No sabía hasta ahora del impresionante monasterio de Sumela, en Turquía. Se trata de un monasterio georgiano ortodoxo situado en la provincia de Trebisonda (Trabzon en turco), cuya capital es la ciudad del mismo nombre, a orillas del mar Negro, dónde nació Solimán el Magnífico, sultán del Imperio Otomano. Sí, Trebisonda, de donde deriva la palabra Trapisonda*, que Cervantes emplea en el Quijote; ya en el prólogo del gran libro habla del imperio de Trapisonda. Pero no es ficticio, no es algo legendario, pues existió ese imperio y un emperador de Trapisonda. Es posible que Cervantes tomase ese nombre de alguna novela de caballerías (Amadís de Trapisonda es un personaje del ciclo caballeresco de Amadís de Gaula), aunque cabe recordar que el gran escritor luchó en Lepanto, en aquella decisiva batalla naval (1571) contra los otomanos, y acaso haya tenido noticia de Trebisonda en tierras turcas. Quién sabe... Por cierto, había una historieta con la palabra derivada: «La familia Trapisonda».
La pluma es la lengua del alma. MIGUEL DE CERVANTES
Creo necesario unirme al homenaje a Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616) en el IV centenario de su muerte. Sobre la figura del excelso creador me remito a una página web dedicada enteramente a él, donde se recoge su biografía, su obra y los debates que suscita, proporcionando además enlaces a otras webs relacionadas.
En este espacio bloguero hay una etiqueta alusiva a la mayor creación de Miguel de Cervantes Saavedra: Don Quijote. Bajo esta etiqueta, hemos hablado de la locura, de los aforismos (incluyendo médicos y melódicos), de la fuente de inspiración que supone (musical, pictórica, cinematográfica...), de música y medicina.
De otras obras del gran escritor, apenas hemos traído un párrafo de "El celoso extremeño" (una de sus doce novelas ejemplares), tratando de enfocar el ritmo de la negritud. Quedan por tratar otras novelas (La Galatea, Los trabajos de Persiles y Segismunda), su creación poética (Viaje al Parnaso...) y su producción dramática (Tragedia de Numancia, Trato de Argel, comedias y entremeses).
Se me ocurre pensar qué diría hoy Cervantes si contemplase la progresiva destrucción de la Lengua con la que alcanzó la gloria eterna. Y hasta qué punto se sentiría herido en lo más profundo de su corazón sensible, al advertir lo que ha quedado de su fino humor, delicado y compasivo, comprobando el diferente tono humorístico que en Hispania ha prevalecido, ofensivo e hiriente.
Quedémonos con la imagen de un monstruo de la literatura, de un hombre sufridor que, según dicen otros, refiriéndose a su obra magna, escribe con generosidad, con profunda naturalidad y, en palabras de Dostoyevski, con la más amarga ironía que pueda formular el hombre, representando la suprema y máxima expresión del pensamiento humano. Y es que el pensamiento de Cervantes da para mucho...
Cervantes participó en la batalla de Lepanto (1571), donde perdió la movilidad de su mano izquierda, por lo cual recibió el sobrenombre de «manco de Lepanto». El escritor se habría de referir a ella como «la más alta ocasión que vieron los siglos pasados, los presentes, ni esperan ver los venideros». [Prólogo al lector, Don Quijote, Segunda parte]
Enlaces quijotescos (Orientaciones y curiosidades)
Los molinos de viento, La batalla con los rebaños de ovejas, La aventura de los batanes, La liberación de los galeotes, La aventura de los pellejos de vino, La aventura de los leones, La cueva de Montesinos, La aventura de Clavileño, La derrota de Don Quijote.
