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martes, 13 de febrero de 2024

Asturias, tierra querida


Partiendo de mi sentir...

Asturias,
montaña y mar,
tierra querida
que se hace amar.


Asturias, patria querida,
Asturias de mis amores;
¡quién estuviera en Asturias
en todas las ocasiones!

y acabo en la impresión de Albéniz.

Asturias, Albéniz

Asturias, naturaleza

Asturias, historia y cultura

Bandera de Asturias
***
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viernes, 9 de diciembre de 2022

Alalá das Mariñas


Nuestra música es capitalmente de canto, desde Martín Codax...
Xoán Vicente Viqueira

El alalá es el canto más representativo de Galicia, una canción tradicional que de manera singular es un reflejo del alma gallega. Un canto popular cuyo origen no es profano, según los investigadores, sino sacro: los cantos gregorianos. Entre esos investigadores podemos citar dos figuras relevantes: Carlos Sampedro Folgar (1846-1937), abogado, historiador y etnomusicólogo, compilador del Cancionero Musical de Galicia, el más importante de música gallega; y Santiago Tafall Abad (1858-1930), canónigo, organista, maestro de capilla y musicólogo. 

[Se dice que es originario del noroeste de la provincia de La Coruña, y Humboldt considera la aliteración alalá como reliquia de una lengua primitiva.]

El texto del alalá está compuesto por coplas octosilábicas dispuestas en estrofas de tres o cuatro versos, con rima asonante, y al final de cada estrofa lleva un estribillo silábico constituido por la repetición cantada da sílaba ‘la’ (de ahí el nombre del canto): ‘ai-lalala, ai-lalala’. En principio se cantaba a capela y con el tiempo se le añadió acompañamiento instrumental.

El compositor Rogelio Groba (1930), en su labor investigadora hizo un estudio de los alalás: Análisis de 252 alalás. Groba define el alalá como una melodía de tiempo lento y de ritmo con función prosódica, sugerida por el acento del texto. Examina las diferentes variantes y extrae conclusiones: es siempre vocal (sin acompañamiento), de forma homófona, de estructura breve, no termina secamente (forma conclusiva muy alargada y sobre la dominante o la tónica), de ritmo libre pero factible de ser metrificado, de tempo entre moderato y adagio, con texto poético predominantemente amoroso y de carácter dulce.

Uno de los grandes compiladores de alalás fue Perfecto Feijoo (1858-1935), farmacéutico y músico (tocaba la gaita), fundador del primer coro gallego: «Aires da terra». Faustino Santalices (1877-1960), folclorista y etnomusicólogo, recopilador de cantos populares gallegos, incluidos alalás. Santalices los interpretaba, acompañándose de la zanfona, y dejó grabados algunos. Y entre ellos uno por el que siento especial debilidad: el emotivo «Alalá das Mariñas».

Teño unha casiña branca
na Mariña entre loureiros,
teño paz e teño amor
e estou vivindo no ceo.

Ailalala, ailalala...

E adiós á miña casiña,
portelo do meu quinteiro,
auga da miña fontiña,
sombra do meu laranxeiro.

Ailalala, ailalala...

[Trad. castellano AQUÍ]

Nota.- As Mariñas: área geográfica de A Coruña, integrada por los municipios de Abegondo, Arteixo, Cambre, Culleredo, Bergondo, Sada, Betanzos, Carral y Oleiros.

Licencia poética
Siempre eché de menos una estrofa intermedia, y hace tiempo se me ocurrió ésta:

Nela naceron meus fillos
e nela meus pais morreron,
nela eu quero vivire
e nela acabar eu quero.

[En ella nacieron mis hijos 
en ella mis padres murieron, 
en ella yo quiero vivir
y en ella acabar yo quiero.]
***

domingo, 18 de julio de 2021

Sonoridades africanas

Mamadou Diabaté
[Fuente]


SONORIDADES AFRICANAS

Un curioso instrumento
de calabaza, cuero y cuerdas
sujetas en un mástil, hacia un puente
con muescas para transmitir la vibración.
Algo tiene de arpa y de guitarra.
Su tañido es exigente;
el resultado, dulce y cálido.
Al escuchar la kora por primera vez
quedé suspenso. Interpretaba
el maestro Toumani Diabaté
música clásica africana,
fluida e hipnotizadora.
Melodiosa complejidad sonora
de África Occidental,
en cuyas armonías late el ritmo
del griot recitando sus historias.

