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jueves, 8 de junio de 2017

El sueño y la música


El insomnio es uno de los problemas más consultados en atención primaria, el trastorno del sueño* más común. La dificultad para conciliar el sueño durante la noche, por diferentes motivos (entre ellos el estrés o la ansiedad), genera un malestar diurno que puede ser verdaderamente perturbador. La somnolencia del día siguiente (somnolencia diurna o hipersomnia) y la pérdida de concentración son consecuencias comúnmente referidas. Y el recurso a los fármacos (hipnóticos) es demasiado frecuente, con el inconveniente de la adicción al prolongarse en el tiempo su consumo. Una realidad creciente que obedece a diferentes causas (malos hábitos, sustancias tóxicas –alcohol, drogas–, fármacos, ruidos, depresión...).

Cuántas veces escuchan los médicos decir a sus pacientes: "No puedo dejar la pastilla de dormir, doctor. Sin ella me es imposible descansar...".

Pues bien, antes que recurrir a los medicamentos es aconsejable regular los hábitos de vida, con especial atención a una alimentación reglada y a la limitación del consumo de alcohol y otras sustancias excitantes (café, bebidas con cafeína, drogas)**, y mantener una higiene del sueño, siguiendo un horario regular para el descanso. En algunos casos, también pueden ser útiles determinadas técnicas psicoterápicas. Y entre ellas, hemos de incluir la musicoterapia. 
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*v. Trastornos del sueño en entrada "Funambulismo y música".
**Regla 10-3-2-1 (horas antes de acostarse): no cafeína, no alimento o alcohol, no trabajo, no pantallas electrónicas. (by Craig Ballantyne)

Tipos de insomnio
De la musicoterapia ya hemos hablado y a ella volvemos ahora.

Desde los bebés a los ancianos, todas las personas se pueden beneficiar de la música para dormir plácidamente (nada que ver, por supuesto, con la otra "música" ruidosa, estridente, que emiten algunos locales nocturnos y que privan del sueño a los vecinos). Los bebés se benefician de las nanas o canciones de cuna, de ritmo suave y relajante, con las cuales las madres –y en menor medida los padres– les arrullan desde tiempo inmemorial. Es un lenguaje milenario, el particular de las canciones de cuna; lo mismo que el de la música en general. Al parecer ya se cantaban nanas en la antigua ciudad de Babilonia, aunque entonces su mensaje no fuese demasiado tranquilizador, sino más bien una reprimenda. 

Las canciones de cuna existen en todas las culturas, con las particularidades rítmicas y melódicas del folklore musical de cada lugar o territorio. Y muchos compositores clásicos, o de la música considerada “culta”, las han aprovechado para sus obras académicas. ¿Quién no conoce la canción de cuna (Wiegenlied) de Brahms? Por otro lado, el poeta Federico García Lorca estudió las nanas hispanas, concluyendo que, además de tranquilizar al niño, también sirven de terapia para la madre, al aliviar sus preocupaciones y miedos mediante su vocalización. 

Las nanas no son curstionables para ayudar a conciliar el sueño en los niños como, por ejemplo, el método Estvill (dejarles llorar hasta que se duerman).

Entonces, ¿por qué no pueden servir las nanas para ayudar a conciliar el sueño de todos los individuos, a cualquier edad, desde la cuna a la tumba? La música, omnipresente en cualquier celebración, puede servir para soñar -en el sentido de fantasear-, pero también para dormir de la mejor manera. 

Hagamos uso de canciones para atraer el sueño. Dejémonos arrullar por una plácida nana, durmamos felizmente y tengamos dulces sueños.

Canción de cuna - Johannes Brahms
***
Imagen espantosa de la muerte,
sueño cruel, no turbes más mi pecho...
L. L. DE ARGENSOLA, Al sueño
–Lectura AQUÍ

ANEXO: POEMAS SOBRE EL SUEÑO 
Al sueño, Lupercio Leonardo de Argensola
Al sueño, Francisco de Quevedo+ [y AQUÍ]
Al sueño (To Sleep), John Keats [y AQUÍ] –Extenso análisis crítico AQUÍ
Cuando a su dulce olvido me convida, Luis Martín de la Plaza*
Dormir, Amado Nervo+++ [Con análisis AQUÍ]
Dulce soñar y dulce congojarme (Soneto LXI), Juan Boscán**
El sueño bajo el sol que aturde y ciega, Antonio Machado++++ –tarde, sol [y AQUÍ]
Insomnio, Heirich Heine+++++
Insomnio, Gerardo Diego+++++ –deseo [Análisis AQUÍ]
Kubla Khan, Samuel Taylor Coleridge*** [Fragmento. Wiki] –personaje, historia
Los dolores del sueño (The pains of Sleep), Samuel Coleridge
Primero sueño, Sor Juana Inés de la Cruz**** –alma, conocimiento [An. AQUÍ]
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+El sueño como remedo de la muerte.
—«Al sueño», de Francisco de Quevedo (1580-1645), es una meditación metafísica sobre el sueño como remedo o simulación de la muerte.
...pues no te busco yo por ser descanso,
sino por muda imagen de la muerte.

