia humana normal. El trastorno de ansiedad aparece cuando la respuesta al estrés es desproporcionada o cuando la persona se ve desbordada por los acontecimientos. La ansiedad está presente en una amplia gama de trastornos psiquiátricos, incluidos el trastorno de ansiedad generalizada, el trastorno de angustia y las fobias. Todos estos trastornos presentan una aflicción y una disfunción relacionadas con el miedo. [Manual Merck]

El miedo es una respuesta emocional, física y conductual ante una amenaza externa inmediatamente reconocible (p. ej., un intruso, un auto que pierde control sobre hielo). La ansiedad es un estado emocional estresante y displacentero que provoca un sentimiento de nerviosismo y desasosiego, y sus causas no están claras. La ansiedad está menos vinculada al momento exacto en el que se produce la amenaza y puede ser anticipatoria (antes de la amenaza), persistir cuando ya ha pasado u ocurrir sin una amenaza identificable. Un cierto grado de ansiedad es adaptativo, pero más allá de un determinado nivel provoca disfunción y angustia excesiva. En ese momento, se trata de un problema maladaptativo y se considera un trastorno

2. EpidemiologíaLos trastornos de ansiedad constituyen los trastornos mentales más frecuentes. Sin embargo, a menudo no se reconocen y, en consecuencia, no se tratan. Una ansiedad crónica con inadaptación que no recibe tratamiento puede contribuir con otros trastornos médicos generales o interferir en su mejoría. La aflicción inmediata o posterior al haber sufrido o presenciado un evento traumático abrumador ya no se clasifica como un trastorno de ansiedad, sino como como trastornos por estrés postraumático.

3 Etiología. Las causas de los trastornos de ansiedad no se conocen bien. Pueden ser una respuesta a factores estresantes ambientales, como la finalización de una relación importante o la exposición a un desastre que pone en peligro la vida. Algunos trastornos médicos generales pueden producir directamente ansiedad: hipertiroidismo, feocromocitoma, insuficiencia cardíaca, arritmias, asma, EPOC, fármacos y productos estimulantes (corticosteroides, cocaína, anfetaminas, cafeína), así como la abstinencia de alcohol, sedantes y algunas sustancias ilícitas.

4 Clínica. La ansiedad puede aparecer bruscamente, como sucede en un ataque de pánico (crisis de angustia), o de manera gradual. En el ataque de pánico hay síntomas cognitivos (miedo a morir o a perder el control, sensación de irrealidad) y síntomas somáticos (dolor o molestias torácicas, mareos, sensación de ahogo, palpitaciones, sudoración, temblores, agitación). Puede ser pasajera o durar años. Su intensidad varía desde un leve resquemor a un pánico intenso. Los trastornos de ansiedad pueden ser tan angustiantes y perturbadores que pueden llevar a la depresión. Pueden coexistir un trastorno de ansiedad con uno depresivo (Trastorno mixto ansioso-depresivo).

5 Diagnóstico y Dx diferencial. Se basa en sus signos y síntomas característicos. Hay que excluir causas orgánicas: trastornos cardíacos (insuficiencia cardíaca, arritmias), trastornos endocrinos (hiperadrenocorticismo, hipertiroidismo, feocromocitoma), trastornos respiratorios (asma, EPOC). La fiebre también puede originar ansiedad. Se realiza exploración física y se solicitan pruebas de laboratorio para una aproximación diagnóstica.

La anamnesis orienta: los antecedentes familiares de trastornos de ansiedad ayudan a establecer el diagnóstico: algunos pacientes parecen heredar una predisposición a padecer los mismos trastornos de ansiedad que tienen sus familiares, o a través de un comportamiento aprendido.

TOTAL ANSIEDAD > 4 ítems
TOTAL DEPRESIÓN > 3 ítems

6 Tratamiento. Variable según la intensidad de la ansiedad, siendo inmediato en crisis de angustia. Se emplean psicofármacos (benzodiacepinas y antidepresivos). Se usa la psicoterapia (p. ej. terapia conductual) si está indicada. Y tratamiento causal si determinamos una etiología orgánica. 