Mamadou Diabaté - Jamanadiara Performance on Kora
[Mamadou Diabaté es primo de Toumani Diabaté]
***
Entrada relacionada

viernes, 9 de julio de 2021

Sonoridades de la India

Indian music


SONORIDADES DE LA INDIA

Con sensuales ritmos de sitar
llegan aromas del Oriente.
Extraños al principio
a oídos de Occidente, pronto
acarician el alma
sensible del oyente. Y la descalzan.
Orbitan cambiantes,
ascienden y descienden rapidísimos,
dejando la cabeza en las alturas.
Desde la impensable lejanía
atrapan los sentidos accesibles,
consiguen que se pierdan en su embrujo.
Benditos los sonidos
diferentes, vibrantes
en su ataque, solemnes y muy gráciles.
Tienen acento aristocrático y sabor
de cantos populares. Mariposas
sutiles vuelan en arpegios;
en los acordes brotan selvas, ríos,
praderas, mares; los glissandos
revelan fiestas y lamentos y oraciones...
En esa música hay silencio y huracanes.
Me muero en los aromas de esos ritmos,
portadores de lluvias y de vientos,
de sol y de calor humano.
Y en ellos vivo de otro modo. 

Pancham Se Gara – Anoushka Shankar 

Guide to the sitar

El sitar es uno de los instrumentos musicales que más piezas posee.

viernes, 30 de abril de 2021

Canciones populares de Beethoven


Ludwig van Beethoven (1770-1827) recibió 250 ducados del editor escocés George Thomson, de Edimburgo, por la colección de Canciones de diversos pueblos (Lieder verschiedener Völker)*, arregladas por Beethoven en Viena entre 1815 y 1816, así como en 1817 o 1818. En ese tiempo había un movimiento en Escocia para recopilar canciones populares, y Thomson encargó a poetas escoceses contemporáneos, especialmente a Robert Burns, que escribiesen nuevos versos para las melodías populares escocesas. Beethoven describió sus arreglos como composiciones, pues se tomó muy en serio los encargos de Thomson (que esperaba arreglos melódicos sencillos, asimilables por el público y económicamente rentables) y, para desesperación del editor, los llenó de ideas musicales. En la colección se incluyen sobre todo canciones escocesas, irlandesas y galesas, pero también hay canciones de diferentes pueblos, entre ellas algunas canciones ibéricas, como el bolero Una paloma blanca y la canción portuguesa Seus lindos olhos. 

____
*A estas obras, y algunas otras, se les asignaron números WoO (Werke ohne Opuszahl, Obras sin número de opus).

Una paloma blanca

Seus lindos olhos

viernes, 16 de agosto de 2019

En torno al aburrimiento

Joven dama en un bote (1870), James Tissot

El aburrimiento es el fondo de la vida, y el aburrimiento es el que ha inventado los juegos, las distracciones, las novelas y el amor. Miguel de Unamuno, Niebla

Aburrimiento, tedio, hastío… Reparamos en esta sensación de fastidio, por falta de distracción, entretenimiento o diversión, en la que uno no es capaz de llenar su tiempo vital, y hallamos muchos de los males que dañan a los humanos. Por ello traemos sabios pensamientos aforísticos sobre el aburrimiento: 
  • El aburrimiento es la suprema expresión de la indiferencia. (R. León)
  • El aburrimiento es una mala hierba, pero también una especia que hace digerir muchas cosas. (Goethe)
  • El que conoce el arte de vivir consigo mismo ignora el aburrimiento. (Erasmo de Rotterdam)  
  • El aburrimiento es una enfermedad cuyo remedio es el trabajo; el placer sólo es un paliativo. (P-M-G de Lévis)
  • Cuando el diablo se aburre, mata moscas con el rabo. (Refrán)
  • Una generación que no soporta el aburrimiento será una generación de escaso valor. (B. Russell)
  • Divertido no es lo contrario de serio. Divertido es lo contrario de aburrido, y de nada más. (G. K. Chesterton)
  • El aburrimiento es la causa de todos los males. (S. Kierkegaard)
  • El aburrimiento es la explicación principal de por qué la historia está tan llena de atrocidad. (F. Savater)
  • Aburrirse es besar a la muerte. (R. Gómez de la Serna)
  • El destino del hombre es vivir en el paroxismo del fastidio*. (Voltaire)
  • El tiempo no se mide con el reloj, sino con el aburrimiento. (Sófocles)
  • Quien mucho discurre, poco se aburre. (Refrán)
Y recuperamos tres de nuestras frases tuiteras: 
  • El aburrimiento engendra muchos problemas..., o todos los males, según Kierkegaard.
  • La gente que tiene que sobrevivir no sufre de desgana; quienes lo tienen todo, acaban enfermando de aburrimiento. 
  • Todas las adicciones son hijas del aburrimiento. 
____
*El fastidio, además de aburrimiento, puede significar disgusto (aflicción, pesadumbre o inquietud causadas por cualquier contrariedad); si algo o alguien fastidia se dice que es estomagante. Sobre el fastidio como aburrimiento también cabe la frase inicial de Unamuno, que podemos completar diciendo que hasta se han iniciado guerras por aburrimiento.
____
—Hastío
  • El hastío ha causado más víctimas que la voluptuosidad, más borrachos que la sed y más suicidios que la desesperación. (La Rochefoucauld)
  • El hastío es un mal que no debe apreciarse a la ligera. Puede conducir a la auténtica desesperación. (Schopenhauer)
____
Entonces, controlar el aburrimiento o superarlo es lo conveniente.

