La mayoría de incautos convivimos con pícaros, pillos, granujas, bribones… y arteros, rufianes, malandrines, sinvergüenzas… Con unos que aguzan el ingenio para sobrevivir y otros que lo emplean para enriquecerse, entrampando en medio de un propicio entramado legislativo. Los primeros pueden ser víctimas de la marginalidad social y, hasta cierto punto, son tolerables. Los segundos merecen total reprobación y no son dignos de perdón*, porque engañan y engullen con camaleónicas artimañas, amparados en el poder que, legítimamente, otros les otorgan. Son los listillos, ventajistas u oportunistas, en quienes los cándidos depositan su confianza y después se lamentan, al ver sus comisuras labiales acrecer y apuntar hacia abajo por el peso del desengaño. También cabe la posibilidad de un papanatismo entristecido por no lograr el otro lado, aunque esta simpleza obvie las complejidades.
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*Bueno, desde la mirada espiritual, toda alma extraviada es digna de perdón. Y como ejemplo compasivo, valga la parábola del hijo pródigo.
Almost blue – Chet Baker
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Muchos listillos son oportunistas, aprovechados, chaqueteros, pancistas, ventajistas, arribistas.
AFORISMOS SOBRE EL OPORTUNISMO
Oportunismo es saber aprovechar una oportunidad, el momento o la circunstancia propicia.
"Los médicos gallegos buscan trabajo en Portugal, los ciudadanos portugueses buscan atención sanitaria en Galicia"
Absorto por este paradójico epígrafe, que extraigo de un artículo de prensa que recoge la noticia de que los municipios lusos fronterizos quieren tener su hospital de referencia en el lado galaico (deseo suscitado tras el cierre de un servicio nocturno de urgencias), y adentrándome en otro artículo que expresa el agradecimiento de los beneficiarios, uno llega a plantearse una opción futurible: una sanidad europea con las mismas reglas y prestaciones para todos, eliminadas realmente todas las líneas divisorias.
Todo pasa por una política sanitaria que planifique y organice una asistencia comunitaria homologada, por un acuerdo de voluntades, quizás no tan quimérica. No siendo el caso, las buenas intenciones y las declaraciones populistas de los políticos locales, aparentemente solidarios, acabarán hundiéndose junto con las habituales improvisaciones en la ciénaga de lo insostenible.
Diálogo entre el Dr. Abré, médico de familia, y el señor Proyectus, teórico del sistema sanitario:
Dr. Abré.- Nunca entenderé porqué se permite semejante gasto de papel, en recetas, partes laborales y trámites burocráticos sin sentido. Y ya no hablo de papeleo desquiciante...
Sr. Proyectus.- Ustedes los médicos de familia siempre quejándose de su función administrativa. Sé bien que están hartos de informes y formularios, pero es lo que hay.
Dr. Abré.- Nos quejamos con razón, pues a pesar de nuestra capacitación se nos considera la ventanilla burocrática del sistema sanitario. ¿Acaso hemos de resignarnos?
Sr. Proyectus.- Bueno, están en primera línea. Deben aguantar duros envites y tragar lo inimaginable, sin dejar de estar prestos para cualquier emergencia. En el fondo les admiro.
Dr. Abré.- Su cinismo es insultante y despreciativo. ¿No se ha dado cuenta de que el papeleo determina la presión asistencial que sufrimos y el gasto sanitario?
Sr. Proyectus.- Lo sé… y le digo, ahora que nadie nos escucha, que yo en su lugar pensaría en largarme a un país que me ofreciese otras oportunidades.
Dr. Abré.- (Con asombro.) ¡Señor Proyectus! Viniendo de un responsable de la organización asistencial que sufrimos, ¿he de tomarlo como provocación o como consejo de amigo?
Sr. Proyectus.- Tómelo como eso último, Dr. Abré, y no sea masoquista. ¿No ve que no tiene tiempo para los pacientes y que por encima está poco reconocido y mal pagado?