Las mujeres en El Quijote (por orden de aparición) [capítulos]
Primera parte (1605): El ama (mujer que cuida la casa de Alonso Quijano, futuro don Quijote) [1], Antonia Quijana (La sobrina) [1], Dulcinea del Toboso (Aldonza Lorenzo idealizada), La Molinera y la Tolosa (prostitutas) [2-3], Marcela (pastora rica y hermosa) [12-14], Maritornes (sirvienta asturiana de venta) [16], Luscinda (amada de Cardenio) [24], Dorotea (mujer fuerte y culta, disfrazada de hombre y de Princesa Micomicona) [28].
Segunda parte: Teresa Panza (esposa de Sancho Panza) [5], Sanchica (hija de Sancho y Teresa) [5], Quiteria (novia de Camacho) [20-21], La Duquesa [30], Doña Rodríguez de Grijalba (Dueña o sirvienta de honor de la Duquesa) [31], Altisidora (joven doncella de la Duquesa) [44], Ana Félix (hija del morisco Ricote) [63].
Don Quijote realiza sus salidas en el verano, por lo que las alusiones al calor son frecuentes. Pero también hay referencias al frío, a las nubes, a la lluvia («comenzó a llover...») y al viento (incluidos los molinos de viento).
Acababa de escuchar una vez más el maravilloso Concierto para violonchelo y orquesta de Dvorak, en interpretación de Pierre Fournier (1906-1986), con la Orquesta Filarmónica de Berlín y George Szell a la batuta. Me había ido
después, no sé si por azar, al magnífico poema sinfónico Don Quixote de Richard Strauss, por la misma orquesta bajo la dirección de Herbert Von Karajan, en la que Fournier da vida en las «Variaciones fantásticas sobre un tema de carácter caballeresco» a la voz del violonchelo, que no es otra que la del protagonista de la inmensa novela de Cervantes. Y curioseando la biografía de este gran intérprete francés, llamado el «aristócrata de los violonchelistas»,
compruebo que comenzó tocando el piano, teniendo a su madre
como maestra, pero sufrió una poliomielitis* (parálisis infantil o polio) de moderadas consecuencias, perdiendo la destreza en los miembros inferiores, lo cual le dificultaba el uso de los pedales del piano. Fue entonces cuando comenzó a tocar el violonchelo, llegando a alcanzar con este instrumento de cuerda una inmensa maestría. No sabremos a lo que habría llegado Pierre Fournier como pianista, pero podemos decir que la cruel polio hizo que surgiese un portentoso chelista.
Final de Don Quixote, de Richard Strauss Pierre Fournier (cellist), Berliner Philharmoniker and Herbert von Karajan (cond.)
El poema sinfónico Don Quijote o Don Quixote, para violonchelo, viola y orquesta (subtitulado «Variaciones fantásticas sobre un tema de carácter caballeresco»), se lo dedicó Richard Strauss a María de la Paz de Borbón, infanta de España y princesa de Baviera, divulgadora de El Quijote en Baviera.
*Poliomielitis
La poliomielitis, parálisis infantil o polio, es una enfermedad viral que puede afectar la médula espinal causando debilidad muscular y parálisis. No tiene tratamiento especifico, pero puede ser prevenida mediante vacunación. Información sucinta y fiable puede ser consultada AQUÍ.
No me tengo por localista y soy de los que piensa, siguiendo
el dicho, que uno no es de donde nace, sino de donde pace. Pero de siempre me había llamado la atención que los apellidos del autor del Quijote se correspondiesen con los de dos localidades de la circunscripción de Lugo, una de las cuatro provincias gallegas: el municipio de Cervantes, en el entorno montañoso de Los Ancares, y la parroquia de Saavedraen Begonte. Y en la introducción a una edición inglesa de la inmortal obra cervantina (concretamente de la editorial Penguin Books), había leído, con
sorpresa, que el linaje de Cervantes se hallaba en Galicia. Y ahora, causalmente, leo en la entrada “Cervantes (Lugo)” de Wikipedia:
Según algunos historiadores, en esta tierra hay que situar el probable origen del linaje de Miguel de Cervantes, ya que el apellido Saavedra aparece en los registros bautismales de la parroquia de Vilarello da Igrexa con anterioridad al nacimiento del principal autor de la literatura castellana.
