____
+El poeta como crítico, o anticrítico.
—«A los poetas risueños», de Rubén Darío (1867-1916), es un encomio de los poetas alegres, a los que prefiere por su risa sonora frente a los sombríos.
Anacreonte, padre de la sana alegría;
Ovidio, sacerdote de la ciencia amorosa;
Quevedo, en cuyo cáliz licor jovial rebosa;
Banville, insigne orfeo de la sacra Harmonía
(...)
Prefiero vuestra risa sonora, vuestra musa
risueña, vuestros versos perfumados de vino,
a los versos de sombra y a la canción confusa...
«Puso el poeta en sus versos», también de Rubén Darío, es la crítica a la falta de reconocimiento de la creación poética, que lleva a la precariedad del poeta.
Puso el poeta en sus versos
todas las perlas del mar,
todo el oro de las minas,
todo el marfil oriental;
los diamantes de Golconda,
los tesoros de Bagdad,
los joyeles y preseas
de los cofres de un Nabad.
Pero como no tenía
por hacer versos ni un pan,
al acabar de escribirlos
murió de necesidad.
—En
«A un poeta», de Antero de Quental (1842-1891), la voz poética
critica a los poetas que permanecen dormidos, para que despierten a la realidad social.
Tú que duermes, espíritu sereno,
a la sombra de cedros seculares,
como un levita al pie de los altares,
ajeno a luchas y fragor terreno,
¡despierta, es hora! El sol, alto ya y pleno,
ha ahuyentado las larvas tumulares…
–
Antero de Quental pasó del romanticismo a la poesía de compromiso social, tras pasar por la Universidad de Coimbra y abrazar el ideario socialista.
–Es conocido por sus sonetos.
 |
| Antero de Quental |
—En «Para un esteta», José Hierro (1922-2002) se muestra crítico con los estetas que critican sus versos sin belleza.
Tú que hueles la flor de la bella palabra
acaso no comprendas las mías sin aroma.
—En «Reprensión contra los poetas españoles», Cristóbal de Castillejo (1490-1550), reprende a poetas españoles que escriben en verso italiano. Bien se pueden castigar
a cuenta de anabaptistas,
pues por ley particular
se tornan a baptizar
y se llaman petrarquistas.
–Es antigua crítica poética.
++Orgullo del poeta.
—
Eduardo Pondal (1835-1917),
poeta centrado en la figura del bardo, que, según él es enérgico y osado, buscador de libertad, frente a los demás mortales, débiles y blandos, almas esclavas; arrogante egocentrismo que lo hace blanco de críticas.
As almas escravas,
de ideas non grandes,
van pensando mil cousas femíneas,
molentes e infames.
(...)
mais a alma do bardo,
enérxica, ousada,
que audaz libertade,
tan só soña e ama;
vai pensando en propósitos férreos,
que ergueran a patria!
–Pondal se licenció en Medicina, pero abandonó la profesión médica después de trabajar un año como galeno de la Armada en Ferrol. Entregado a la poesía,
conoció los poemas ossiánicos de James MacPherson, gracias a Manuel Murguía, y desde entonces asumió el papel de bardo de la nación gallega. Las cuatro primeras estrofas de su poema Os pinos (Los pinos) son la letra del Himno de Galicia.
—En «Introducción a los Cantos del Trovador», de José Zorrilla (1817-1893), el poeta se siente cantor errante y pide inspiración para ser cantor de su pueblo, sin aspiración material, sino sólo espiritual.
Yo soy el Trovador que vaga errante:
(…)
Venid a mí, yo canto los amores;
Yo soy el trovador de los festines;
(…)
¡Ven a mis manos, ven, arpa sonora!
¡Baja a mi mente, inspiración cristiana,
Y enciende en mí la llama creadora
(…)
Celebraré su fuerza o sus azares,
Y, fiel ministro de la gaya ciencia,
Levantaré mi voz consoladora
Sobre las ruinas en que España llora.
(…)
Yo cantaré tus olvidadas glorias;
Que en alas de la ardiente poesía
No aspiro a más laurel ni a más hazaña
Que a una sonrisa de mi dulce España.
