jueves, 31 de diciembre de 2009

Con la música en el pasado: ¡Venturoso 2010!


Un año más se acaba y, como dijo el poeta, veo el futuro adelgazarse. Con las doce campanadas dará comienzo otra cuenta atrás y nos sucederán cosas mientras hacemos planes. Pensarán algunos que lo mejor les queda por venir y dirán otros que eso ya lo han vivido. Los más afortunados valorarán el presente y abrazarán el carpe diem. Sin embargo, los avatares pueden llevar a cualquiera a idealizar tiempos pretéritos.

En mi tiempo pasado, que no siempre fue mejor, sentí fascinación por el mítico grupo Jethro Tull, original e inclasificable, y en especial por su talentoso líder, Ian Anderson, cantante, flautista, guitarrista y compositor, de genial y enérgica excentricidad. Es precisamente su composición Living In The Past (Viviendo en el pasado), de hace cuarenta años (1969), la apropiada para remontar el vuelo y sentirse trovador medieval…



Sintamos el pasado sin dejar de presentir el futuro, pero vivamos el presente

¡Feliz Nochevieja!

¡Venturoso 2010!

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Abuso del gratis total

El Faro de Vigo, un periódico de mi ciudad, publicó recientemente una noticia local que, supuestamente, se podría extraer de cualquier otra comunidad hispánica: El "adicto al pleito" abusa del gratis total. ¿Por qué será que me recordó el ámbito sanitario, con sus adictos “abusuarios”? Veamos los paralelismos.

La gente acude por razones nimias a los juzgados (y también a los centros sanitarios). Se pleitea hasta el absurdo, lo que indica hasta qué punto se ha judicializado la vida (y en una vida extremadamente medicalizada se demandan respuestas sanitarias hasta de lo no sanitario). Los juzgados, ya saturados de por sí, ven agravada su situación al tener que tramitar cientos de denuncias inconcebibles (y los centros de salud, no menos saturados, ven perturbado su funcionamiento ante cuestiones banales). Presentar una denuncia es gratis y eso provoca que el juzgado de guardia se haya convertido en un cajón desastre impresionante, afirma una jurista (y lo mismo dice una médica cualquiera de los servicios de urgencia o de los puntos de atención continuada).

Estas quejas, y otras, provenientes del ámbito judicial dan al traste con la teórica sociedad del bienestar; desde el observatorio sanitario también hay fundadas razones para considerarla del malestar, vista la progresiva expansión del desquiciamiento. Al final, los abogados acaban riendo por no llorar. Y yo, alargando las comisuras, os dejo el enlace a otra noticia relacionada para que riais: Señoría, quiero denunciar a mi marido porque es un aburrido.

martes, 29 de diciembre de 2009

Ascensión al cielo (En Covadonga)


Llamaban las alturas, las moles pétreas, los lagos ocultos tras la niebla... ¿Cómo no adivinar la natural hermosura, ya atrapada en la retina? A otra llamada tentadora, acudí confiado en la diosa fortuna y aun en contra de la gris evidencia; la hora estaba condicionada. Atrás quedó la cueva; escuché los cencerros de otro tiempo e imaginé los vaqueiros ya pasados. La interminable ascensión de la empinada y tortuosa vereda bajó la moral más altanera; coronada la cumbre, rodó hasta precipitarse en el despeñadero. ¿Y la imaginación? Ascendió al cielo, en Covadonga.

domingo, 27 de diciembre de 2009

Las melodías gallegas (1ª parte)

La canción popular elevada a la categoría de arte musical, como lied alemán o mélodie francesa, emergió con singularidad en Galicia. En esta tierra poseedora de una rica tradición de cantigas líricas, se concretó la melodía gallega, de la mano de músicos decimonónicos que tras alcanzar cierto renombre pasaron al injusto olvido. Un cuarteto de compositores acaparan el protagonismo: Marcial del Adalid, por ser punto de partida; Juan Montes, por su entrañable aportación; José Castro “Chané” y José Baldomir, por representar ambos su pleno desarrollo. La música envuelve textos poéticos que brotan de un sentir popular antiguo y a la vez intemporal, aunque el tiempo se empeñe en desvanecer la propia identidad.

Del Lied a la Melodía gallega

Grandes compositores, comenzando por los excelsos Franz Schubert (1797-1828) y Robert Schumann (1810-1856), supieron extraer la música dormida en poemas de Heine, Goethe y otros poetas, llevando el género del lied (pl. lieder) a su máximo esplendor. Pero también los “pequeños” maestros gallegos de la música, principiando por el mentado Adalid, manifestaron su propio sentir melódico inspirado en textos poéticos, creando una variante del lied alemán y por ende de la mélodie francesa: la melodía gallega. Si bien Juan Montes denominó baladas a sus cantigas líricas, consideramos bajo la denominación acordada toda pieza gallega para canto y piano, integrante peculiar de la canción culta o artística, llevada a su cénit por José Castro “Chané” y José Baldomir. Adalid musicó especialmente poemas de su mujer, Fanny Garrido, y los otros compositores gallegos destacados repararon sobre todo en dos poetas esenciales de la lírica galaica: Rosalía de Castro y Curros Enríquez.

Ni que decir tiene que el patrimonio gallego de canciones de concierto no es tan abundante, ni mucho menos, como, pongamos por caso, el alemán o el francés, cuyos acervos no alcanza ni el conjunto de la producción hispana. Y sin embargo, en la escasa producción de cantigas, melodías o baladas gallegas, contamos con piezas que pueden rivalizar con las de los grandes compositores de canciones, llámense Johannes Brahms, Eduard Grieg, Gabriel Fauré o Hugo Wolf. El impacto que algunas melodías suscitaron en su momento lo refleja Alejandro Pérez Lugín en su novela La casa de la Troya, al referirlas reiteradamente, y el interés despertado en grandes cantantes líricas como Conchita Supervía o Ángeles Ottein, que las tuvieron en su repertorio.

Cantares viejos y nuevos: Marcial del Adalid


Marcial del Adalid (A Coruña, 1826-1881), reconocido pianista y primer compositor gallego importante de música profana culta, escribió a lo largo de su vida piezas para voz y piano, probablemente influido en sus inicios por las mélodies del músico francés Charles Gounod (1818-1893), inspirándose en textos latinos, italianos, alemanes y castellanos. Adalid poseía un gusto literario exquisito y conocía bien la prosodia de todas las lenguas que empleaba. Pero aquí nos interesan sus veintiséis composiciones sobre textos gallegos, escritas en los últimos años de la década de l870 y agrupadas –a excepción de una– bajo el título de Cantares viejos y nuevos de Galicia. En estos cantares, alternan un “viejo”, tomado y adaptado del repertorio popular –folclórico– y un “nuevo”, totalmente original. Al componer estos “Cantares”, Adalid fue el verdadero creador del género de la melodía gallega, que habrían de continuar Chané y Baldomir, y esto supuso una aportación musical básica al “Rexurdimento” (Resurgimiento) de Galicia. Su esposa, Fanny Garrido, novelista que adoptó el pseudónimo de Eulalia de Lians, traductora de Goethe y de Heine, y supuestamente conocedora de los lieder románticos, es autora de muchos poemas a los que Adalid puso música. Entre las melodías de este compositor, merecen señalarse estas cuatro: Soidades (Soledades), Afrixida (Afligida), Mondariz y Non te quero por bonita (No te quiero por bonita), las tres primeras sobre poemas de Fanny Garrido y la cuarta popular.


