Escena erótica, Peter Fendi |
Erotismo vs pornografía.
Varga Girl, de Alberto Vargas (Arequipa, Perú, 1986-1982) |
Sin duda, la música puede ser estimulante para cualquier actividad, y por supuesto para la erótica. Las sonoridades son diversas y las posibilidades amatorias infinitas. Dice Virginia Montaña en un interesante ensayo sobre música y erotismo:
“Y es que es tal la importancia que recae en esta relación música-sexo que han existido psicólogos que han querido estudiarla a fondo. Uno de estos ejemplos es el caso del psicólogo musical Daniel Müllensiefen de la Universidad de Londres, que exploró en el año 2002 la relación entre la música y el amor: más del 40% de las personas expusieron que escuchar música los estimulaba más que el tacto durante el acto sexual. El estudio fue abalado por Spotify, demostrando la importancia que tiene la música en la vida amorosa de las personas. Según este estudio, las 2000 personas encuestadas señalaron que la BSO de la película Dirty Dancing era la música más excitante durante las relaciones sexuales correspondiéndose esto con la idea que nos da el cine y su música del amor. Gracias a esta investigación neurocientífica, se supo que la música era capaz de activar las mismas zonas de placer que están en el cerebro que responden a recompensas menos abstractas como la comida.”
Para rematar esta excitante entrada, veamos dos ejemplos erótico-sonoros: el erotismo musical del cuerpo humano (en este ejemplo, el de las nalgas) y el desenfreno del can-can, en otro tiempo un baile escandaloso. Sin dejar de citar el mito de la “danza de los siete velos” (a menudo confundida
con la danza oriental), creado por Oscar Wilde en su tragedia Salomé y recreado musicalmente por Richard Strauss en la ópera del mismo título (danza de la ópera AQUÍ).
Bunda pandeiro, vídeo de Carlo Sanpietro
(Nalgas atractivas
como representación metafórica de la pandereta)
El ritmo erótico
de las nalgas
BUNDA PANDEIRO from carlo sampietro on Vimeo.
***
Compadre, debes saber
que la más buena mujer,
rabia siempre por joder.
J. DEL ENCINA, Cucú, cucú, cucucú
ANEXO: POEMAS DE EROTISMO (POEMAS ERÓTICOS) [Poemas de deseo]
–Relac.: deseo, sensualidad, seducción, atracción, gozo, placer, lujuria, lascivia.
A Jarifa, en una orgía, José de Espronceda [Análisis AQUÍ] –Lect. AQUÍ
A una dama criolla (A une Dame créole), Charles Baudelaire+
A una malabaresa (À une malabaraise), Charles Baudelaire+
A una transeúnte (A une passante), Charles Baudelaire+
–fascinación, belleza, eternidad del instante. Lectura AQUÍ
A unas piernas (¡Ay basas de marfil, vivo edificio!), Francisco de Terrazas
Agua sexual, Pablo Neruda++ [Con análisis AQUÍ]
Amor y sueño (Love and Sleep), Algernon Swinburne* –sueño erótico
Aunque no esté parada (Même quand tu ne bandes pas), Paul Verlaine+++
¡Ay, Floralba! Soñé que te… ¿Direlo?, Francisco de Quevedo –sueño erótico
Beso mundo (Te besaré en la boca), Juan Ramón Jiménez++++
Canción del esposo soldado, Miguel Hernández [Análisis AQUÍ]
Lectura AQUÍ (por el poeta)
Cansancio, Paul Verlaine+++
Cántiga de serrana (I), Juan Ruiz Arcipreste de Hita+++++ –Lectura AQUÍ
Cántica de serrana (IV), Juan Ruiz Arcipreste de Hita+++++ [y AQUÍ]