Todos los trastornos de ansiedad pueden ocurrir junto con otras afecciones psiquiátricas (co-morbilidad), que habrá que enfocar en cada caso.

miércoles, 23 de febrero de 2011

30º aniversario del 23-F


Han pasado treinta años desde el intento de golpe de Estado en Hispania,
a poco de su recién recuperada democracia. 
El 23 de febrero de 1981 un grupo de guardia-civiles capitaneados por el teniente coronel Antonio Tejero irrumpió en el Congreso de los Diputados, durante la  investidura de Leopoldo Calvo Sotelo como presidente del Gobierno, tras dimitir Adolfo Suárez. 
A los más jóvenes no les provocará ninguna emoción, por no ser conscientes de los hechos en aquellos momentos o no haber nacido todavía. Quienes lo vivimos, comprendemos el valor de residir en un estado libre, aunque no sea ni de lejos el ideal.

martes, 22 de febrero de 2011

Creación de enfermedades y Espectro de Síndromes de Disregulación


Primeramente, en relación a la polémica cuestión de la creación de enfermedades, reproduzco parte de un texto del periodista Miguel Jara titulado "Una máquina para inventar enfermedades":
Durante los últimos años se ha publicado mucho sobre el fenómeno que los anglosajones denominan disease mongering o tráfico de enfermedades. El concepto de enfermedad está estirándose todo lo posible para abarcar a la mayor cantidad de personas que sean catalogadas como “enfermas”, aunque no lo estén, claro. El objetivo es que todo el mundo esté medicado para algo. Pero hoy no vamos a tratar sobre ninguna de ellas (…) Resulta que el escritor Mike Adams ha desarrollado un invento por el que cualquier persona puede crear su propia enfermedad mental. Con ello trata de poner en evidencia los enormes intereses creados que hay en torno a determinadas enfermedades que no lo son y que sólo existen como excusa para vender más fármacos. Adams ha denominado a su invento La máquina de crear enfermedades. (…)
Adams denuncia que la psiquiatría en buena medida hace tiempo que perdió el rumbo y se ha convertido en parte del marketing de las farmacéuticas. Lo cierto es que multitud de especialistas han cuestionado durante los último años “enfermedades” como la Fobia social, con la que se diagnostica a personas a las que les cuesta hablar en público; el Síndrome de las Piernas Inquietas, ciertos problemas nerviosos de origen desconocido reconceptualizados como “enfermedad” por determinado laboratorio interesado en vender antidepresivos; o el Déficit de Atención con o sin Hiperactividad, la inquietud propia de la infancia y pubertad. (…)
Este controvertido tema continúa en el candelero y seguramente dará mucho que hablar en el futuro, no sólo porque el mundo seguirá moviéndose por intereses (el de la medicalización de la vida es uno de ellos), sino también por la complejidad del llamado Espectro de Síndromes de Disregulación (Dysregulation Spectrum Syndrome), entre los que se incluyen:
  • fibromialgia
  • síndrome de fatiga crónica
  • colon irritable
  • vejiga irritable
  • migraña
  • síndrome de piernas inquietas
  • dismenorrea primaria
  • alteración de la articulación temporomandibular
Todos estos síndromes tienen en común una alta asociación con el estrés, físico o psíquico, el cual produce una alteración de la neurohormonorregulación y de los mediadores hormonales; un ejemplo es la disminución de los niveles de serotonina que provoca alteraciones del sueño, en concreto insomnio (interesante artículo relacionado: “Controversias en fibromialgia”). El hecho de que se tilden algunos síndromes de “enfermedades inventadas” no significa que los pacientes no aquejen síntomas, no niega el sufrimiento de quienes los padecen, aunque se pueda cuestionar la interpretación correcta de muchos cuadros clínicos difíciles de etiquetar ciñéndonos a criterios diagnósticos y al no existir pruebas determinantes. Ahora disponemos de mayor información a nuestro alcance, de muchísima información; lo difícil es utilizarla e interpretarla correctamente y eludir la manipulación.

domingo, 20 de febrero de 2011

Lo peor de la esencia hispana


Veamos tres ejemplos (extraídos de noticias de prensa) que reflejan lo peor de la esencia hispana, en el marco de la deshonestidad.

