jueves, 10 de mayo de 2012

Contra la deshumanización de la Medicina


El objeto fundamental de la Medicina es el hombre enfermo y en consecuencia el conocimiento del hombre constituye la base del saber médico.  
Siendo la integridad psíquica y funcional el valor más alto, debe subordinarse todo a este derecho esencial de la persona por consiguiente debe existir una prioridad de la ética sobre la técnica; de la persona sobre las cosas; del espíritu sobre la materia. (…) 
Si desaparece de la Medicina la preocupación primaria de la persona, se convierte en una biotécnica para reparar organismos descompuestos. (…) 
Las críticas de la sociedad se orientan hacia una insatisfacción generalizada en la relación médico paciente. (…)  
La relación médico paciente ha pasado a ser una relación técnica, fría, despersonalizada, en la que no hay tiempo para una conversación amistosa, ni para escuchar atentamente la biografía del enfermo, ni conocer sus ansiedades y angustias y los problemas que percibe en su entorno psicosocial y cultural. En este tipo de relación, el médico descuida e ignora los aspectos psicológicos, culturales y sociales, y a menudo se limita a estudiar e interpretar los exámenes que le proporcionan las máquinas o los laboratorios clínicos. 
Hoy día ya se admite que la Medicina se va deshumanizando en forma progresiva. (…) 
Humanismo y Medicina, Dr. Elso Schiappacasse F.

Estas frases lapidarias sobre el ideal de relación médico-paciente y la evolución real por una senda opuesta, dan para reflexionar mucho.

Sabemos que el objeto de la Medicina es el ser humano que sufre. Que no hay enfermedades, sino enfermos. Que la relación médico-paciente es lo fundamental para entender, diagnosticar y tratar. Que esa relación debe ser cálida y personalizada. Que ha de priorizarse la ética sobre la técnica. Que el ejercicio de la Medicina debe estar humanizado, ser menos riguroso y más amable.

Y la realidad nos muestra cuán lejos estamos de ese ideal. Que se desprecia al individuo, convertido en número de historia. Que predomina cada vez más lo técnico sobre lo ético.  Que se impone la frialdad de trato y la despersonalización. Que se camina hacia una deshumanización (pareja a la social) que asusta. 

Pero, como recuerda el autor del texto, queda la esperanza de recuperar la concepción clásica de la Medicina, centrada en el hombre, asumiendo el aforismo hipocrático: "El paciente, aunque consciente de que su condición es peligrosa, puede recuperar su salud, simplemente a través de la captación de la bondad del médico".  Solo cabría añadir: "y de la humanización del sistema de salud, en particular, y de la sociedad en general".

Aunque tampoco  es cuestión de exagerar...


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