++El sueño como consuelo.
—«Al sueño. El himno del desgraciado», de Alberto Lista (1775-1848), expresa el sueño como consuelo después de la muerte de la mujer amada.
Desciende a mí, consolador Morfeo,
único dios que imploro...
¡Imagen de la muerte! después de ella
eres el bien mayor del desgraciado.
–Lectura AQUÍ

+++El sueño como necesidad nocturna.
—«Dormir», de Amado Nervo, nos habla de necesidad en la noche.
Nadie, ni el más feliz, restar querría
horas al sueño para ser dichoso. 
Ni la mujer amada
vale lo que un dormir manso y sereno
en los brazos de Aquel que nos sugiere
santas inspiraciones... 
«El día es de los hombres; mas la noche,
de los dioses», decían los antiguos.
–Lectura AQUÍ

++++El sueño que impone la meteorología.
—Antonio Machado habla del sueño bajo el sol ardiente.
El sueño bajo el sol que aturde y ciega,
tórrido sueño en la hora de arrebol;
el río luminoso el aire surca;
esplende la montaña; 
la tarde es polvo y sol.

+++++Poemas sobre el insomnio.
—«Insomnio», de Gerardo Diego (1896-1987): la dificultad para conciliar el sueño.
–Gerardo Diego, perteneciente a la «Generación del 27», además de poeta era musicólogo e intérprete de piano. Escribió Prosa musical y, en colaboración con Federico Sopeña y Joaquín Rodrigo, Diez años de música en España. Y muchos de sus poemas son de inspiración musical («poemas musicales»).

++++++La delgada línea que separa el sueño de la realidad. [Wiki]
—«Un sueño dentro de un sueño», de Edgar Allan Poe, es un buen ejemplo de la confusa linea entre realidad y sueño.
Todo lo que vemos o imaginamos
Es sólo un sueño dentro de un sueño.
Un sueño dentro de un sueño
–Lectura AQUÍ [Texto, con rima]

*Antes atribuido este soneto a Bartolomé Leonardo de Argensola.

**Juan Boscán (1487-1542) introdujo en España, junto a Garcilaso de la Vega, la métrica italianizanante, incluido el soneto.

***«Kubla Khan», de Samuel Taylor Coleridge (1772-1834), poema soñado bajo influjo del opio, tras leer una biografía del Gran Kan del Imperio mongol Kublai Kan (1215-1294): quinto y último gran kan del imperio mongol y primer emperador de china de la dinastía Yuan (lo conoció Marco Polo). 
In Xanadu did Kubla Khan
A stately pleasure-dome decree:
Where Alph, the sacred river, ran
Through caverns measureless to man...
En Xanadú se hizo construir
Kubla Khan un fastuoso palacio:
Allí donde el sagrado río Alfa discurría
a través de grutas inconmensurables para el hombre...
–Lectura AQUÍ
–Jorge Luis Borges en su ensayo El sueño de Coleridge, definió este poema como «cincuenta y tantos versos rimados e irregulares, de prosodia exquisita».
–Samuel Taylor Coleridge, líder del movimiento romántico inglés, era adicto al opio, que utilizaba para aliviar sus dolores por reumatismo.
–Poemas escogidos de S. T. Coleridge: «A la naturaleza» [Poemas sobre la naturaleza], «La balada del viejo marinero» [Poemas del mar].

Kubla Khan, S. T. Coleridge

****«Primero sueño», de Sor Juana Inés de la Cruz (1651-1695), es el más largo –y para algunos el mejor– poema de la poeta, dividido por los especialistas en tres partes: «El dormir», «El viaje» y «El despertar»; en una atmósfera nocturna, hay una referencia geométrica piramidal (símbolo de relación jerárquica entre Dios, la naturaleza y los hombres), el alma toma dimensión de la inmensidad del universo, la mente viaja hacia el conocimiento hallando sus límites en lo infinito (aunque no le impide hacer una reflexión política) y, tras la pequeña muerte que es el sueño, el cuerpo al despertar con la luz del día precisa de alimento. Un complejísimo poema espiritual e intelectual de casi mil versos, en el que no faltan alusiones mitológicas.
–Juan Inés de la Cruz defendió el derecho de la mujer a la educación, por considerarla tan capaz e inteligente como el hombre; hoy se la considera feminista, la primera de América, contemplándola con criterios actuales.
–Se formó en teología, literatura, historia, música y ciencia.
–La poesía de Sor Juana Inés de la Cruz es ingeniosa, elocuente y expresiva.
–Poemas escogidos: «Al que ingrato me deja, busco amante», «Amor empieza por desasosiego», «Yo no puedo tenerte ni dejarte» [Poemas sobre el amor: Amor contrariado], «Estos versos, lector mío» [Poemas sobre la poesía: Crítica poética], «Hombres necios» [Poemas sobre justicia], «Que da miedo para amar sin mucha pena» [Poemas sobre el amor: Odioenamoramiento]

Primero sueño, Sor Juana Inés de la Cruz

Pues no te busco yo por ser descanso,
sino por muda imagen de la muerte.
(...)
Con pies torpes al punto, ciega y fría,
cayó de las estrellas blandamente
la noche, tras las pardas sombras mudas,
que el sueño persuadieron a la gente.
(...)
Quítame, blando sueño, este desvelo,
o de él alguna parte,
y te prometo, mientras viere el cielo,
de desvelarme sólo en celebrarte.
QUEVEDO, Al sueño

Al sueño, Francisco de Quevedo

Así pues, del profundo
sueño dulce los miembros ocupados,
quedaron los sentidos
del que ejercicio tiene ordinario
trabajo, en fin, pero trabajo amado
–si hay amable trabajo– 
si privados no, al menos suspendidos.
S. J. I. DE LA CRUZ, Primero sueño

Primero sueño, Sor Juana Inés de la Cruz

lunes, 1 de diciembre de 2014

El segundo himno nacional de Perú



La mayoría ha escuchado más de una vez una bella melodía, con diferente letra, que habla de un cóndor que pasa y que enseguida identifica con las altas cumbres andinas y los pueblos indígenas que los habitan. Pero poca gente sabe, o casi nadie, que El cóndor pasa… es una zarzuela con música del compositor peruano Daniel Alomía Robles y libreto de Julio de La Paz (seudónimo del dramaturgo limeño Julio Baudouin), publicada en 1913. 

