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domingo, 17 de enero de 2016

Canciones infantiles en las zarzuelas


Tres son los modos en que el folklore infantil puede verse incluido en la zarzuela. En un ambiente infantil, donde los niños son el centro de la escena, como es el caso de Agua, azucarillos y aguardiente (1897), de Federico Chueca, en cuyo número "Niñeras, Niños y Amas" se introducen varias canciones infantiles: Las ovejuelas (Arrión) y La viudita del Conde de Cabra. O porque se trate de una feria o ambiente festivo, como es el caso de Gigantes y Cabezudos (1898) de Manuel Fernández Caballero: Antón Pirulero y El berrugón. O, con menos frecuencia, como refuerzo descriptivo o de evocación en alguna escena cantada por un grupo de adultos. Un ejemplo representativo de esta variante es El año pasado por agua (1889) de Federico Chueca: Que llueva, que llueva, La canción de Mambrú* y Los toros del pueblo. La primera pieza infantil (Que llueva, que llueva) será utilizada por José Serrano en El amigo Melquiades (1914), que incluye también Ramón del alma mía. 
Fiestas y ferias son un recurso para que los adultos canten este repertorio. Así sucede en Las Golondrinas (1914) de José María Usandizaga: Quisiera ser tan alta... También en una feria incluye José Serrano Es un muchacho excelente* (aunque no como canción, sino en la parte instrumental), en la zarzuela Moros y cristianos (1905). Otro ejemplo de este tipo de inclusión es Don Manolito (1942) de Pablo Sorozabal: Morito Pititón, En Madrid hay una niña y En los palacios del rey. Muchas son las zarzuelas que incluyen piezas de folklore infantil en su música: Cu-cú cantaba la rana aparece en Aquella canción antigua (1952) de Joan Dotrás Vila; Antón Pirulero en La zapaterita (1941) de Francisco Alonso; Bateo pelao en El bateo (1901) de Federico Chueca; El vito en El baile de Luis Alonso (1896) de Gerónimo Giménez... 
El folklore infantil conforma uno de los procesos más fuertes del proceso de enculturación del individuo, proceso mediante el que toda comunidad transmite a sus nuevos miembros su propia cultura, haciéndoles partícipes de la identidad étnica grupal. Este proceso conforma la primera parte de uno más amplio, como es la socialización (que conlleva asimilación de la cultura, interiorización e identificación). Las canciones llevan en si mismas unas mentalidades, situaciones y vivencias que, analizadas y comparadas nos permiten sumergirnos en la sociedad cotidiana; y esta cotidianidad, este carácter familiar es lo que da valor a la zarzuela: la mayor parte de las melodías zarzueleras suenan a algo ya conocido, que no siempre se sabe bien qué pueda ser. El compositor busca la cercanía con el espectador y, ¿qué mejor modo de hacer sentir próxima la música al público que con las canciones que más tempranamente aprendieron? 
Del artículo "La zarzuela y el folklore infantil", por Enrique Encabo Fernández

*La canción Mambrú se fue a la guerra procede de la francesa Malbrough s'en va-t-en guerre, cuya música pertenece a una composición de Beethoven: La Victoria de Wellington (dedicada a la victoria del Duque de Wellington en la Batalla de Vitoria). Y a su vez, Es un muchacho excelente proviene de Mambrú.
***
Como vemos, todo un muestrario de canciones infantiles que nuestros compositores de zarzuela han querido inmortalizar incluyéndolas en sus obras, ya por propia iniciativa o por sugerencia de sus libretistas. Canciones que se han ido olvidando y que los niños de ahora apenas conocen, del mismo modo que las composiciones de nuestra particular opereta han quedado relegadas por diferentes motivos, siendo muy poco interpretadas y difundidas, lo que nos impide apreciar en su justa medida los valores culturales de un género en el que, aparte de estas canciones de la niñez, de la comicidad, de las costumbres de los diversos pueblos ibéricos y de las sempiternas tramas amorosas, no faltan los problemas sociales, las reivindicaciones políticas y el canto a la libertad. Por no faltar, ni faltan escenas referentes a la medicina (baste recordar el "Coro de doctores" de El rey que rabió, de Ruperto Chapí y los libretistas Miguel Sánchez Carrión y Vita Aza). 