Baladas gallegas: Juan Montes


Juan Montes Capón (Lugo, 1840-1899) tuvo una honda vinculación con la música sacra como consecuencia de su formación religiosa –in extremis, no llegó a ordenarse sacerdote–, pero la transcendencia de su obra proviene fundamentalmente de la producción profana. Son precisamente sus seis melodías o baladas gallegas –como el autor denominó a sus cantigas líricas– las que le dieron fama imperecedera. Negra sombra, Lonxe da terriña (Lejos de la tierrita) y Unha noite na eira do trigo (Una noche en la era del trigo) forman el trío más popular, con respectivas letras de Rosalía de Castro, Curros Enríquez y Aureliano Pereira. Las otras tres baladas, para nada despreciables, llevan títulos sugerentes: As lixeiras anduriñas (Las ligeras golondrinas), con letra de Salvador Golpe, Doce sono (Dulce sueño), con texto rosaliano, y O pensar do labrego (El pensar del labriego), con letra de Aureliano Pereira. Los textos poéticos se fundieron de tal modo con el trazo melódico de Montes que ya no se conciben separadamente. En su forma original o en arreglos para coro, banda u orquesta sinfónica, llámense melodías o baladas, permanecen integradas en el alma gallega.
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Hasta aquí una reducción de la primera parte del escrito publicado OpusMusica (revista electrónica de música clásica):

Como ilustración sonora traigo la balada de Montes Negra sombra, la más fuertemente arraigada en la memoria colectiva, un verdadero himno que para siempre asombra. En versión para coro, por la Coral Polifónica de Pontevedra (1958), al no hallar en la red la de canto y piano. La música envuelve el poema de Rosalía de Castro, perteneciente al libro Follas novas (Hojas nuevas), proporcionándole mayor esplendor.

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Continuación:
Las melodías gallegas (2ª parte)

jueves, 24 de diciembre de 2009

martes, 22 de diciembre de 2009

Discursiño de Nadal (Pequeño discurso de Navidad)

En estas fechas próximas a la Navidad (Nadal en Galicia), amigos y compañeros de trabajo se reúnen para cenar, en entrañables celebraciones que preludian las reducidas al ámbito familiar. Es tiempo de aproximación a las almas lejanas, de distensión, de risas, de afectos. Y en estas cenas del último mes del año, tienen cabida las emotivas palabras que, a los postres, configuran cada particular “discursiño de Nadal”. Veamos el que he escrito inspirándome en navideñas fuentes.


Queridos míos: (No digo “queridas mías” para no levantar falsas sospechas)

De poco valen entre nosotros discursos rimbombantes, palabras desgastadas o aburridos tópicos. Quedan mejor para actos oficiales y aburridos auditorios. Y sin embargo, en estas fechas casi todos caemos en los estereotipos y decimos frases que el resto del año olvidamos. Nos volvemos más tiernos e incluso parecemos más amorosos e indulgentes.

Dirán algunos que cuando el año está en su ocaso nos volvemos más hipócritas. O que aparentamos como el moribundo que finge creer en lo que sea, temeroso de lo desconocido. Puede ser. Pero no soy quien para hacer juicios en tal sentido. Es más: creo que no decimos lo que sentimos por escrúpulos o por vergüenza. Sea como fuere, parecemos mejores.

Nuestros ablandados corazones crean interrogantes… ¿Hemos de sonreír y mostrarnos dichosos cuando la infelicidad reina por doquier? ¿Debemos atiborrarnos a sabiendas de que más de medio mundo pasa hambre? ¿Tenemos derecho a cantar y bailar en esta tierra de tristura? ¿Habremos de enorgullecernos siendo conscientes de que otros lloran en soledad?

… y sin dureza responden: ¡SÍ! Porque sin duda merecemos nuestros momentos de reposo, de liberación y de placer. Habiendo trabajado todo el año y aguantado lo indecible, los corazones afirman sentirse vivos todavía. Ahora dejan la visión pesimista de la vida como un dolor de cabeza y se aferran a la optimista que la ve maravillosa. “La vida es bella”.

Así que ¡a disfrutar, a vivir y a gozar!, que dice el son cubano. Alcemos las copas y brindemos por nuestro futuro: 

¡Suerte en lo que queda de 2009! 
¡Suerte en el Nuevo Año! 
¡Amor y paz para todos (y todas)! 
¡Salud!

domingo, 20 de diciembre de 2009

La danza


Inseparable del hombre –y de algunos animales–, nacida del pulso vital, de los latidos cardíacos, del fluir sanguíneo y de los movimientos respiratorios, para agradecer la vida y consolarse en la muerte, para rogar a los dioses por la fecundidad y el alimento, para iniciarse y poner punto final a una trayectoria, para la paz y la guerra, para la sensualidad y la destrucción, para reír dichosos y llorar ante la pérdida, para ensalzar el amor y consolarse en soledad. Desde la más primitiva a la de reciente actualidad, es el arte en movimiento. Es la vida viva, al ritmo de la música. Es la danza.
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El Adagio del ballet "Spartacus", de Aram Khachaturian, es una buena muestra de la danza como expresión del amor y de la libertad.

sábado, 19 de diciembre de 2009

Josep Trueta, cirujano de guerra


Josep Trueta i Raspall (1897-1977), fue un cirujano ortopédico barcelonés que se recuerda especialmente por un método para tratar las heridas quirúrgicas. El método de Trueta consistía en tratar las heridas abiertas mediante el lavado con abundante agua y jabón, extracción de los cuerpos extraños, escisión de los tejidos desvitalizados e inmovilización del miembro en un vendaje de yeso.

Su método, tan simple y, sin embargo, tan eficaz para evitar infecciones e incluso la gangrena de los miembros, que obligaba a realizar amputaciones, fue aplicado durante la Guerra Civil Española y la Segunda Guerra Mundial. En Barcelona publicó El tratamiento de las fracturas de guerra (1938).

Al finalizar la Guerra Civil Española, Trueta se exilió, como otros miles de compatriotas, primero a Perpignan y más tarde a Oxford. En esta ciudad británica fue profesor de Traumatología y Ortopedia, llegando a ser nombrado miembro de honor de la Sociedad Británica de Ortopedia y doctor Honoris causa por la Universidad de Oxford.

En 1939, ya en Londres, publicó Treatment of war wounds and fractures (Tratamiento de heridas de guerra y fracturas). Catalanista convencido, formó parte de Consell Nacional de Catalunya, que se constituyó en la capital británica, y en 1946 publicó The Spirit of Catalonia (El espíritu de Cataluña), obra en la que trató de mostrar a los ingleses la historia y cultura catalanas.

En 1976, un año antes de su muerte, y con la recuperada democracia hispana, fue nombrado doctor honoris causa por la Universidad Autónoma de Barcelona, ciudad donde pronunció su último discurso.
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Enlaces:

jueves, 17 de diciembre de 2009

Peticiones y prescripciones inducidas

En la Atención Primaria del Sistema Público de Salud hispano es el pan de cada día recibir peticiones de especialistas, públicos y privados, ya sean analíticas u otras exploraciones complementarias, a través de los pacientes y a veces solamente de palabra. Se trata de una forma de "petición inducida" que provoca malestar en los médicos generales/de cabecera/de familia, porque suscita conflictos y pérdida de tiempo. Respecto a fármacos, la cosa ya clama al cielo, porque se transfiere la responsabilidad de una prescripción farmacológica; con la "prescripción inducida" se rompen todos los esquemas de la racionalidad y de la ética.