Dr. Abré.- (Con gesto pensativo.) Haré caso de su sugerencia. Tengo muy buena preparación y domino el inglés, así que no me será difícil encontrar un país normal de acogida.
Sr. Proyectus.- Marcharse es la opción más inteligente. Lo de aquí no es para gente inquieta, pensante y bien intencionada como usted, que además no tiene aspiraciones políticas.
Dr. Abré.- Ingenuo de mí. Y yo que pensaba que iban a desburocratizar el sistema…
Sr. Proyectus.- ¡Pamplinas! A estas alturas, ¿aún no se ha dado cuenta de que cuanto más se habla es peor? Hágame caso y búsquese otros horizontes. Me lo agradecerá.
Poco o nada se ha conseguido en la lucha contra la burocracia médica, a pesar de plataformas y grupos anti-burocracia. Me recuerda el proyecto de mi ciudad de abrirla al mar, que ha conseguido cerrarla definitivamente. Otro tanto puede decirse de los intentos de desburocratizar el sistema sanitario: han servido para redoblar el papeleo. En la lista de distribución MEDFAM-APS, he leído un texto muy lúcido y esclarecedor del Dr. Julio Bonis, quien considera que nuestra Atención Primaria está concebida como ventanilla burocrática sanitaria. Una ventanilla que no resuelve los problemas reales, sino sólo los creados por la propia burocracia.
Hasta el momento, sobre la salud de los galenos he hablado de la difícil situación del médico como enfermo (“El médico enfermo”), me he referido al bournout (“Profesionales quemados”) y he tocado genéricamente el tema de la salud laboral de los profesionales de la medicina (“Salud laboral en el entorno sanitario”). Pues ahora reparo en esta cuestión, considerando la necesidad de afrontar los riesgos laborales de la profesión médica, apelando a las medidas generales de prevención de riesgos laborales.
No se entiende que las Administraciones Públicas no velen, o velen muy poco, por la salud de quienes lo hacen por los demás. Lo que va en detrimento de su cometido, ya que si los trabajadores de la salud no están en buenas condiciones, difícilmente lograrán sus saludables objetivos. Y aunque existen servicios de prevención de riesgos laborales, tengo la impresión de que existen por imperativo legal (Ley de Prevención de Riesgos Laborales), al no evidenciarse el celo necesario en la aplicación de lo que está reglamentado.
Veamos algunos aspectos del medio sanitario que, en general, se desatienden:
• Insonorización.
• Iluminación.
• Aireación.
• Habitabilidad.
• Mesas de trabajo (poco aptas para trabajar con material informático).
• Área de descanso.
Este descuido de la ergonomía repercute especialmente en un aumento del estrés laboral, alteraciones de la visión y lesiones osteomusculares. A alguno podrá parecerle trivial, pero la inexistencia de un área de descanso adecuada para el personal imposibilitará, en algún momento, la oportuna recuperación del cualquier trabajador que presente una eventual indisposición. De modo que no procurando la seguridad en el medio laboral, los profesionales corren riesgo de lesionarse o enfermar. Y cabe señalar aquí el art. 40.2 de la Constitución española:
Asimismo, los poderes públicos fomentarán una política que garantice la formación y readaptación profesionales; velarán por la seguridad e higiene en el trabajo y garantizarán el descanso necesario, mediante la limitación de la jornada laboral, las vacaciones periódicas retribuidas y la promoción de centros adecuados.
Es una reflexión y una llamada de atención, a fin de evitar –o minimizar al menos– lesiones osteomusculares, enfermedades orgánicas y trastornos psíquicos, consecuentes a la actividad diaria y del estrés laboral en el medio sanitario.
Veamos finalmente un vídeo sobre prevención de riesgos laborales en general.