«Coro de niñeras» (de Agua, azucarillos y aguardiente), Federico Chueca
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NOTA:
ESTA ENTRADA COINCIDE CON EL 7º ANIVERSARIO DEL BLOG
¡7 años ya! Y todavía sigue siendo un niño
Médico-melódicas gracias a todos los seguidores

martes, 16 de junio de 2015

Botiquín para navegantes



A través de un paciente he sabido de la obligatoriedad de llevar a bordo un botiquín en las embarcaciones de recreo. Y buscando en la Red he hallado información sobre la exigencia del botiquín y del material sanitario en el barco, con una mayor o menor composición dependiendo de las zonas de navegación, según se realice en aguas costeras o en alta mar, con diferentes gradaciones hasta la navegación oceánica (de 500 o más millas en alta mar). 

En esta página de Seguridad Marítima se puede consultar la composición del botiquín en embarcaciones de recreo:


Y en esta otra de la Seg. Social información genérica sobre el botiquín a bordo:


Lo que no he podido determinar es qué organismo proporciona los medicamentos y el material sanitario exigido. Algo falla en la comunicación intersanitaria... Y por eso he lanzado a la Red esta cuestión.

Habanera de Marina, de Arrieta
*** 
Nota.- Nuestra amiga Ana, administradora del blog "Postura Sana en el Conser de Gijón", me ha enviado una jugosa información que un amigo suyo le ha proporcionado y que nos saca de toda duda. A continuación la reproduzco, con mi agradecimiento a ella y a su amigo David. 
El botiquín de a bordo hay que comprarlo, no lo proporciona ningún estamento de manera gratuita (pasa igual con el resto de las medidas de seguridad obligatorias -bengalas, cohetes, botes de humo, extintores, cubos, radio VHF, balsas salvavidas, chalecos, aros...-. Todas estas medidas de seguridad (que caducan y hay que renovar cada cierto tiempo) son las que encarecen la "afición". El botiquín tiene que tener una homologación (no vale la lata de galletas danesas con unas tiritas, mercromina y aspirinas...). Tiene que tener unas medidas, resistencia, color... Además, debe tener unos compartimentos internos y los medicamentos colocados de forma específica dentro de ellos. Eso es para que, cuando pase algo, tú llames al servicio radio-médico (hay un procedimiento radiofónico estándar que hay que conocer), ellos no te hablen en términos médicos/químicos/oscuros que seguro desconoces y, en el fragor de la batalla/nervios por el accidente, no sepas por dónde andas... Ellos te dicen "coge la pastilla del compartimento X, aplica la pomada que encontrarás en el cajón Y, saca lo que hay en la cajita Z...". El botiquín trae algunos elementos, pero hay que completarlo comprando los medicamentos que no pueden estar en él mientras esté en un escaparate esperando a ser vendido porque caducarían. Además, hay que estar atento para colocarlos en el sitio correspondiente. Se pueden comprar en tiendas de efectos navales. También hay tiendas online que los venden. Si tiene dudas sobre cómo completarlo (o de cualquier tipo), puede acercarse a Capitanía o algún club náutico. 

domingo, 1 de marzo de 2015

Romería gallega

Romería gallega, Rufino Peral

Hace tiempo, cuando hablamos de tres zarzuelas inspiradas en Galicia, no pudimos ilustrar como deseábamos una de ellas: La chula de Pontevedra (1928), de Pablo Luna (1879-1942) y Enrique Bru (1873-1951). Ahora tenemos suficientes muestras en YouTube de la grabación existente (increiblemente la única), a cargo del Coro Cantores de Madrid y Orquesta Sinfónica, dirigidos por Ataúlfo Argenta. Y traigo aquí la pieza que había buscado sin éxito: la Romería gallega «Non che canto por cantare». Es el sueño de Rosiña, que en Madrid se imagina estar en una romería de su tierra. Una gaita, unas voces populares, tambor y pandero, y la explosión festiva de la gran orquesta. Auténtico sabor galaico.

lunes, 1 de diciembre de 2014

El segundo himno nacional de Perú



La mayoría ha escuchado más de una vez una bella melodía, con diferente letra, que habla de un cóndor que pasa y que enseguida identifica con las altas cumbres andinas y los pueblos indígenas que los habitan. Pero poca gente sabe, o casi nadie, que El cóndor pasa… es una zarzuela con música del compositor peruano Daniel Alomía Robles y libreto de Julio de La Paz (seudónimo del dramaturgo limeño Julio Baudouin), publicada en 1913. 

Esta zarzuela incluye la famosa melodía homónima que todo el mundo conoce, basada en la música tradicional andina del Perú, que fue declarada Patrimonio Cultural de esa nación en 2004. Y tanto se identifica este tema musical con el pueblo peruano que es considerado el segundo Himno Nacional del Perú. 

De esta conocida pieza musical existen multitud de versiones y de letras apócrifas, entre ellas la muy difundida del dúo Simon & Garfunkel, incluida en su álbum Bridge Over Troubled Waters (Puente sobre aguas turbulentas). Pero quedémonos ahora con el original de la zarzuela, inspirado en el folklore peruano, y disfrutemos también de la canción con (una) letra en la voz de Plácido Domingo sobre las majestuosas alas de un cóndor...