Además al comienzo del capítulo XXXIX de la primera parte de El Quijote, Cervantes pone en boca del cautivo acompañante de Zoraida -que muchos identifican con el propio autor- las siguientes palabras: En un lugar de las Montañas de León tuvo principio mi linaje, con quien fue más agradecida y liberal la naturaleza que la fortuna, aunque en la
estrechez de aquellos pueblos todavía alcanzaba mi padre fama de rico...
Todavía vive gente en lo que los lugareños llaman "O Palacio dos Saabedra" en esa pequeña aldea "Vilarello da Igrexa" del concello de Cervantes (Lugo), que hoy más bien parece una casa vieja de pueblo
que un palacio, pero todavía se les conoce a sus habitantes por "os do palacio de Vilarello". Según ellos, Miguel de Cervantes era hijo bastardo de un hombre de sangre noble y una sirvienta de ese palacio. Marchó a Alcalá de Henares con su madre, donde fue inscrito en el registro cuando era ya un niño crecido (por aquel entonces era bastante común registrar los nacimientos cuando
el niño ya tenía varios años de vida añadido claro está el factor de la bastardía.
Pero el esclarecimiento de su procedencia todavía guarda cierto aire misterioso, alentado por la falta de documentos y pruebas que sitúen su nacimiento, parece difícil (si en verdad era bastardo) encontrar algún hilo del que poder tirar para esclarecer su cuna.
Y no habiendo absoluta seguridad de todo esto, hay apasionados defensores de esta tesis, como se muestra en estos tres escritos:
Nacido en Alcalá de Henares (sede de la universidad fundada en 1508 por el cardenal Cisneros), Miguel de Cervantes Saavedra, hijo de Rodrigo de Cervantes Saavedra y Leonor de Cortinas, con linaje de orígen discutible, parece haber tenido una vida ajetreada. Soldado en la Batalla de Lepanto (1571), a las órdenes de Juan de Austria, fue herido en la mano izquierda, que le quedó inutilizada y le valió el sobrenombre de «manco de Lepanto», a modo de glorioso recuerdo de la victoria sobre los turcos. Al regreso de otra campaña militar en Italia (1575), la goleta que lo traía fue capturada por piratas berberiscos, a la altura de Marsella, y sufrió cautiverio en Argel, siendo liberado cinco años más tarde (1580) tras pago del rescate por su familia (*) De regreso en la patria, a los treinta y siete años, se casó con Catalina de Salazar, dejando atrás amoríos y dos frutos de ellos: un hijo (Promontorio), en Nápoles, y una hija (Isabel), en Madrid. Estableció su residencia en Esquivias, Toledo, pero solía visitar Madrid. Aquí sostuvo sonadas disputas con Lope de Vega, el gran dramaturgo y rey de la escena, a quien el propio Cervantes calificó de «monstruo de la naturaleza» por su capacidad creativa. En 1587 se instaló en Sevilla como Comisario Real de Abastos para la Armada Invencible, al servicio de Antonio de Guevara. Cabe decir también que en 1590 intentó embarcar hacia América (**); se dirigió por escrito al presidente del Consejo de Indias, solicitando algún empleo en diferentes lugares, entre ellos el gobierno de Soconusco, en Chiapas, Nueva España, pero su solicitud fue rechazada.
La primera obra importante de Cervantes fue LaGalatea(1585), novela pastoril en la que elogia a cien poetas de su tiempo (***). En el plano histórico, asistiría poco después al desastre de la Armada Invencible (1588), bajo el reinado de Felipe II. Escribió muchas obras dramáticas, la mayoría perdidas, de las que se conservan tres comedias de cautivos, El gallardo español, Los tratos de Argel(más tarde Los baños de Argel) –autobiográficas en gran parte– y La gran sultana,y la tragedia Numancia(o La Numancia), sobre la derrota de los numantinos frente a los romanos. Dejó de escribir obras de teatro alrededor de 1600, acaso abrumado por Lope, volviendo a hacerlo al final de sus días.