Su antídoto es el entretenimiento, la diversión, la distracción (aunque ésta también tiene el significado de falta de atención o descuido).

Y la música, con su inmenso poder, nos ayuda, como entretenimiento o diversión (sin llegar al extremo del homo festivus), aunque sea con la canción de cuna Frère Jacques (en francés y español AQUÍ) convertida en una solemne marcha fúnebre...

Sinfonía nº 1 "Titán": III mov – Gustav Mahler
*** 
Enlace relacionado
Aburrimiento –en la galaxia de la tristeza

Dice la monotonía
del agua clara al caer:
un día es como otro día;
hoy es lo mismo que ayer.
A. MACHADO, Hastío

ANEXO: POEMAS SOBRE EL ABURRIMIENTO
(Tedio, Fastidio, Hastío, Monotonía, Vacío existencial)–Asco 
Carta al vacío, Ernestina de Champourcín+ –vacío existencial
El aburrimiento, Rafael Alberti++ –humor
Gota a gota, Ernestina de Champourcín+ –vacío existencial
Hastío, Antonio Machado+++ –hastío existencial, monotonía
Horas de tedio, Francisco Villaespesa+++ –esplín 
La destrucción (La destruction), Charles Baudelaire+++ –esplín  
–esplín 
Murria, Evaristo Carriego+++ –esplín, humor
Una tarde cualquiera, José Hierro+++ –hastío existencial, monotonía
____
+Poemas de vacío existencial.
—«Carta al vacío», de Ernestina de Champourcín (1905-1999), es el intento, entre dudas, de llenar el propio vacío existencial.
Es escribir a alguien 
o lanzarse al silencio, 
a nadar en lo oscuro, 
a encender una llama 
aunque ahoguen las dudas. 
¿Carta a lo que no existe?
(...) 
y no existe el vacío 
si queremos colmarlo.
–En los poemas de Ernestina de Champourcín es frecuente la expresión de «vacío».
–Vinculada a la Generación del 27, Ernestina está influenciada por el Modernismo y por Juan Ramón Jiménez, de quien se considera discípula. 
–Su poesía es intimista y religiosa.
–Su poesía es de contrastes: profunda y ligera, suave y contundente.
–Amor humano y divino, desencanto y búsqueda de la trascendencia son temas centrales en su poesía, marcada por el exilio y el desarraigo consecuente.
–Sus poemas breves son los más intensos. 
–Poemas escogidos: «Gota a gota», «No quiero saber nada» (Poemas sobre la tristeza), «Yo creo que morir» (Poemas sobre la muerte)

Representativo de Ernestina de Champourcín también es aquí «Gota a gota».
Hay algo -gota a gota-
que nos llena el vacío...

++Poemas de simple aburrimiento.
—«El aburrimiento», de  Rafael Alberti, es un poema de aburrimiento puntual, en un tono desenfadado, irónico e incluso cómico.
Me aburro.
Me aburro.
Me aburro.
¡Cómo en Roma me aburro!
Más que nunca me aburro.
Estoy muy aburrido.
¡Qué aburrido estoy!
Quiero decir de todas las maneras
lo aburrido que estoy.
Todos ven en mi cara mi gran aburrimiento.