"Pasacalle" de El Cóndor pasa..., de Daniel Alomía Robles
(Parte 7 de la zarzuela, a cuya representación completa pueden acceder AQUÍ)


"El cóndor pasa", canción con letra


El cóndor de los Andes despertó 
con la luz de un feliz amanecer. 
Sus alas lentamente desplegó 
y bajó al río azul para beber. 

Tras él la Tierra se cubrió 
de verdor de amor y paz. 
Tras él la rama floreció 
y el sol brotó en el trigal. 

El cóndor de los Andes descendió 
 al llegar un feliz amanecer. 
El cielo al ver su marcha sollozó 
y volcó su llanto gris cuando se fue. 

Tras él la Tierra se cubrió...
*** 
Un guiño a mis amigos peruanos Lizardo Cruzado y Tony Chávez.

domingo, 20 de julio de 2014

Tríptico lecuoniano

Ernesto Lecuona 1

Se me ha ocurrido un tríptico lecuoniano, o sea con piezas del compositor cubano Ernesto Lecuona (1895-1963). Prescindiendo de la célebre canción Siboney, lo conformarían una pieza pianística adaptada como canción, una romanza de zarzuela y una entrañable conga.
  1. Andaluza 
  2. María la O
  3. Para Vigo me voy
De la Andaluza, de la pianística Suite Andalucía, hay diversas adaptaciones, una de ellas jazzística titulada "The breeze and I" (La brisa y yo), aunque el texto no me acaba de convencer, por lo que traigo una interpretación puramente orquestal. 

Sin más, y si ustedes gustan, escuchen el tríptico propuesto y deleitense con estas espléndidas recreaciones de Lecuona, el músico que supo combinar como nadie lo hispano y lo cubano, o más propiamente afrocubano. En definitiva, lecuonianas sonoridades hispanoafrocubanas.

Andaluza (The Breeze And I) - Henry Mancini

María la O - María Dolores Pérez


Para Vigo me voy - Compay Segundo y Sus Muchachos

miércoles, 15 de enero de 2014

Galicia suspende en actividad artística

Coral Casablanca de Vigo

Galicia es la comunidad con menor porcentaje de población que realiza actividades artísticas como escribir, pintar, hacer vídeos o cantar en un coro durante su tiempo libre y se encuentra a la cola del país en lectura de libros o asistencia al cine y el teatro, según el Anuario de Estadísticas Culturales 2013 que acaba de publicar el Ministerio de Educación y Cultura. Sólo la música logra el aprobado con nota ya que Galicia es la tercera autonomía en la que más ciudadanos acuden a conciertos de música actual y la sexta con más afluencia a certámenes de música clásica. (…) 
A la cola, en coros
Pero la situación de los gallegos en el ránking estatal empeora al analizar qué porcentaje dedica parte de su tiempo a escribir, pintar o cantar. Formar parte de un coro es la actividad artística que menos demanda tiene en Galicia. Sólo el 0,8% de la población cantaba en este tipo de agrupaciones en el último año, frente al 2,4% de media española o el 6% de los cántabros. (…) 
 Lo 'cultural' pincha en Galicia. Faro de Vigo
Aunque uno, por constataciones previas, no se fía demasiado de noticias y datos, me hago eco de esta información que en lo cultural deja en mal lugar a la comunidad en la que vivo. Galicia suspende cuantitativamente en actividad artística. A lo mejor cualitativamente es otra cosa.

Escenas y Coro de Bohemios, de Amadeo Vives - Coral Casablanca de Vigo
***
Mi trayectoria coral, como tenor (2009-2013)
Coral Rosalía de Castro del Colegio Médico de Pontevedra: 2009-2010.
Coral Apóstol Santiago de Vigo: 2010-2011.
Coral Casablanca de Vigo: 2011-2013.

domingo, 6 de mayo de 2012

Música y navegación

Depositphotos

De la música del mar ya hemos tratado en la serie Música y Naturaleza. Toca ahora centrarnos en el arte sonoro que gira en torno a la navegación en el mar, por cualquiera de los siete mares del planeta azul.  Lo primero que viene a la mente de la mayoría son los fotogramas y el sonido de películas de aventuras y piratas. A mí acuden primeramente tres clásicos: La isla del tesoro (1934), música de Herbert Stothart, Capitanes intrépidos (1937), música de Franz Waxman, y 20.000 leguas de viaje submarino (1954), música de Paul Smith, con sus canciones marineras respectivas, la de piratas de John Silver El Largo “Ron, ron, ron, la botella de ron”, la del pescador Manuel “Ay mi pescadito deja de llorar" y la del arponero Ned Land. 