Esta zarzuela incluye la famosa melodía homónima que todo el mundo conoce, basada en la música tradicional andina del Perú, que fue declarada Patrimonio Cultural de esa nación en 2004. Y tanto se identifica este tema musical con el pueblo peruano que es considerado el segundo Himno Nacional del Perú. 

De esta conocida pieza musical existen multitud de versiones y de letras apócrifas, entre ellas la muy difundida del dúo Simon & Garfunkel, incluida en su álbum Bridge Over Troubled Waters (Puente sobre aguas turbulentas). Pero quedémonos ahora con el original de la zarzuela, inspirado en el folklore peruano, y disfrutemos también de la canción con (una) letra en la voz de Plácido Domingo sobre las majestuosas alas de un cóndor...

"Pasacalle" de El Cóndor pasa..., de Daniel Alomía Robles
(Parte 7 de la zarzuela, a cuya representación completa pueden acceder AQUÍ)


"El cóndor pasa", canción con letra


El cóndor de los Andes despertó 
con la luz de un feliz amanecer. 
Sus alas lentamente desplegó 
y bajó al río azul para beber. 

Tras él la Tierra se cubrió 
de verdor de amor y paz. 
Tras él la rama floreció 
y el sol brotó en el trigal. 

El cóndor de los Andes descendió 
 al llegar un feliz amanecer. 
El cielo al ver su marcha sollozó 
y volcó su llanto gris cuando se fue. 

Tras él la Tierra se cubrió...
*** 
Un guiño a mis amigos peruanos Lizardo Cruzado y Tony Chávez.

miércoles, 2 de julio de 2014

El violín del folk (y un apunte médico-melódico)


El término fiddle para referirse a los instrumentos de cuerda -sobre todo el violín, pero también a otros-, es una denominación que no necesita explicación en medio mundo, de Norteamérica a Escandinavia, con especial arraigo en Irlanda y Gran Bretaña. «El instrumento es el mismo, el violín no cambia. A lo que hace es referencia al tipo de música popular que se ejecuta. Si coges un violín para tocar clásica eres un violinista, pero si tocas fiddle me estás diciendo que con él haces folk, blues, country, cajún, bluegrass, rock,... música básicamente festiva, para bailar, no de concierto», explica Alfonso Franco, profesor de violín folk en la E-Trad, Escuela Municipal de Música Tradicional de Vigo (…) Aquí la tradición que en tiempos se encargaban de transmitir los ciegos cantores de coplas, se perdió por completo».

Conocí a un médico de pueblo que tocaba el violín con gran maestría; era un buen profesional de la medicina y un músico virtuoso, un verdadero médico violinista. Amaba el arte hipocrático y se aferraba al melódico. Tocaba composiciones clásicas y piezas folclóricas; incluso se aventuraba con el jazz, como un Grappelli. Durante unos años compartió su dos grandes amores, hasta que una grave lesión del dedo índice de la mano izquierda cercenó su violinística carrera; ya no podía realizar plenamente la digitación. ¡Ay! ¡Todavía tengo la imagen del galeno artista deslizando el arco sobre la cuatro cuerdas! Podría hablar de su formación científica y musical, de su actividad médica y concertística, de su accidente y de muchas cosas sobre su persona. Pero ésa es otra historia médico-melódica…
***
Enlace
El violín vs el fiddle

Violin vs Fiddle


Una maestra del fiddle

martes, 15 de marzo de 2011

Música tradicional del Japón

Valga como homenaje al país del sol naciente, que está sufriendo las consecuencias destructoras de las fuerzas sísmicas (los desastres naturales se ceban también con los pudientes), esta música tradicional japonesa interpretada con el shamisen, instrumento de tres cuerdas que se toca con una uñeta (bachi). Mis mejores deseos para el pueblo nipón. 日本への私のよい願い


miércoles, 9 de febrero de 2011

Dónal Lunny, tañedor de bouzouki


El músico irlandés Donal Lunny, cuya madre era una gran conocedora del folklore gaélico, tuvo un pronto acercamiento a un instrumento que lo dejó impresionado a primera vista: el bouzouki. Y al descubrir su particular sonoridad quedó todavía más enamorado, permaneciendo de por vida enganchado a sus encantos, por más que su música fuese evolucionando a través del tiempo, a consecuencia de sus ansias de búsqueda sonora.

En sus inicios formó un dúo con Christy Moore ("Rakes of Kildare"); éste ponía la voz y Lunny tocaba la guitarra. Después tocó en grupos tradicionales de música celta hasta descubrir el bouzouki, comenzando entonces a crear su propio estilo. El momento decisivo llegó con la creación en 1972 de “Planxty”, junto a su mentado amigo, Andy Irvine y Liam O'Flynn. Un grupo que haría historia, por una nueva forma de entenderse la música tradicional irlandesa.