En 1605, a principios de año, publicó en Madrid El ingenioso hidalgo don Quijote de La Mancha (primera parte). Luego vendrían otras obras: las Novelas ejemplares (1613); el Viaje del Parnaso(1614), en verso. Ese mismo año lo sorprendió la publicación en Tarragona de una segunda parte espuria del Quijote, escrita por un tal Alonso Fernández de Avellaneda, proclamada como auténtica continuación de las aventuras del hidalgo. Enfermo y urgido, mientras preparaba la publicación de las Ocho comedias y ocho entremesesnuevos, nunca representados,acabó la segunda parte del Quijote (1615). Consideradas las dos partes como una única creación, el Quijote ha sido reconocido unánimemente como la obra cumbre de la literatura universal.
Finalmente, a principios de 1616 estaba terminando una novela de aventuras en estilo bizantino [novela bizantina]: Los trabajos de Persiles y Sigismunda, que Cervantes consideraba como su mejor obra. El 19 de abril recibió la extremaunción y al día siguiente redactó la dedicatoria al conde de Lemos, ofrenda que, además de prueba de su sentido del humor, ha sido considerada como exquisita muestra de su genio y conmovedora expresión autobiográfica: «Ayer me dieron la extremaunción y hoy escribo ésta; el tiempo es breve, las ansias crecen, las esperanzas menguan y, con todo esto, llevo la vida sobre el deseo que tengo de vivir...». (****)
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(*) Cinco años (1575-1580) pasó cautivo en la ciudad de Argel, donde protagonizó varios intentos de fuga y sobrevivió hasta su rescate. El escritor dejó huellas de ese período en sus escritos: «Historia del cautivo» (de El Quijote), El amante liberal (novela ejemplar) y sus comedias de cautivos: El trato de Argel, Los baños de Argel, El gallardo español y La gran sultana.
(***) Miguel de Cervantes nombra y alaba a Góngora, Lope de Vega, Alonso de Ercilla, Fray Luis de León y, entre otros muchos, Francisco Díaz, famoso cirujano y autor del primer tratado de Urología (considerado por ello “padre de la Urología”), que era amigo de su padre, de profesión cirujano-sangrador.
(****) En la última carta de Cervantes (al Conde de Lemos, Pedro Fernández de Castro), cuatro días antes de morir, escribe en octosílabos:
No se conoce ningún auténtico retrato de Cervantes, pero valga la descripción que él hace, su autorretrato, en el prólogo de sus Novelas ejemplares:
Éste que veis aquí, de rostro aguileño, de cabello castaño, frente lisa y desembarazada, de alegres ojos y de nariz corva, aunque bien proporcionada; las barbas de plata, que no ha veinte años que fueron de oro, los bigotes grandes, la boca pequeña, los dientes ni menudos ni crecidos, porque no tiene sino seis, y ésos mal acondicionados y peor puestos, porque no tienen correspondencia los unos con los otros; el cuerpo entre dos estremos, ni grande, ni pequeño, la color viva, antes blanca que morena; algo cargado de espaldas, y no muy ligero de pies.
«Quiero que sepas, Sancho, que todos o los más caballeros andantes de la edad pasada eran grandes trovadores y grandes músicos.» Don Quijote. Primera parte. Cap. XXIII.