Whale of a Tale - 20,000 Leagues Under the Sea

Pero cabe tener en cuenta también las bandas sonoras de otros films: El capitán Blood (1935), música de Erich Wolfgang Korngold, Piratas del mar Caribe (1942), música de Víctor Young, Rebelión a bordo, dos versiones (1935 y 1962), música de Herbert Stothart la primera y de Bronislau Kaper la segunda, El halcón del mar (1940), música de Erich Wolfgang Korngold, El cisne negro (1942), música de Alfred Newman, El hidalgo de los mares (1951), música de Robert Farnon, La mujer pirata (1951), música de Franz Waxman, El mundo en sus manos (1952), música de Frank Skinner, Moby Dick (1956) música de Philip Sainton, Jasón y los argonautas (1963), música de Bernard Herrmann, Viento en las velas (1965), música de Larry Adler. De las más recientes, la polémica 1492: La Conquista del paraíso (1992), música de Vangelis.

1492: The Conquest of Paradise music

[Vídeo post., por eliminación del previo]

Si nos volvemos hacia el teatro musical, hemos de recordar títulos como El buque fantasma (también conocida como El holandés errante, 1843), de Richard Wagner, Simón Boccanegra (1857), de Giuseppe Verdi, o Billy Budd (1951), de Benjamin Britten, así como las zarzuelas de tema marino ya traídas a este blog: Marina 1871), de Emilio Arrieta, La tempestad (1882), de Ruperto Chapí, y La tabernera del puerto (1936), de Pablo Sorozábal. 

Billy Budd - Benjamin Britten

E infinidad de canciones populares tienen como temática la navegación; valgan de ejemplo entre las hispanas la gallega Catro vellos mariñeiros y la vasca Boga boga. Quedémonos aquí para no extendernos indefinidamente y disfrutemos de la navegación en imágenes y música.
***
Enlaces relacionados
Compositores de cine (en inglés)
Frases y citas marineras (wiki.lamarencalma)

Desembarco de Colón (1862), Dióscoro Teófilo Puebla

lunes, 16 de abril de 2012

El barberillo de Lavapiés, allende nuestras fronteras


De la zarzuela más importante de Francisco Asenjo Barbieri (1823-1894), El barberillo de Lavapiés, una de las cumbres del género lírico hispano, traigo el preludio y algunos números. Recurro a algunas interpretaciones de artistas no hispanos por la calidad de los videos y por lo que suponen de difusión allende nuestras fronteras (*). Espero que les gusten.

(*) En vista de la poca credibilidad que en este tiempo socioeconómicamente convulso está teniendo la doliente y querida Hispania (“solo vale para flamenco y vino”), y aun reconociendo la chapuza institucional, lo alarmantes datos de desempleo, el alto índice de fracaso escolar, etc., que nos sitúan a la cola de los países desarrollados, bien merece recordar que el patrimonio musical hispano está mejor valorado en el exterior. No seremos respetados mientras no nos hagamos respetar.

Preludio y Coro - Jarvis Conservatory, California

Canción de paloma (Acto I) - Elīna Garanča, en Baden-Baden

Jota de los estudiantes (Acto I) - Jarvis Conservatory

En el templo de Marte vive Cupido (Acto II) - Jarvis Conservatory

Cuarteto y caleseras (Acto III)

viernes, 3 de febrero de 2012

La Zarzuela (2): Las obras principales



Hay muchas zarzuelas para escuchar y no es fácil escoger. En un intento de dar una relación de obras fundamentales, se corre el riesgo de ser injustos, dejando composiciones de valía o especialmente queridas por los amantes del género. Aún así voy a dar una relación de zarzuelas significativas, esenciales, redondas, que no se pueden eludir, tanto del género chico como del grande, ordenadas alfabéticamente por nombre del compositor (entre paréntesis), evitando repetir autor/es, procurando la variedad y considerando la elegida de cada uno como su obra maestra. Y en un segundo listado otras de gran interés, algunas ellas tal vez merecedoras de estar en el primero. Restarían otras zarzuelas con números inolvidables pero que en su conjunto tienen menos valor. Quien tenga oportunidad, que escuche todas las que pueda y las disfrute.