Castigan a un guardia por no poner suficientes multas, a pesar de que su comportamiento profesional era ejemplar en todos los sentidos.
(Hay que sacar pasta a cuenta del sufrido contribuyente y hay que joder al trabajador por no haber jodido al ciudadano)

Una mujer que vive de la política… digo, que trabaja al servicio del pueblo, cobraba tres sueldos de órdago; y ante las insistentes críticas, su partido la deja con dos.
(¡Ay!, mientras se cacarea con la “igualdad”, se mantienen privilegios para unos –minoría–y se incompatibiliza al resto; adiós a la equidad constitucional)

El padre A., un sacerdote que no parece ser tal, líder de una Junta de Esclavos Espirituales, se aprovecha de la buena fe de sus feligreses para enriquecerse.
(Un nuevo caso de uso de la religión como amparo de la buena fe, para que sigan disminuyendo los creyentes en un tiempo de incredulidad)

¿Hasta cuándo seguiremos enarbolando la bandera de la estafa, el privilegio y el engaño?

viernes, 18 de febrero de 2011

Música del siglo XX: Obras fundamentales


Para hacerse una idea de la música clásica del siglo XX, presento hoy, a modo de apéndice del tercer capítulo de la historia musical, una lista de obras fundamentales (por orden abc de compositores), elaborada en base a diversas aportaciones de melómanos y a mi propio criterio. La técnica de algunos de estos creadores fue aprovechada por músicos y grupos del ámbito rock, como Pink Floyd, Mike Oldfield, Frank Zappa y otros, cuyas sonoridades relacionarán los lectores de buen oído musical.

De la llamada música de vanguardia, dejo enlaces a interpretaciones de algunas de las obras más vanguardistas o en cierto modo novedosas, no siempre de fácil comprensión para los oídos más hechos a la melodía previsible. Seguro que no están todas las que son, pero con certeza son todas las que están.

[Orden abc de compositores]

Nixon in China de John Coolidge Adams

Adagio para cuerdas (adaptación coro:“Agnus Dei”) de Samuel Barber

Concierto para orquesta y Música para cuerdas, percusión y celesta 
de Béla Bartók