+++Poemas de hastío existencial y esplín.
(spleen o esplín: hastío existencial, vacío existencial y melancolía)
—«¡Horas de tedio», de Francisco Villaespesa (1877-1936), es un larguísimo poema, en 31 partes, de tono triste y final esperanzado.
¡Horas de tedio, sí! Las horas muertas 
en las que el pobre corazón no sabe 
si llorar ó reír, si evocar dichas 
o recordar pesares...
–Lectura AQUÍ [XVII]

—«La destrucción», de Charles Baudelaire, es un característico poema de esplín. Y del propio Baudelaire podríamos incluir aquí sus poemas que llevan el título de Spleen, término que el poeta francés popularizó. 
–v. POEMAS SOBRE LA TRISTEZA: Melancolía

—«Los hombres huecos», de T. S. Eliot (1888-1965), es más que hastío del mundo, es –leemos– un gran canto autobiográfico donde revisa la situación que guarda su ser, su alma convulsa, su relación con la eternidad. 
Somos los hombres huecos 
somos los hombres rellenos 
apoyados uno en otro 
la mollera llena de paja....
–Este poema es también un homenaje a Dante, al Canto Tercero de su Commedia, que no es divina, sino humana.
–Eliot estuvo influenciado por las lecturas de Henry James, John Donne y los metafísicos, Robert Browning, Dante... y por su relación con Ezra Pound. Es famoso su largo poema La tierra baldía. Recibió el Premio Nobel en 1948.

—«Murria», de Evaristo Carriego (1883-1912), es un poema de melancolía, hastío y vacío existencial, de esplín en suma, con cierto tono paródico.
Con un blando rezongo soñoliento
el perro se amodorra de pereza,
y por sus fauces el esplín bosteza
la plenitud de un largo aburrimiento.
(...)
Y porque estoy así, fatal, envidio
y deseo las dichas bulliciosas,
las ansias de vivir ¡Ah, qué fastidio!

A mi lado sin tregua el Demonio se agita...
Lejos de la mirada de Dios así me lleva,
Jadeante y deshecho por la fatiga, al centro
De las hondas y solas planicies del Hastío...
CHARLES BAUDELAIRE, La destrucción

La destrucción, Baudelaire

+ CANSANCIO
Antipoema del cansancio, Eugenio de Nora –fatiga existencial
Estoy cansado, Luis Cernuda –fatiga existencial [y AQUÍ. Análisis AQUÍ]
Cansancio, Oliverio Girondo –fatiga existencial
____
*«Estoy cansado, de Luis Cernuda, es un poema irónico, ya desde el comienzo, comparando el estar cansado con las plumas de un loro, plumas que no vuelan.
Estoy cansado de estar vivo, 
Aunque más cansado sería el estar muerto...

Cansado,
sobre todo,
de estar siempre conmigo,
de hallarme cada día,
cuando termina el sueño...
O. GIRONDO, Cansancio

Cansancio, Oliverio Girondo

viernes, 18 de mayo de 2018

Sonoridades clásicas


Qué difícil es vivir sin el placer de la música.

Si primero fue un libro sobre la parte médica, titulado Guía de HUMANIDADES MÉDICAS, ahora tocaba el libro que recogiese la parte melódica esencial de este blog (reparemos en el nombre: "Medicina y Melodía"), y lo hemos editado con el título de SONORIDADES CLÁSICAS. Como en el caso anterior, hemos realizado la edición eBook y la edición en papel. Y esta es nuestra descripción:
Las «sonoridades» recogidas en este libro pertenecen a los diversos lenguajes y formas musicales, en sus diferentes vertientes: tradicional –o folclórica–, clásica y urbana (el jazz aparte, con entidad propia), con un predominio innegable de la música clásica. Aunque las múltiples sonoridades integran el genérico mundo de la música.. ¿De las artes la más bella? Es opinable. Pero sin duda es la más etérea y capaz de hermosear a las demás. Desde la humana laringe o desde cualquier instrumento artificial parte su variable belleza. Sus notas se hacen dueñas del espacio, se combinan, sonríen, lloran, sosiegan, agitan, evocan, liberan, van y vienen como la marea.  
Con las sonoridades de la música, de la misteriosa forma del tiempo, del arte supremo que nace y muere de continuo en un pasar efímero (y, sin embargo, a veces eterno), hemos pretendido una división práctica en seis apartados, que tratan sobre: 1-las diversas sonoridades, 2-generalidades musicales, 3-la historia de la música, 4-las formas musicales, 5-la música y sus relaciones, 6-musicología y crítica musical. Podría haber sido otra estructura cualquiera. Pero lo importante es que estos escritos divulgativos sirvan, al menos, para despertar o incrementar el amor a la música. Para disfrutar más de toda la buena música. Porque la música nos hace mejores.
Un libro sigular

Tres claves:
  • La música: esa misteriosa forma del tiempo.
  • Diversos lenguajes y formas en diferentes variantes. 
  • Arte capaz de hermosear a las demás artes.

