viernes, 17 de septiembre de 2021

Economía y salud



Capítulo 6 de La encrucijada del galeno. Párrafo: Economía y salud. [Carlos Abré, protagonista de la novela, se lamenta de los malos efectos de la crisis económica.]
La mala evolución económica había agudizado los males existentes y provocado otros nuevos. Cefaleas tensionales, ataques de vértigo, zumbidos de oídos, dermatitis por estrés, enfermedades cardiovasculares, infecciones respiratorias y otras patologías se habían incrementado de una manera alarmante, lo que redundaba en empeoramiento de la crisis (¡necesidad de más recursos sanitarios para atajar los males!) y en beneficio de negociantes que, como él, podían sacar tajada. Sin embargo, eso no le satisfacía. Lo que estaba pasando le disgustaba sobremanera, aunque no lo desquiciaba hasta el punto de lanzarse a hacer cualquier locura o tirarse a la bebida; de momento no iba a arremeter contra el mundo ni a convertirse en un alcohólico abocado al delirio, como el personaje de Jack Lemmon en Días de vino y rosas, el inolvidable drama de Blake Edwards. Con innegable esfuerzo, mantenía un mínimo control de sus emociones, sin echar mano del whisky, del brandy, del ron, de la ginebra o del vodka. En su situación de privilegio se le veía entristecido, sin estar desesperado; se aplicaba la lógica oriental: no desesperar por lo que tiene o no tiene solución. Y serenaba su ánimo en cualquier espacio natural, o contemplando los reflejos del sol en el agua de un estanque.

Days of wine and roses – Dexter Gordon
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Enlace relacionado:
Crisis económica y salud [Gaceta Sanitaria]
Los efectos a corto plazo de las crisis sobre las familias se producen fundamentalmente por tres vías: la emigración, el empobrecimiento (efecto renta) y el desempleo... Los niños y los ancianos son los grupos más vulnerables... El desempleo se ha asociado con un aumento de la mortalidad por suicidio... Las crisis económicas pueden tener efectos positivos sobre la salud allá donde las necesidades mínimas estén garantizadas. El periodo de desempleo se puede emplear para capitalizar la salud, mejorando los estilos de vida y el nivel educativo.

lunes, 13 de septiembre de 2021

Viejo y frágil

 

Un microrrelato, en primera persona, sobre la fragilidad en la vejez...

Es cierto que el tiempo pasa volando. Ayer era joven y fuerte; hoy soy un viejo vulnerable. Corría como un gamo y camino con bastón. He perdido vista, memoria y reflejos. Sobre todo, el sentido de la orientación. Me he extraviado varias veces, las dos últimas recientemente. Tenía que asistir a dos citas: una para un trámite de mi pensión y otra de la seguridad social. Se cerraban los plazos y perdí mis derechos. ¡Ay!, no se puede llegar a viejo… Quedé sin la subida que me correspondía y sin la titularidad de la tarjeta sanitaria. Pasé a beneficiario de la de mi hijo, que estaba fuera y ha vuelto con urgencia para ayudarme. Soy viejo y frágil, ya lo he dicho, creo... Mi hijo ha venido en mi defensa. Sé que lo solucionará todo. Tiene reflejos. Es joven y fuerte. Y es abogado.

Y literatura científica sobre los ancianos frágiles...

El estado de fragilidad es un síndrome clínico-biológico caracterizado por una disminución de la resistencia y de las reservas fisiológicas del adulto mayor ante situaciones estresantes, a consecuencia del acumulativo desgaste de los sistemas fisiológicos, causando mayor riesgo de sufrir efectos adversos para la salud como: caídas, discapacidad, hospitalización, institucionalización y muerte.

Se define al anciano frágil como aquel que tiene una disminución de las reservas fisiológicas y un mayor riesgo de declinar, lo que lo sitúa en una situación de mayor vulnerabilidad ante perturbaciones externas y resulta en una mayor probabilidad para presentar episodios adversos de salud (hospitalización, institucionalización, muerte, caídas) y pérdida de función, discapacidad o dependencia.  