Capricho, Alfonsina Storni
¿Con quién haré el amor?, Francisco Brines –soledad
Cucú, cucú, cucucú, Juan del Encina
De cómo los hombres quieren compañía de hembras, Juan Ruiz A. de Hita+++++
Delectación morosa, Leopoldo Lugones [Análisis AQUÍ] –Lectura AQUÍ
Deseo, Paul Verlaine+++
Deseo, Laura Victoria++++++
Después del amor, Vicente Aleixandre**
El beso, Laura Victoria++++/++++++
El gabinete, Juan Meléndez Valdés
El Leteo (Le Léthé), Charles Baudelaire+
El lugar del crimen, Luis García Montero [y AQUÍ]
El primer beso, Amado Nervo++++ –Lectura AQUÍ
En el deseo [A Luis Antonio de Villena], Jaime Siles
Entrega, Laura Victoria++++++
Himno a Venus, Jaime Siles
La bailarina de los pies desnudos, Rubén Darío***
La víspera, José Ángel Valente**** [y AQUÍ/AQUÍ]
Las joyas (Les bijoux), Charles Baudelaire+
Liturgia erótica, Julio Herrera y Reissig
Mi paseo solitario de primavera, Nicasio Álvarez de Cienfuegos
Mille et tre (Mille et tre), Paul Verlaine+++
Monta sobre mí, Paul Verlaine+++ [y AQUÍ]
Morboso, Luis Antonio de Villena
No blasfemes, oh poeta, Paul Verlaine+++
¡Noches salvajes - Noches salvajes!, Emily Dickinson
No decía palabras, Luis Cernuda
No se me importa un pito..., Oliverio Girondo+++++++ –Lectura AQUÍ
Oda a la higuera, Miguel Hernández***** [y AQUÍ]
Palabras de la satiresa, Rubén Darío****** –mitología
Pensionistas, Paul Verlaine+++ –lesbianismo
Piedra de horno, Nicolás Guillén
Pienso en tu sexo (XIII, de Trilce), César Vallejo
Plegaria, Delmira Agustini
Poema, Laura Victoria++++++
Poema 12 (Se miran, se presienten, se desean), Oliverio Girondo+++++++
Por cierto la mujer gana, Paul Verlaine+++
Potra tracia, Anacreonte*******
Qué ruido tan triste, Luis Cernuda
Romance de Gerineldo y la infanta –Lectura AQUÍ
Romance de la Hija del Rey de Francia, Anónimo –Lectura AQUÍ
Rosa de bronce, Ramón María del Valle-Inclán++++++++ –lujuria
Rosa de Oriente, Ramón María del Valle-Inclán++++++++ –exotismo
Rosa de pecado, Ramón María del Valle-Inclán++++++++
Rosa de turbulus, Ramón María del Valle-Inclán++++++++ –exotismo
Se querían, Vicente Aleixandre [y AQUÍ] –Lectura AQUÍ
Semáforos... semáforos, Jaime Siles
Serenidad, Laura Victoria++++++
Si habrá en este baldrés, Juan del Encina
Sonetos lujuriosos (Sonetti lussuriosi), Pietro Aretino******** [Coment. AQUÍ]
¿Te acuerdas?, Juan Ramón Jiménez [y AQUÍ]
Tengo hambre de tu boca, de tu voz, de tu pelo (Soneto XI), Pablo Neruda
Valentina (Valentine), John Fuller
____
+Poemas eróticos de Baudelaire. Entre ellos, merece destacarse «Las joyas», poema de sugerente sonoridad.
++Poemas eróticos de Pablo Neruda (1904-1973), «Agua sexual» y otros, con diferentes tendencias, desde la poesía amorosa (Veinte poemas de amor y una canción desesperada) a la sencillez temática y expresiva (Odas elementales), pasando por el compromiso político (Canto general) y la poesía surrealista (Residencia en la tierra).
+++Poemas eróticos de Paul Verlaine (1844-1896), el mayor poeta lírico del s. XIX junto a Víctor Hugo, de lenguaje poético musical («La música ante todo»), maestro del decadentismo y precursor del simbolismo, relacionado habitualmente con Arthur Rimbaud, de quien fue amante.