–
José Zorrilla, poeta y dramaturgo, es conocido sobre todo por su famosísimo drama romántico Don Juan Tenorio. Sin llegar al nivel de su personaje, las mujeres le atraían con fuerza. Por otro lado, era ingenuo, bondadoso y nada codicioso.
–Se sentía atraído por el misterio y las tradicione
–Su estilo es de gran plasticidad y musicalidad, pero de retórica grandilocuente.
–El amor es uno de los ejes principales de la producción poética Zorrilla, pero su lírica también es descriptiva, religiosa y filosófica.
–Fragmentos famosos de
Don Juan Tenorio: «¡Ah! No es cierto ángel de amor», «Carta de don Juan a doña Inés» [
Poemas de amor]
 |
| José Zorrilla |
—En «Introducción a los sueños», de Antonio Machado, el poeta lee sus versos y reflexiona sobre la mirada del poeta, capaz de penetrar lo oculto.
El alma del poeta
se orienta hacia el misterio.
Sólo el poeta puede
mirar lo que está lejos
dentro del alma, en turbio
y mago sol envuelto.
—«Yo nunca guardé rebaños», de Fernando Pessoa, expresa el orgullo del poeta disfrazado de falsa modestia, declarándose guardador de rebaños, de sus propios pensamientos, que sin embargo no usa. El poeta habla, por la voz de su heterónimo Alberto Caeiro, de percepción sensorial, de vivir el presente (ver sin pensar), de belleza serena y de rechazo de la metafísica (de antifilosofía), pues pensar molesta.
Yo nunca guardé rebaños,
pero es como si los guardara.
Mi alma es como un pastor,
(...)
Pero mi tristeza es sosiego
porque es natural y justa
(...)
No tengo ambiciones ni deseos.
Ser poeta no es una ambición mía.
Es mi manera de estar solo.
+++Definición de poeta, símbolo del poeta.
—«Autopsicografía», de Fernando Pessoa: el poeta es un fingidor –la mentira del poeta–, el poeta se siente otro –la locura del poeta–.
El poeta es un fingidor.
Finge tan completamente
que hasta finge que es dolor
el dolor que de veras en verdad siente.
—«El albatros», de Charles Baudelaire (1821-1867)
la gran ave marina, es el símbolo del poeta («
El Poeta es semejante al príncipe de las nubes»); el poeta, como el ave que observa desde lo alto, contempla distante a la sociedad que no lo comprende, que lo abuchea, y es incapaz de caminar en medio de la gente como gigante que es (¿torpe o superior?), igual que el albatros con sus enormes alas. El Poeta es semejante al príncipe de las nubes
que frecuenta la tempestad y se ríe del arquero;
desterrado en el suelo en medio de los abucheos,
sus alas de gigante le impiden caminar.
–Poema importante por su significado,
perteneciente al poemario Las flores del mal (Le fleurs du mal, 1857), la obra emblemática de Baudelaire.–Baudelaire parece haber tomado como símbolo la figura del albatros por el poema La balada del viejo marinero, de Samuel Taylor Coleridge, ave marina que en este largo poema es figura central, símbolo de conexión entre los humanos y el mundo espiritual, si bien lo usa de diferente manera. –Considerado uno de los mejores poetas de la literatura francesa, si no el mejor, Baudelaire usa las formas poéticas clásicas, con gran musicalidad y palabras justas.
—En «Espíritu sin nombre» (Rima V) define Bécquer al poeta con su título.
Espíritu sin nombre,
indefinible esencia,
yo vivo con la vida
sin formas de la idea.
—«El poeta es un loco», de Teixeira de Pascoaes, define al poeta ya en su título.
O poeta é um doido errando sempre além,
Que d'este mundo, em vida, se desterra...
É o ser divino e pálido que tem
Na alma toda a luz, no corpo toda a terra.
—«El poeta murió al amanecer», de Raúl González Tuñón (1905-19074):
el poeta es un niño que siempre mira con asombro; negado por otros poetas, éste murió pobre.
Fue un poeta completo de su vida y su obra,
escribió versos casi celestes, casi mágicos,
de invención verdadera
y como hombre de su tiempo que era
también ardientes cantos y poemas civiles
de esquinas y banderas.
(...)
Deja muy pocas cosas, libros, un Heine, un Whitman,
un Quevedo, un Darío, un Rimbaud, un Baudelaire,
un Schiller, un Bertrand, un Becquer, un Machado,
(...)