Old Man, Neil Yong

viernes, 10 de septiembre de 2021

En el final del verano

 

En el final de la estación estival, dejemos que el veraniego concierto para violín de Vivaldi —poéticamente acompañado de un soneto— nos lo amenice. Sin que se tenga certeza de la autoría del poema, ni de si éste es anterior o posterior a la música, parece probable que este soneto (al igual que los otros tres sonetos que acompañan a los restantes conciertos que conforman Las cuatro estaciones) sea del propio compositor veneciano, pues está dividido en tres secciones que se corresponden con los tres movimientos del concierto. 


/I. Allegro non molto/
Bajo dura estación por el Sol encendida
languidece el hombre, languidece el rebaño, y arde el pino;
suelta el cuco la voz, y cuando la entienden
cantan la torcaz y el jilguero.
El Céfiro dulce sopla, pero en disputa
se mueve Bóreas de improviso a su lado;
y llora el zagal, porque suspendida
teme a la fiera borrasca, y su destino.

/II. Adagio e piano - Presto e forte/
Roba a sus miembros laxos el reposo
el miedo al relámpago, y los fieros truenos
¡y de las moscas, y moscones, el tropel furioso!

/III. Presto/
¡Ah, que son sus temores verdaderos!
Truena y fulmina el cielo y granizoso
trunca las cabezas de las espigas y los granos altera.



«El verano», de Las cuatro estaciones, Antonio Vivaldi

martes, 7 de septiembre de 2021

La práctica de la medicina


El médico sólo es el ayudante de la naturaleza. Galeno

El papel de la medicina no es vencer a las enfermedades y a la muerte, sino aliviar el sufrimiento, limitar el mal y allanar el doloroso viaje del hombre hacia su última morada. Petr Skrabanek

El maravilloso capítulo I (La práctica de la medicina clínica) del famoso Harrison: Principios de medicina interna, nos sirve de base y de fuente inspiradora.

1. La medicina, arte y ciencia [Guía de la medicina, La incierta medicina]

La práctica del la medicina combina la ciencia y el arte. Precisa de conocimientos científicos (incluso de tecnología) y de habilidades, incluidas las de comunicación (entrevista clínica).

2. Lo que se espera del médico

Del médico se espera tacto, empatía y comprensión, ya que el paciente es algo más que un cúmulo de síntomas, signos, trastornos funcionales, daño de órganos y emociones alteradas. Es un ser humano que tiene temores, alberga esperanzas y por ello busca alivio, ayuda y consuelo. Para el médico, como el antropólogo, nada humano le es extraño o repulsivo... El verdadero médico posee, como dijo Shakespeare, un inmenso interés por el sabio y el tonto, el orgulloso y el humilde, el héroe estoico y el pordiosero quejumbroso. Se preocupa por la gente. [Se ha hablado de «alma de médico»]
3. La importancia de la relación médico-paciente
Los médicos necesitan considerar a sus pacientes no como «casos» o «enfermedades», sino como individuos cuyos problemas con mucha frecuencia trascienden las quejas que los llevan a consultarlos. [«No hay enfermedades, sino enfermos»: Centrados en el paciente]
La atención del paciente empieza cuando se logra una relación personal entre éste y el médico. Si no existe un sentimiento de fe y confianza por parte del sujeto, disminuirá la eficacia de muchas de las medidas terapéuticas. [Y a veces se rompe la confianza...]

4. La práctica cambiante de la medicina 

La tradicional relación directa del paciente y el médico —la atención individual del paciente—  a menudo deja de ser tal, convirtiéndose la atención en tarea de equipo. Un número cada vez mayor de enfermos son atendidos por grupos de médicos, con sus ventajas potenciales y sus desventajas: la falta de identidad del médico que asume la responsabilidad principal y constante del paciente. 