I. Zarzuelas esenciales

GÉNERO CHICO
La verbena de la Paloma (Bretón)
La revoltosa (Chapí)
La Gran Vía (Chueca & Valverde)
El dúo de la africana (Fdez. Caballero)
La canción del olvido (Serrano)

GÉNERO GRANDE
Marina (Arrieta)  
El Barberillo de Lavapiés (Asenjo Barbieri)
Los Gavilanes (Guerrero)
El Caserío (Guridi)
Luisa Fernanda (Moreno Torroba)
La tabernera del puerto (Sorozábal)
La leyenda del beso (Soutullo & Vert)
Doña Francisquita (Vives)

II. Otras zarzuelas de gran interés

GÉNERO CHICO
Agua, azucarillos y aguardiente (Chueca & Valverde)
El bateo (Chueca)
Gigantes y cabezudos (Fdez. Caballero)
La Tempranica (Giménez)
Molinos de viento (Luna)
Alma de Dios (Serrano)
Los claveles (Serrano)
La Dolorosa (Serrano)
Bohemios (Vives)

GÉNERO GRANDE
La calesera (Alonso)
Pan y toros (Asenjo Barbieri)
La bruja (Chapí)
El rey que rabió (Chapí)
 La tempestad (Chapí)
 La rosa del azafrán (Guerrero)
 El huésped del sevillano (Guerrero)
 El asombro de Damasco (Luna)
 El niño judío (Luna)
 La pícara molinera (Luna)
La dogaresa (Millán)
Katiuska (Sorozábal)
La del manojo de rosas (Sorozábal)
La del soto del parral (Soutullo & Vert)
El último romántico (Soutullo & Vert)
Las golondrinas (Usandizaga)
La Generala (Vives)
Maruxa (Vives)


Controversias

Algunos críticos consideran que la mejor zarzuela de Soutullo y Vert es La del soto de parral, aduciendo que La leyenda del beso tiene poca unidad. Igualmente, otros optan por elegir La del manojo de rosas como la obra por excelencia de Sorozábal, por encima de La tabernera del puerto.

Se dice que El rey que rabió es la zarzuela de tres actos más variada; también hay quien afirma que es el mejor título del siglo XIX y que es la primera opereta hispana (recomiendo la buenísima entrada del Dr. Francisco Doña en su blog Tiempo para la memoria).

Al compositor Joaquín Valverde se le conoce, más  que por sus propias creaciones, por su colaboración con Chueca, de cuyas obras realizó la instrumentación y la armonización, siendo difícil apreciar hasta qué punto contribuyó al éxito de La Gran Vía o de Agua, azucarillos y aguardiente. 

Otras obras

A parte de las citadas como fundamentales, hay otras zarzuelas que por su valor merecen ser recordadas, pues vale la pena escucharlas y disfrutarlas.

Del género chico: El tambor de granaderos (Chapí), La alegría de la huerta (Chueca), El chaleco blanco (Chueca), La alsaciana (Guerrero), Los cadetes de la reina (Luna), Los de Aragón (Serrano), El baile de Luís Alonso (Giménez), La boda de Luís Alonso (Giménez), La corte del faraón (Lleó), Moros y cristianos (Serrano), etc.

Del género grande: La linda tapada (Alonso), La parranda (Alonso), La zapaterita (Alonso), Jugar con fuego (Asenjo Barbieri), Los Sobrinos del Capitan Grant (Fdez. Caballero), La meiga (Guridi), La chulapona (Moreno Torroba), Don Gil de Alcalá (Penella), La Dolorosa (Serrano), etc.

Enlaces zarzuelísticos
  • Zarzuela.net. El mejor sitio web sobre nuestro género de teatro musical, en inglés*; trata sobre los compositores, sus obras principales y grabaciones discográficas recomendadas. *Christopher Webber
  • lazarzuela.webcindario.com. Se centra en las obras –reseñas–, incluyendo discografía, biografías de cantantes, etc.; un buen complemento del anterior.

Para ilustrar esta segunda parte, un video con una selección de zarzuelas.

***
En el género de la zarzuela, la romanza es una canción o aria
de tema lírico y fundamentalmente amoroso.


Anexo: Curiosidades de la zarzuela
Zarzuela. El nombre procede de un pabellón de caza, a modo de palacete, construido por Felipe IV en la quinta de recreo llamada La Zarzuela (en el real sitio de El Pardo, en Madrid), lugar donde abundaban las zarzas, y donde el rey, tras las partidas de caza, asistía a espectáculos teatrales y a las primeras zarzuelas. El palacio de la Zarzuela es en la actualidad la residencia del rey de España.
Gigantes y cabezudos. Esta zarzuela de Fernández Caballero fue la primera obra del género que vio Alfonso XIII, y cuando el monarca se casó [con Victoria Eugenia de Battenberg, nieta de la británica reina Victoria] pidió a la empresa del Teatro de la Zarzuela que la representase, para que su esposa asistiese a un espectáculo que contenía esencias verdaderamente españolas.
Katiuska (La mujer rusa). La protagonista de esta zarzuela de Sorozábal llevaba botas altas como las de lluvia, por eso se les llama katiuskas a las botas de agua. 
Zarzuela y gastronomía. La perfecta casada, de Francisco Alonso, tiene personajes con estos nombres: Vinagreta, Pote gallego, Cocido madrileño, Paella valenciana, Huevos cubana, Fruta del Cairo, y Ensalada.

