martes, 15 de noviembre de 2016

Lo que no vale para Sanidad y sirve para Justicia



En una entrada previa, hablamos del –hasta hace poco– hospital de referencia de la ciudad de Vigo, inaugurado en 1955 oficialmente como Residencia Almirante Vierna y popularmente conocido como "El Pirulí". De cómo en la nueva época democrática pasó a llamarse Hospital Xeral-Cíes. Y de cómo, tras ampliaciones y añadidos arquitectónicos sucesivos, que habían llevado a la desaparición de los elementos primitivos (escalinatas centrales, zonas ajardinadas laterales y gran espacio abierto en torno al edificio), se había acabado convirtiendo, a ojos de cualquiera mínimamente sensible a la belleza, en un auténtico engendro. 

En su lugar, pero en un espacio muy distante, fue construido el nuevo centro hospitalario, envuelto en la polémica (deficiencias arquitectónicas, organización, problemas de acceso, gestión privada, aparcamiento), con el nombre de Hospital Álvaro Cunqueiro (HAC). Por cierto, en honor de gran escritor gallego -y en gallego-, cuestionado en Madrid, por su pasado falangista, y no rechazado en la ciudad de Vigo, donde vivió y falleció, ni por los nacionalistas más radicales. Paradojas de este país enrevesado, pero ésta ya es otra cuestión.

Cualquier parecido con la imagen anterior es pura coincidencia. 
Quien se propuso lograr que el primitivo hospital quedase irreconocible, 
a fe que lo consiguió.

A lo que íbamos. ¿Y qué pasa con el antiguo y monstruoso edificio hospitalario? Pues que fue reclamado por los jueces, para ubicar en él la Ciudad de la Justicia. ¡Qué extraño!, se dirán algunos; lo que no vale para Sanidad, sirve para Justicia. Lo que leen: finalmente el "El Pirulí" va a renacer como "Torre de Justicia". No es broma, aunque parezca cachondeo. Y lo mejor de todo: el arquitecto elegido para su transformación va a recuperar la dignidad del edificio original. Pueden leerlo AQUÍ.

Quién lo diría: el hospital primigenio era mejor que el adefesio en que derivó. 

Me parece escuchar en la lejanía a las piedras que conforman el viejo hospital diciendo en vano aquello de "Virgencita, Virgencita, que me quede como estoy". O remedando a Manrique: "Porque a nuestro parecer, / aquella obra primera / fue mejor". Y, por otro lado, a los sordos irrresponsables de nuestras construcciones sanitarias repitiendo sin cesar: "Nosotros solo entendemos de chapuza, improvisación y picaresca." Definitivamente, no tenemos remedio.


Sin remedio - Camilo Sesto
***
ADENDA. Aun no siendo comparable, ya vimos cómo el edificio del Hospital de Maudes, en Madrid, acabó siendo aprovechado para albergar la sede de la Consejería de Transportes e Infraestructuras.

3 comentarios:

  1. .
    Una política en salud es útil y oportuna para el desarrollo asistencial sanitario si existen los elementos básicos que honren y aboguen por la misión, la visión y los valores de la institución:
    .
    1. Un personal sanitario y sociosanitario competente y con formación continuada.
    2. Una gestión, una organización y unas inversiones y unos presupuestos que favorezca un uso de servicios rentable y racionable y unos resultados e impactos en salud benefactores y eficaces con igualdad y equidad.
    3. Unos recursos e infraestructuras y servicios adecuados y suficientes.
    .
    Lógicamente, esta decisión del hospital no sigue esta línea.
    .

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    1. Lo que dices, Juan, es lo que indica el sentido común. El idóneo aporte humano, la tecnología indispensable y el adecuado entorno, como dimensiones de calidad, desde una planificación y gestión sensatas. No nos parece algo inalcanzable, y sin embargo siguen reinando la chapuza y la improvisación.
      Gracias por tu aportación y un saludo cordial.

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  2. .
    Una política en salud es útil y oportuna para el desarrollo asistencial sanitario si existen los elementos básicos que honren y aboguen por la misión, la visión y los valores de la institución:
    .
    1. Un personal sanitario y sociosanitario competente y con formación continuada.
    2. Una gestión, una organización y unas inversiones y unos presupuestos que favorezca un uso de servicios rentable y racionable y unos resultados e impactos en salud benefactores y eficaces con igualdad y equidad.
    3. Unos recursos e infraestructuras y servicios adecuados y suficientes.
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    Lógicamente, esta decisión del hospital no sigue esta línea.
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