Desde este espacio médico-melódico esperamos que los lectores no se sientan defraudados con este trabajo, que enlazamos AQUÍ*. De antemano, les damos las gracias a todos los que se acerquen a su contenido. Y, por supuesto, tomaremos en cuenta las valoraciones críticas que cada cual considere, en uno u otro sentido. Habremos de aceptarlas con humildad, en aras de seguir mejorando.
____
*Se puede ver el índice y leer varios capítulos.
 
An die Musik (A la música), Franz Schubert

lunes, 18 de diciembre de 2017

Retorno delirante

Santa Maria

Los que allá vayan, han de ir sanos, válidos, y las mujeres, con sus ojos alumbrando y su dentadura completa... 
EMILIA PARDO BAZÁN, Las medias rojas

[Relato]

        La noche sin luna lo envolvía todo. A bordo, los niños ya dormían a esas horas. Yo aguantaba despierto por ser más que un niño. Estaba sentado, sin el vigor de otros pasajeros que paseaban por la cubierta o charlaban apoyados en la baranda del barco. Eran los más alegres o insomnes. Acaso también enamorados. No tenía ganas de plática (tampoco me convenía) y menos de soñar despierto con amores huidos o imposibles. Bueno, lo último cabe matizarlo. Por agotado que estuviese, jamás podría olvidar el gran amor que me fuera arrebatado. Pero ahora el sueño desnudo se imponía, sin ensueños; atenazaba mi voluntad fugitiva, a la espera del inverso amanecer soñado. 

Al fin, tras muchos días de navegación mecido por las olas, mis ojos adquirían otro brillo. ¡Qué espléndida la ría de Vigo frente a las esperanzadas pupilas! Allí estaban las tres islas que conforman el archipiélago de las Cíes. En un mar en calma, la luz matinal les daba por la sonriente cara opuesta. Sentí entonces que mi pasado quedaba atrás, como la blanca estela, en una oscuridad aborrecible. Sabiendo que el tiempo de reír se había esfumado, confiaba en el nuevo itinerario existencial. Con treinta y cinco años no se me podía negar otra oportunidad. Quería rehacer mi vida con la conciencia liberada, distanciado de perseguidores, protegido de peligros, alejado de la injusticia. No era un santo pero tampoco un criminal; dejémoslo en aspirante a bienhechor. 

Amanecer en la Ría de Vigo

Gozaba de aquella fascinación natural y a la vez pasaban por mi mente imágenes de una pesadilla. Aún me producía escalofríos el recuerdo cercano... 

Doris, mi amor, asesinada sin piedad por el malvado Johnny Varissi, un mafioso con aureola de empresario. Al desearla sin ser correspondido, tomó venganza como un criminal sin escrúpulos. No se manchó las manos, utilizó a un sicario; y continuó con sus negocios como si nada. Mi sangre hervía. Y la sesera detenía el ímpetu que me embargaba. Sin tiempo de llorar (luego vertería dolorosas lágrimas), tracé fríamente mi plan. Tomé las necesarias precauciones y acabé con él. Sin piedad. 

Cuando pienso en el ojo por ojo, acabo despreciándome. No obstante, la bala que le entró por la sien fue una justa ejecución de sentencia. De mi sentencia, claro. ¿Qué podía esperar de la ley que se aplica a conveniencia? Escéptico, trataba de centrarme en el presente, ilusionado con un porvenir en la ciudad que abandonara con solo diecisiete años. Alocada aventura... Pasé los controles médicos y de seguridad en Ellis Island, la isla maldita, y alcancé la ciudad que nunca duerme. ¡New York, New York! Me adapté a otras costumbres, aprendí otra lengua, estudié y, como agente especializado en el mercado del arte, triunfé. En definitiva, cumplí mi sueño americano. Y después de dieciocho años, ¡lo digo con horror!, fui cruelmente derrotado.


