martes, 19 de septiembre de 2017

Ser enterrado vivo

Fuente: Muy Interesante

Ser enterrado vivo es, sin ningún género de duda, el más terrorífico extremo que jamás haya caído en suerte a un simple mortal. Que le ha caído en suerte con frecuencia, con mucha frecuencia, nadie con capacidad de juicio lo negará. Los límites que separan la vida de la muerte son, en el mejor de los casos, borrosos e indefinidos… ¿Quién podría decir dónde termina uno y dónde empieza el otro? Sabemos que hay enfermedades en las que se produce un cese total de las funciones aparentes de la vida, y, sin embargo, ese cese no es más que una suspensión, para llamarle por su nombre.
Este es un párrafo del relato de Edgar Alan Poe titulado El entierro prematuro, que puede leerse entero AQUÍ, o escucharlo abajo. Inspirado en hechos reales, que superan la ficción, de hombres y mujeres que fueron enterrados vivos. Algunas personas dadas por muertas y sepultados lograron sobrevivir tras un oportuno "rescate". Otras no tuvieron esa fortuna, y dejaron de existir estando vivas.

El hecho de los entierros prematuros es espeluznante.

Tal llegó a ser el temor a ser enterrado vivo (tapefobia) que -según podemos leer en el enlace de arriba a pie de foto-, en las últimas décadas del siglo XVIII y primeras del XIX, se redactaron testamentos con instrucciones para impedirlo, llegando incluso algunos a expresar su voluntad de ser decapitados antes de ser enterrados. Y se elaboraron ataúdes con sistemas de aviso de que el "muerto" estaba vivo.

lunes, 18 de septiembre de 2017

El cuidado de lo invisible


La tecnología en medicina no es suficiente. Así lo cree Gabriel Heras, médico intensivista y creador del proyecto Proyecto HU-CI (Humanizando los Cuidados Intensivos). Al pie del vídeo podemos leer el ideario que entraña:
Gabriel ofrece una nueva visión y comparte la revolución de la emoción que está llevando a cabo, al darse cuenta de que en las UCI hay algo invisible que no se tiene en cuenta y que es tan importante como aliviar el dolor físico, y esto es, el dolor emocional que se vive en un momento de máxima vulnerabilidad y que sin ser conscientes se produce a diario. El dolor emocional de pacientes, familias y profesionales que con su movimiento y revolución social ha decido transformar y que requiere la involucración de todos para lograr una verdadera sanidad excelente centrada, también, en las emociones de las personas.
Extraemos de la exposición del doctor Heras algunas verdades indiscutibles. Que las heridas emocionales son las más difíciles de curar. Que cuando uno está absolutamente desesperado, lo único que necesita es otra persona. Que a los profesionales nos gusta nuestro trabajo, porque si no, no hay quien lo aguante. Que tenemos los mejores medios, la mejor tecnología, los mejores profesionales… y solo nos falta el mejor trato. Y que la buena noticia es que el mejor trato, el cuidado de lo invisible, depende de nosotros. Así pues, la humanización de la medicina, en todos los niveles asistenciales, está en nuestras humanas manos visibles.

Enlace:
Humanizando los cuidados intensivos

Invisible - Marion Meadows

sábado, 16 de septiembre de 2017

Los límites del servicio médico



La medicina es una disciplina científica y humanística enfocada en la salud humana. Decir que su objetivo es la atención a la persona es una obviedad, pues está implícito en su concepto. Le compete el bienestar físico y psíquico de la gente.

Pero trascender lo humano no parece razonable. 

Por eso cuando asistimos al desborde de los límites de la medicina con el asombroso ejemplo de la atención a un perro en un centro de salud ("La omnipotencia de la sanidad pública"), nos quedamos perplejos. Tras el asombro inicial, y acaso un esbozo sonriente, reparamos en dos claves circunstanciales. Por un lado, la burla; por otro, la caída inocente en el intrusismo (del que, por supuesto, absolvemos a los generosos intervinientes).

Y después de referir este sorprendente suceso, nos sumimos en una honda reflexión, tratando de extraer necesarias conclusiones.

¿Qué está pasando en esta sociedad, demandante creciente de atención sanitaria inmediata, aunque no proceda, que se columpia despreciativamente en el "gratis total"? Aquí algo no va bien; es más, va fatal desde el momento que no se establecen límites asistenciales, aparte de la anecdótica atención veterinaria. El noble espíritu de servicio médico se ha convertido en degradante servidumbre.

Leyendo a Cervantes, Quevedo, Galdós, Baroja... advertimos la miseria social en todo tiempo. Pero ahora, en tiempos de supuesto desarrollo educativo y, por ende, intelectual, la vemos firmemente unida a una pobreza mental estúpidamente promovida. Algo va mal, muy mal. Si la educación no funciona, el civismo se halla ausente, desplazado por la desfachatez y el desagradecimiento.

