lunes, 14 de enero de 2013

13 golpes de timbal

amanecer

Siempre me he preguntado por qué en la introducción del poema sinfónico Así habló Zaratustra (Also Sprach Zarathustra) de Richard Strauss, inspirada en la obra homónima de Friedrich Nietzsche, se repiten 13 golpes de timbal. No sé si tienen un significado especial. El 13 es un número que se ha considerado de mal agüero, superstición que parece provenir de la Última Cena, en la que se sentaron trece personas (Jesús y sus doce apóstoles) y en menos de 24 horas dos estaban muertas, Él y Judas.

No tengo nada contra el número 13. Nací un día 13. Y estamos en un año acabado en 13, que no se repetirá hasta dentro de un siglo (2113). Sin mantenerme en mis trece, no creo que esta terminación haya de marcar su fatalidad. Ni el poema sinfónico de Strauss, a pesar del alunizaje fallido del Apolo 13 (en 1970), debido a una explosión cuando la tripulación escuchaba en la cabina su conocidísima introducción. Pero los tripulantes consiguieron llegar salvos a la Tierra. Por eso espero y deseo que sus 13 golpes de timbal, que evocan la salida del sol (Sonnenaufgang), sean símbolo del amanecer de nuestra recuperación, social, económica y espiritual.

13 golpes de timbal…

Introducción (Salida del Sol) de Así habló Zaratustra, de Richard Strauss

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