martes, 17 de enero de 2012

La Zarzuela (1): Generalidades y compositores


La zarzuela, subgénero de la opereta, es teatro musical que difiere de la ópera en que tiene partes habladas. Además, la trama se desarrolla generalmente en territorio hispano o de influencia hispana (p.ej. Hispanoamérica) y se evidencia una influencia del folklore propio. Se combina la creación del compositor con lo popular (cantos y bailes tradicionales), lo dramático y lo cómico. Es clásica la división en género chico (zarzuelas breves, de un solo acto) y género grande (zarzuelas de dos y tres actos). Pero sin hacer esta distinción, repetidamente se ha confundido –de viva voz y por escrito– toda la zarzuela con el género chico, por más que algunas obras se hayan convertido en óperas o su diferenciación sea difusa sin las partes habladas. Acaso sea fruto del desconocimiento y del desprecio, que ha hecho que este peculiar género musical desapareciese con Pablo Sorozábal, su último gran compositor, quien se quejaba de la mala política cultural llevada en el país donde había surgido.

Desde la primera composición del teatro musical, La selva sin amor (1627) del dramaturgo Lope de Vega, y el origen del término con la obra El golfo de las sirenas (1657), del también dramaturgo Calderón de la Barca, la historia de la zarzuela (nombre proveniente de las zarzas que rodeaban al palacio del mismo nombre, en Madrid, donde se dieron las primeras representaciones que combinaban teatro, concierto, sainete y tonadilla) no tuvo su auge hasta el siglo XIX, comenzando en su primera mitad con los compositores Francisco Asenjo Barbieri y Emilio Arrieta. En 1856 se inauguró el Teatro de la Zarzuela y en 1873 el Teatro Apolo, los dos grandes templos del teatro lírico español, ambos de Madrid, donde se representaron las obras de estos pioneros y de otros creadores posteriores: Federico Chueca, Ruperto Chapí, Amadeo Vives… Todos ellos compusieron importantes zarzuelas que han pasado a la posteridad. Tras las fronteras hispanas, el género arraigó en Cuba y Filipinas, probablemente por su tardía independencia, siendo destacable el compositor cubano Ernesto Lecuona.

Muchas obras se hicieron populares por algunos números cantados que calaron hondamente, y el género gozó de un largo periodo de esplendor hasta el comienzo de la Guerra Civil (1936), en que se fue imponiendo la comedia musical y la revista, espectáculos ligeros y frívolos que supeditaban la música al goce visual. El cambio llevó al cierre del Teatro Apolo. Finalizada la gran contienda (1939), todavía se estrenaron algunas zarzuelas, pero realmente la gran historia del teatro lírico hispano había llegado a su fin. Lo demás parece anecdótico.

Desde Barbieri a Sorozábal la zarzuela conoció su época de gloria creativa. Después, por diversos avatares ("El ocaso de la Zarzuela"), llegó el abandono del género musical hispano por excelencia. Podría decirse que la zarzuela ha muerto, y sin embargo resucita cada vez que una obra –cualquiera de las que ha resistido el paso del tiempo– suena y oyentes sensibles saben apreciarla.

Siempre me ha llamado la atención el hecho de que se equipare al libretista de zarzuela con el compositor, incluso que figure su nombre en primer lugar, lo que no sucede con la ópera. Sin duda, los autores del texto o libreto, los libretistas, tienen extraordinaria importancia e influyen grandemente en el resultado final, incluso en la inspiración melódica (aparte de su contribución literaria y de su aporte testimonial respecto a las costumbres del pasado), pero creo que deben prevalecer los compositores, los creadores musicales.


Veamos a continuación una relación, por orden alfabético, de los principales compositores de zarzuela, con un brevísimo apunte de cada uno de ellos.

Compositores de zarzuela

Francisco Alonso (1887-1948). Nacido en Granada, fue un músico bien formado técnicamente y de gran inspiración melódica, creador de partituras coloristas y efectistas. Además de célebre por piezas ligeras (la revista Las leandras, la canción Maitechu mía), entre sus mejores zarzuelas deben citarse La parranda, La picarona y, sobre todo, La calesera.

