jueves, 13 de julio de 2017

Doctor admirable... y despreciable



La exitosa serie televisiva House, sobre el mundo de la medicina hospitalaria, nos ha dejado la imagen de su protagonista singular, inteligente y provocador, capacitado y rudo, reflexivo y burlón: el doctor Gregory House. Un personaje de ficción a quien algunos colegas admiran, aun sin atreverse a imitar, y otros repudian por su inadecuada actitud en la relación con los pacientes. Admirable como galeno total y despreciable como ser humano, el doctor House ha quedado, para bien o para mal, como un icono televisivo de un médico de cine.

Doctor abominable por su genio
y admirable por su conocimiento;

falto de la menor delicadeza
 y sobrado de habilidades médicas;

endiosado por su capacidad
y afligido aspirante a la humildad;

de recia personalidad indómita
y frágil corazón que se equivoca;

alejado del infantil buenismo
y aun en su cinismo comprensivo;

intolerante con la estupidez
 y paciente absoluto alguna vez;

osado en cirugía general
y as del diagnóstico diferencial;

triunfante en la autosuficiencia
y derrotado por la vil soberbia;

inhumano en la comunicación
y ético en cada decisión;

inclinado a la radical terapia
y seguidor de la ortodoxia práctica;

desagradable en la entrevista clínica
y en el fondo flemático humorista;

de ajeno sufrimiento negador
y esclavo de su personal dolor;

galeno que camina solitario
y hombre sin más de amor necesitado.

Así es, más o menos, el singular, poliédrico y contradictorio House. Y si no están convencidos, compruébenlo ustedes mismos...

1 comentario:

  1. Me niego a ver series sobre mèdicos , bastante tengo con 42 años de ejercicio de la profesiòn! Ahora estoy felizmente jubilada y procuro dirigir mi atenciòn a cualquier tòpico, menos la medicina con mis amigos mèdicos o nò!

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