Con Planxty grabó varios discos y se incorporaron al grupo Johnny Moynihan (voz) y Matt Molloy (flauta y whistle). Dejaría este grupo para comenzar en 1975 una nueva aventura, de “fusión” folk-rock, con “The Bothy Band”, junto a Triona Ni Dhomhnaill, Micheal O Dhomhnaill, Paddy Keenan, Matt Molloy, Paddy Glackin, Tommy Peoples y Kevin Burke. Y posteriormente vendría otro experimento de integración folk- jazz-rock: “The Moving Hearts”, una banda que dio su adiós en 1990, si bien ya se había disuelto en 1984.

En la última década del siglo XX publicó Coolfin (1998), título que coincide con el nombre del grupo compuesto por Sharon Shannon, Nollaig Casey, John McSharry, Graham Henderson, Ray Fean, Ronnie O'Flynn y Lloyd Byrne. Y hasta aquí Donal Lunny parece haber dicho todo lo que tenía que decir.

Bouzouki

El bouzouki es un instrumento similar a la mandolina
Mandolina

Veamos algunas interpretaciones de Donal Lunny...

Donal Lunny - The Ballymun Regatta
Un álbum fotográfico con otros músicos legendarios
[Video post. por eliminación del previo]

Planxty (Reunion 2004) -The Blacksmith
Donal Lunny (bouzouki), Andy Irvine (voz y bouzouki), Liam O'Flynn (uilleann pipes), Christy Moore (bodhrán)


Planxty on late late show
[Misma interpretación del grupo en sus años mozos]

Christy Moore, Declan Sinnott & Donal Lunny - Lisdoonvarna
***
Enlace relacionado:
Biografía de Donal Lunny (de la que este post es deudor)

viernes, 6 de agosto de 2010

Faustino Santalices, folclorista


Al folclorista y etnomusicólogo gallego Faustino Santalices (1877-1960), hábil gaitero y tañedor e investigador de la zanfona o zanfoña –de la que quedó prendado en su niñez al escuchar tocarla a un ciego–, le debemos la recuperación de este instrumento de cuerda y la preservación de cantares tradicionales que llegó a grabar entre la tercera y quinta décadas del siglo XX. Se licenció en Derecho y trabajó en el Ministerio de la Gobernación durante el reinado de Alfonso XIII.

Santalices colaboró con Casto Sampedro y Folgar, también importante folclorista y autor del Cancionero musical de Galicia, y en 1929 grabó sus primeras piezas con zanfona. Ya en 1949, pasada la Guerra Civil Española (1936-1939), realizó la grabación de un disco completo, con el título de Grabaciones históricas de zanfona. En 1951 creó en Lugo un Taller-Escuela de instrumentos gallegos y en 1956 publicó La zanfona, primer libro hispano sobre este instrumento.

Después de su fallecimiento en 1960, a los 83 años, su hijo homónimo, médico oftalmólogo, continuó la tradición paterna y mantuvo la llama de la zanfona. El músico y psiquiatra Antón Seoane, miembro del grupo Milladoiro, escribió una biografía de Faustino Santalices, por quien declara un reconocimiento musicalmente deudor.

Las dos sesiones de grabación referidas y distanciadas en el tiempo fueron compendiadas en un disco digital en 2004; es todo lo que Santalices dejó grabado. A continuación se detallan las dieciocho piezas recogidas en dicho disco.


Gravación de 1949, editada por Discos Columbia con el título “Faustino Santalices, la zanfona":
01. Romance de Don Gaiferos
02. Camiña Don Sancho
03. Axéitame a polainiña
04. Lonxe da terriña
05. Alalá de seitura
06. Alalá das mariñas
07. Redonda o golpe
08. Cantigas de cegos
09. Alalá de Padrón
10. Alalá de arrincar o liño
11. Pasei pola túa porta / Esta noite hei de ir alá

Grabación de 1929, editada por Discos Regal:
12. Canto de seitura
13. Canto de romería
14. Muiñeira de Cartelle
15. Pasacorredoiras de Arnoia
16. Alborada antiga de Ourense

Grabación de 1949, piezas inéditas:
17. Marcha procesional ( século XVI) Santa Lucia para Rairo
18. Antiga alborada popular galega
***
Enlaces relacionados:

De los cantares que Santalices dejó grabados, traigo aquí el famoso “Romance de Don Gaiferos” y el emotivo “Alalá das Mariñas”, éste en su concepción original (1949), con acompañamiento de zanfona, y en el arropamiento instrumental de la moderna adaptación del grupo Milladoiro. ¡Qué los disfruten!

Romance de Don Gaiferos
(Según el romance, Don Gaiferos de Mormaltán falleció en la Edad Media en la catedral compostelana tras completar la peregrinación; se trataba de Guillermo X, el último duque de Aquitania)

Alalá das Mariñas: versión original de Santalices
(As Mariñas: área geográfica de A Coruña, integrada por los municipios de Abegondo, Arteixo, Cambre, Culleredo, Bergondo, Sada, Betanzos, Carral y Oleiros)
Grabación eliminada. Ver intermedio vers. Milladoiro

Alalá das Mariñas: adaptación de Milladoiro

martes, 18 de mayo de 2010

Liam O'Flynn, maestro gaitero


He aquí uno de los grandes maestros de la uilleann pipe (gaita irlandesa) que he tenido el placer de disfrutar: Liam O'Flynn. Un músico sobrio que, sin aspavientos, extrae todo el sabor de la música irlandesa, ya con la gaita o con el instrumento de viento denominado tin whistle. O'Flynn parece haberse empapado de sonoridades desde sus primeros años, pues sus progenitores también eran músicos. Su forma de tocar, con el gesto concentrado y su digitación sentida, me calaron en el único concierto suyo al que pude asistir. Y sus grabaciones están ahí para dejarse llevar por su mágica evocación.