Wozzeck y Concierto para violín "A la memoria de un ángel" 
de Alban Berg

Secuencias y Sinfonía de Luciano Berio

Sinfonía Nº 2 "La edad de la ansiedad" y West Side Story 
de Leonard Bernstein

Schelomo de Ernest Bloch

Repons y El Martillo sin Retorno de Pierre Boulez

Peter Grimes y War Requiem de Benjamin Britten

Concierto para piano y orquesta y Doctor Faust de Ferruccio Busoni

Preludios y sonatas para piano preparado de John Cage

Sinfonía India de Carlos Chávez

Primavera Apalache de Aaron Copland

Pelléas et Mélisande, Estampes y La Mer y de Claude Debussy

Al oír el primer cuco en primavera de Frederick Delius

La Péri de Paul Dukas

Preludio y fuga sobre Alain y Réquiem de Maurice Duruflé

Métaboles y Toute un monde lontain de Henri Dutilleux

Introducción y allegro y Concierto para violonchelo de Eduard Elgar

Rapsodias rumanas y Sinfonía Nº 3 de George Enescu

Rothko Chapel de Morton Feldman

El sombrero de tres picos y Concierto para clavecín de Manuel de Falla

Sonatas para cuarteto de cuerda de Brian Ferneyhough

Concierto para violín y orquesta y Leo de Roberto Gerhard

Porgy and Bess de George Gershwin

Panambí y Bomarzo de Alberto Ginastera

Einstein on the beach y Koyaanisqatsi de Philip Glass

Sinfonía Nº 3 de Henryk Górecki

Elegía para los jóvenes amantes y Musas de Sicilia de Hans Werner Henze

El axis del cisne de Paul Hindemith

Los planetas de Gustav Holst

Sinfonía Nº 2 y Sinfonía Nº 3 de Arthur Honegger

La pregunta sin respuesta y Sinfonía Nº 4 de Charles Ives

Sinfonietta y La zorrita astuta de Leoš Janáček

Concierto para piano de Aram Khachaturian

Psalmus Hungaricus de Zoltán Kodály

Schwamkungen am rand de Helmut Lachenmann

Atmósferas y Réquiem de György Ligeti

Sinfonía Nº 3 y Cuarteto de cuerda de Witold Lutoslawski

Musica su due dimensioni, Concierto para piano y Juilliard Serenade 
de Bruno Maderna

Sinfonía Nº 9 y La canción de la Tierra de Gustav Mahler

Doble concierto y Frescos de Piero della Francesca de Bohuslav Martinu

Cuarteto para el fin de los tiempos y Sinfonía Turangalila 
de Olivier Messiaen

El buey sobre el tejado y La creación del mundo de Darius Milhaud

Música callada de Federico Mompou

Sinfonía Nº 5 de Carl Nielsen


Carmina Burana de Carl Orff

Sinfonía Nº 3, Fratres y Tabula rasa de Arvo Pärt

Treno por las víctimas de Hiroshima de Krzysztof Penderecki

Sinfonía Nº 7 de Allan Pettersson

Sonata para flauta y Cuatro motetes para un tiempo de penitencia 
de Francis Poulenc

Concierto para piano y orquesta Nº 3 y Romeo y Julieta 
de Sergei Prokofiev

Turandot de Giaccomo Puccini

Concierto para piano Nº 2 y Sinfonía Nº 2 de Sergei Rachmaninov

La hora española y Concierto para la mano izquierda de Maurice Ravel

Music for 18 musicians de Steve Reich

Variaciones Hiller y Variaciones Mozart de Max Reger

Pinos de RomaFuentes de Roma y Fiestas romanas de Ottorino Respighi

Sensemayá de Silvestre Revueltas

Jagden und formen, In-Schrift… de Wolfgang Rihm

Concierto pastoral de Joaquín Rodrigo

Sinfonía Nº 3 y El festín de la araña de Albert Roussel

Gymnopédies de Erik Satie

Sinfonía para un hombre solo de Pierre Schaeffer y Pierre Henry

Concerto grosso Nº 1 de Alfred Schnittke

Noche transfigurada y Pierrot Lunaire de Arnold Schönberg

Sonata para piano Nº 5 y Poema del éxtasis de Alexander Scriabin

Sinfonía Nº 10 y Cuarteto Nº 8 de Dmitri Shostakovich

Sinfonía Nº 5, Sinfonía Nº 7 y Tapiola de Jean Sibelius

Stimmung de Karlheinz Stockhausen

Metamorphosen, Salomé y Electra de Richard Strauss

La consagración de la primavera y Sinfonía de los Salmos 
de Igor Stravinski

Ameriques, Ionisation, Arcana, Deserts… de Edgar Varese

Sinfonía Nº 5 de Ralph Vaughan Williams

Bachianas brasileiras de Heitor Villa‑Lobos

Cinco movimientos op. 5 y 5 piezas op. 10 de Anton Webern

El festín de Baltasar y Sinfonía Nº 1 de William Walton

Metastasis de Iannis Xenakis

miércoles, 16 de febrero de 2011

A través de la historia de la música (3): El modernismo musical


Revisadas la música antigua (medieval y renacentista) y la de los tres grandes períodos musicales (barroca, clásica y romántica) de la cultura occidental, toca ahora referirnos a la última etapa, iniciada en el siglo XX con nuevos lenguajes armónicos. Desde entonces hasta nuestros días, podemos hablar en este ámbito de música moderna-contemporánea, si bien el término de música contemporánea se ciñe expresamente a los últimos cincuenta años. En definitiva, una música del siglo XX que se extiende hasta el XXI.