Prácticamente a diario, viene alguien pidiendo/exigiendo medicamentos de prescripción ajena, también de palabra, aportando “cartones” (recortes de los envoltorios) o receta blanca, a menudo sin nombre del paciente ni fecha de emisión, como si se tratase de eludir (¿involuntariamente?) toda responsabilidad, de un modo a todas luces insultante. Y claro, el vapuleado MAP (acrónimo con el que los hospitalarios denominan ahora al Médico de AP) tiene dudas, porque debe abrir un episodio en la historia clínica, registrar esa “prescripción inducida” –o “delegada”–, declararse forzadamente prescriptor y hacerse responsable de la medicación que en realidad no prescribe. A veces uno aprieta los dientes, inspira, deglute y traga, aun debilitándose en explicaciones vanas, rendido ante el “poder” del especialista de turno.

Pero cuando la exigencia de prescripción es invertida, exigida por el usuario tras la dispensación sin receta, irresponsable e ilícita, obviando contraindicaciones o resistencias bacterianas y saltándose la Ley del medicamento, el conflicto es mayúsculo. La negativa puede quebrar la relación médico-paciente, crispar los ánimos y acabar en un cambio de facultativo, tan frecuente en los últimos tiempos, en este sistema incomparable, absurdo y único, que sólo se ceba con los médicos de la primera línea, esforzados y capaces, que son moralmente minados, por muy asertivos que se muestren.

Claro que habrá quien diga que toma las decisiones con rigor, que no pasa ni una, que es dueño y señor de su consulta, que le importa un bledo como actúe el resto del equipo (?), que aquí ni dios se le chulea. Pero en el fondo ha de sentir la insatisfacción de un sistema ineficiente, desestructurado y chapucero, que fiscaliza a los honestos y hace vista gorda con los jetas. Esto me enciende. ¡No somos europeos!... Y dudo que algún día lo seamos.
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Lucha antiburocrática.- He tenido noticia de los logros del Grupo AntiBurocracia de Madrid, entre los que se cuentan: un informe jurídico en contra de las “recetas inducidas” (prescripción inducida) y una orden oficial recordando a quienes prescriben la obligación de cumplimentar sus propias recetas. Lástima que no sean de aplicación en otras comunidades autónomas.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Dispensación farmacéutica sin prescripción médica

En Hispania continúa efectuándose dispensación sin prescripción (sin receta), siendo preceptiva. Es un mal hábito arraigado en gran parte de farmacéuticos con oficina de farmacia, cuyos privilegios en el sistema sanitario público perduran. Lejos del asesoramiento sanitario, es habitual saltarse la ley e inducir al consumo; un hecho constatado desde el mejor observatorio: la atención primaria de salud. Se impulsa la “medicalización”, favorecida en los últimos tiempos por el continuo bombardeo publicitario: “¡Consulte a su farmacéutico!”... (¿Acaso hay boticario de cabecera?) La crítica viene desde los propios profesionales de farmacia sin opción a oficina: Plataforma para la Libre Apertura de Profesional (PLAFARMA).


Por dispensación sin prescripción no hemos de entender adelantar el medicamento que ya le fue prescrito a un enfermo crónico conocido o dispensar conforme a un informe hospitalario (en estos casos la actuación es totalmente correcta), sino dispensar motu propio, sin valoración clínica previa ni estimación del beneficio-riesgo de un fármaco. Sólo el médico está autorizado a prescribir, del mismo modo que el farmacéutico es el único autorizado a dispensar; si no fuera así, también sería legítima la actuación recíproca. El "círculo" del envase (= necesita receta) prohíbe la dispensación libre y la Ley del medicamento es tajante en este sentido (Art. 101, b) Infracciones graves: 16ª). Cuando no se cumple, ¿dónde queda constancia de la dispensación incorrecta? ¿Y cómo se puede justificar la venta sin receta?

La capacidad de decisión médica está condicionada por objetivos dudosamente racionales, por la indefinición de funciones de otras categorías profesionales y por la “barra libre” irresponsablemente propiciada. Así que cuando el paciente viene a que se le pase –o se cargue al presupuesto público– el fármaco que el farmacéutico le dispensó sin prescripción previa –es decir, actuando irresponsable e ilegalmente–, el médico del sistema público tiene dos opciones: 1) negarse y exponerse con ello a una ruptura de la relación profesional-usuario (lo que puede conllevar un cambio de facultativo e incluso una humillante reclamación); 2) tragar y no complicarse, en actitud de servidumbre.

El servicio de los farmacéuticos es impagable, en cuanto contribuyen como asesores, pero no pueden aceptarse actuaciones temerarias y generadoras de gasto inútil, lo que no pocas veces sucede al dispensar sin la preceptiva prescripción médica. Los buenos farmacéuticos que informan adecuadamente, mantienen su formación, colaboran con los médicos y obran con prudencia, son dignos del mayor respeto.
***
Dispensación de antibióticos sin receta.- Gravísimo problema constatado a diario en la consulta, cuando el paciente viene a reclamar la receta a posteriori para recuperar el importe, y reconocido por profesionales de farmacia responsables. En Hispania, la autoridad sanitaria fiscaliza al médico –a quien se le echa la culpa de que vayamos a la cabeza en resistencias antibióticas–, pero me temo que inspecciona poco al farmacéutico. Aquí la ley está para incumplirla cuando el particular poder económico manda; entonces, no se tiene en consideración el gasto sanitario público.
Enlace cómico-lloroso:

martes, 15 de diciembre de 2009

Bagatela


Me gusta el fulgor del sol
el son místico del viento
el profundo olor a mar
el sabor de tu recuerdo.

Me gusta la verde hierba
el pardo de los caminos
el azul de laguna
tus ojos indefinidos.

Me gusta el violín trinar
y del piano su timbre
la ternura del oboe
y la voz que me revive.

¡Ay, cuántas cosas me gustan!
¡Me gustan, me gustan tanto
que por poderlas sentir
de alegría estoy llorando!

(Canción. Octubre de  1997)

domingo, 13 de diciembre de 2009

David Russell, guitarrista clásico

El guitarrista David Russell, uno de los mejores intérpretes de guitarra clásica en la actualidad, ha dado conciertos en multitud de países, ha sido reconocido por la crítica internacional, ha realizado grabaciones de manera continuada (las últimas para el sello Telarc) y ha recibido importantes premios, incluido el GRAMMY en 2005. En mayo de ese mismo año recibió un homenaje del Conservatorio de Vigo –ciudad donde pasa parte de su tiempo libre–, cuyo auditorio lleva ahora el nombre de "Auditorio David Russell".Y desde entonces se convocan anualmente los Premios Honoríficos David Russell para jóvenes talentos.

  (Foto del Sitio oficial de David Russell)

He tenido el placer de escucharlo y de conocerlo, pudiendo asegurar que es tan buena persona como músico. Podría traer aquí datos sobre el artista o extenderme en sus cualidades musicales y humanas, pero prefiero reproducir la entrevista que en 1987 le realizó el crítico musical Xoán Manuel Estévez para el diario gallego A Nosa Terra, y que he transcrito al castellano. Es un documento de gran interés, pese a los años transcurridos, por lo bien estructurada y las respuestas clarividentes del guitarrista.