Emilio Arrieta (1821-1894). Nacido en Puente la Reina, Navarra, fue un músico de buena formación sometido a la influencia italianizante. Es uno de los pioneros del género lírico hispano por excelencia y su zarzuela más renombrada –convertida en ópera– es Marina.
Francisco A. Barbieri

Francisco Asenjo Barbieri (1823-1894). Nacido en Madrid, fue un idealista de la música española y la figura más relevante de los compositores hispanos del siglo XIX, considerado el padre de la zarzuela. Musicólogo, gran conocedor del folklore musical hispano y recopilador de un cancionero musical español de los siglos XY y XVI, conocido como Cancionero de Palacio o de Barbieri, es especialmente apreciado por zarzuelas como Pan y toros y, sobre todo, por su obra maestra El barberillo de Lavapiés.

Tomás Bretón (1850-1923). Nacido en Salamanca, fue un músico de grandes conocimientos, altos vuelos y aspiraciones sinfónicas. En su haber compositivo figura la inmortal La verbena de la paloma y la ópera La Dolores.
Ruperto Chapí

Ruperto Chapí (1851-1909). Nacido en Villena, Alicante, fue un músico de gran preparación y de talento, tal vez el más grande de los compositores de zarzuela. Su música suele ofrecer un perfecto maridaje con los libretos, con resultados tan geniales como La revoltosa, La bruja, El rey que rabió o La tempestad.
Federico Chueca

Federico Chueca (1846-1908). Nacido en Madrid, al parecer estaba limitado en técnica compositiva pero sobrado de inspiración. Principales frutos de su creatividad son La Gran Vía y Agua, azucarillos y aguardiente.

Manuel Fernández Caballero (1835-1906). Nacido en Murcia, fue uno de los padres del género chico, proporcionándole fuerza dramática al canto popular español. De su inspiración nacieron Los sobrinos del capitán Grant, El dúo de La africana y Gigantes y cabezudos.

Gerónimo Giménez (1854-1923). Nacido en Sevilla, fue un músico de sólida formación y especialmente dotado para la orquestación. Entre sus composiciones destacan La tempranica y La boda de Luís Alonso.
Jacinto Guerrero

Jacinto Guerrero (1895-1951). Nacido en Toledo, fue un creador de sencillas composiciones, sin complicaciones armónicas pero melódicamente eficaces. Sus obras principales son Los gavilanes, El huésped del sevillano y La rosa del azafrán.
Jesús Guridi

Jesús Guridi (1886-1961). Nacido en Vitoria, fue un músico de gran preparación técnica, evidenciada en la armonización e instrumentación de sus obras. Es autor de las conocidas Diez melodías vascas, y entre sus principales creaciones zarzuelísticas están El caserío y La meiga.

Ernesto Lecuona (1895-1963). Es el compositor cubano más importante, especialmente famoso por sus obras para piano. Ente sus zarzuelas sobresalen El cafetal y María la O.

Vicente Lleó (1870-1922). Nacido en Valencia, estuvo influido por la opereta centroeuropea y realizó adaptaciones de algunos títulos. Suya es La corte del faraón.
Pablo Luna

Pablo Luna (1879-1942). Nacido en Alhama de Aragón, Zaragoza, fue un músico de gran formación técnica e inspiración melódica plena de lirismo. Entre sus creaciones figuran Molinos de viento, El asombro de Damasco (operetas), El niño judío, La chula de Pontevedra y La pícara molinera.

Pedro Miguel Marqués (1843-1912). Nacido en Palma de Mallorca, fue uno de los iniciadores del sinfonismo español –Sinfonía en si bemol– y autor de la zarzuela El anillo de hierro.

Rafael Millán Picazo (1893-1957). Nacido en Algeciras, Cádiz, en el seno de una familia de músicos, su importancia podría haber sido mayor si su faceta creativa no se hubiese visto truncada por una enfermedad mental. Su obra más relevante es La Dogaresa.

F. Moreno Torroba
Federico Moreno Torroba (1891-1982). Nacido en Madrid, fue un defensor de lo castizo y creador de música elegante en su ligereza. Su principal obra es Luisa Fernanda, mereciendo destacarse también La chulapona.

Cristóbal Oudrid (1825-1877). Nacido en Badajoz, se le considera un compositor más intuitivo que técnico, recordado por la "Salve Marinera" (canto a la Virgen perteneciente a la zarzuela El molinero de Subiza) y El sitio de Zaragoza, fantasía sobre temas militares.
José Serrano

José Serrano (1873-1941). Nacido en Valencia, fue un músico de extraordinaria inspiración melódica, deudora del folklore. Entres sus zarzuelas deben recordarse Alma de Dios, La dolorosa, Los claveles y, sobre todo, La canción del olvido.