Antes de la época moderna, la música era tonal, fácilmente comprensible y predecible en su desarrollo, llevaba una evolución aparentemente natural, sin demasiadas convulsiones. Los compositores avanzaban en sus concepciones sin dejar de mirar atrás, aferrados a sus referentes del pasado, y respetando lo ajeno o criticándolo, en función de su generosidad o egocentrismo. Los excelsos genios románticos, generalmente con poca capacidad de transigencia, se vanagloriaban de su talento creativo y suscitaban aureolas de divismo. Sus sinfonías o sus óperas eran únicas, inalcanzables, irrepetibles. La modestia parecía reservada para los más humildes, que los hubo en el panteón de grandes compositores (en este sentido, Dvorak se me antoja paradigma), o para los menos dotados. Diferentes aspectos y personalidades quedan fuera de esta rauda travesía, necesariamente excluyente.

Alcanzado el siglo XX, aún prevalecía la individualidad propugnada en el Romanticismo, bien representada por colosos como Gustav Mahler (1860-1911) o Richard Strauss (1864-1949). Algunos compositores prefirieron permanecer al margen de rupturas y seguir la línea continuista, emulando a sus predecesores; otros llegaron hasta el borde del abismo innovador y allí se detuvieron. Valgan de ejemplo Sergei Rachmaninov (1873-1943) y Jean Sibelius (1865-1957) para esos respectivos posicionamientos. El segundo abandonó su labor compositiva mucho antes de su muerte, estimando que no tenía nada más que decir o consciente de que su voz ya estaba fuera de lugar. Pero la desaparición de la escena de grandes maestros no detuvo a la gran música en su imparable avance.

En la Época Moderna se produjeron grandes innovaciones. Surgió la corriente del impresionismo musical, encabezado por Claude Debussy (1862-1918) y Maurice Ravel (1875-1937) haciendo énfasis en los efectos tímbricos. Comenzó a imponerse la atonalidad y se creó el dodecafonismo, el sistema atonal desarrollado por Arnold Schöenberg (1874-1951) como técnica principal del serialismo (empleo de series de notas sin repeticiones), utilizando las doce notas de la escala cromática, inasimilable para oídos no acostumbrados a tan peculiar lenguaje. Asimismo, irrumpió la politonalidad, o uso en una obra de varias tonalidades simultáneas, y la modalidad, o empleo de modos y escalas de épocas pretéritas, bien aprovechada por Béla Bartók (1881-1945). Comparadas con lo anterior, estas corrientes experimentales eran difíciles, extrañas o desagradables, nada predecibles. No obstante, en medio de las turbulencias se produjo un retorno a lo clásico, un neoclasicismo, del que participaron Igor Stravinsky (1882-1971) y Sergei Prokofiev (1891-1953), sin impedirse una combinación de lenguajes que conllevó auténticas ensaladas estilísticas.

Como parte de la música experimental* desarrollada, a fines de la década de 1940 comenzaron a grabarse sonidos y ruidos de la calle o de la naturaleza y a combinarlos con sonidos instrumentales, surgiendo así la llamada música concreta, que marcó el comienzo de la música electrónica al comprobarse que el sonido gravado era susceptible de manipulaciones electroacústicas ilimitadas. Otra corriente innovadora fue la música aleatoria, que daba gran valor a la improvisación.

*El estilo más popular de la música experimental es la música minimalista, también denominada música posmoderna o música repetitiva.

La posterior evolución de la música de vanguardia, las diferentes escuelas y la intensa experimentación producida –hasta la extravagancia– salen de esta síntesis histórica. Con intención generalizadora, basten dos ideas: la de elitismo intelectual, por estar reservada a minorías (siendo poco aceptada por el público y escasamente programada en conciertos), y otra de mezcla, derivada del uso combinado de instrumentos clásicos, aparatos electrónicos y cintas grabadas.