David Russell, entrevista de Xoán Manuel Estévez (ANT, Nº 325, 22 de octubre de 1987)

“La guitarra es un instrumento de diversas orígenes, no se puede decir que proceda de un sitio concreto; en tiempos se decía que provenía del laúd, pero es más probable que venga de la vihuela. Desde el punto de vista de la construcción es originalmente española; esta afirmación parte de finales del siglo XIX, cuando comenzó a asentarse el modelo de guitarra que conocemos hoy en día”. Quien esto afirma es David Russell, concertista en salas de gran renombre a nivel mundial: alrededor de veinte países son testigos del buen hacer de este guitarrista, nacido en Escocia, crecido en Menorca, formado musicalmente en Londres, y que por razones familiares tiene en Galicia actualmente su residencia estable. 

A pesar de su condición de intérprete de autores previamente consagrados, David Russell no renuncia a la función artística de creador que creer corresponderle.
D.R.-Conversando con mi padre, que es pintor, a menudo hablamos de este asunto de la ejecución material de una obra de arte. Yo, como intérprete, soy tan necesario como el compositor en la creación de la obra; los dos somos imprescindibles, y aunque se toque dos veces la misma obra el resultado no es el mismo en las dos ocasiones: las notas no suenan al mismo tiempo. En literatura, por ejemplo, ocurre el mismo fenómeno: Shakespeare no existe mientras no es representado; una poesía mismamente, si tú no la lees no existe.
Normalmente se respeta más al compositor, porque fue el creador inicial, pero el intérprete también es decisivo. Recuerdo un concierto que di con un jazzista en el que, al hilo de una introducción muy bonita que él hiciera, me contaba: "Nosotros, los músicos de jazz, cogemos una melodía y la vamos variando todo lo que podemos". Los clásicos, lo que hacemos es estudiar la obra para que, cuando se haga una nueva interpretación, parezca que se toca primera vez.

X.M.E.- ¿Es fácil que un buen guitarrista de jazz o de flamenco sea un buen guitarrista clásico?
D.R.- No es fácil, como tampoco a mí, guitarrista clásico, me resulta fácil tocar otros estilos; si no vives en este mundo resulta difícil. Yo puedo imitar al flamenco pero al no vivir ese mundo, al no escuchar flamenco a diario, no puedo dar con el estilo apropiado.

 
 (David Russell y Xoán M. Estévez, por Xosé María Salgado)

Antes de casarse con una gallega y dar con sus bártulos en Vigo, David Russell ya aterrizara en nuestro país con motivo de los cursos “Música en Compostela”. De ahí le viene su relación con músicos de la talla de Andrés Segovia y Federic Mompou; también conserva su admiración por la capital gallega, en la que afirma encontrarse muy a gusto.
D.R.- Música en Compostela fue para mí la Meca, era el destino de los buenos músicos. Cuando me concedieron la beca para poder venir a Santiago, el entusiasmo propio de la ocasión se vio descompensado al comprobar que Segovia no estaba; sin embargo, fueron de gran interés para mí las clases de José Tomás.

X.M.E.- ¿Y de la música gallega, al margen del vacío de composiciones para guitarra, qué le interesa?
D.R.- Debo confesar que no estoy muy informado del ambiente musical gallego. Hasta ahora me preocupaba más de pasar el tiempo jugando al tenis, yendo a la playa o a la aldea que de otra cosa. Me planteaba descansar de la actividad musical y ahora, que ya soy de aquí, me intereso más al respecto.

X.M.E.- ¿Puede hablarnos de su aspecto pedagógico, como profesor que es esporádicamente? ¿Cuesta compatibilizar ese trabajo con el de concertista?
D.R.- Yo tengo mucha suerte al no necesitar de la docencia como medio de vida; no preciso de eso económicamente. Normalmente las lecciones que doy son cursos, como los que organiza el Conservatorio de Vigo; se trata de una especie de clases magistrales, que vienen siendo como una actuación.

  (Foto del Sitio oficial de David Russell)

X.M.E.- ¿La variedad de países en los que ha tocado condiciona el repertorio escogido en cada ocasión? ¿Le preocupa el contexto social donde actúa?
D.R.- Cuando viajas y llegas a un país o continente con otros modos de vida distintos a los que te son habituales, si te estabilizas durante un tiempo, los valores que llevas ya no cuentan, y echas por tierra el tópico ése de países superiores e inferiores. Eso lo comprobé cuando estuve en África; me di cuenta de que los europeos, tan dados que somos a observarlos con cierto desprecio, en muchos aspectos no hay tal inferioridad. Eso sí, soy consciente de que yo tengo en el bolsillo tanto dinero como el que puedan ganar muchos africanos en dos años.
El repertorio sí varía según el lugar del concierto. En África, donde quedé impresionado del sentido vital que tienen de la música, tuve que ir desechando las composiciones de J.S. Bach. Sí toqué música española, y fue curioso un caso. En Sudán nunca llueve, en Malawi llueve medio año; entonces yo tenía pensado tocar Recuerdos de la Alhambra de Tárrega, que evoca los jardines de Granada y el agua. Todo esto produjo mucho impacto en Sudán, ávidos como están del líquido elemento; en Malawi, al serles familiar la evocación, les resultaba una música aburrida.

X.M.E.- ¿Como músico le interesan otras disciplinas paralelas: literatura, pintura, etc.?
D.R.- Es una cuestión difícil ésta de la estilística. Hace diez años la forma de tocar música barroca, por ejemplo, era poco barroca, teniendo en cuenta que en las otras artes el Barroco responde a un concepto de exageración, mientras que en la música se hacía con una frialdad que no se correspondía con la esencia de la estética. Pero nosotros como intérpretes tenemos que preocuparnos de hacer el Barroco de hoy, no el de hace dos siglos. Debemos satisfacer a un público que demanda unas sensaciones, y si no lo consigues fracasas en el intento.

X.M.E.- ¿Qué nos puede contar de su relación con Andrés Segovia?
D.R.- Yo le debo a Segovia el estar hablando aquí ahora. Lo que sucede es que su época como guitarrista-maestro ya pasó hace mucho tiempo; su línea ya dejaba de ser guía para los jóvenes guitarristas. Eso sí, ahora, recién muerto, es aprovechado por las casas de discos que reeditan grabaciones de hace cincuenta años.

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Enlace:

Como ilustración sonoro-visual, traigo dos interpretaciones de David Russell: Choro Nº 1 de Heitor Villa-Lobos y La última canción de Agustín Barrios. ¡Disfruten del arte de este maestro de la guitarra!


viernes, 11 de diciembre de 2009

Dos sinfonistas cubanos

Dos compositores contemporáneos del escritor y musicólogo Alejo Carpentier (1904-1980) fueron los iniciadores del moderno sinfonismo cubano: Amadeo Roldán y Alejandro García Caturla. El autor de El siglo de las luces trató en vida a ambos músicos y los sobrevivió largamente, ya que murieron jóvenes. Teniendo como referencia La música en Cuba (1945), historia de la música cubana del propio Carpentier, realicé las siguientes anotaciones biográficas.