El ejercicio de la medicina en el primer nivel asistencial exige en la actualidad una capacidad de aguante inigualable. No es exageración. Es un hecho aceptado en general, no enturbiado por ninguna infundada queja, que trasciende lo vocacional, la actitud de entrega y el afán de servicio. Hay normas que todos deben aceptar, terapeutas y beneficiarios de los cuidados de salud. No acatarlas supone infracción, autoengaño, perjuicio de terceros y mayor riesgo de errores.

En fin, es preciso una llamada al orden sanitario. Porque a veces las exigencias superan las razonables expectativas. Y todo tiene límites..., salvo el amor.

Amor sin límite - José Luis Perales

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Las citas médicas forzadas



Por si hay dudas: una "cita forzada" es una demanda de asistencia médica sin cita previa (cuando la agenda médica del día ya está llena), una urgencia entrecomillada; en definitiva, una sobrecarga asistencial injustificada.

La cita forzada es con frecuencia suscitada por la apremiante necesidad de una receta; para colmo, incluso por una prescripción privada y, para más inri, en ocasiones solicitada por paciente de otro médico. Increíble pero cierto.

Muchas citas forzadas no lo son siquiera por motivos de salud, sino de papeles; no creemos que sea necesario aclarar que el papeleo, cualquier trámite burocrático, no es nunca una urgencia médica, aunque hay gente que no quiere entenderlo.

Y dicho todo esto, unos pensamientos breves en torno a las citas médicas forzadas...
  • Las citas forzadas en los centros de salud son la muestra palpable del fracaso de la cita previa. 
  • Las citas forzadas son el principal rasgo diferencial de la atención primaria de salud hispana.
  • Las citas forzadas quiebran la programación de cualquier agenda médica.
  • Las citas forzadas suponen sobrecarga asistencial, van en contra de la calidad en salud y la seguridad del paciente.
  • Las citas forzadas provocan una situación asistencial como de guerra, incompatible con la buena práctica clínica. 

Free Improvisation - Cecil Taylor

lunes, 11 de septiembre de 2017

Aforismos literarios



  • La literatura es siempre una expedición a la verdad. Franz Kafka 
  • La literatura es mentir bien la verdad. Juan Carlos Onetti
  • La historia es una rama de la literatura. Pío Baroja 
  • La literatura es la mejor mirada posible para la comprensión de la condición humana. Tzvetan Todorov 
  • La literatura nace del paso entre lo que el hombre es y lo que quisiera ser. Mario Vargas Llosa 
  • La literatura es una especie de luz intelectual que, a semejanza de la luz del sol, a veces nos permite ver lo que no nos gusta. Ben Jonson 
  • La literatura es una defensa contra las ofensas de la vida. Cesare Pavese. 
  • La literatura es el arte de escribir algo que se lee dos veces; el periodismo, el de escribir algo que se lee una vez. Cyril Connolly 
  • La dificultad de la literatura no es escribir, sino escribir lo que quieres decir. Robert Louis Stevenson 
  • La literatura está llena de aromas. Walt Whitman 
  • La literatura es el sentido mágico de la vida. Ana María Matute
  • La literatura no es otra cosa que un sueño dirigido. Jorge Luis Borges

La Literatura

domingo, 10 de septiembre de 2017

La relatividad de la dieta hipolipemiante




Los hábitos saludables han de entenderse como costumbres o rutinas beneficiosas, siendo de aplicación general a todos los humanos. Pero, entre ellos, la alimentación saludable genera a menudo controversias. Aceptado su significado en sentido general, puede ser discutible en sus particularidades, sobre todo en razón de los diferentes hábitats humanos. Así, la dieta saludable, o específicamente cardiosaludable, con un bajo contenido de colesterol, choca con aparentes excepciones, como la de los Masai. Este pueblo africano se alimenta de abundante carne roja, procedente del ganado vacuno, que es la base de su subsistencia (de las vacas también aprovechan su leche y su sangre), pero sin las patológicas consecuencias cardiovasculares de las sociedades desarrolladas. Probablemente la explicación se halle en que la carne que consumen no es procesada, además de su diferente estilo de vida, con una continua movilidad en espacios abiertos, contrapuesto al perjudicial sedentarismo de las sociedades avanzadas.


Ritual Masai de la carne

jueves, 7 de septiembre de 2017

Vago a ritmo de blues



Por la mañana bien temprano
yo me tenía que levantar.
Debía acudir al trabajo
para el sustento así ganar.

Pero me pudo la pereza
y quedé en cama a descansar.
Cuando advertí que ya era tarde
decidí al médico engañar.

Me fui corriendo con urgencia...
(Lo mío no podía esperar.)
"Doctor: ¡necesito una baja
para hoy mismo presentar!"