¿Y otros lenguajes musicales? Ni que decir tiene que el jazz, surgido como forma musical en ese siglo, supuso una revolución, en cuanto a la penetración de las raíces africanas en una sociedad norteamericana heredera de la tradición europea y a la ruptura de moldes, donde la música clásica estaba aprisionada. Se trataba de un lenguaje diferente y emocionante, expresión de una tradición negra a través de los medios que el blanco le proporcionaba, que daba gran valor a la improvisación y al desarrollo de variaciones melódicas, y que habría de influir en músicos de la esfera clásica. Una forma de liberación que alcanzó un extremo que, tal vez, pudiera parangonarse con la música experimental. Y fuera también del mundo clásico, algunos han proclamado la existencia de una música progresiva, con la teórica introducción de elementos sinfónicos en el ligero género rock, para irritación de puristas y regocijo de los más eclécticos.

El Mar de Claude Debussy
De esta obra maestra, estrenada en 1905, disfrutemos del tercer esbozo, “Diálogo del viento y el mar”, en una vibrante interpretación de la Orquesta Nacional de la Juventud de Venezuela dirigida por Gustavo Dudamel


La consagración de la primavera, de Igor Stravinsky
De esta composición innovadora (armonía, ritmo y timbre), una obra de ballet que supuso un escándalo el día de su estreno en París, en 1913, pero que cambió la música del siglo XX, propongo una recreación de la bailarina Pina Bausch y el ballet de Wuppertal, en la parte final, “Acción ritual de los antepasados” y “Danza sagrada” (La elegida), con la interpretación musical de la Cleveland Orchestra & Pierre Boulez


¿Qué dirían los clásicos reverentes ante la descomposición de la perfecta armonía y del calculado contrapunto, al comprobar el abandono de ciertas leyes matemáticas? Acaso se susciten dudas, porque en la propia evolución de la música llamada culta ha habido continuamente músicos irreverentes, rebeldes o malditos que la han llevado por otros derroteros a través de nuevos lenguajes. Está justificado, es legítimo cuando la creación artística busca persuadir, deleitar, atraer el interés cuando más de lo mismo no estimula los deseos ya saciados. Monteverdi rompió moldes, y Bach, y Mozart, y Beethoven, y Berlioz, y Liszt, y Debussy, y Stravinsky, y Schoenberg... De alguna manera, todos ellos han sido revolucionarios. Sin embargo, la comprensión de los compositores "clásicos" suele dilatarse en el tiempo; han de pasar muchos años antes de que sean valorados en su justa medida.

Al cabo, la música sólo debiera valorarse en función del resultado sonoro: será buena o mala, por encima de los demás apelativos. Cuando uno escucha obras tan sublimes como La Pasión según San Mateo de Bach o El Mesías de Händel, descubre el barroco más escolástico, pero igualmente el fruto del legado de generaciones anteriores, de búsquedas y avances hacia la perfección codiciada. Son obras colosales que conmueven, pero no necesariamente más que un lied de Schubert, un nocturno de Chopin o un tango de Piazzolla. Los medios de expresión aun siendo diferentes persiguen un mismo fin: lograr el pálpito, el estremecimiento o la alegría del frágil corazón humano, en lo divino o en lo terreno. Eterna indagación que mucho y nada encuentra, aunque baste la caricia de consuelo que las notas pueden deparar a los mortales.

Claves de acceso a la música del siglo XX
1ª parte

2ª parte
***

lunes, 14 de febrero de 2011

A tu lado…


A tu lado,
primavera florecida
desparramando belleza.

A tu lado,
arrebolados veranos
prendidos en mis pupilas.

A tu lado,
suaves colores de otoño
palpitando entre las sombras.

A tu lado,
colmando invernales años:
flor, arrebol y color.

A tu lado,
¿siempre amor?

[1995, abr.]