Amadeo Roldán (1900-1939). Músico nacido en París pero de ascendencia criolla. Fue primer violín de la Orquesta Filarmónica de la Habana y, según Carpentier, en su faceta creadora aparecen notados por primera vez con exactitud los ritmos cubanos; estableció un verdadero método de efectos sonoros de instrumentos típicos de Cuba que otros músicos habrían de seguir. Roldán nos dejó la Obertura sobre temas cubanos, obra capital que marca una nueva era en la historia de la música cubana, y otras composiciones sobresalientes: Tres pequeños poemas (Oriental, Pregón, Fiesta negra), La rebambaramba y El milagro de Anaquillé como música de ballet, Danza negra para voz y grupo instrumental, Motivos de son sobre poemas de Nicolás Guillén, Rítmicas V y VI para percusión, etc. Su producción es una de las más sólidas de un autor cubano. Por otra parte, gracias a su mediación se interpretó por primera vez en La Habana la 9ª sinfonía de Beethoven. Murió joven, y su pérdida fue muy sentida por Carpentier.


Alejandro García Caturla (1906-1940). Músico y juez nacido en Remedios, Villa Clara, fue el temperamento musical más rico y generoso que haya aparecido en Cuba, a juicio del autor de La música en Cuba. Carpentier lo retrata como un hombre con una asombrosa capacidad de aprendizaje, independiente y fuertemente atraído por la negritud, hasta el puso de llegar a casarse con una mujer negra, pese a los prejuicios de su acomodada familia. Inspirado por el folklore cubano e influido por la música de vanguardia, dejó una extensa producción, entre la que deben ser citadas las Tres danzas cubanas para orquesta, Berceuse Campesina para piano, y en especial La rumba para orquesta, estrenada por Erich Kleiber al frente de la Orquesta Filarmónica de la Habana, una de las páginas más extraordinarias creadas por un músico cubano. Murió prematuramente, asesinado por un delincuente común al que había juzgado y pensaba condenar, y su pérdida fue tan dolorosa para Carpentier como la de Roldán, si nos atenemos al derroche literario que ambos desencadenaron al dejar el mundo de los vivos.
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Bibliografía:
Carpentier A. La música en Cuba. Varias ediciones.
Carpentier A. Breve historia de la música cubana. En: Temas de la lira y del bongó (libro recopilatorio). Ed. Letras cubanas. La Habana, 1994.

Como ilustración sonoro-visual traigo aquí tres videos: un pequeño apunte biográfico de Roldán, su pieza “Rítmica Nº 6” y el “Preludio nº 3” de García Caturla. No son gran cosa, pero es lo que pude encontrar.




miércoles, 9 de diciembre de 2009

Huelga de hambre, política, justicia y medicina

Con la huelga de hambre de la activista saharaui Aminetu Haidar, quien tras 23 días de ayuno voluntario se halla en situación delicada, vuelven a suscitarse cuestiones éticas y legales. Mientras multitud de ciudadanos le piden a Haidar que ponga a su arriesgada forma de protesta, de reivindicación de sus derechos y de la causa del pueblo saharaui, se suscita un debate político y jurídico.


El Gobierno español manifiesta que no puede dejar morir a una persona por falta de alimento, en tanto la Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sáhara (CEAS-Sáhara) lo acusa de actuación inoperante y vergonzosa. Y las organizaciones de jueces no adoptan una postura común sobre la decisión de proceder a una alimentación forzosa, prueba del vacío jurídico existente; unas piensan que es posible obligar a Haidar a ingerir alimentos y otras apelan al ejercicio de su libre derecho a decidir mientras esté lúcida en plenitud de facultades.

Lo ideal sería que Aminetu Haidar –que se muestra firme en sus convicciones e incluso advierte con acudir a la vía penal si se actúa contra su voluntad– oyese las voces ciudadanas y las de la propia CEAS-Sáhara. Si no fuese posible, la ética a la que apelan algunas voces políticas y jurídicas debiera prevalecer; de manera que la autoridad sanitaria y judicial ha de poner todos los medios para evitar un desenlace fatal, lo que implica necesariamente una alimentación forzosa.

No es la primera vez que estamos ante una situación semejante, aunque tal vez no tan peliaguda, y seguimos sin una regulación jurídica al respecto. No obstante, en esta encrucijada político-jurídico-sanitaria, no es fácil la resolución. Y los médicos, que deben apelar a la ética profesional, se encuentran a merced de las decisiones judiciales.

martes, 8 de diciembre de 2009

Greguerías de Gómez de la Serna


El escritor Ramón Gómez de la Serna (1888-1963), fue el inventor de las greguerías, textos breves –generalmente una sola frase– a modo de aforismos, pero supeditados a una fórmula del autor: 

Humorismo + Metáfora = Greguería 

¿Y cómo elegir entre las greguerías selectas de Gómez de la Serna? Pues me apropio una vez más de la sabiduría de mi admirado Lizardo, quien escribió en su bitácora sobre el autor de El doctor inverosímil
“Denostado alguna vez como mero embeleco de ingenio y acrobacia verbal, fue famoso por sus greguerías –escribió más de 10.000–, frases conceptuosas y escuetas, condensaciones de metáfora y humor…” 

  • El amor nace del deseo repentino de hacer eterno lo pasajero.
  • Entre los carriles de la vía del tren crecen las flores suicidas.
  • La O es la I después de comer.
  • El niño grita "¡No vale...!" "¡Dos contra uno!" y no sabe que toda la vida es eso: dos contra uno.
  • Roncar es tomar ruidosamente sopa de sueños.
  • No hay que tirarse desde demasiado alto para no arrepentirse por el camino.
  • Si te conoces demasiado a ti mismo, dejarás de saludarte.
  • Nos aliviaríamos si comprendiésemos que morir es la última diversión de la vida.
  • Todos quisieran tener dos hígados para quejarse de los dos.
  • El cerebro es un paquete de ideas arrugadas que tenemos en la cabeza.
  • Cuando por los altavoces anuncian que se ha perdido un niño, siempre pienso que ese niño soy yo.
***
Sobre el libro de relatos El doctor inverosímil, dice el amigo Lizardo:
“El azar reunió a este antiguo libro con un nuevo lector. En sus páginas, pese a los años transcurridos -apareció en 1921 la primera edición-, un aire fresco y jovial fluye. Hay cosas que no cambiarán jamás en la relación médico-paciente, sin duda. El párrafo final de "El doctor inverosímil" así lo reitera: "Yo, por lo menos, puedo decir lo que aquel doctor que decía: 'Entre mis manos los enfermos pueden perder la vida, ¡pero jamás el espíritu!'". Ah, y valga la aclaración. Ramón no era médico.”

sábado, 5 de diciembre de 2009

Profesionales quemados

Seguramente los médicos de cabecera, generales, de familia o de atención primaria (¡cuatro en uno!), sufrimos más los envites emocionales de pacientes y usuarios difíciles, por estar en primera línea y ser muy accesibles. Y su número aumenta progresivamente en una población cada vez más “psiquiatrizada”; paradójica epidemia de malestar en la sociedad del bienestar. Por condicionantes de índole sociológica, se ha ido haciendo más difícil la relación con el paciente (difícil o no), y el queme profesional se acrecienta. Dijo Fernando Pessoa que “el alma humana es un manicomio de caricaturas”, y yo me pregunto si acabarán las almas viviendo –o muriendo– en un inmenso manicomio. Aunque también me protejo diciéndome: si quieres pasar ratos felices, no analices…


Este párrafo es parte de un comentario al artículo “Quemados” en el estupendo blog del doctor Lizardo Cruzado, de significativo título: Desde el manicomio. Este psiquiatra peruano hablaba del concepto síndrome de “burnout” (del “quemado” o desgaste profesional), de su origen y de su sintomatología, considerando que esta etapa avanzada del estrés profesional afecta a diversos profesionales y especialmente a los psiquiatras. Cuando lo leí estaba preparando una sesión clínica sobre hiperfrecuentadores, somatizadores y otros pacientes difíciles: “abusuarios”, exigentes-agresivos, incumplidores-negadores, manipuladores, querulantes. Una tipología que va en aumento para regocijo de los estudiosos y desesperación de los clínicos.