Las guardias médicas prolongadas, de 24 horas seguidas o más, y muy continuadas, también conllevan factores de riesgo laboral (carga de trabajo, turnos, ritmo de trabajo...). De ello se ha venido alertando, y más considerando el aumento de la demanda urgente en los últimos tiempos. Nos referimos tanto a las guardias médicas hospitalarias como a las extrahospitalarias. Trabajar noche y día, sin apenas descanso, no es bueno para ningún profesional, y menos para quienes tienen el cometido de cuidar de la salud de otras personas. Si antes era posible dormir durante un tramo nocturno, ahora es infrecuente conseguir un descanso mínimamente reparador, de modo que la salud del galeno también se ve perjudicada. Por ello se insta a los responsables de las administraciones sanitarias a que recorten las horas de guardia de los profesionales de la salud.
SUPERPOBLACIÓN de la tierra, que impone a cada ser humano la necesidad de precaverse y desata la agresividad con el confinamiento en espacios reducidos. *
DEVASTACIÓN del espacio natural, que destruye el medio ambiente y el respeto por la belleza y grandiosidad de una creación.
COMPETENCIA de la Humanidad consigo misma, que propulsa el desarrollo tecnológico en perjuicio del nuestro, ofusca a los hombres en la apreciación de los valores auténticos y les arrebata tiempo para la reflexión.
ATROFIA DE SENTIMIENTOS mediante el enervamiento, porque el progreso tecnológico y farmacológico origina una creciente intolerancia a todo lo que ocasione el menor desagrado; con ello desaparece la capacidad para el disfrute, sólo posible después de superar con esfuerzo los impedimentos.
DECADENCIA GENÉTICA, pues dentro de la civilización moderna no hay factor alguno (salvo el “sentido jurídico natural” y muchas tradiciones jurídicas transmitidas) que ejerza presión selectiva sobre el desarrollo y mantenimiento de las fuerzas sociales del comportamiento; no cabe excluir que el infantilismo que ha convertido en parásitos sociales a muchos jóvenes “rebeldes” contemporáneos, tenga condicionantes genéticas.
QUEBRANTAMIENTO DE LA TRADICIÓN, por lo que la generación más joven no consigue entenderse culturalmente con la mayor y menos identificarse; tratándola como un “grupo étnico exótico”, la afronta con odio nacionalista, obedeciendo especialmente las causas a un deficiente contacto padres-hijos.
FORMACIÓN INDOCTRINADA creciente de la Humanidad, por la multiplicación de grupos culturales aislados que origina una tendencia a uniformizar la opinión pública; lo opuesto al individualismo es bien acogido por quienes pretenden manipular a las masas humanas.
PROVISIÓN DE ARMAS NUCLEARES, que representa para la Humanidad unos peligros más fáciles de evitar que los que derivan de los siete pecados anteriores.
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*Y el malthusianimo, teoría de Rober Malthus (1766-1834), ya señalaba la necesidad de control poblacional por insuficiencia de recursos para la supervivencia.
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¿Acertado el análisis sociocultural de Lorenz? A casi cuarenta años de su publicación, que cada cual extraiga sus consecuencias.
**El resentimiento (rencor) no deja de ser un sentimiento de disgusto, provocado por alguien, que se relaciona con la ira –momentánea– y el odio –permanente–.
Defecto moral es carencia o imperfección de alguna cualidad.
Debido a que prestamos demasiada atención a los defectos de los demás, morimos sin haber tenido tiempo de descubrir los nuestros. (J. de La Bruyère)
Vemos la paja en el ojo ajeno, y no vemos la viga en el nuestro. (Proverbio/Biblia)
Los placeres son cosa mortal; las virtudes, por el contrario, son inmortales. (Periandro de Corinto)
La virtud es fuerza y eficacia para conseguir algo bueno.
No hay arma más poderosa que la virtud. (Menandro)
La virtud es una disposición voluntaria adquirida, que consiste en un término medio entre dos extremos malos, el uno por exceso y el otro por defecto. (Aristóteles)
—LUJURIA (Lascivia: deseo excesivo de placer sexual) [vs. Castidad]
Lujuria es apetencia carnal excesiva.