En la sociedad contemporánea, muchos factores tienen la fuerza de despersonalizar la atención médica: esfuerzo por reducir costos, confianza excesiva en lo tecnológico, servicios de salud cerrados, demandas judiciales... Los cambios producidos en el sistema sanitario hacen muy difícil conservar los aspectos humanitarios del médico y de la atención médica. [Puede hablarse de doloroso ejercicio de la medicina y se entiende el aumento de «médicos malheridos»]

5. El humanitarismo médico [La parte más humana de la medicina]

El American Board of Internal Medicine definió las cualidades humanitarias en esta forma: integridad, respeto y compasión. El médico humanitario, se puede contar en todo momento, expresa verdadero interés por el paciente, le dedica el tiempo necesario para explicarle todos los aspectos de su enfermedad. [Entrega médica] Ante pacientes con situaciones emocionales muy negativas, el médico debe ser consciente de sus propias reacciones y controlar su comportamiento.

6. Nuevos retos de la práctica médica

Avances científicos (incluida la biología molecular), nuevas técnicas, registros electrónicos, nuevos procedimientos médico-legales, telemedicina, medicina por Internet [Salud digital], globalización de la medicina..., además del envejecimiento poblacional que acarrea más necesidades asistenciales, ponen a prueba la práctica de la medicina. 

Aun con los nuevos retos en el ejercicio de la medicina («esa ciencia inexacta»), permanecen las enseñanzas de los procedimientos fundamentales y principios de la práctica clínica: propedéutica clínica y semiología médica, historia clínica... Además, hay que tener en cuenta que el aprendizaje es continuo, que la formación del médico es constante y no acaba nunca. [v. Tríptico formativo en salud]
***
Fuente: Twitter
Esa bata está cargada de experiencia, sabiduría, dignidad y compromiso con los pacientes. Un símbolo médico de lúcida continuidad y conocimiento amorosamente aplicado. Valores de un galeno ejemplar que no debieran ser desaprovechados al final de una andadura sanitaria.

Valga como colofón esta reseña de un médico humanitario, recién jubilado, cuya práctica médica —en una larga trayectoria, hasta colgar la bata definitivamente— ha sido ejemplar. Un médico a imitar, aunque sea inimitable; vocacional, si por vocación entendemos lo que expresó Gregorio Marañón, de manera prosaica («la voz interior que nos llama hacia la profesión y ejercicio de una determinada actividad») y poéticamente, en su ensayo Vocación y ética

Si ser médico es entregar la vida a la misión elegida…
Si ser médico es no cansarse nunca de estudiar y tener todos los días la humildad de aprender la nueva lección de cada día…
Si ser médico es hacer de la ambición nobleza; del interés, generosidad; del tiempo, destiempo, y de la ciencia, servicio al hombre que es el hijo de Dios…
Si ser médico es amor, infinito amor a nuestro semejante…
Entonces ser médico es la divina ilusión de que el dolor sea goce, la enfermedad, salud, y la muerte vida.


Harrison. Cap. 1: La práctica de la medicina clínica

viernes, 3 de septiembre de 2021

Médico rural

Monumento en Potes, Cantabria


La figura del médico rural simboliza la esencia de la medicina general. Su ejercicio profesional es el de la medicina total en estado puro. O lo era, porque su quehacer ha experimentado una evolución a través del tiempo. Pero ha llegado a ser –y todavía es en algunos lugares– un verdadero sacerdocio. La figura del médico rural, con su maletín, simboliza la entrega a una medicina integral, no fragmentada.

MÉDICO RURAL


Su tiempo es continuo,
sus días no acaban,
jornadas completas
su vida reclaman;
«trabajo a deshora»
son huecas palabras,
expresión vacía
o sentencia vana.
De ser ginecólogo
a urólogo pasa;
ayer cirujano,
hoy tal vez psiquiatra;
médico todólogo,
atiende a la carta:
todo le compete,
no se oculta a nada.
Mujeres y hombres
a su puerta llaman,
a niños y viejos
con su ciencia ampara;
por largos caminos
acude a llamadas,
con viento y con lluvia
asiste en las casas.
Da igual si hace frío,
si pájaros cantan,
si las hojas caen
o si el sol abrasa;
mañanas y tardes
y noches profanas
son dignas de su arte
igual que sagradas.
Galeno entregado,
dado en cuerpo y alma,
que alivia y consuela
sin hora, o que sana,
es digno de aprecio
e incluso alabanza;
merece respeto
y una loa magna.