Pablo Sorozábal
Pablo Sorozábal (1897-1988). Nacido en San Sebastián, fue un músico de aspiraciones sinfónicas que aportó al género originalidad y nuevo colorido. Es el último de los grandes compositores de zarzuela, recordado por tres obras con protagonista femenino (“he vivido de tres mujeres”, decía), Katiuska, La del manojo de rosas y La tabernera del puerto.
Reveriano Soutullo

Reveriano Soutullo (1880-1932). Nacido en Ponteareas, Pontevedra, fue un excelente armonizador e instrumentador, melódicamente inspirado y de logros dramáticos. Sus principales zarzuelas son fruto de su colaboración con Juan Vert: La leyenda del beso, La del soto del parral y El último romántico.

José María Usandizaga (1887-1915). Nacido en San Sebastián, fue un compositor de gran refinamiento armónico, cuya vocación teatral quedó truncada al morir muy joven. Permanece en el repertorio su zarzuela Las golondrinas.

Joaquín Valverde Durán (1846-1910). Nacido en Badajoz, se le reconoce especialmente por su colaboración con Chueca, aportando sus conocimientos de orquestación y armonización.
Amadeo Vives

Juan Vert (1890-1931). Nacido en Carcaixent, Valencia, compositivamente estuvo ligado a Soutullo –ambos parecen inseparables–, cuyas virtudes musicales se le pueden aplicar. (Ver Soutullo)

Amadeo Vives (1871-1932). Nacido en Colbató, Tarragona, fue un músico profundo e inspirado, buen armonizador y orquestador, que bebió en las fuentes del folklore. Entre sus grandes creaciones deben recordarse Bohemios, Maruxa y Doña Francisquita, esta última una de las zarzuelas más grabadas.


Referencias bibliográficas
  1. Alier R. La Zarzuela. Ed. Ma Non Troppo: Madrid, 2002.
  2. Alier R & Aviñoa X. El libro de la zarzuela. Ed. Daimon: Barcelona, 1982.  
  3. Cincotta VJ. Zarzuela: The Spanish Lyric Theatre. University of Wollongong Press, 2005. 
  4. García Franco M & Regidor Arribas R. La zarzuela. Acento editorial, Madrid, 1997. 
  5. Lynn Sturman J. Zarzuela: Spanish operetta, American stage. University of Illinois, 2000. 
  6. Webber C. The Zarzuela Companion. Scarecrow Press, 2002. 
Enlaces zarzuelísticos
  • Zarzuela.net. El mejor sitio web sobre nuestro género de teatro musical, en inglés*; trata sobre los compositores, sus obras principales y grabaciones discográficas recomendadas. *Christopher Webber
  • lazarzuela.webcindario.com. Se centra en las obras –reseñas–, incluyendo discografía, biografías de cantantes, etc.; un buen complemento del anterior.
Para ilustrar este primer capítulo sobre la zarzuela, traigo un espléndido video sobre el 150º aniversario del Teatro de la Zarzuela, con el preludio de Agua, azucarillos y aguardiente de Federico Chueca.


Segunda parte: La Zarzuela (2): Las obras principales

martes, 23 de agosto de 2011

La dogaresa: Un conde fue


El compositor Rafael Millán Picazo (1893-1957), nacido en Algeciras (Cádiz), podría haber alcanzado mayores cotas creadoras si no fuese porque una enfermedad mental (que no he logrado averiguar) comenzó a limitar sus capacidades a partir de 1925. Y pese a experimentar una parcial recuperación de las facultades psíquicas en sus últimos años, en la década de 1950, su obra más relevante pertenece a la primera etapa creativa y al género de la zarzuela. Siguió la senda de la opereta vienesa y del género grande zarzuelístico propulsado por Amadeo Vives, pero su nombre no es tan popular como el de éste u otros compositores por el hecho existencial referido. Sin embargo no debiéramos olvidarlo, al menos por ser el creador de una gran zarzuela que mantiene toda su frescura: La dogaresa. Este nombre hace referencia a la mujer del dux, el soberano de la república de Venecia durante el Renacimiento, donde se desarrolla la acción de la obra. Precisamente de ella traigo la famosa romanza “Un conde fue” (parte del número “Grande fiesta hoy”), en la voz del gran barítono Manuel Ausensi. El comienzo puede no ser reconocible por la mayoría, pero en cuanto comienza el texto principal de su melódica narración muchos creerán haberla escuchado alguna vez. Disfruten de este número imperecedero.

Romanza "Un conde fue"

El número completo "Grande fiesta hoy"