Este maestro de la gaita irlandesa, se dejó influir en su evolución principalmente por tres gaiteros: Leo Rowsome, Willie Clancy y Séamus Ennis. Fue miembro fundador del grupo “Planxty”, que algunos sentidos experimentó musicalmente más que el mítico grupo “The Chieftains”. Tras su experiencia grupal, O'Flynn recibió el reconocimiento internacional y colaboró con diferentes músicos, tanto de la música tradicional como del pop-rock.


Además, participó en bandas sonoras y colaboró con dos compositores: John Cage (1912-1992) y Shaun Davey (1948- ); especialmente con éste último, con quien parece haber tenido mayor afinidad, acaso por pertenecer a una misma generación.

El grupo “The Bothy Band” surgió como refundación del “Planxty” original, y dos de sus miembros, Seán Keane y Matt Molloy (futuros miembros de The Chieftains), colaboraron en la grabación uno de los álbumes de O'Flynn: The Piper's Call (1999). Otro álbum en solitario especialmente querido es The Given Note (1995), que contiene dos piezas tradicionales gallegas en las que colaboran tres miembros del grupo "Milladoiro".

Sé que el sonido de la gaita no es del agrado de todos, pero Liam O'Flynn es uno de esos músicos que se elevan por encima de la vulgaridad, que poéticamente rompen moldes sin quebrantar la tradición.

Gaita (Bagpipe)

Veamos en acción al maestro de las uilleann pipes:

Liam O’Flynn, King Of The Pipers

Liam O'Flynn and Arty McGlynn - Water under the keel

Liam O'Flynn en solitario
***

domingo, 25 de abril de 2010

Rogelio Groba, compositor gallego (2ª parte)


Habiendo presentado en la primera parte una semblanza biográfica y personal del compositor y director de orquesta Rogelio Groba, cabe ahora detenerse en su faceta creadora e investigadora. Sorprende la vasta obra de este músico cuando consideramos los obstáculos que ha tenido que superar. Despierta admiración cuando comprobamos su interés en recuperar un patrimonio folklórico descuidado por los responsables de la política cultural. Y causa regocijo el hecho de que se le reconozca su labor en vida. (Foto: Fundación Rogelio Groba)

Creación sonora e investigación

La fuerza creadora de Rogelio Groba se manifiesta en más de trescientas composiciones que abarcan todos los géneros musicales. Podríamos afirmar de sus sonoridades que están enraizadas en una tradición que extiende sus ramas hacia la modernidad. Según Enrique Franco, en grandes y pequeñas partituras de Groba reconocemos el “hecho gallego”, por recoger en sus pentagramas las tradiciones, paisajes, leyendas y lengua propios, sentidos desde una pequeña aldea y vistos con universalidad.

Groba ha compuesto obras orquestales, corales, para banda, camerísticas, pianísticas, para voz y piano e incluso escénicas. Algunas ya fueron referidas a lo largo de este escrito, y seguidamente voy a exponer, a modo de síntesis, una relación escogida, una selección significativa.

Obras para orquesta: Cruñesas (díptico sinfónico), Ignis coronat opus (premio Dante Luini, en 1974), Concierto gulansés, para flauta y orquesta, Concierto para piano y orquesta Coexistencias, Segundo concierto para violín y orquesta Confidencias, Concierto para violonchelo Fauno, Suite para orquesta de cámara Intres boleses (basada en una sucesión de danzas barrocas), Danzas gulansesas para orquesta de cuerda, 5 Sinfonías: Nº 1“Lúdica”, Nº 2“Bucólica”, Nº 3“Galicia Épica”, Nº 4 “Christmas Simphony”, Nº 5 “Mágica”.

Obras para banda: Bienvenu a Perroy, Yverdon 1963, Toro rojo, A Freixa, Guláns.

Música de cámara: Cuartetos.

Música vocal para coro y orquesta: Nova Galicia, Mandatum, In memoriam Manuel de Falla, Cantigas do Mar (cantata con textos de Filgueira Valverde), Gran Cantata Xacobea (con letra de Alfredo Conde y fruto de un encargo institucional para conmemorar el Año Santo 1993).

Música vocal para coro mixto: Seis canciones gallegas (canto de berce, mariñeiro...), In memoriam Rosalía Castro, Galicia Cantada, Misa gallega Corpus Christi (con acompañamiento de harmonio), Estudio y armonización sobre Veinticuatro alalás tradicionales.

Voz y piano o lieder: Cantigas do Miño, Campaiñas do Tea, Elexía para Xesús, Galicia anterga.

Obras pianísticas: Soatiña, Pandeirada, Iniciación al piano, Galecia, Meditacións en branco e negro.

Ópera: Divinas palabras (basada en la tragicomedia de Valle Inclán), María Pita. La fuerza de la libertad, Pedro Madruga,“O noso rei”, y las óperas televisivas Camiños de Rosalía y Floralba.

Música de ballet: Galicia. Danzas meigas (ballet sinfónico in modo antico, en el que el compositor introduce gaitas y percusión tradicional).

Es preciso señalar que algunas de las obras referidas tienen adaptaciones para diferentes grupos vocales e instrumentales realizadas por el propio autor, de quien aguardamos que continúe a acrecentar su creación musical.