La entrada “Quemado, síndrome del” forma parte de mi particular “Léxico médico de la atención primaria”. Tristemente el número de médicos quemados ha ido en aumento en los últimos años, y hasta un blog sanitario se hace eco del problema con su sugerente título: “Blog de un médico quemado”. Por el contrario, convendría tomarla como un reto y tratar de cambiar el estado de cosas, particularmente de la empresa sanitaria pública; y al mismo tiempo, emplear estrategias anti-queme.

Si la empresa no confía en sus trabajadores, éstos nunca creerán en ella (¡vaya aforismo que me ha salido!). Les dará todo igual, caerán en la indiferencia o se quemarán. Por eso es preferible distenderse que enfermar y, en este sentido, el humor puede ayudarnos. Creo que es bueno seguir las tres recomendaciones de un compañero. “Primero, piensa en tus coronarias y no te impliques en demasía. Segundo, si no puedes solucionar el problema de alguien, comenta con empatía: lo comprendo, tiene usted razón… pero no está en mi mano. Tercero, busca de continuo alguna vía de liberación”. Sabios consejos para no quemarse.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Reforma del sistema sanitario (3): sostenibilidad


La preocupación por la sostenibilidad del sistema sanitario hispano ha llegado al XXIX Congreso Nacional de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC), celebrado en Barcelona del 25 al 27 de noviembre, decidiéndose en el mismo presentar a las autoridades el documento “Sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud (SNS): propuestas desde la Medicina de Familia”.

Considerando urgente afrontar este grave problema, en un momento de crisis económica en el que existe un importante desequilibrio entre el aumento del gasto sanitario y la disponibilidad de recursos, la SemFYC le propone a las autoridades sanitarias un esfuerzo por conseguir una Atención Primaria más resolutiva, eficiente y desburocratizada, y medidas de participación ciudadana, llamando a una mayor compromiso de los ciudadanos en el cuidado de su salud.

Se apela además al Proyecto AP21 (Estrategias para la Atención Primaria del Siglo XXI), presentada por el Ministerio de Sanidad (y Política social) en noviembre de 2005, con la venia del Consejo Interterritorial, porque en este bendito país hay que pelear a diecisiete bandas. Dicha estrategia partía de la base de que para lograr la sostenibilidad del sistema sanitario hay que disponer de una Atención Primaria de calidad, orientada al ciudadano, con gran capacidad de resolución y que potencie la continuidad asistencial.

Respecto a la cartera de servicios, dice el documento que “si no hay suficientes recursos habrá que aumentarlos o tener la valentía política de limitarla y explicarlo a los ciudadanos”. Considera insostenible la imagen actual: «vaya al médico cuando quiera, las veces que quiera, para lo que quiera y a la hora que quiera que se le dará un servicio a la carta». Y muestra la necesidad de definir la cartera de servicios “para que el ciudadano sepa a lo que tiene derecho y a lo que no.” Pero ejemplariza con dos exclusiones, la odontología integral y las lentes correctoras, que da por válidas. Yo prefiero reivindicar estas prestaciones como expuse aquí al referirme a la racionalización del gasto farmacéutico (punto 4: modificación del sistema de prestaciones), es decir recortar lo superfluo e introducir lo necesario.

En cuanto al mal uso y abuso de los servicios sanitarios, se advierte un incremento de la frecuentación y de la demanda de los servicios sanitarios en Hispania muy superior a la de otros países europeos, quizá por la priorización de la accesibilidad como valor principal, sin medidas de control que limiten el acceso por problemas banales. Por ello insta a la información sobre derechos y deberes en la utilización de los servicios sanitarios, además de plantear mecanismos de penalización a los ciudadanos que hagan un mal uso, ya que con su actitud están perjudicando al resto de los usuarios de la sanidad pública. Aunque me parece más sencillo el sistema de copago o tasas moderadoras de esos países europeos.

El documento de la SemFYC reconoce los “vicios” de nuestro sistema sanitario, ya denunciados desde el Informe Abril, e incluso antes sin tanta trascendencia mediática. Se vuelve a lo mismo, desde diferente ángulo: la necesidad de un cambio para garantizar la sostenibilidad del sistema sanitario. Con los referidos “peros”, y tal vez otros, me apunto al necesario cambio, a las nuevas propuestas de reforma.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Ciclo eterno


El mismo ciclo confirma que todo cambia para que todo siga igual… Dice la abuela: “En mis tiempos…”. Dice el padre: “Esta juventud…”. Dice el joven: “Nadie me comprende…”. Y dice el niño –mirándolos a todos, boquiabierto–: “No sé qué decir…”. El niño será joven, será padre, será abuelo, será viejo. Habrá amado, habrá sufrido, habrá soñado. Tras victorias, tropiezos, alegrías, desengaños e ideas trastocadas, volverá sus ojos a la edad de la inocencia. Vemos que todo se repite. Juego, lucha, admiración, desencanto, placer, aflicción, amistad, enfrentamiento, comprensión, intransigencia, lucidez, ofuscación, paz, discordia, decisión, temor, creencia, duda… Vaivén eterno, para concluir que no podemos entender este mundo incomprensible.

martes, 1 de diciembre de 2009

Carlos Gardel, la mayor voz del tango


Le escuché decir a mi madre muchas veces que cuando la suya, mi abuela, tuvo noticia de la trágica muerte de Carlos Gardel (1890-1935) lo sintió tanto que lloró desconsoladamente. En la década de 1930, las canciones del mito argentino llegaban a ser oídas por mi abuela materna a través de las ondas radiofónicas; al parecer, ella se sabía de memoria todos sus tangos divulgados mediante el invento de Tesla/Marconi. Un trágico accidente de aviación, acaecido el 24 de junio de 1935 en Medellín, Colombia, truncó la exitosa carrera gardeliana, ya en la cima, y anudó la garganta de su galaica admiradora.

Marcado por un origen incierto y la adoración de su madre, Carlos Gardel creció en un ambiente popular porteño y en la escuela educó su voz, gracias a unos sacerdotes de su entorno. Empezó a trabajar a temprana edad, de mozo o aprendiz, al tiempo que era atraído por los espectáculos y observaba a los payadores, quedando hechizado por sus improvisaciones vocales. Aprendió chanzonetas, zambras, chacareras, valses… y comenzó a definirse como intérprete. Después llegaría su colaboración con José Razzano, el dúo Gardel-Razzano, y, finalmente, su espectacular ascenso como cantor de Buenos Aires y de Argentina toda. También actuó como actor de cine en varias películas.