Amor y deseo son dos cosas diferentes; que no todo lo que se ama se desea, ni todo lo que se desea se ama. (Cervantes)
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo. (Refrán)
El amor es locura y la lujuria veneno. (Refrán)
El amor es tímido, la lujuria es audaz. (Refrán)
El hombre tunante, cada día una amante. (Refrán)
No tardará en proclamarse una nueva religión que, a la vez que exalte la lujuria, prohíba la fecundidad con su trinidad exultante de anticoncepción, sodomía y aborto. (G. K. Chesterton)
El que domina su cólera domina a su peor enemigo. (Confucio)
Por estas dos cosas no debemos enfadarnos nunca: por lo que podemos remediar y por lo que no puede remediarse. (T. Fuller)
Tener mal genio. (Expresión) [Tener mal humor]
Dar coraje (Expresión) [Irritarse, enfadarse]
Fumar en pipa. (Expresión) [Estar enfadado]
Quien se pica ajos come. (Refrán) [Crítica a quien se irrita]
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*El enfado es sinónimo de enojo: movimiento del ánimo que suscita ira. Mantenido, puede llevar al resentimiento (rencor, despecho, animadversión, odio...).
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+ ODIO (Ira intensa y mantenida en el tiempo) [vs. Amor]
El odio es la demencia del corazón. (Lord Byron)
El odio es la cólera de los débiles. (A. Daudet)
El odio es el amor sin los datos suficientes. (R. Bach)
El odio envenena el alma.
El odio no disminuye con el odio, sino con el amor. (Buda)
El odio entre parientes es el más profundo. (Tácito)
El odio no se puede legislar, como ningún otro sentimiento.
Odiar a alguien es otorgarle demasiada importancia. (Anónimo)
La envidia y el odio van siempre unidos, se fortalecen recíprocamente por el hecho de perseguir el mismo objeto. (J. de la Bruyere)
*«Al lector», de Charles Baudelaire, es la introducción a Las flores del mal, donde el poeta sostiene que el pecado es la esencia humana, siendo el ser humano marioneta del diablo y el tedio el peor de los vicios.
Tercos en los pecados, laxos en los propósitos,
Con creces nos hacemos pagar lo confesado
Y tornamos alegres al lodoso camino
(...)
¡El diablo es quien maneja los hilos que nos mueven!
**«Los siete pecados capitales», de José Antonio Ochaíta (1905-1973), expresa el sufrimiento obsesivo por un rechazo amoroso a través de los pecados capitales o vicios establecidos por el cristianismo.
*«A un avariento», de Francisco de Quevedo, es el ejemplo de rico avaro que murió sufriendo por no gastar para remediar su mal, y acaba siendo el más rico del cementerio.
En aqueste enterramiento
humilde, pobre y mezquino,
yace envuelto en oro fino
un hombre rico avariento.
Murió con cien mil dolores
Sin poderlo remediar,
Tan solo por no gastar
Ni aun gasta malos humores.
**«Avaricia», de Manuel García Romero (1911-1997), es buen ejemplo de quien es esclavo del dinero y tiene como fin acumular riqueza.
Eres un fiel esclavo del dinero
que atesora tu sádica impudicia;
guardar y más guardar, es tú delicia,
tener y más tener, tú fin primero.
***«La avaricia», de Juan de Arguijo (1567-1622), trata de la condena moral de la avaricia a través de la mitología, en concreto del mito de Tántalo, quien robó néctar y ambrosía de los dioses, siendo condenado a sufrir hambre y sed eternamente.
Castiga el cielo á Tantalo inhumano,
que en impia mesa su rigor provoca,
medir queriendo en competencia loco
saber divino con engaño humano.
(...)
¿cómo de muchos Tántalos no miras
ejemplo igual? Y si codicias uno,
mira el avaro, en sus riquezas pobre.
–También vemos el soneto con el título «A Tántalo».