En la gran novela de Cervantes hay diversas referencias a la música y la medicina, que ya hemos recogido como “aforismos de Don Quijote”.Pues ya en el capítulo XI de la primera parte, hacia el final, comprobamos que la música viene de parte de un zagal que canta una canción acompañándose de su rabel, y la medicina por partida doble: una por la valoración de la higiene del sueño que hace el caballero andante, al desistir de la escucha de otras canciones (tras consejo de su escudero Sancho Panza) y priorizar así el descanso; la otra por mediación de un cabrero, al aplicarle un emplasto a Don Quijote (quien ya se había referido a su bálsamo de Fierabrás en el capítulo X) para curarle la herida en una oreja y aliviar su dolor.
Pueden leer este capítulo en cualquiera de los siguientes enlaces:
Sobre la Música en Don Quijote.- Al parecer, Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616) conocía y estimaba profundamente la música popular, hecho que ha quedado acreditado en esta obra maestra, y en otras obras cervantinas, como La Galatea (leer AQUÍ) o en la novela ejemplar El celoso extremeño, como ya hemos visto en este blog. Y si tenemos en cuenta el poder curativo de la música, enlazamos sanamente con el siguiente párrafo. Sobre la Medicina en Don Quijote.- Se dice que Thomas Sydenham (1624-1689), el «Hipócrates
inglés», a la pregunta de uno de sus alumnos, sobre qué debía hacer para aprender medicina, respondió: «Lea El
Quijote». Y es que El Quijote fue considerado ars medica por la conjunción de las ramas que la obra condensa,
probablemente todas las posibles de la sanidad de su tiempo. No olvidemos además que Sigmund Freud (1856-1939), el padre del psicoanálisis, se
sintió muy atraído por el tema de la locura suscitado en la genial novela, y aprendió español sólo para poder leerla en su lengua original. (El Quijote médico)
Fragmentos de Don Quixote, de Richard Strauss e ilustraciones inspiradas en la novela de Cervantes
Información
institucional (Castilla-La Mancha) que refiere la influencia en las artes plásticas (pintura, escultura), la literatura, la filosofía, el cine, el teatro
y la televisión. Pero, sorprendentemente, no habla de su influencia en la
música.
El Quijote en la literatura europea y mundial: primero en Inglaterra, después en Alemania y a continuación en el resto de países.
Novelas y relatos inspirados en Don Quijote. Numerosas obras literarias a lo largo de la historia se han inspirado en Don Quijote de la Mancha, ya desde el apócrifo Segundo tomo del ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha (1614), de Alonso Fernández de Avellaneda, destacando las siguientes La mujer Quijote (The Female Quixote, 1752), de Charlotte Lennox; Madame Bovary (1856), de Gustave Flaubert; El idiota (1869), de Fiódor Dostoyevski; Un yanqui en la corte del Rey Arturo (A Connecticut Yankee in King Arthur's Court, 1889), de Mark Twain; El retorno de Don Quijote (The Return of Don Quixote, 1927), de G.K. Chesterton; Pierre Menard, autor del Quijote (1939), de Jorge Luis Borges; Monseñor Quijote (Monsignor Quixote, 1982), de Graham Greene.
Poemas inspirados en Don Quijote. Son innumerables, y entre ellos: «Testamento de Don Quijote», de Quevedo; «A Don Quijote», de Paul Verlaine; y «Letanía de nuestro señor Don Quijote», de Rubén Darío.
La nómina de
compositores impresiona por dos aspectos. Primero, por la presencia en la misma
de nombres muy importantes en la historia de la música: Henry Purcell,
Georg-Philipp Telemann (Burlesque de
Quixotte y Don Quijote en las bodas
de Camacho), Félix Mendelssohn, Gaetano Donizetti, Jules Massenet, Maurice
Ravel, Manuel de Falla, Richard Strauss, Hans Werner Henze (una suite y una
ópera), etc.
La entrada de Don Quijote en el Arte Mayor estuvo vinculada a los tapices y grabados de Coypel. Las ilustraciones realizadas por Gustave Doré en 1863 seducen hasta el día de hoy por su riqueza. En sus cuadros, Daumier refleja la tensión existente entre el señor y su criado.