Encantadora mía, ten dulzura, dulzura…
calma un poco, oh fogosa, tu fiebre pasional;
la amante, a veces, debe tener una hora pura
y amarnos con un suave cariño fraternal.
Lasitud
–v. Poemas de Paul Verlaine [y AQUÍ]
++++Poemas de besos.
+++++Poemas del Arcipreste de Hita (1283-1350), del Libro de buen amor, obra cumbre de la literatura medieval española. [Explic. AQUÍ] El poema «De cómo los hombres quieren compañía de hembras» es una reducción de su largo título: «Aquí habla de cómo, según la naturaleza, los hombres y los otros animales quieren tener compañía con las hembras».
Como dice Aristóteles –y es cosa verdadera–,
el hombre por dos cosas trabaja: la primera,
por tener mantenencia; y la otra cosa era
por poderse juntar con hembra placentera.
++++++Poemas eróticos de Laura Victoria (Gertrudis Peñuela, 1904-2004), poeta de exquisita sensualidad y tono erótico-sentimental.
Sobre la tibia arena de la playa
tu amante cita con placer espero;
el sol retuesta mis desnudos hombros
y entre mi falda juguetea el viento.
Deseo
+++++++Poemas eróticos de Oliverio Girondo (1891-1967), «Poema 12» y otros, en cuya obra poética hay una pulsión erótica, ya desde su primer poemario Veinte poemas para ser leídos en el tranvía (1922), un libro a modo de poesía de viajes (Río de Janeiro, Buenos Aires: Milonga, Venecia, Paisaje bretón...).
Se miran, se presienten, se desean,
se acarician, se besan, se desnudan,
se respiran, se acuestan, se olfatean,
se penetran, se chupan, se demudan...
Poema 12
–Lectura AQUÍ
–v. La voz de Girondo en: Fonoteca de OG
–v. Poemas de Oliverio Girondo [y AQUÍ]
–Poemas escogidos: «Arena» [v. Poemas con algún síbmbolo], «Todo era amor» [Poemas sobre el amor], «Siesta» [v. Poemas de trabajo: Descanso].
++++++++Poemas de eróticos Valle-Inclán, de Claves líricas, de la parte titulada «El pasajero», que bien podría titularse «Poemas de las rosas», pues casi todas sus claves exhiben la rosa en el título. El poema titulado «Rosa de turbulus» es una mezcla de exotismo y erotismo, en un gran despliegue verbal.
Era una reina de raza maya,
era en un bosque de calisaya,
y era la aurora. Daba el bulbul,
sobre mi estrella su melodía,
y en los laureles que enciende el día
daba mi alma su grito azul.
(...)
Rojos claveles prende en la rolla,
rojos corales al cuello enrolla,
rojo pecado sus labios son,
y sus caderas el anagrama
de la serpiente. Con roja llama
pintó su boca la tentación.
*El poema del sueño erótico era frecuente en el Barroco (ss. XVI-XVII).
**«Después del amor», de Vicente Aleixandre, o después de su fuego.
Tocando esos bordes, sedosos, indemnes, tibios, delicadamente desnudos,
se sabe que la amada persiste en su vida.
Momentánea destrucción el amor, combustión que amenaza
al puro ser que amamos, al que nuestro fuego vulnera...
***«La bailarina de los pies desnudos», de Rubén Darío, está inspirado en Tórtola Valencia, bailarina especializada en bailes orientales, que también inspiró a Pío Baroja, Valle-Inclán y Gómez de la Serna.
Bajaban mil deleites de los senos
hacia la perla hundida del ombligo,
e iniciaban propósitos obscenos
azúcares de fresa y miel de higo.
****«La víspera», de José Ángel Valente (1929-2000), es el encuentro sexual de un cliente con una prostituta, donde el deseo es unilateral y el amor algo que se hace y no se siente. [Así entendemos este poema del que no hallamos un análisis.]
El hombre despojóse de sí mismo,
también del cinturón, del brazo izquierdo,
de su propia estatura.
Resbaló la mujer sus largas medias,
largas como los ríos o el cansancio.
