jueves, 1 de junio de 2017

Agridulce retiro



Hasta aquí hemos llegado, con esfuerzo y entusiasmo. Pero, ¡puñetas!, alcanzado el retiro, sufro una lastimosa decepción. Y aunque la siento, dudo como ser pensante: ¿no me han otorgado el debido reconocimiento? Tengo una gran cesta llena de mensajes de clientes agradecidos, lo cual me congratula. En cambio, ¡qué terrible desengaño el homenaje de los colegas a este viejo que ya rebasó su fecha de caducidad! El frío formulismo del colegio de abogados me ha dejado indiferente. O peor: ha grabado un doloroso tatuaje en mi corazón honesto y justiciero. La jubilación de este hombre de leyes es un trauma inefable, una injusta condena que se burla del derecho. Los ojos de los jóvenes letrados me acusan de demente... ¡Oh, Temis!, me duelo de la vida. Un abogado vocacional ejerce como tal hasta morir, aun sin minutas. Su razón de ser es la justicia; y la muerte, su liberadora sentencia.

Un sabor agridulce, como el de los cítricos, suele dejar el retiro...




The Retired Song - Buzz Martin Tommy Harwell

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