Hay que apuntar también que Groba hizo estudios de investigación sobre la música tradicional, como el Análisis de 252 alalás, condicionado por la indeterminada significación del término Folklore, en cuanto a su dimensión semántica (Folk: pobo, Lore: saber) y de ámbito de aplicación. Aunque, según el compositor húngaro Bella Bartok, en todos los pueblos, las mismas condiciones (lengua, ocupaciones, temperamento, aislamiento) dan lugar a unas melodías homogéneas, en el terreno folklórico, tanto en su área descriptiva, analítica o aplicada, todo es relativo.

Como ya se señaló, su interés por el tema fue avivado por las enseñanzas de Manuel García Matos en el Conservatorio de Madrid. Groba, que está convencido de que el acervo folklórico-musical gallego es de los más ricos y variados, realizó su análisis basándose en cancioneros existentes: de Casto Sampedro, de Eduardo M. Torner y Jesús Bal y Gay, de Daniel González y de Luís Mª Fernández Espinosa. El gulansés define el “alalá” como una melodía de tiempo siempre lento y de ritmo con función prosódica, sugerida por el acento del texto. Examina las diferentes variantes y extrae conclusiones: es siempre vocal (sin acompañamiento), de forma homófona, de estructura breve, no termina secamente (forma conclusiva muy alargada y sobre la dominante o la tónica), de ritmo libre pero factible de ser metrificado, de tempo entre moderato y adagio, con texto poético predominantemente amoroso y de carácter dulce.

Reconocimiento

Digamos, finalmente, que a finales del siglo XX, un relato autobiográfico del “flautín de Guláns” devino en narración literaria de la mano de Manrique Fernández (Editorial Xerais), hecho que contribuye a rescatar a uno de nuestros grandes artistas del acostumbrado silencio. Porque hay que reconocer el talento y el esfuerzo compositivo de este músico gallego de mente hiperactiva –según sus propias palabras–, cuyo nombre pasa bastante desapercibido incluso en los ambientes considerados culturales. Y si suena la persona, no tanto su obra, desconocida o casi por la escasa difusión. ¿Acaso andamos tan sobrados de creadores como para permitirnos el pecado de ignorarlos?

El veterano músico, que el 16 de enero de 2010 cumplió 80 años, continúa su actividad creadora. Justo dos días antes de su aniversario, La Real Filharmonía de Galicia estrenó, en el Auditorio de Galicia, su Concerto no Lameiro, para flauta y orquesta; y un día antes, en el Auditorio Martín Códax del Conservatorio Superior de Música de Vigo, el clarinetista Asterio Leiva y el pianista Alejo Amoedo tocaron por primera vez en público Reminiscencias, para clarinete y piano.

Rogelio Groba mantiene su entusiasmo compositivo, todavía dispuesto a afrontar nuevos retos. La fundación que lleva su nombre se encarga de proteger, estudiar, cuidar y difundir su inmensa obra musical, que abarca todos los géneros.

Bibliografía

1. Cartelle, R. Groba y Groba, Rogelio. Gran Enciclopedia Gallega. Ed. Silverio Cañada. Santiago, 1980.
2. Cartelle, R. Rogelio Groba, un compositor inxente (Libreto de CD “Cancións sobre textos literarios galegos”). Ed. Xerais. Vigo, 1999.
3. Fernández, M. Rogelio Groba, Meditacións en branco e negro. Ed. Xerais. Vigo, 1999.
4. Filgueira Valverde, J. Cancionero Musical de Galicia, de Casto Sampedro y Folgar. Ed. Fundación Pedro Barrié de la Maza, Conde de Fenosa. A Coruña, 1982. (Reimpresión de la edición de 1943)
5. Franco, E. Libreto do CD “Música gallega” dedicado a cuatro compositores gallegos (Manuel Quiroga, Andrés Gaos, Roxelio Groba y Xoán Viaño), con piezas interpretadas por: Orquesta de Cámara de Stuttgart - Maximino Zumalave. Ed. Ayuntamiento de Santiago de Compostela.
6. Groba, R. Análisis de 252 alalás. Ed. Diputación provincial de A Coruña. A Coruña, 1998.

Este artículo fue publicado en OpusMusica (revista de música clásica):

Es una traducción, adaptada y actualizada, del original en gallego:
Brea Feijoo J.M. Rogelio Groba, O frautín de Guláns. Etno-Folk: revista galega de etnomusicoloxía, Nº 2, 2005, pags. 145-151.

(*) Fe de erratas.- Bajo el epígrafe final (“Reconocimiento”), se ha cometido un error en las fechas de los dos últimos estrenos, que aquí se subsana. De modo que se cambia “un día antes de su aniversario” (16 de noviembre) y “el mismo día” por “dos días antes” y “un día antes”.

Vídeo biográfico de Rogelio Groba en 4 partes (en gallego y castellano)
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Enlaces relacionados:

viernes, 23 de abril de 2010

Rogelio Groba, compositor gallego (1ª parte)


Considerado hoy la figura más relevante de la música gallega y una personalidad destacada en el panorama musical hispano, el compositor y director orquestal Rogelio Groba Groba realizó su infantil sueño desde una pequeña aldea gallega, alejada de las grandes capitales musicales europeas. Aunque Guláns, su lugar (municipio de Ponteareas, comarca de O Condado, Pontevedra), donde nació el 16 de enero de 1930, ya contaba con cierto espíritu musical, el que le proporcionaba su banda de música “A Unión”. Además, pertenece al municipio que, casi cincuenta años antes, viera nacer a otro músico sobresaliente y compositor destacado de zarzuelas: Reveriano Soutullo. (Foto: Fundación Rogelio Groba)


Despertar musical: El flautín de Guláns

Pues en ese rincón rural, un niño de seis años ofrecía un concierto encima de un peñasco, soplando una flauta travesera artesana y moviendo los brazos a la manera de un director de orquesta, mientras el público imaginario, esparcido por la campiña, aplaudía rendido a sus pies. Y el Rogelio hombre, alejado por siete décadas, recuerda orgulloso y feliz esa imagen de la niñez. Aquel peñasco habría de ser inspiración futura para una obra real: Concerto Gulansés para flauta y orquesta.