En medio de la ría, rodeada por montes que, a juicio de un escritor renombrado (1), semejan dinosaurios dormidos, tenía a babor la península del Morrazo y a estribor la ciudad deseada. ¡Vigo, Vigo! Inolvidable. Siempre esperé una canción a la altura de sus virtudes. Llegué a sentirme neoyorkino de adopción sin dejar de ser vigués de corazón. ¡Ah!, este noble órgano se lo entregara antes de irme a mi primer amor adolescente: Teresa. Sin ella, al menos mi viuda madre y mi hermana Julia me aguardaban; avisadas de antemano, seguramente contactarían con otros familiares; y tal vez recuperase la amistad de antiguos compañeros de infancia. Mi cabeza bullía. Volvía a mi ciudad y adivinaba mi paso por sus calles. El monte de la Guía, a lo lejos, y el monte del Castro, en la cercanía, eran dos puntos de referencia distintivos. 

Si Doris pudiese contemplar toda esta maravilla... 

Íbamos a casarnos y proyectáramos venir acá, a la tierra que me vio nacer, en viaje de novios. «Deseo tanto conocer a tu familia, Martín», me decía con su peculiar ternura. Planeamos tener hijos. Éramos felices. Ya me imaginaba de su mano recorriendo lugares con encanto: calle del Príncipe, plaza de la Constitución, plaza de Compostela, calle de los cesteros... Me veía con ella sobre la arena de una hermosa playa viguesa, suspirando al contemplar inigualables puestas de sol, enseñándole palabras de mi lengua materna. Pero el maldito Varissi segó nuestro amoroso proyecto. El dulce corazón con los nombres «Doris & Martín» en azucarado relieve no se pudo materializar por su culpa. 

***
Y mientras evocaba a mi bella amada, un alboroto me sacó de la abstracción. 

Sin saber qué pasaba, antes de la maniobra de atraque nos convocaron a los pasajeros de tercera clase (viajaría en primera si no tuviese una identidad circunstancial). De pronto supuse que venían a detenerme; no era de extrañar que la Interpol siguiese mi rastro, tras señalarme como criminal, homicida, causante de la muerte del respetable Johnny. Pero el verdadero asesino era él, yo simplemente me tomara la justicia por mi mano, más por comprensible arrebato que por ilícita represalia. La frente me ardía, el sudor me cegaba, todo mi cuerpo temblaba. Ni la linda voz de una mujer que entonaba la melodiosa Negra sombra conseguía relajarme. Me restregué los ojos, creyendo estar dormido. Y no; parecía un delirio... Una barcaza venía a recogernos. Nos iban a llevar a la isla de San Simón. Allí nos harían un exhaustivo reconocimiento. ¿Igual que en Ellis? ¿Lo mismo que en la bahía de Nueva York? Los interrogantes se clavaban en mi testa.
Como ganado, nos transportaron a la referida isla.

Nos inspeccionaron de pies a cabeza, sin omitir dientes ni genitales, y nos hicieron test de inteligencia. Algunas personas lloraban, rechazadas por motivos físicos (caries, dermatitis, escoliosis...) o por considerarlas cortas de inteligencia –idiotas sin rodeos–. Aquello era una nueva pesadilla. O alucinación, viendo las tornas invertidas.

Entre los afortunados, me hacía cargo de la tristeza de quienes no superaran los exámenes de entrada. Con todo, y sin egoísmo, debía alegrarme por mi suerte. Me esperaban en el puerto de Vigo las dos mujeres más allegadas. Quizás alguien más. A lo mejor Teresa, la rapaza de la que me despedí un día con la promesa de volver. Este pensamiento, justificado por la presión, sí era egoísta, aparte de estúpido. ¿A qué mujer que no fuese una Penélope se le ocurriría aguardar tantos años por un hombre? 

***
Al pisar tierra, el desconcierto fue mayor. Nadie me aguardaba. 

Con la mirada, recorrí en arco la parte del Casco Viejo que podía alcanzar. Poco había cambiado en apariencia, y sin embargo esta parte de la ciudad se me hacía extraña. Anduve sin demasiada convicción, dudando entre hacer una llamada telefónica o dirigirme directamente al hogar materno. Y sin haberme movido de la zona portuaria, escuché a mis espaldas una voz grave. Me detuve, y al girarme comprobé que provenía de un hombre corpulento de aspecto fiero, que venía acompañado de otro alto y delgado de simpática faz. Se identificó como inspector de policía, y el otro como su ayudante. 

No pude negar mi verdadera identidad: Martín Codesido (2), marchante. 

¡Dios mío, qué extrema confusión! Había perdido la libertad en un país libre y venía supuestamente libre a otro sin libertad. Me marchara en 1951 y retornaba el año del mismo siglo de numérica connotación erótica. Y pese a todo, llegaba con la ingenua ilusión de un infante. Un día de marzo de 1969, tranquilo y soleado, a punto de entrar la primavera. Pero me sentía más solo que nunca. Mamá y Julia se vieron privadas de mi presencia, y yo de la de ellas. Les prohibieran ir a recibirme. ¡Qué crueldad! Como delincuente reclamado por un estado amigo (¡vaya hipocresía!), fui extraditado. 