Diciendo del amor es fácil caer en la cursilería. En otro “amoroso espacio” recurrí a la Rima LXVII de Bécquer como bella expresión de la humana necesidad. En cuanto a la definición del amor mundano, nada mejor que la que hace Lope de Vega en su magistral soneto. Pero cuidado con la enfermedad de amor (Remedia amoris), entendida también como locura de amor, de la que ya los antiguos poetas nos prevenían. Hablamos de amor sexual, aunque hay también amor no sexual: cualquier inclinación hacia algo (amor al trabajo, al deporte, a la música...). Y para frases lapidarias valgan las que siguen, tanto para desmayados, atrevidos, furiosos, enamorados, ásperos, tiernos, liberales, esquivos, alentados, mortales, difuntos, vivos, leales, traidores, cobardes y animosos.

  • El amor es la tendencia a engendrar belleza. (Sócrates)
  • El amor es la poesía de los sentidos. (Balzac)
  • El amor es el anhelo de salir de uno mismo. (C. Baudelaire)
  • El amor es un arte que nunca se aprende y siempre se sabe. (Pérez Galdós)
  • El amor es la necesidad de otra persona para seguir viviendo.
  • El amor es la última filosofía de la tierra y del cielo. (Quevedo)
  • ¿El amor? Dos corazones y un solo latir.
  • El amor es una amistad con momentos eróticos. (A. Gala)
  • El amor es el único deporte que no se interrumpe por falta de luz. (N. Clarasó)
  • Hay siempre un poco de locura en el amor. Mas también hay siempre un poco de razón en la locura. (F. Nietzsche)
  • Donde hay amor no hay señor, que todo lo iguala el amor. (Lope de Vega)
  • En el verdadero amor no manda nadie; obedecen los dos. (A. Casona)
  • Todo lo que sabemos del amor es que el amor es todo lo que hay. (E. Dickinson)
  • Todo lo que necesitas es amor.
[Frases negativas o dolorosas sobre el amor]
  • El amor es una enfermedad inevitable, dolorosa y fortuita. (M. Proust)
  • El amor es un verdadero acceso de fiebre, con la diferencia de que ésta comienza con frío y termina con ardor, mientras que el amor sigue el camino contrario. (F. Weber)
  • El amor es como un pájaro: si lo aprietas demasiado lo ahogas, si no lo aprietas vuela.
  • El amor es como la salsa mayonesa cuando se corta, hay que tirarlo y empezar otro nuevo. (E. Jardiel Poncela)
  • El amor es una niebla que se quema con el primer rayo de luz de realidad. (C. Bukowski)
  • Amor: una serpiente con dos cabezas que se vigilan sin cesar. (E. Canetti)
  • Amor tiene fácil la entrada y difícil la salida. (Lope de Vega)
  • El amor puede ser concebido como milicia bélica: militia amoris. (+)
  • El amor a lo don Juan no es más que afición a la caza. (A. Maurois)
  • El amor es como el fuego, que si no se comunica se apaga. (G. Papini)
  • El primer suspiro de amor es el último de la razón. (Anónimo)
  • En el amor, todas las cumbres son borrascosas. (Marqués de Sade)
  • Cuando se quiere dar amor, hay un riesgo: el de recibirlo. (Molière)
  • Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido. (P. Neruda)
  • Somos animales inconsolables. (J. Saramago)
  • Entre el cariño y la pasión, el amor es oscilante. 
  • El amor abre paréntesis, el matrimonio lo cierra. (V. Hugo)*
  • Cuando el amor está recuperando el juicio es que está muriendo.
(+) Tópico clásico sobre el amor, relacionado con otros tópicos: Foedus amoris (amor como pacto –foedus– de mutua felicidad), Furor amoris (amor como locura), Ignis amaoris (amor como fuego interior), Praeceptor amoris (poetas como preceptores o maestros en el arte de amar), Remedia amoris (la enfermedad de amor tiene sus remedios), Vulnus amoris (amor como [dulce] herida).