Canción del aldeano (de Piezas líricas), Edvard Grieg
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Nota.– Las entradas sobre el «médico rural» en este blog están bajo esta etiqueta.

martes, 31 de agosto de 2021

Spanish Songbook


Los ecos del American Songbook llegaron con Gershwin, Berlin, Porter, Carmichael y demás compositores estadounidenses, en las voces de Sinatra, Cole, Como, Williams, Gorme, Streisand, Carpenter y otros vocalistas singulares.
Este fragmento del capítulo 2, «Entrada a la música», de nuestro libro Sonoridades clásicas,  nos hace pensar en la posibilidad de un gran Spanish Songbook, centrado en la música pop. Tenemos que evitar la denominación de Cancionero Popular Español*, porque ya ha sido usado por Felipe Pedrell para la música folclórica.


Pues bien, valgan algunos ejemplos de canciones hispanas que podrían formar parte de ese cancionero pop (indicamos cronológicamente los títulos y, entre paréntesis, año de publicación, compositor-letrista, intérprete):

Mi casita de papel (1945, Francisco Codoñer)
Mirando al mar (1949, Marino García-César de Haro, Jorge Sepúlveda)
Perdóname (1962, Dúo Dinámico)
Un sorbito de champagne (1966, Los Brincos)
Anduriña (1968, Juan y Junior)
Cuéntame (1968, José Luis Armenteros, Fórmula V)
La charanga (1969, Juan Pardo)
Todo tiene su fin (1969, Módulos)
La vida sigue igual (1969, Julio Iglesias)
A los que hirió el amor (1970, Pedro Ruy-Blas)
Mediterráneo (1971, Joan Manuel Serrat)
Barquito de papel (1971, Joan Manuel Serrat)
El chico de la armónica (1971, Fernando Arbex, Micky)
El vals de las mariposas (1971, Danny Daniel)
Soy rebelde (1971, Manuel Alejandro, Jannette)
Algo de mí (1972, Camilo Sesto)
Sólo pienso en ti (1983, Víctor Manuel)
Cruz de navajas (1986, José María Cano, Mecano)
María la portuguesa (1987, Carlos Cano)


A los que hirió el amor, Pedro Ruy-Blas Quartet
***
Enlace relacionado:

viernes, 27 de agosto de 2021

Tóxica evasión

Alucinación


El mundo de las drogas, en especial el de las perturbadoras, alucinógenas o psicodélicas, nos inspiró una vez un soneto que esperamos no cree adicción.


TÓXICA EVASIÓN

Y tras beber del manantial prohibido,
un hombre poderoso e invulnerable
se creyó. Fortaleza inexpugnable,
al sentir lo que nunca había sentido.

Aquello era irreal: el más fingido
viaje alucinante. Qué admirable,
hasta reaparecer, inevitable,
la negrura del mundo aborrecido.

Abrazado a la trampa placentera,
pensó que era dichoso en ese instante,
mientras se solazaba su alma herida.

¡Embuste! No hay huida duradera
ni embriaguez perenne que se aguante
ni lucha que no lisie nuestra vida.

(octubre de 1993)


Hallucinations, Bud Powell
***
Drogas y drogodependencia: un problema social
«la primera gran invasión de drogas en España se produjo en 1975 y la primera gran demanda social de ayuda contra la droga a principios de los años 80».

 Drogas y frivolidad [vídeo] 

«¡el que no esté colocado, que se coloque...!» (E. Tierno Galván, 1984)

lunes, 23 de agosto de 2021

Pesadilla médica

Estrés vacacional


¿Quién no se ha encontrado alguna vez en la situación de no poder desconectar de su ambiente laboral? Es angustioso y agotador. Después de una guardia médica que parece fuera de la realidad, tal vez soñada, puede ser surrealista...


PESADILLA

Venía de una guardia médica.
O eso creía.
Pero era más que extraño: algo desconcertante.
Estaba disfrutando mis cortas vacaciones…
¿Disfrutando? En periodo de descanso trabajaba.
¡Me lo cuentan y estallo de la risa!

¿Cómo explicar mi realidad? Nadie me advirtiera del error
o del despiste colosal. ¿Ninguno conocía mi derecho:
mi exención laboral reglamentaria? Me avergüenzo…
Si yo mismo dudaba en mi locura
o en la ebriedad mortal que aún me aniquila.

