viernes, 22 de abril de 2016

Soñando propuestas de mejora sanitaria


Partiendo de todo aquello que en el ámbito sociosanitario no puedo entender, basándome en los principios para una buena Atención Primaria de Salud (APS), reparando en una problemática bien conocida que conduce a la reinvindicación de mejoras en el nivel primario, insistiendo en las malas consecuencias de un modelo de gestión interpretadas como atascos por el gerencialismo sanitario y, además de considerar otras ideas previas, evidenciando los obstáculos perpetuos de un sistema nacional de salud invertebrado, como voluntario consejero he soñado con propuestas de mejora sanitaria.




1. Lograr un Sistema Nacional de Salud único, con tarjeta sanitaria e historia clínica únicas, sin perjuicio de las particularidades de cada comunidad autónoma.

2. Reconocer la APS como esencial para el buen funcionamiento del sistema sanitario, igual que se hace con el nivel hospitalario, e impulsarla como se merece.

3. Considerar la necesidad de autonomía de los profesionales sanitarios en la toma de decisiones, sustentada en su capacidad y su honestidad.

4. Permitir esa misma autonomía para la gestión de las agendas médicas, en aras de una mejor capacidad resolutiva y sin incrementar los tiempos de espera.

5. Eliminar de una vez por todas la burocracia inútil que lastra el funcionamiento del sistema sanitario (especialmente la APS) y que, por encima, genera gasto.

6. Financiar únicamente lo necesario, incluyendo la atención bucodental y podológica, y desfinanciar lo innecesario o superfluo, en pro de la racionalidad.

7. Dotar de todos los medios necesarios para la atención sanitaria, incluyendo el medio de transporte para la atención domiciliaria.

8. Establecer un Servicio de Urgencias Extrahospitalarias continuado, como órgano con capacidad resolutoria que sirva de verdadero filtro para el ámbito hospitalario.

9. Reconocer la especialidad de Medicina de Urgencias y Emergencias, para dignificar y mejorar la atención urgente hospitalaria y extrahospitalaria.

10. Ordenar las consultas ambulatorias especializadas en consultorios externos, para acercar la atención al ciudadano y descongestionar los hospitales.

11. Promover una atención integrada real, con comunicación efectiva entre niveles asistenciales y entre profesionales del mismo nivel.

12. Favorecer la participación de los ciudadanos y al mismo tiempo hacer que los usuarios de los servicios sanitarios asuman su responsabilidad.

13. Regular claramente lo que pertenece a la sanidad pública y lo que cae fuera de ella, sin impedir acuerdos o convenios transparentes con la medicina privada.

En definitiva, trece puntos que pueden ser desarrollados, dirigidos a la consecución de otros tantos objetivos (organizativos, profesionales, comunicacionales, racionales, humanitarios), pero que me parecen suficientes para conseguir una ansiada mejora, que de siempre se espera y nunca llega. Es mi personal y modesta aportación al deseo general de revitalizar nuestro sistema sanitario.
***
Tal vez esté soñando con estrellas, a la espera de un cambio milagroso; tal vez solo sueñe para no llorar. Pero permitidme soñar, que ya dijo Rosalía "que es venturoso el que soñando muere, infeliz el que vive sin soñar". Dejadme pues seguir la melodía de la canción esperando una estrella fugaz, esperando por el primer tren: Wishin' on a fallin' star, Watchin' for the early train... 

Ventura highway - America

Y la misma Ventura muchos años después:

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