La atracción de Groba por la magia sonora surgió de la proximidad de la banda local, la susodicha “A Unión”, que ensayaba en el local donde se ubicaba la barbería de su padre, sordomudo por cierto, que se deleitaba percibiendo en su cuerpo las vibraciones sonoras que pasaban a través de la madera del suelo; probablemente fue él quien le transmitió su propio deseo inalcanzable. Simultáneamente, brotó de la naturaleza que lo rodeaba, del viento en la floresta, de las fuentes y de los trinos de los pájaros. El sonido era lo único que conseguía apaciguar su sangre inquieta, en tiempos de escasez, de guerra, de miseria y de hambre –bien extraños al consumismo del presente–, de los que Groba guarda en la memoria las fiestas de Navidad, en particular los “cantos de panxoliñas” (villancicos) y los “ranchos de Reis”, bailes típicos de Guláns que todavía perviven. En su Cuarta sinfonía “Christmas Symphony”, intentaría evocar en la distancia aquel ambiente y aquellas danzas.

El compositor reconoce que su felicidad dependía entonces –y sigue dependiendo– de su ocupación mental, bien alejada del inquietante hastío, en un tiempo de ingenuidad y de travesuras, pese a la situación de racionamiento; tenía que estar siempre ocupado en algo. También que los trabajos manuales, especialmente los pesados y fatigosos, que intentó de algún modo en sus comienzos por la vida (zapatero, ebanista, pedrero, albañil, herrero, barbero...), producen tal agotamiento que impiden pensar, llevando al aburrimiento y al desprecio vital. Sin embargo, son para él fuentes de inspiración, como sucede con el Cuarteto con piano nº 3 “Diabolus in música” que describe el ambiente de un taller de herrero.

Corriendo tras las bandas de música, prendido a la música que dejaban a su paso, perdía la noción del tiempo. Estaba henchido de entusiasmo. Y llegado el año 1942 recibe las primeras lecciones de Solfeo y de Flautín de su tío Eduardo Groba y de Secundino Vidal, alcanzando a los trece años de edad plaza en la banda local, como ejecutante solista de ese instrumento de viento. Entonces compatibilizaba la actividad musical con la escolar, y lo conocían por un apropiado apelativo: “El flautín de Guláns”.

Estudios, bandas y corales

El “flautín” comenzó a estudiar Violín en Ponteareas con Saturnino Montero, y sólo con diecisiete años alcanzó el puesto de director de su querida Banda de Guláns. Fundó también la Orquestra Groba, con la que amenizaba bailes y fiestas. Mas no conforme, amplió estudios musicales en Vigo con Mónico García de la Parra, director de la Banda Municipal de esta ciudad. Por consejo suyo, en un tiempo de postguerra y contrabando, fue a Madrid para examinarse en su Real Conservatorio de tres cursos de Solfeo y Harmonía, salir airoso y sentir en pocos días el profundo significado de la morriña. Era su primera salida de Galicia.

De vuelta, continuó como director de la banda de Guláns y estudiando con don Mónico en Vigo, pero con la aspiración de completar su formación en el Real Conservatorio madrileño. Una lícita ambición.

El cumplimiento del servicio militar le vendría de perlas para retornar a la capital del Estado (se alistó voluntario con la finalidad de poder elegir destino en la Banda de Aviación de Madrid) y matricularse de cuarto de Harmonía, Estética, Historia y Piano, teniendo como profesores a José Forns, Conrado del Campo y Daniel Bravo. De modo complementario, asistiría a clases particulares con Benito García de la Parra, hermano de Mónico, y como oyente a las de folklore impartidas por Manuel García Matos, quien con su entusiasmo le hizo descubrir al de Guláns una natural galleguidad; para ese profesor, la sabiduría popular era la base de todo. Y prueba de que Rogelio tomó buena nota es su estudio y armonización sobre Veinticuatro alalás tradicionales.

Una puntualización al respecto. Ramón de Arana distinguía solamente tres formas típicas de melodía en el folklore popular gallego: “alalá”, “alborada” y “muiñeira”. Sin embargo, Casto Sampedro, el mayor folklorista gallego, hizo una clasificación por asuntos –la de su Cancionero Musical de Galicia–, dividida en tres partes: Cantos, Bailes y Varia. En el apartado de Cantos distingue entre Canto profano y Canto religioso, incluyendo en el primero los alalás.

Bien. Pues tras dos años de servicio patriótico, entregó el uniforme y retornó a tierras galaicas, consiguiendo enseguida el cargo de director de la Banda Municipal de La Estrada. Asimismo, junto con José Docampo Vázquez, fundó la Masa Coral Estradense. En 1956 ingresó en el Cuerpo de Directores de Bandas de Música Civiles y, tres años más tarde, obtuvo el título de Profesor de Composición, sin dejar de dirigir durante ese tiempo. Se casó el año siguiente en Ponteareas con María Otero Suárez, Chola, y tomó la batuta de la Banda Municipal de Tui. Estando en ese puesto, compuso entre otras obras el ciclo Cantigas do Miño, cuatro cantos sobre textos de Díaz Jácome; el padre de los ríos gallegos como protagonista de una naturaleza siempre presente.