(noviembre de 2019)


Dancing in Madness – Anoushka Shankar

miércoles, 18 de agosto de 2021

Nano Cambeiro, in memoriam


Han transcurrido veinte años desde aquél luctuoso agosto de 2001, y aún permanece grabada en mí la imagen de un periodista singular, de recia personalidad independiente sin individualismo, vitalista, entrañable y cordial. Me estoy refiriendo al inolvidable Nano Cambeiro, escritor, presentador de radio y gran conversador, originario de Cee e integrado felizmente en Val Miñor. En este valle atravesado por el río Miñor, en la comarca pontevedresa situada entre Vigo y A Guarda, se propuso la edición de un periódico dedicado a esta tierra, a pesar de las dificultades que él mismo reconocía. En mayo de 1995 hizo su declaración de intenciones en el Editorial del número 1 de su periódico «O Miñor», en lengua gallega, aprovechando la correlación entre las palabras Miñor y mellor (mejor):
O Miñor de cada casa. Baixo este nome nace hoxe un novo medio de comunicación… vehículo das inquedanzas de tódolos miñoranos… de todos e para todos… Desexa contribuír a darlle prestixio a esta terra, axudar, dende a pequenez, a mellorar a calidade de vida daqueles que formamos o tecido social do Val Miñor. Absolutamente respectuoso con tódalas ideas e con tódolas persoas… Somos O Miñor de cada casa… e aspiramos a ser tamén o mellor de cada casa .

(Lo mejor de cada casa. Bajo este nombre nace hoy lo mejor de cada casa… vehículo de las inquietudes de todos los miñoranos… de todos y para todos… Desea contribuir a darle prestigio a esta tierra, ayudar, desde la pequeñez, a mejorar la calidad de vida de quienes formamos el tejido social del Val Miñor. Absolutamente respetuoso con todas las ideas y con todas las personas… Somos El Miñor de cada casa… y aspiramos a ser también lo mejor de cada casa.)
Su proyecto miñorano ya hecho realidad fue avanzando y sus ideas socioculturales anunciaban un deseado esplendor, cuando una larga enfermedad silente decidió despertar y ensañarse en su apacible víctima. Nano sabía de la gravedad y afrontó la situación con admirable entereza, dispuesto a jugarse a una carta la humana vulnerabilidad que marca el límite de ser y no ser. El bisturí había de decidir. Y el destino cercenó cruelmente la vida del hombre joven, libre, bueno y soñador.

Puente de la Ramallosa
(Río Miñor, Val Miñor)

Con motivo de la desaparición de Nano Cambeiro, sus numerosos amigos le dedicaron elogiosos calificativos realmente merecidos: «entusiasta, afectuoso, solidario, generoso, intachable, equilibrado, dialogante, tolerante, respetuoso, bondadoso…», que resumen su gran humanidad. Manolo Lado, amigo desde la adolescencia, lo describe como «amante del pacifismo, siempre crítico, idealista, irónico, nada acomodaticio y a veces poco práctico», y como un ser nunca adaptado al trabajo convencional, que se hacía querer y a quien nunca le faltaron amigos. Rasgos estos que podrían calificarlo de bohemio.

En su memoria, yo mismo sentí la necesidad de expresar lo que sentía…
...la sensación amarga en el espacio desolado tras la pérdida, transitado hasta hace poco por esa presencia vital que me envolvía. La fatal posibilidad –la grave enfermedad amenazaba– era irracionalmente negada por quien, conocedor del riesgo, temía la traidora puñalada del destino. Tan pocos momentos de vivencias compartidas... y sin embargo queda la impresión de conocerte de siempre, lo que acontece solamente con los infrecuentes espíritus modestos henchidos de silenciosa grandeza. 