****«La lechera», de Félix María de Samaniego (1745-1801), fábula inspirada en la homónima de Esopo, nos muestra cómo la ambición desmedida puede acabar mal: la lechera marcha alegre al mercado con su cántaro de leche en la cabeza; sueña con venderla y conseguir dinero para comprar huevos y obtener cien pollos, y con la ganancia de estos mercar un cochino, y, vendido éste, comprar una vaca y un ternero...; y así pensando en el futuro, tropieza y se le cae el canto; y con ello, adiós leche, dinero, huevos, pollos, lechón, vaca y ternero.
¡Oh loca fantasía!
¡Qué palacios fabricas en el viento!
Modera tu alegría,
no sea que saltando de contento,
al contemplar dichosa tu mudanza,
quiebre su cantarillo la esperanza.
–Samaniego es un fabulista, el más famoso en la España del siglo XVIII, junto a Tomás de Iriarte, siendo ambos partidarios de la cultura de la Ilustración.
El misterio del “Miserere mei Deus” de Gregorio Allegri(1582-1652), una creación musical de partitura inédita, sobre el salmo penitencial más intenso (salmo 50 [51] o miserere), que desde su composición (sobre 1630, en el papado de Urbano VIII) era interpretado únicamente por el coro papal durante la Semana Santa, en la Capilla Sixtina de la basílica de San Pedro, alcanza lo sobrenatural. Sucesivos Papas guardaron la partitura en los archivos vaticanos para preservar tan exquisita composición coral, amenazando con la excomunión a quienes revelasen su secreto. Al parecer, tenía una copia el emperador del Sacro Imperio Romano Germánico Leopoldo I de Habsburgo (1640-1745) y otra el padre Giovanni Battista Martini (1706-1784), un músico franciscano.
Pasado casi siglo y medio desde su composición, en la Semana Santa de 1770, llegó a Roma Wolfgang Amadeus Mozart, entonces un muchacho de 14 años, acompañado por su padre Leopold. Ambos fueron a la Basílica de San Pedro a escuchar al coro y el enigmático "Miserere", y se dice que el genial Mozart retuvo en la memoria la composición a cuatro voces y la escribió completa. El compositor y musicólogo británico Charles Burney (1726-1814) obtuvo una copia de la partitura (se duda si consiguió la original o la del genio de Salzburgo, no conservada) y en 1771 editó el Miserere en Londres. Cabe decir que el entonces papa Clemente XIV (1701-1774) quitó trascendencia al hecho de la “usurpación” y no excomulgó a nadie.
[Vídeo añadido post., por eliminación del previo]
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NOTAS
–Miserere: latinismo que significa «apiádate», «ten compasión».
–Salmo 50 o 51. Hay una doble numeración de los salmos (150 en total), según el Texto Masorético (Biblia hebrea) o la Septuaginta (Biblia griega). Así la numeración cambia a partir del salmo 9: en la Septuaginta se fusionan los salmos 9 y 10 en uno solo, de modo que a partir del salmo 11 tiene un número menos que en la Biblia hebrea. Sucede lo mismo con los salmos 114 y 115. En cambio divide en dos los salmos 116 y 147, de modo que el número final es el mismo. [La biblia Vulgata, que es una traducción de la griega al latín, mantiene esta numeración.]
En marzo de 2005, al escribir un tríptico escénico basado en El Quijote (Honor, Aventura y Amor), la música que me sugería el texto era, por muy extraño que parezca, sibeliana. ¿Descabellado? Quizás no tanto, si pensamos que Miguel de Cervantes escribió Los trabajos de Persiles y Segismunda, una historia septentrional: el sur mirando al norte. Por una curiosa relación sinestésica, las escenas concebidas como drama radiofónico me evocaban pasajes de la primera y tercera sinfonías de Jean Sibelius. Es éste un preámbulo necesario para dar comienzo al Tríptico de Don Quijote, en el que los episodios inspirados en la humorística tragedia del Caballero de la Triste Figura, representan sus cualidades de hombre de honor, aventurero de acción y enamorado impenitente, son introducidos sonoramente con movimientos sinfónicos. (Aconsejo activar los pasajes musicales para acompañar la lectura)
I. HONOR
Sinfonía nº 1: temas iniciales del segundo movimiento
(aprox. hasta 3:55)
Aguardando el regreso de DON QUIJOTE.