Carlos Gardel fue el inventor del tango-canción con Mi noche triste (1917). Además de intérprete fue autor de canciones, especialmente de la música. Para las letras contó con la colaboración de su compañero Razzano y de otros letristas-poetas, entre los que sobresalen Alfredo Le Pera y Enrique Santos Discépolo. Con Gardel nació y se forjó ese lamento urbano nacido en los arrabales, expresado en cuidados textos arropados por guitarra y bandoneón, al que el peculiar argot conocido como lunfardo le proporciona una encantadora envoltura

Recordemos algunas de las mejores canciones que interpretó y que han quedado grabadas para la posteridad: A media luz (1926), Leguisamo solo (1927), La cumparsita (1927), Caminito (1927), Mano a mano (1928), Alma en pena (1928), Adiós muchachos (1928), Malevaje (1929), Aquel tapado de armiño (1929), Yira Yira (1930), Madresalva (1931), Tomo y obligo (1931), Milonga sentimental (1933), Melodía de Arrabal (1933), Silencio (1933), Ausencia (1933), Amores de estudiante (1934), Cuesta abajo (1934), El día que me quieras (1935), Mi Buenos Aires querido (1934), Soledad (1934), Volvió una noche (1935), Por una cabeza (1935), Lejana tierra mía (1935), Sus ojos se cerraron (1935), Guitarra mía (1935), Volver (1935).

Tantos años han pasado desde la desaparición de la mayor voz del tango y aún se dice que “Gardel cada día canta mejor”. Porque sigue interpretando con su voz única, como nadie, una ringlera de piezas inmortales que compendian humanas historias.

***

Otros enlaces de interés:

Como ilustración sonora y visual, traigo aquí “Silencio” y “Volver”, dos intensos tangos que revelan el profundo dolor de una madre y la amorosa nostalgia.



Enlaces a otras a canciones interpretadas por Gardel:
Yira yira
Silencio" (versión cinematográfica)

lunes, 30 de noviembre de 2009

A Song Is Born: gigantes del Jazz clásico

El director de cine Howard Hawks está reconocido por una gran filmografía plagada de obras magistrales y de otras que, a juicio de la crítica, no lo son tanto. Es el caso del film Nace una canción (A song is born, 1948), un musical que por estos lares pasó sin pena ni gloria y del que tomo prestada la siguiente sinopsis argumental:

“Buscando un escondite seguro cuando su novio, un gánster, es perseguido por la policía, la cantante de un night-club decide ayudar a un grupo de anacrónicos académicos, que llevan años preparando una monumental enciclopedia musical, a conocer los ritmos modernos.”

Sin embargo, sólo por una secuencia en la que aparecen varios gigantes del Jazz ya merece la pena. Vemos en acción a Lionel Hampton (vibráfono), Louis Bellson (batería), Golden Gate Quartet (voces), Louis Armstrong (voz y trompeta), Tommy Dorsey (trombón), Charlie Barnett (saxo), Benny Goodman (clarinete) y Mel Powell (piano). La parte final, en la que entra Armstrong con su inconfundible voz y le siguen, uno a uno, los demás solistas con su particular improvisación, no tiene desperdicio. ¡A disfrutar como lo hacen ellos!

sábado, 28 de noviembre de 2009

Aforismos de “El conde Lucanor”

Del extraordinario libro de Don Juan Manuel (1282-1348) conocido como El Conde Lucanor (Libro de los ejemplos del conde Lucanor y de Patronio), he extraído algunos aforismos, personalmente adaptados, que me parecen intemporales y por lo tanto vigentes. He tratado de agrupar estos dichos ejemplares por aproximación temática, con el fin de facilitar su lectura y su provecho.


(Educación)
  • No castiguéis a los jóvenes maltratándolos, sino enseñadles con ejemplos complacientes.
  • Quien no enseña y castiga a sus hijos antes del tiempo de la desobediencia, para siempre tendrá de ellos daño.
  • Razón es que reciba el hombre de sus hijos lo que su padre recibió de él.
  • Quien a sí mismo no se endereza no podrá enderezar a otro.
(Amistad)
  • Por falso dicho de hombre mentiroso no pierdas un amigo provechoso.
  • Quien no tiene amigos sino por lo que les da poco le durarán.
  • De la gran confianza nace menosprecio.
(Lealtad y deslealtad)
  • Si al comienzo no muestras quien eres nunca podrás después cuando quisieres.
  • Cual hombre es, con tales se acompaña.
  • Mejor será andar solo que mal acompañado.
  • Los leales hacen lo que deben, los arteros lo que quieren.
(Amor)
  • Quien ama más de lo que debe por amor será desamado.
  • Amor hace crecer amor; si amor es buen amor, es amor; amor más de amor no es amor; amor de gran amor hace desamor.
  • Más vale ser hombre soltero que casar con mujer porfiosa.
  • El mayor dolor hace olvidar el que no es tan grande.
(Sabiduría)
  • El que sabe, sabe que no sabe; el que no sabe, cree que sabe.
  • El que es sabio sabe ganar perdiendo, y sabe perder ganando.
  • La duda y la pregunta hacen llegar al hombre a la verdad.
(Cordura y locura)
  • Más vale seso que ventura, que riqueza ni linaje.
  • Cuerdo es quien se guía por lo que aconteció a los que pasaron.
  • El cuerdo sufre al loco, pero no sufre el loco al cuerdo, antes lo violenta.
(Bondad y maldad)
  • El mejor pedazo que tiene el hombre es el corazón; ese mismo es el peor.
  • Todo hombre es bueno, mas no para todas las cosas.
  • El que hace buenas obras a los buenos y a los malos, recibe bien de los buenos y es guardado de los malos.
  • Quien hace bien por recibir bien no hace bien.
  • Mejor es perder haciendo derecho que ganar por hacer torcido.
(Lenguaje)
  • Del hablar viene mucho bien, del hablar viene mucho mal. Del callar viene mucho bien, del callar viene mucho mal.
  • No debe un hombre hablar ante otro muy sueltamente hasta que sepa que comparación hay entre su saber y el del otro.
  • Espantosa cosa es enseñar el mudo, guiar el ciego, saltar el contrahecho, pero más lo es decir buenas palabras y hacer malas obras.
(Ventura y desventura)
  • Venturado y de buen seso es el que hizo caer a su contrario en el hoyo que hiciera para que él cayese.
  • Quien toma contienda con el que más puede, se mete en gran peligro; quien lo toma con su igual, se mete en aventura; quien la toma con el que menos puede, se mete en menosprecio, pues lo mejor es que pueda haber paz a su pro y en su honra.  
  • Cuanto mayor es la subida, tanto es peor la caída.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Violencia doméstica

Ayer, día 25 de noviembre, intervine en un mini debate radiofónico, poli-temático, en el que la primera cuestión tratada fue la violencia de género, a propósito de la celebración del día internacional de lucha contra este tipo de violencia. Siempre me sonó mal esta denominación y prefiero considerarla como violencia doméstica, por suscitarse en el seno familiar, fruto de diferentes factores pero con un denominador común: la inadaptación a las relaciones de pareja, consecuencia no sólo de la inmadurez psicológica, sino también de las crecientes tensiones sociales y laborales de los últimos tiempos.
En las consultas médicas de Atención Primaria, asistimos diariamente a un incremento de los trastornos de ansiedad y depresiones en la población femenina. A poco que uno indague, si tiene tiempo o lo sustrae de problemas menores, descubrirá como desencadenante de muchos desequilibrios afectivos el miedo derivado de problemas con la conducta de la pareja, recogida en la Clasificación Internacional de Atención Primaria (CIAP-2) con el código Z13. Ante este hecho incuestionable, lo ideal sería tomar medidas preventivas y activar los servicios sociales, habitualmente ocupados en cuestiones burocráticas. Pero yendo más al fondo, habría que replantearse la sociedad actual, automatizada, consumista y desvalorada. Los sociólogos tienen mucho que decir, los ciudadanos que proponer y los políticos que decidir.