–v. Poemas de José Ángel Valente [y AQUÍ]
*****«Oda a la higuera», de Miguel Hernández, es un poema pleno de erotismo, donde la fusión entre el poeta y el árbol alcanza su mayor intensidad.
Abiertos, dulces sexos femeninos,
o negros, o verdales:
mínimas botas de morados vinos,
cerrados: genitales
lo mismo que horas fúnebres e iguales.
–La higuera y sus frutos, los preferidos de Miguel Hernández, tienen especial protagonismo en la obra del poeta.
******Satiresa, como femenino de sátiro, es una invención poética de Darío.
*******v. Anacreonte. Poesía Erótica. De este poeta griego procede el término “anacreóntica”: composición lírica en verso de arte menor que canta a los placeres de la vida, el vino y el amor.
********Sonetos lujuriosos, de Pietro Aretino (1492-1556), basados en Posturas, grabados de Marco Antonio Raimondi, son incluso obscenos.
Tres moças d’aquesta villa,
tres moças d’aquesta villa,
desollavan una pija
para mangas a todas tres.
J. DEL ENCINA, Si habrá en este baldrés
Cucú cucú cucucú / Si habrá en este baldrés, Juan del Encina
¡Ay, Floralba! Soñé que te… ¿Direlo?
Sí, pues que sueño fue: que te gozaba.
¿Y quién, sino un amante que soñaba,
juntara tanto infierno a tanto cielo?
QUEVEDO
La muy querida estaba desnuda, y, conociendo mi corazón,
No había conservado más que sus joyas sonoras...
Y su brazo y su pierna y su muslo y sus riñones,
Pulidos, como aceitados, ondulantes como un cisne,
Pasaban ante mis ojos clarividentes y serenos;
Y su vientre y sus senos, esos racimos de mi viña...
BAUDELAIRE, Las joyas
Las joyas, Charles Baudelaire
Lentamente va viniendo tu cuerpo.
Llegan tus manos en su órbita
de aguardiente de caña;
tus pies de lento azúcar quemados por la danza,
y tus muslos, tenazas del espasmo,
y tu boca, sustancia
comestible y tu cintura
de abierto caramelo...
Carbón ardiente y piedra de horno
en esta tarde fría de lluvia y de silencio.
N. GUILLÉN, Piedra de horno
Piedra de horno, Nicolás Guillén
Quiero comer el rayo quemado en tu hermosura,
la nariz soberana del arrogante rostro,
quiero comer la sombra fugaz de tus pestañas...
P. NERUDA, Tengo hambre de tu boca
Y aunque cierre los ojos y me cubra el corazón enteramente,
veo caer agua sorda,
a goterones sordos.
Es como un huracán de gelatina,
como una catarata de espermas y medusas.
Veo correr un arco iris turbio.
Veo pasar sus aguas a través de los huesos.
P. NERUDA, Agua sexual
Agua sexual, Pablo Neruda
Bésame así... despacio.
Que tu lengua como una llama viva
alimente mis sueños,
y después en mi lánguido abandono,
sea una brisa limpia
brillando en los jazmines de mi lecho.
LAURA VICTORIA, El beso
Lectura AQUÍ
El beso, Laura Victoria
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Muy apropiado título, y no podía ser de otro modo, a este texto tuyo sobre la música de dicha estirpe, gracias por la ilustración, amigo mío: de la literatura erótica no habíamos pasado. Un abrazo.
ResponderEliminarYa ves, amigo Lizardo, lo que da de sí la música y sus relaciones mundanas.
EliminarUn abrazo.
Ha sido leer tu entrada, y acordarme del álbum “Sexual healing” de Marvin Gaye. Para mi un imprescindible, con unos ritmos y cadencias envolventes. El titulo lo dice todo...
ResponderEliminarUn saludo, Jose Manuel.
No sé si curación por el sexo, como dice esta rítmica canción, o simple paliativo; creo, amigo Eduardo, que mejor en su justa medida, para no caer en la malsana adicción.
EliminarSaludos.