NARRADOR.- El bachiller Sansón Carrasco, recién llegado de vencer a don Quijote bajo la máscara de Caballero de la Blanca Luna, y el licenciado Pedro Pérez, el cura de su lugar, conversan en un verde prado. Aguardan al ausente, hombre de honor a quien el bachiller impuso, a cambio de la vida, el retorno como castigo. ¿Quién lo iba a decir?: dejará las armas y se hará pastor.
SANSÓN CARRASCO.- ¡Si vuesa merced pudiese ver sus ojos derrotados! Ahora comprendo la grandeza de ese buen hombre. Nos hemos reído de su locura sin saber que era nobleza, ansia de libertad, búsqueda de justicia y sueño de amor imposible. Créame, señor Pedro, que me arrepiento de mi indigno proceder.
EL CURA.- No Sansón, no debes hablar de esa guisa. Has obrado como lo hubiese hecho cualquier amigo verdadero. Como yo mismo si no vistiese esta sotana. Nuestro don Quijote era bien distinto del pacífico hidalgo Quijano que todos habíamos conocido; un batallador caballero de lastimera figura que mantenía su vida en jaque, y la de cuantos se cruzasen en su camino.
SANSÓN CARRASCO.- Aun así, me duelo de ser causa del fin del virtuoso caballero andante, valeroso y honesto, recto y generoso, conversador y comedido, candoroso y recio, de triste figura, sí, pero de alegre espíritu, orgullo de La Mancha y de la Humanidad entera. Mejor fuese emplear mi ignominioso brazo en vengar las afrentas que ha sufrido, junto con las de su fiel escudero.
EL CURA.- Hijo mío, a los ojos de Dios no sirve la venganza de los hombres; no es válida siquiera ante una cristiana conciencia.
(Un aire de tristeza los embarga... y los pájaros cantan alegres en derredor.)
II. AVENTURA (El sueño imposible)
Sinfonía nº 3: introducción y tema del primer movimiento
(aprox. hasta 3:00)
NARRADOR.- Dicho esto, Pedro Pérez, ceremonioso, enlaza las manos sobre el pecho y entorna los ojos, meditabundo. Y el bachiller, sumido en su hondo y afligido pensamiento, vislumbra la epopeya del Caballero de La Mancha y de Sancho Panza: cabalgando uno tras otro, por ese orden, como manda la caballería andante, asomándose a una loma desde la que se contempla la interminable llanura y el mundo, en pos de la aventura...
(Relincho de ROCINANTE.)
DON QUIJOTE.- Amigo Sancho, ¡abre bien los ojos! Observa el infinito y adivina los mil lances que nos aguardan. Gigantes y dragones, magos que obran encantamientos, malandrines y villanos se opondrán a nuestros nobles propósitos. Hombres sin libertad, niños y ancianos maltratados o menesterosos, damas ultrajadas y doncellas cautivas agradecerán la firmeza de mi brazo justiciero. No ha de ser fácil la tarea que los cielos me han encomendado. Pero el destino está escrito y no podemos, ni debemos, cambiarlo. Escudero mío, ¡observa el infinito!
(Pausa para la contemplación de la lejanía.)
SANCHO.- No las tengo todas conmigo, señor don Quijote. En mi casa comía caliente del puchero, no recibía palos, descansaba al abrigo de los vientos y dormía protegido de las fieras. En cambio, aquí… ¿Qué le voy a decir a vuesa merced?
DON QUIJOTE.- No te quejes, que los buenos escuderos siguen a sus amos sin rechistar, asumiendo los mayores riesgos, aun sin esperar favores ni riquezas. Además, tengo la inestimable protección de mi adorada dama, la sin par Dulcinea. Ella es la razón de mis desvelos, la guía de mi corazón y de mis pasos.