Los que le vieron dicen que murió como un niño.
Para él fue la muerte como el último asombro.
Tenía una estrella muerta sobre el pecho vencido
y un pájaro en el hombro.
—«Voy a confiarte, amada», de Rubén Darío, describe al poeta como un (medio) loco; es la locura del poeta.
Medio loco de atar, medio sonámbulo,
con mi poco de cuerdo.
++++Modestia y desencanto del poeta.
—En «Tomé la pluma...», Lope se muestra como poeta desencantado, por engaños y latrocinios. [«al gallicinio»: en el tiempo de media noche en que cantan los gallos.]
—«Yo, poeta decadente», de Manuel Machado (1874-1947), es un autorretrato crítico, desencantado e irónico, donde el poeta refiere sus querencias mundanas y su hartura final, dejando entrever su vacío y su propio desconocimiento.
Yo, poeta decadente,
español del siglo veinte,
que los toros he elogiado,
y cantado
las golfas y el aguardiente...,
y la noche de Madrid,
y los rincones impuros,
y los vicios más oscuros
de estos bisnietos del Cid:
de tanta canallería
harto estar un poco debo;
ya estoy malo, y ya no bebo
lo que han dicho que bebía.
Porque ya
una cosa es la poesía
y otra cosa lo que está
grabado en el alma mía...
Grabado, lugar común.
Alma, palabra gastada.
Mía... No sabemos nada.
Todo es conforme y según.
–Canción AQUÍ (Enrique Morente) –Vemos en este poema una relación con otro del poeta: «Retrato».
—«Yo que siempre trabajo y me desvelo», de Cervantes, es un terceto del capítulo I de Viaje del Parnaso, poema narrativo (el único que escribió), o narración en verso, donde cuenta en tercetos el
viaje al monte Parnaso del propio Cervantes y de los mejores poetas españoles, para librar una batalla alegórica contra los malos poetas
. En este terceto, el escritor parece poner en duda su capacidad como poeta. Yo, que siempre trabajo y me desvelo
por parecer que tengo de poeta
la gracia que no quiso darme el cielo...
–Interpretación dramatizada
AQUÍ.
–En Don Quijote [Primera parte: cap. VI: «Del donoso y grande escrutinio...»] manifiesta, por voz del cura, ser más experto en desgracias que en el arte poético: —Muchos años ha que es grande amigo mío ese Cervantes, y sé que es más versado en desdichas que en versos.
–Pero Cervantes se afanó en ser poeta y tuvo sus logros poéticos. Incluyó poemas en sus novelas y obras teatrales y dejó otros independientes.
–Cervantes usó curiosos versos «de cabo roto», una técnica poética burlesca y experimental: burla de los habituales poemas de elogio y juego metaliterario. +++++Lenguaje del poeta.
—En «Cambios de nombre», Nicanor Parra, creador de la antipoesía, habla del lenguaje de los poetas.
Todo poeta que se estime a sí mismo
Debe tener su propio diccionario
++++++Oficio de poeta.
–«El oficio del poeta», de Goytisolo: ‘‘...comienza en la idea, en el soplo sobre el polvo infinito de la memoria, la historia, los deseos, las pasiones...’’
Contemplar las palabras
sobre el papel escritas,
medirlas, sopesar
su cuerpo en el conjunto
del poema, y después,
igual que un artesano,
separarse a mirar
cómo la luz emerge
de la sutil textura.
–«El poeta es un obrero», de Vladimir Maiakovsky: el oficio de poeta es tan digno como el de otros trabajadores técnicos.
Yo mismo soy una fábrica.
Y si bien me faltan chimeneas,
esto quiere decir
que más coraje me cuesta serlo.
(...)
Pero nosotros
qué somos sino ebanistas
que trabajan el leño de la cabeza humana.
–«En mi oficio o mi arte sombrío», de D. Thomas: el poeta es un escritor silencioso nocturno que escribe para honrar su oficio –que es arte– y no por ambición.
Ejercido en la silenciosa noche
cuando sólo la luna se enfurece...
–«Excavación», de S. Heaney: el poeta ejerce la poesía como arte de excavar.
Entre mi dedo y mi pulgar
La pluma rechoncha descansa.
Voy a cavar con ella.