lunes, 15 de agosto de 2016

Para la isla desierta: Cuatro últimas canciones de Richard Strauss



El compositor alemán Richard Strauss (1864-1949) no podría haber cerrado de mejor forma su faceta compositiva que como lo hizo, con sus Cuatro últimas canciones para soprano y orquesta, en 1948, a la edad de 84 años, el año anterior a su muerte (no llegó a escuchar su interpretación). La proximidad de la muerte y su serena aceptación resume los poemas inspiradores, de Herman Hesse para las tres primeras canciones (Frühling, Primavera; September, Septiembre; Beim Schlafengehen, Al irme a dormir) y de Joseph von Eichendorff para la cuarta (Im Abendrot, En el ocaso). Suponen el cierre del postromanticismo musical y escuchadas individualmente o como ciclo suponen una experiencia única.

Si tuviese que llevarme a una isla desierta una decena de composiciones clásicas una sería ésta, sin duda. Valga como muestra la sublime canción final, que bien sonorizaría una despedida del mundo. ¡Que la disfruten, al menos tanto como yo! 

Nota.- Disponen del texto traducido AQUÍ

Vier letzte Lieder (Cuatro últimas canciones) Op. post.
IV. Im Abendrot (En el ocaso) [Text By Eichendorff]
Radio-Symphonie-Orchester Berlin, Elisabeth Schwarzkopf & George Szell

Ciclo completo AQUÍ
*** 
De Richard Strauss, magistral orquestador, también merecen ser escuchadas otras canciones (entre ellas la deliciosa Morgen), sus poemas sinfónicos, que incluyen Don Juan, Muerte y transfiguraciónTill Eulenspiegel, Así habló Zaratustra (¿quién no conoce su fanfarria inicial con sus trece golpes de timbal), Don Quijote y Una vida de héroe, y óperas como Salomé, ElectraEl caballero de la rosa, Ariadna en Naxos o La mujer sin sombra. Gran música vocal y orquestal.

2 comentarios:

  1. Son maravillosas, querido José Manuel. Nos has traído un estupendo recordatorio de Strauss. ¡Te mando un abrazo enorme!

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    1. Hay muchas obras musicales maravillosas, aunque los diferentes gustos personales pueden estimarlas extraordinarias o, por el contrario, desestimarlas. Cada cual tiene su preferencias musicales, pero en este caso, como en otros muchos, querida Lola, aquí coincidimos plenamente. Por otra parte, también es cierto que la variedad es inevitable y que los gustos son cambiantes.
      Un maravilloso bico.

      PD. En el documental que has editado en tu blog sobre Debussy comprobamos las controversias en la apreciación musical, del público, de la crítica, de los profesores de conservatorio y del compositor, impulsor de nuevas sonoridades.

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