El resto se puede suponer... 

Van diez años y sigo encarcelado. Condenado a cadena perpetua, de aquí no saldré vivo. Me consuelo pensando en Doris y con los pocos amigos que mitigan mi soledad. No dejo de frotar los párpados para ratificar la realidad. Y en mi celda sueño un cuadro imposible. Un formidable trasatlántico surca las aguas de la bienquerida ría bajo un cielo añorado. Y yo alegre en la proa saludo a los de tierra, que agitan pañuelos en señal de bienvenida.

[2017, 15-16 mayo]
____
NOTAS 
(1) Ernest Hemingway. Leemos en Hemingway y el mar de Galicia, de Carlos Casares: "La ciudad [Vigo] le impresiona… porque las montañas llegan hasta el mar, y le parecen grandes dinosaurios dormidos". 
(2) Un guiño a Martín Códax, el trovador de Vigo.
–Topónimos resaltados en azul.

Galicia emigrante
***
Anexo: Música tradicional gallega recogida por un estadounidense
Alan Lomax (1915-2002), importante etnomusicólogo estadounidense, uno de los más grandes recopiladores de canciones populares del siglo XX, grabó canciones folklóricas españolas, y entre ellas gallegas: The Spanish Recordings: Galicia. 


El autor del blog
oportunamente floreado

domingo, 17 de enero de 2016

Canciones infantiles en las zarzuelas


Tres son los modos en que el folklore infantil puede verse incluido en la zarzuela. En un ambiente infantil, donde los niños son el centro de la escena, como es el caso de Agua, azucarillos y aguardiente (1897), de Federico Chueca, en cuyo número "Niñeras, Niños y Amas" se introducen varias canciones infantiles: Las ovejuelas (Arrión) y La viudita del Conde de Cabra. O porque se trate de una feria o ambiente festivo, como es el caso de Gigantes y Cabezudos (1898) de Manuel Fernández Caballero: Antón Pirulero y El berrugón. O, con menos frecuencia, como refuerzo descriptivo o de evocación en alguna escena cantada por un grupo de adultos. Un ejemplo representativo de esta variante es El año pasado por agua (1889) de Federico Chueca: Que llueva, que llueva, La canción de Mambrú* y Los toros del pueblo. La primera pieza infantil (Que llueva, que llueva) será utilizada por José Serrano en El amigo Melquiades (1914), que incluye también Ramón del alma mía. 
Fiestas y ferias son un recurso para que los adultos canten este repertorio. Así sucede en Las Golondrinas (1914) de José María Usandizaga: Quisiera ser tan alta... También en una feria incluye José Serrano Es un muchacho excelente* (aunque no como canción, sino en la parte instrumental), en la zarzuela Moros y cristianos (1905). Otro ejemplo de este tipo de inclusión es Don Manolito (1942) de Pablo Sorozabal: Morito Pititón, En Madrid hay una niña y En los palacios del rey. Muchas son las zarzuelas que incluyen piezas de folklore infantil en su música: Cu-cú cantaba la rana aparece en Aquella canción antigua (1952) de Joan Dotrás Vila; Antón Pirulero en La zapaterita (1941) de Francisco Alonso; Bateo pelao en El bateo (1901) de Federico Chueca; El vito en El baile de Luis Alonso (1896) de Gerónimo Giménez... 
El folklore infantil conforma uno de los procesos más fuertes del proceso de enculturación del individuo, proceso mediante el que toda comunidad transmite a sus nuevos miembros su propia cultura, haciéndoles partícipes de la identidad étnica grupal. Este proceso conforma la primera parte de uno más amplio, como es la socialización (que conlleva asimilación de la cultura, interiorización e identificación). Las canciones llevan en si mismas unas mentalidades, situaciones y vivencias que, analizadas y comparadas nos permiten sumergirnos en la sociedad cotidiana; y esta cotidianidad, este carácter familiar es lo que da valor a la zarzuela: la mayor parte de las melodías zarzueleras suenan a algo ya conocido, que no siempre se sabe bien qué pueda ser. El compositor busca la cercanía con el espectador y, ¿qué mejor modo de hacer sentir próxima la música al público que con las canciones que más tempranamente aprendieron? 
Del artículo "La zarzuela y el folklore infantil", por Enrique Encabo Fernández