Remató los estudios en Madrid y de la banda tudense pasó a la de Ponteareas. En 1961, inquieto y atisbando aquí pocas expectativas, se trasladó a Pedro Muñoz, en Ciudad Real, para tomar posesión de la plaza de director de la banda de esta localidad, que estaba vacante. Contaba con la cercanía de Madrid, que era su principal objetivo. Hecho su deseo realidad, seis meses después se desplazaba a la ciudad apetecida; lo habían nombrado director del Coro Rosalía de Castro del Centro Gallego. A ese año pertenece el Cuarteto de cuerda nº 1 “Galaico”, basado en temas del Cancionero de Casto Sampedro; una referencia más al folklore patrio.

Amplios horizontes

Siempre preocupado por adquirir nuevos conocimientos, siguió vinculado al Conservatorio madrileño; acudió a las clases de Julio Gómez y, más tarde, a las de Piano y Composición que impartían Américo Caramuta, Lucas Moreno y Francisco Cales Otero. Pero harto de un ambiente que presumiera aperturista y sentía cerrado, en su trayectoria itinerante decidió salir fuera de la península y emigrar a Suiza. Era el año 1962.

Allí trabajaría en la hostelería, debutaría como saxofonista, ganaría por oposición el cargo de director de la Societé de Musique de Perroy, entraría en una importante empresa chocolatera y alcanzaría el puesto de director de la Banda Municipal de Yverdon, sin dejar de ponerse al frente de otras bandas helvéticas. Al parecer, las ocupaciones laborales y artísticas no dejaban lugar para el aburrimiento. Cabe decir que el músico llegó a tener gran renombre en el país alpino y que la Societé de Perroy organizó hasta cuatro manifestaciones musicales con el rótulo “Festival Groba”.

El compositor no oculta su agradecimiento a un país que le dio muestras de bien hacer y de buena organización.

Con todo, regresó a Galicia en 1967 (¡un impulso nostálgico!), tomando la batuta de la Banda-Orquestra Municipal de A Coruña, ciudad en la que se asentaría definitivamente, aunque sin romper su vínculo suizo. En la urbe herculina dirigiría también el Conservatorio Profesional de Música y Declamación, así como las corales Follas Novas y El Eco. Y por encima de todo, fundaría en 1971 la Orquestra de A Coruña (antecesora de la Orquesta Sinfónica de Galicia), que habría de presentarse oficialmente al año siguiente.

Con esta formación, Groba realizó una serie de grabaciones discográficas que recogen obras propias y de otros compositores gallegos, además de piezas populares galegas. En plena impregnación de galleguidad, verían la luz composiciones como la cantata Nova Galicia o el díptico sinfónico Cruñesas, a pesar de haber llegado a un cierto estado de desencanto y apatía, motivado por la falta de apoyo y la desorganización sufridas en la tierra que reclamara su regreso y a la cual pertenecía. El director, pedagogo y compositor parecía derrumbarse irremisiblemente. No obstante, gracias a su particular fuerza de voluntad, logró recomponer el entusiasmo durante la complicada década de 1970.

Fue a finales de 1979 cuando le propuso a la Real Academia de Bellas Artes hacer un inventario musical folklórico. Revolviendo en los archivos, pretendía evitar la pérdida de un riquísimo acervo cultural que veía peligrar, rescatar las miles de cantigas galaico-portuguesas sumergidas en el desconocimiento y hacer hondos estudios de la música popular gallega, al margen de grandes trabajos como el ya realizado por Casto Sampedro y otros grandes folkloristas. El objetivo era crear un Cancionero General de Galicia, descriptivo y analítico, con edición de partituras, grabaciones sonoras y, en definitiva, difundir todo el material recuperado que mereciese la pena. Un proyecto que, desgraciadamente, y según Groba por mor de la sordera institucional de su país, jamás llegaría a materializarse. Una lástima.

En la década de 1980 consiguió recuperar la suite sinfónica Vigo, de su conterráneo Soutullo –que revisaría e incluso llevaría al disco–, sin dejar de proseguir con su propia faceta creadora. Nacieron, entre otras, la obra pianística Galecia, la cantata Cantigas de Mar, los Veinticuatro alalás ya referidos y cuatro Sinfonías. En su música, tierra, naturaleza, tradición y experimentación.

Los años 90s traerían nuevas composiciones, entre ellas la Sinfonía nº 5 “Mágica”, el Cuarteto de cuerda nº5 “Seis cuadros de Rafael Úbeda”, el concierto Fauno para violonchelo y orquesta y la Gran Cantata Xacobea. Y sin olvidar Guláns y su banda, “A Unión”, que siempre tuvieron un lugar especial en el corazón del “flautín”, compuso Raíces gulansesas, breve ciclo sinfónico para banda.

En abril de 1995, la Banda-Orquesta Municipal le ofreció un concierto-homenaje (agridulce para el músico) con motivo de su jubilación, en el campo directoral, que no compositivo. Porque ningún artista se retira hasta que muere.

Vídeo biográfico de Rogelio Groba en 4 partes (en gallego y castellano)
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Enlace relacionado:
Catálogo de obras de RG (cronológico y por géneros musicales)

Continuación (2ª parte) AQUÍ