Dos personas trabajadoras conversan:
–¿Sabes, Juan, que el gobierno me da tres mil euros para comprar un coche?
–Pues vaya injusticia, Camila.
–¿Por qué lo dices?
–Pues porque a mí por arreglar la dentadura no me dan nada... ¡Ah!, y ni siquiera me permiten desgravar por este necesario gasto de salud.
Y es que la disparatada Hispania nos va matando...

¡Misterios insondables, mi querido José Manuel! vivimos en el mundo del absurdo; la pena es que no nos matan suavemente con una canción: sería mucho más estético y elegante je,je.
ResponderEliminarBicos!
Aquí, querida Lola, el país (?) del absurdo y de la contradicción, no nos matan melódicamente -que al menos sería placentero-, sino con burdas y decepcionantes puñaladas traperas.
ResponderEliminarMelodiosos besos.