miércoles, 11 de agosto de 2010

Aforismos médicos 7


En esta séptima parte presento otras sentencias concisas y frases extraídas de escritos diversos que he convertido mediante el juego del lenguaje en aforismos, considerando lo expuesto en la primera parte. De la mayoría dejo constancia de la autoría; de los que no tengo certeza prefiero dejarlos como anónimos. Comulgando o no con ellos, os dejo otra docena sobre sociología de la salud:
  • El progreso tecnológico y farmacológico origina una creciente intolerancia contra todo cuanto ocasione el menor desagrado. (K. Lorenz)
  • Hay dolencias corrientes que podríamos llamar de “invitación al aseo”, como la tos, los resfriados, la gripe, el dolor de garganta… No son graves pero sirven para reclamar cuidados de los compañeros sociales. (D. Morris)
  • Son asombrosas las curaciones milagrosas producidas en medio de una importante conmoción social. Los que curan por la fe han explotado ocasionalmente esta situación. (D. Morris)
  • El mundo médico actual ha alcanzado una condición de tal complejidad que se ha convertido, socialmente hablando, en la principal expresión de nuestro comportamiento animal de bienestar. (D. Morris)
  • El sistema médico actual refuerza a la sociedad enferma, multiplica las demandas de los pacientes y los excusa de tener que luchar para transformar esa sociedad. (I. Illich)
  • Antes, los médicos rurales ayudábamos a nacer; ahora, a morir. (Anónimo)
  • El médico está saliendo cada vez más de su ámbito, entremezclándose con problemas que la sociedad prefiere ignorar. Se está convirtiendo en el bombero que utilizan los políticos para apagar el fuego de los problemas sociales. (J. Gérvas)
  • El enemigo número uno de la salud es la nesciencia, la ignorancia. (G. Casino)
  • De los cinco fraudes más relevantes del sector público, dos entran de lleno en el sector sanitario: la prestación farmacéutica y la incapacidad temporal. (Anónimo)
  • El índice de fraude sanitario es alto, por lo que es preciso impedir o perseguir todas las formas de abuso, corrupción o desviación de las prestaciones o servicios sanitarios. (Anónimo) 
  • Estamos en el país donde es más fácil conseguir una receta, porque el médico está para curar, no para pelearse con sus pacientes. (R. García Gutiérrez)
  • Los psiquiatras ya no vemos enfermos, sino gente sana con conflictos. (E. Rojas)
***
La sociología de la salud, como parte de la sociología (ciencia social o rama del conocimiento que hace de las relaciones humanas su objeto) llevada al campo de la salud, se nos presenta en sus diferentes dimensiones. La ciega confianza en la tecnología, la necesidad de afecto, la fe, la costumbre, el interés, el cambio demográfico, la irresponsabilidad, la ignorancia, el fraude, la decadencia espiritual… condicionan la interpretación de la salud; se muestran como factores decisivos en las relaciones humanas en el ámbito sanitario. El centro de salud y el hospital actúan como agencias educativas, pero no hemos de olvidar la familia, la escuela, el grupo de compañeros, el trabajo, los medios de comunicación o las iglesias. Todas las agencias educativas interactúan e influyen en el individuo social y, ergo, en el paciente o usuario de los servicios de salud.

2 comentarios:

  1. Por supuesto, amigo José Manuel, estos son muy, muy buenos. Sobre todo los que acusan autor anónimo: disculparás que por un instante haya creído que eras tú el anónimo autor. Perlas de sabiduría todas son y no queda sino agradecer tu paciencia de joyero.
    Siempre hemos visto gente con conflictos y no sólo los psiquiatras, eh. Sobre todo los médicos de cabecera, los más cercanos al humano doliente.
    Recibe por favor mi más fraternal abrazo y gracias nuevamente.

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  2. Querido Lizardo, las frases etiquetadas como anónimas tal vez no sean literales, pero te aseguro que no me pertenecen. Del material que he recopilado durante años se me han escurrido los nombres de algunos pensadores. Y evidentemente, somos los médicos de cabecera quienes atendemos a mayor número de pacientes con conflictos.
    Como siempre, gracias por tu estimulante presencia.

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