Por otra parte, no me gustan las actitudes feministas que parecen ver al enemigo en el sexo opuesto, que a menudo tildan despectivamente a sus miembros de machistas, cuando en ocasiones también las mujeres son parte implicada en la génesis violenta, ocultando e incluso defendiendo a los agresores masculinos. Los humanos, hombres y mujeres, somos imperfectos y caemos en debilidades sentimentales que nos desarman. Por eso la lucha contra la violencia doméstica debe ser común, sin separación de sexos como antaño, en que las agresiones intrafamiliares de consecuencias nefastas se doraban con el eufemismo de crímenes pasionales.

Así que, sin desmedidos apasionamientos, vayamos todos juntos contra la violencia doméstica. Y contra cualquier tipo de violencia.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Reforma del sistema sanitario (2): Nuevas propuestas


En 2009, casi veinte años después del Informe Abril, de la reforma truncada, la pregunta permanece en el aire: ¿Es posible rescatarlo y mejorarlo? Porque las propuestas de reforma del sistema sanitario se suceden. Se sigue hablando de la necesidad de transformación radical del sector público de salud, en un país poco dado a cambios bruscos, insistiéndose en la necesidad de un equilibrio entre la financiación y las prestaciones, además de replantearse el copago en época de crisis y los seguros complementarios. Vemos que se vuelve a entrar en terrenos pantanosos.
Parece como si retornásemos una y otra vez a lo mismo, andando de puntillas y sin llegar jamás a decisiones firmes, permaneciendo enredados en disputas y paralizados en desacuerdos, sostenidos en la nada. Pero cada vez son más las voces partidarias del necesario cambio, de la reforma que garantice el futuro de la Sanidad Pública, la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud, la protección adecuada de los habitantes de la Hispania. A pesar de que se nos ha vendido –y se sigue vendiendo– el actual sistema hispano como ejemplar, pleno de bondades, universalizado y de fácil acceso para propios y extraños.

Sin embargo, el reciente estudio Euro Health Consumer Index, EHCI de 2009 sitúa la sanidad española en la posición vigésimo primera de Europa, entre 33 países. El orden de clasificación de sistemas sanitarios europeos (página 15) en este estudio es el siguiente: 1º)Holanda, 2º)Dinamarca, 3º)Islandia, 4º)Austria, 5º)Suiza, 6º)Alemania, 7º)Francia, 8º)Suecia, 9º)Luxemburgo, 10º)Noruega, 11º)Bélgica, 12º)Finlandia, 13º)Irlanda, 14º)Reino Unido, 15º)Italia… 21º)España… 33º)Bulgaria. Este resultado fue recogido en la revista Jano. Saliendo al paso de este resultado desfavorable, el Ministerio de Sanidad (y Política Social) criticó la metodología y el planteamiento. Y en consecuencia, uno se pregunta: ¿El estudio es metodológicamente correcto? ¿Los resultados son fiables? ¿La clasificación es justa? No sé. Hemos alcanzado el plausible logro de la universalización asistencial, a la que ahora aspira la reforma sanitaria norteamericana promovida por Barack Obama, pero tenemos indicadores de calidad bajo mínimos.

Centrándonos en la reforma de la Atención Primaria de 1984, después de 25 años hallamos un modelo envejecido y obsoleto. Va a comenzar el 2010, un año redondo, propicio para iniciar un cambio que, con fidelidad a la historia, habrá de tardar muchos años en desarrollarse. Dejad que sueñe unos instantes… Al fin un modelo racional y satisfactorio, en el que no tiene sentido el gerencialismo y la fiscalización continua, en el que salen ganando todos, médicos y pacientes; que dice hasta nunca a la burocracia desquiciante y a la estupidez circundante, que deja autonomía al médico, que valora la dedicación, la entrega y el buen hacer... Dejo de soñar, bajo a la tierra y me pregunto si es posible aquí un cambio general de rumbo, en un sistema fragmentado y donde la cuestión sanitaria nunca va sola (sanidad + consumo / política social). ¿Hay dejar que las cosas rueden y conformarnos con lo que tenemos? ¿O hemos de decir ¡basta!, para no seguir lamentándonos de lo que pudo ser y no fue?
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lunes, 23 de noviembre de 2009

Reforma del sistema sanitario (1): La reforma truncada


En 1991 se publicó un informe con 64 recomendaciones para nuestra Sanidad, conocido como “Informe Abril”, en referencia al emitido por una comisión presidida por Fernando Abril Martorell. La iniciativa había sido del doctor Carlos Revilla, diputado del Centro Democrático y Social (CDS), quien el año anterior presentó una proposición no de ley en el Congreso de los Diputados en la que proponía la creación de una comisión encargada de revisar el Sistema Nacional de Salud (SNS), alegando entre otros motivos las crecientes tensiones económicas derivadas del imparable aumento de los gastos sanitarios. El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) dio luz verde a este planteamiento, que no hacía sino seguir la ya iniciada revisión de diferentes sistemas sanitarios europeos (Holanda, Suecia y otros) y no europeos (Canadá, Estados Unidos, Nueva Zelanda...), cuyo punto de partida era Gran Bretaña con el “Informe Griffiths” de 1983.

Pero el Informe Abril, que incidía en la gestión, la organización y la financiación, sin afectar teóricamente al núcleo básico de equidad y solidaridad, fue “una reforma truncada". Fue criticado desde diferentes flancos, políticos, sindicales y sociales, siendo finalmente rechazado, quizás porque las miradas se centrasen en las tres recomendaciones más polémicas: pago por los pensionistas del 40% del coste de los medicamentos, participación del usuario en otros costes y delimitación de las prestaciones; sin reparar en la justa propuesta de subir las pensiones según el gasto personal. Abril Martorell no ocultó su decepción; afirmó que el informe iba en contra de la gratuidad por deformar conductas y comportamientos (ver “Uso y abuso de los servicios sanitarios”), pues lo que no cuesta no se valora; la prensa recogió una frase concluyente: "Nadie se atreve a lidiar el toro de la Sanidad".

El informe señalaba defectos del sistema sanitario: carencia de visión global, coartación de la libertad de elección de los usuarios, falta de información al paciente, incapacidad de encauzar las relaciones de personal sanitario y de motivarlo, responsabilidades gestoras diluidas o anuladas por el excesivo centralismo y rigidez del sistema, orientación del sistema alejada del empleo óptimo de los recursos humanos y materiales... Los redactores se decantaban por los sistemas francés y alemán de seguridad social, más precisos en la corrección de déficit presupuestarios anuales. Sin embargo los puntos divulgados fueron los referentes a copago o tasas moderadoras, callándose la contrapartida de subir las pensiones.

Respecto a la Reforma de la Atención Primaria de 1984, dicen las voces más críticas que se optó por el modelo soviético en vez del británico u occidental, impulsado en 1983 por el referido Informe Griffiths. Que en lugar de un modelo pragmático, eficaz y flexible, se prefirió otro de burocracia-estructura-orden-jefes y totalitarismo, dentro de la complejidad propiciada por las peculiaridades autonómicas.
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(Continuará en la siguiente entrega)