Enamorar, enamorado, enamoramiento
  • El que vive enamorado delira, a menudo se lamente, siempre suspira, y no habla sino de morir. (Metastasio)
  • Hay dos cosas que el hombre no puede ocultar: que está borracho y que está enamorado. (Antífanes)
  • Un hombre enamorado es una persona que quiere ser más amable de lo que puede, he aquí por qué casi todos los enamorados son ridículos. (N. Chamfort)
  • Una mujer que llora, al mismo paso mata que enamora. (Calderón)
—Amar
  • Amar es encontrar en la felicidad del otro la propia felicidad. (G. Leibniz)
  • Amar no es mirarse el uno al otro; es mirar juntos en la misma dirección. (A. de Saint-Exupéry)
  • Quien ama más de lo que debe, por amor será desamado. (D. Juan Manuel)
  • A quien feo ama, hermoso le parece. (Refrán)
—Más allá del amor de pareja
  • La única fuerza y la única verdad que hay en esta vida es el amor. El patriotismo no es más que amor, la amistad no es más que amor. (J. Martí)
  • El amor es la necesidad más importante de cada ser humano. (J. M. Rodríguez Delgado)
  • Donde reina el amor, sobran las leyes. (Platón)
—Amor cristiano
  • El amor se ha de poner más en las obras que en las palabras. (I. de Loyola)
  • El amor al  prójimo es un mandato cristiano. [“Amarás a tu prójimo como a ti mismo”, Biblia)

El beso (1908) de Klimt

Yendo del cuadro de Klint a la poesía, reparamos en que un poema de Laura Victoria lleva por título «El beso». Erotismo como parte del amor.

Entre los buenos poemas sobre el amor, el de Luís de Camôes que comienza así:

Amor es fuego ardiente mas sin ver;
es herida que duele y no se siente;
es un contentamiento descontente;
es dolor que enloquece sin doler.


Y para escuchar hoy es apropiada la célebre Can't Help Falling in Love (No puedo evitar enamorarme), de George David Weiss, en la voz del rey del rock.

Can't Help Falling in Love - Elvis Presley
[Vídeo post. por eliminación del previo]
***
*Frases sobre el matrimonio o casamiento
  • Antes que te cases, mira lo que haces. (Refrán)
  • Cásate; si por casualidad das con una buena mujer, serás feliz; si no, te volverás filósofo, lo que siempre es útil para el hombre. (Sófocles)
  • El casarse es terminar una serie de pequeñas tonterías con una gran estupidez. (F. Nietzsche)
  • El matrimonio es como la vida real; un campo de batalla y no un lecho de rosas. (R. L. Stevenson)
  • Casi siempre que un matrimonio se lleva bien, es porque uno de los esposos manda y el otro obedece. (G. Marañón)
  • El matrimonio es una serie de discusiones desesperadas que apasionan a la gente. (K. Hepburn)
  • No es verdad que el matrimonio sea indisoluble. Se disuelve fácilmente en el aburrimiento. (Chumy Chúmez)
  • No quiso la lengua castellana que de casado a cansado hubiese más de una letra de diferencia. (Lope de Vega)
  • Que es mejor quedarse sin honra que casada con disgusto. (Lope de Vega)
  • La mujer llora antes del matrimonio, el hombre después. (Prov. polaco)
  • Cuando afirmé que moriría soltero es que no pensaba vivir hasta que me casara. (Shakespeare)
  • Es fácil morir por una mujer; lo difícil es vivir con ella. (Lord Byron)
  • Hay pocas mujeres tan perfectas que no hagan arrepentirse a sus maridos de haberse casado. (J. de la Bruyère)
  • Un hombre enamorado está incompleto hasta que se casa. Después está acabado. (Zsa Zsa Gabor)
  • Patrimonio es un conjunto de bienes; matrimonio es un conjunto de males. (E. J. Poncela)
  • El matrimonio es la principal causa de divorcio. (G. Marx)
Boda
  • La boda es enfrascarse, el divorcio es volverse a enfrascar. (S. Rusiñol)
  • La música en una boda me hace siempre pensar en la que acompaña a los soldados que van a la guerra. (T. Carlyle)
  • Boda quiere la soltera / para gozar de libertad, / y mayor cautividad / con un marido la espera. (M. Bretón de los Herreros)