*La canción Mambrú se fue a la guerra procede de la francesa Malbrough s'en va-t-en guerre, cuya música pertenece a una composición de Beethoven: La Victoria de Wellington (dedicada a la victoria del Duque de Wellington en la Batalla de Vitoria). Y a su vez, Es un muchacho excelente proviene de Mambrú.
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Como vemos, todo un muestrario de canciones infantiles que nuestros compositores de zarzuela han querido inmortalizar incluyéndolas en sus obras, ya por propia iniciativa o por sugerencia de sus libretistas. Canciones que se han ido olvidando y que los niños de ahora apenas conocen, del mismo modo que las composiciones de nuestra particular opereta han quedado relegadas por diferentes motivos, siendo muy poco interpretadas y difundidas, lo que nos impide apreciar en su justa medida los valores culturales de un género en el que, aparte de estas canciones de la niñez, de la comicidad, de las costumbres de los diversos pueblos ibéricos y de las sempiternas tramas amorosas, no faltan los problemas sociales, las reivindicaciones políticas y el canto a la libertad. Por no faltar, ni faltan escenas referentes a la medicina (baste recordar el "Coro de doctores" de El rey que rabió, de Ruperto Chapí y los libretistas Miguel Sánchez Carrión y Vita Aza). 

«Coro de niñeras» (de Agua, azucarillos y aguardiente), Federico Chueca
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NOTA:
ESTA ENTRADA COINCIDE CON EL 7º ANIVERSARIO DEL BLOG
¡7 años ya! Y todavía sigue siendo un niño
Médico-melódicas gracias a todos los seguidores

jueves, 24 de diciembre de 2015

En la noche más hermosa



Na noite máis fermosa (En la noche más hermosa) es un villancico portugués que aquí podemos escuchar en versión gallega, y cuya traducción es ésta:

En la noche más hermosa 
del mes de Navidad
echado en las pajas 
Jesús duerme ya.
Y todas las estrellas 
en lo alto están 
meciendo al Niñito 
que sueña en paz. 

El ganado que en la cueva 
mugiendo está 
despierta al Tortolito 
de dulce mirar. 
La madre le da cariños 
que lo hacen gozar
un Dios hecho niño
con nosotros quedará. 

Escúchenlo en el vídeo si les parece bien y lean la traducción si no entienden el idioma de Rosalía. Es hermoso como la Noche, ¿verdad?... Pues solo desearles mis mejores deseos de paz y felicidad.

Bo Nadal
Feliz Navidad
Merry Christmas
Joyeux Noël
Froehliche Weihnachten
Buon Natale
Boas Festas

lunes, 30 de junio de 2014

Consultar o cantar


Me remonto a unos días atrás... Escucho una entrevista en RNE a uno de los fundadores del grupo canario Los Sabandeños. Dice que es uno de los tres que todavía sobreviven después de casi cincuenta años. Medio siglo, ¡ahí es nada!, y más de ochenta discos. Comenta sobre las dificultades de desplazamiento (por ser un grupo numeroso), de los costes y de lo poco que sacan económicamente, apenas para su mantenimiento. Pero lo que más me llama la atención es algo que señala ya al inicio de la entrevista: de los 34 miembros que integran el grupo, sólo uno de ellos, uno solo, suele tener problemas para desplazarse, por su profesión.

En ese instante creía escuchar redobles de tambores, previos a la revelación que ya suponía.
"Se trata de un compañero que es médico, y por su especial ocupación profesional, por las guardias y demás, pues..." 
Y a mí, que poco me cuesta imaginar, me da por suponer que al inequívoco servicio social del galeno, unido a las dificultades de cobertura de las ausencias de los profesionales de la medicina, se le suma la eliminación de días de libre disposición que han sufrido los trabajadores públicos (con excepción de los jueces, que en su momento –así se lo escuché a una magistrada– supieron protestar), que permitían aliviarse un poco más de la indiscutible carga mental que el ejercicio de la profesión médica supone, y más en los últimos tiempos. Más que un lamento, es la expresión de una sanitaria realidad. Es posible que en esto me equivoque, pero sí tengo la seguridad de que la música es un buen medio para descargar tensiones, aparte de satisfacer y nutrir el alma. Bien lo ha de saber el galeno-cantor de Sabanda, y bien lo sabe este otro de Vicus.

No debiera ser incompatible consultar y cantar.


Sitio oficial de Los Sabandeños:

Islas Canarias - Los Sabandeños