Alguien te atribuyó una extraordinaria habilidad: la de juntar voluntades individuales e ideas dispersas conduciéndolas a buen fin, difícil tarea en esta tierra tan poco asociativa. El transigente mirar hablaba de su gran capacidad conciliadora; y las lucientes pupilas reflejaban sueños y utopías. Impulsor sociocultural en un valle de acogida, confirmaste una vez más el dicho popular: «lo importante no es el lugar en que se viva, sino que el lugar viva en uno», y dejaste proyectos dignos de ser retomados. Te sentirías satisfecho si así fuera, y seguirías creciendo en la mayoría incrédula que te rodeaba. 
Palabra justa, acertado consejo, comedimiento y reflexión pausada para contagiar conveniente bonhomía. Pero, siguiendo la regla, el reconocimiento es póstumo... Veo todavía esa aureola de alegría alumbrando en las monótonas mañanas, encubriendo la tristura comprensible, y comprendo la difícil tarea de ser persona. Persona digna de admiración y respecto, como tú, Nano.

(Traducción del original, en gallego) 


LAÍDO POR NANO

Todo quedou –e nada– nas adegas
do navío desarborado.

No singrar fatigoso e pracenteiro
sen alardes
a elevada modestia dun pao maior
que mira a rentes da cuberta calada e sufridora.

Poucos houbo –e poucos hai– do teu talante.
Conciliadores ollos tenros
que interrogan efémeros o eterno inexplicable.
Fasquía sen malicia que anuncia canto esconde.
Xeneroso peito inxustamente feble.

Quen sabe das indescifrables razóns
fráxiles corazóns entregados?

Unha puñalada espetouse traidora
tralo derradeiro latexo
compañeiro inesquecible!
E agora a propia víscera fendida clama
aterecida en mar hostil
en arredadas augas.

LAMENTO POR NANO
Todo quedó –y nada– en las bodegas / del navío desarbolado.
En el singlar fatigoso y placentero/ sin alardes / la elevada modestia de un palo mayor / que mira a nivel de la cubierta callada y sufridora.
Pocos hubo –y pocos hay– de tu talante. / Conciliadores ojos tiernos / que interrogan efímeros lo eterno inexplicable. / Hechura sin malicia que anuncia cuanto esconde. / Generoso pecho injustamente débil.
¿Quién sabe de las indescifrables razones / frágiles corazones entregados?
Una puñalada se clavó traidora / tras el último latido / ¡compañero inolvidable! / Y ahora la propia víscera partida clama / entumecida en mar hostil / en arredradas aguas.

(2001, 13 de septiembre)


Tras el fallecimiento del recordado periodista, el Instituto de Estudos Miñoranos (IEM) recogió en el nº 2 de la revista de Estudos Miñoranos (2002) una parte de las emociones provocadas tras su desaparición –las que he tratado de resumir en este artículo– y estableció el Premio Nano Cambeiro de Periodismo , convirtiendo así una efeméride luctuosa en motivo de celebración, de reconocimiento de una labor imperecedera a su amigo y fundador.

El Primer Premio Nano Cambeiro de Periodismo (Xornalismo) correspondiente al año natural 2002 fue concedido a Xosé Luís Méndez Ferrín por el artículo Tristura no Galiñeiro (Tristeza en el Gallinero), publicado en Faro de Vigo y entregado en un acto celebrado el 3 de octubre de 2003.

Sé que también –y sobre todo– guardan a Nano en la memoria su mujer, Moncha, y su hija, Cali, a quien vi sólo en un par de ocasiones, pero suficientes para valorar el profundo amor paterno que su tierna mirada reflejaba. Es como si te devolviese la luz que tú le dabas, que tú nos dabas a todos. Inolvidable tu persona y estimulante tu ejemplo. Para seguir luchando. Para seguir viviendo.


Intermedio n°3 "... y el viento pronunció tu nombre", Juan Durán

jueves, 12 de agosto de 2021

Talaso relax

 

TALASO RELAX

Placenteras aguas marinas de lodos
y de algas curativas o aliviadoras
de males orgánicos que el mineral
poder en todo su esplendor hoy me alcanza.
Su tibieza aligera los cansados huesos
y se adentran beneficiosos sus efluvios
en los intoxicados bronquios. De los pies
a la cabeza me revivo. Todo el cuerpo
se ve regenerado en este mar divino
de sales milagrosas... Y divinamente
—con reflejos solares en la superficie—
en esas mansas aguas mi alma se acomoda.