SANCHO.- Pues como no se guíe ahora por las estrellas, vamos a perder nuestra senda. La noche que amedrenta se nos echa encima.
DON QUIJOTE.- Este es un buen emplazamiento para el descanso, sereno y resguardado. Un lugar ideal para recomponer los doloridos huesos. Comamos nuestra pitanza y después encomendémonos a Morfeo hasta que Febo nos llame. En otras palabras, fiel Sancho, durmamos sin temor hasta que salga el astro Sol.
III. AMOR (Evocación de DULCINEA)
Sinfonía nº 1: allegro molto, tema principal (desde 3:19)
y coda del cuarto movimiento
Envuelto en sudor, DON QUIJOTE sufre la pesadilla de su última batalla… hasta sentir el alivio de la acariciante ilusión.
NARRADOR.- En un ensueño, el Caballero andante se deja arrobar por la etérea imagen de su amada: airoso porte, esbelto cuello, dorada cabellera, rostro dulce y mirada sonriente. Se le aproxima danzando grácil como una sílfide y, ya muy cerca, le ofrece sus pálidas manos y su jugosa boca insinuante. Ella se aleja pero vuelve, una y otra vez, como en un juego tentador y sin malicia. Y él, inflamado de amor caballeresco, henchido de ternura, intenta tocarla suavemente…
DON QUIJOTE.- (Con delicada entonación.) ¡Oh, bella Dulcinea! Soy vuestro, mi señora, esclavo de vuestra fermosura y siervo de vuestra voluntad. Por vos he luchado y por vos combato; el acero de mi espada lo soporta vuestra imagen. Por vos he renunciado a goces mundanos y a carnales ofrecimientos. Por vos vivo en esta austeridad y en tal penuria. Por vos he aguantado mil burlas y sufrido lo indecible. Por vos he de vivir y, ante Dios lo juro, moriré si es preciso; porque prendida a vuestra alma va la mía. Por ser digno de vos, por vuestro amor, he renacido. No le temo a la muerte: solo temo perderos, Dulcinea… ¡Oh, Dulcinea!
NARRADOR.- Mientras pronuncia en el mágico silencio, fatigado por las pasadas jornadas e imaginando venideras, la hermosa fantasía se aleja lenta. El enamorado caballero la contempla resignado. Con amante despedida, Dulcinea desaparece tras un peñasco oculto en la arboleda, del mismo modo que llegó, con armonioso movimiento. «¡Hasta siempre!», escucha don Quijote. Se aplaca su delirio, se serena su corazón… y se agiganta el inmortal sueño.
José M. Brea Feijoo
21 de marzo de 2005
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Dedicatoria: A David Revilla Velasco, especialista en Jean Sibelius ycreador del maravilloso blog Sibelius en castellano, con quien he mantenido sabrosas conversaciones en torno al gran músico finés.
Nota: los vídeos se han ido cambiando por eliminación de los iniciales de YouTube.
Se pone en cuestión la formación científica de los profesionales de la sanidad pública proporcionada por los laboratorios farmacéuticos, sustitutoria de la que por derecho debiera proporcionar la Administración sanitaria, que tácitamente delega en aquellos para que instruyan a los mismos a quienes impone la obligación de mantener una continua capacitación.
Entonces cabe deducir que los profesionales de la sanidad han de sentirse deudores con la industria farmacéutica que auspicia su formación, cuyo interés primero es lograr beneficios económicos, si bien subsidiariamente son benefactores de la comunidad con las bondades de los frutos de su investigación.
Pero aunque es fácil extraer conclusiones injustamente simplistas, no lo es tanto marcar límites entre intereses y servicio público, por lo que la ética profesional habrá de separar convenientemente lo útil de lo superfluo, diferenciar lo eficaz de lo meramente comercial y sopesar todas sus actuaciones.
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Esta breve reflexión ética ha coincidido temporalmente con un planteamiento homólogo, aunque más amplio, del Dr. Lizardo Cruzado, quizás por una misteriosa explosión de pensamiento concordante.