Hoy traemos un escrito ajeno, publicado como carta al director en La Voz de Galicia, que refiere la realidad de la sanidad pública y plantea alternativas.
En España hablamos de «lo público» —y en especial de la sanidad pública— como si se tratara de un modelo incomparable. Sin embargo, la experiencia cotidiana muestra una realidad menos ideal: ambulatorios saturados, salas de espera llenas y listas de espera que se prolongan durante meses.
El debate, además, suele plantearse de forma reduccionista: o este sistema o el de Estados Unidos, presentado a menudo como un modelo en el que quien no puede pagar queda abandonado a su suerte.
Pero existen alternativas. Países como Suiza combinan gestión privada con cobertura universal, sin dejar a nadie atrás y con una mayor agilidad en la atención. Resulta llamativa cierta incoherencia social: no son pocos los defensores acérrimos de la sanidad pública que, llegado el caso, recurren a clínicas privadas, porque buscan una atención rápida frente a una enfermedad que les puede llegar a agobiar. Defender lo público no puede convertirse en un acto de fe. Ignorar otros modelos que funcionan revela una clara miopía.
Sistema sanitario: ¿lo público es incuestionable?, Francisco R. González
Alejado de posturas fundamentalistas, nos parece interesante: en su brevedad, pone el dedo en la llaga, critica el pensamiento reduccionista y se abre a cambios.
La música también ha ido evolucionando y experimentando cambios...
Beethoven: Sonata n.º 32. II. Arietta. Adagio molto, semplice e cantabile
Algunos han visto en el segundo movimiento de esta sonata de Beethoven, la última que escribió, un anticipo del ritmo de jazz
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