(dic. de 2020)

Aquarium, de El carnaval de los animales, Camille Saint Saëns

lunes, 9 de agosto de 2021

Curanderismo vs ciencia médica

El conjuro o Las brujas (1798), Francisco de Goya

Contra la ciencia choca la superstición. Y la medicina, como ciencia, no queda exenta de su influjo. Se entiende por superstición toda creencia irracional que atribuye un carácter mágico o sobrenatural a sucesos que tienen una explicación científica, racional. Con ella está relacionado el ocultismo, que incluye la magia, la alquimia, la percepción extrasensorial, la astrología, el espiritismo y la adivinación. Amuletos, ensalmos (conjuros) y curanderismos forman parte de su órbita. Y es el curanderismo (curanderos o sanadores y «medicina popular») el que tropieza con la ciencia médica. De ahí este poema que trata de elevarse sobre la superstición.


SUPERSTICIOSO FINAL

No quiero mejunjes de brujas ancianas
que rompen esquemas y ocultan la ciencia,
cruzando los aires a lomos de escobas,
llevando en alforjas culebras y sapos.

El cuervo me espanta con canto burlesco,
la extraña luciérnaga a oscuras me deja,
el escarabajo se ablanda en mi mano
y la salamandra de fuego me enfría.

Las voces nocturnas devoran mi pecho,
la luz más intensa abisma mi alma,
la gruesa coraza horada mi piel,
la llama atrayente mi sangre envenena.

Confusa la mente se enreda en su selva;
absorto en creencias y mitos oscuros,
ni sé lo que pienso ni sé lo que digo.
Así que ya salgo del triste subsuelo...

¡Adiós al mochuelo que ciega mis días!
Me aparto de cartas. Me alejo de astros.
Olvido las piedras. El fin de los ritos
que llaman a espíritus mis pasos aclara.

No quiero hechiceros. Desprecio adivinos
y magos soberbios que me deslumbraban.
Rechazo prodigios de seres diabólicos.
Un médico humano me basta en mi noche.

(marzo de 2020)


Urano "El mago" – Los planetas, Gustav Holst

miércoles, 4 de agosto de 2021

Pastor Aicart, médico y escritor


Juan B. Pastor Aicart (1849-1917), nacido en Beneixama, un pueblo del interior de la provincia de Alicante, fue un médico rural y un escritor muy prolífico, tanto en castellano como en valenciano, destacando particularmente en su faceta poética. Eso nos dice la entrada de Wikipedia y la biografía más amplia que aparece en una página a él dedicada y que enlazamos abajo. Al parecer, su figura pasó desapercibida dentro del movimiento de la Renaixença valenciana, habiendo sido premiado durante este período del renacimiento lingüístico valenciano. El motivo se atribuye a su discreción social, a su talante conservador y a la temática religiosa de buena parte de su obra. Hemos de tener en cuenta que ejercicio como médico de su pueblo natal hasta su muerte, manteniéndose apartado de los cenáculos literarios. Un ensayo de ensayo de Josep Martínez Sanchis (Joan B. Pastor Aicart. Mes enllà de la poesia, 2010) supuso un redescubrimiento de su figura. Y el ayuntamiento de Beneixama tiene un premio de poesía que lleva su nombre.

Como muestra de la labor poética del doctor Pastor Aicart, traemos un poema en el que se duele, como médico y padre, del hijo que no pudo salvar: 

A MI QUERIDÍSIMO HIJO AURELIO

¡Cuántas noches, cuántas
te he velado enfermo!
¡Cuántas hijo amado,
de pie junto al lecho
llorando he pedido
tu salud al cielo!
¡Cuántas, hijo mío,
tres años intensos
cual dardos mortales
ay triste, me hirieron!
Yo agoté en la lucha
mi ciencia y mi celo;
combatí sin tregua
con fe y con aliento.
¡Y Dios no ha querido
premiar mis esfuerzos!
¡Hágase su santa
voluntad en ello!

De tu madre el llanto
me desgarró el pecho.


Página de Pastor Aicart:
2017 Pastor Aicart [Beneixama]