El galeno con desconfianza
quería la causa aclarar.
Sin cortarme un pelo le dije
que a primera hora estaba mal.

Me miró de arriba abajo y...
¡no vio rastro de enfermedad!
Salí de allí con mala leche
dejando un portazo detrás.

......................................

No iba a quedar ahí la cosa
de eso tenía seguridad.
Que bien conozco mis derechos.
y sé imponer mi voluntad.

Solicité cambio de médico 
al momento: "¡Quiero otro ya!".
Y entré sin cita a su consulta
vía urgente otra vez. ¡Ja ja!

Y una médica jovencita 
me dio la baja laboral.
Logré al fin lo que quería:
mi absentismo justificar.

Me fui contento y supersano
como un enfermo de verdad.
Riéndome mucho por dentro 
marché fingiendo malestar.

¡Qué le den a la normativa
y al matasanos carcamal!
Solo pretendo que me sirvan.
Yo me he sabido empoderar.
***
¿Y qué decir nosotros de esto? 
¿Que es picaresca a condenar?
Quizá lo que expresó Machado
en categórico cantar:

Aquí de cada diez cabezas
nueve embisten y una piensa.


Blues del vago

lunes, 4 de septiembre de 2017

La personalidad y sus consecuencias


El Estudio Dunedin, impulsado por el Dr. Phil A. Silva e iniciado en la ciudad neozelandesa de Dunedin en 1972, es el mayor estudio longitudinal que se haya hecho sobre la salud, el desarrollo y el comportamiento humanos. Partiendo de una cohorte de 1037 niños, el objetivo era comprobar el peso de la herencia y el del ambiente como factores determinantes de la personalidad del individuo y, en consecuencia, de su trayectoria vital y su salud, física y psíquica

Durante los tres primeros años de vida se observó el comportamiento de los sujetos, clasificando a los niños en cinco personalidades diferentes, tres de ellas tipologías sanas (“seguro de sí mismo”, “reservado” y “bien adaptado”) y dos insanas (“inhibido” y “subcontroalado”), que supusieron el 83% y el 17%, respectivamente, de los niños estudiados. A continuación, quedaba comprobar si los rasgos individuales se mantenían durante el resto de la vida. 

En el estudio Dunedin se ha observado que los tres primeros grupos definen adultos más exitosos, con mejor salud, más sociables, y más satisfechos vitalmente. Por el contrario, los dos últimos a otros con menos éxito, más enfermedades (incluyendo trastornos mentales y drogodependencias), más problemas de relación social (incluyendo conflictos laborales y de pareja, así como de integración y de delincuencia) y se sienten menos satisfechos con su vida. 

A lo largo del estudio, que todavía continúa en 2017 (ahora los participantes tienen 45 años), se han desarrollado varios subestudios, centrándose la investigación en seis temas: 1) la salud mental y la neurocognición, 2) el riesgo cardiovascular, 3) la salud respiratoria, 4) la salud oral, 5) la salud sexual y reproductiva y 6) el funcionamiento psicosocial

Según el estudio, los genes (herencia genética) condicionan nuestra vida, pero ésta también depende de las experiencias vividas en la infancia (ambiente), siendo determinantes la educación, la cultura, la sociedad, las tradiciones, etc. (acaso también el nombre). La cuestión es dirimir si tiene mayor peso la genética o el ambiente. Lo que parece claro es que los cuidados, la educación y las normas de control del comportamiento de los niños (estableciendo límites, entre ellas las horas de televisión y de uso de videojuegos) son esenciales para su buen desarrollo futuro.

Para para ahondar en el estudio Dunedin, predictor de futuro, traemos un documental en tres capítulos…

jueves, 31 de agosto de 2017

Síndrome constitucional (Guía de Práctica Clínica)


Presentamos a continuación la guía clínica Síndrome constitucional, editada inicialmente en www.fisterra.com, en enero de 2008, y en una posterior revisión en 2011. Una segunda revisión se realizó en 2016, a propuesta de la compañía Elsevier, como actual propietaria del portal Fisterra, pero no llegó a editarse por desacuerdo entre el autor (el mismo de este blog) y el revisor de dicha editorial; no por el contenido de la guía, sino por disconformidad en la inserción bibliográfica en el texto. Por tal motivo, la guía fue retirada ese año del portal de salud Fisterra, recuperando esta parte sus derechos. Creemos que sobre el SC no había ninguna tan exhaustiva hasta el momento de ser editada en Fisterra, habiendo sido referenciada en otros trabajos posteriores sobre el tema: 1 (2012), 2 (2014), 3 (2015), 4 (2016). Y considerando que sería una pena que una guía tan trabajada desapareciese finalmente (aunque la revisión anterior figura encriptada en Scribb), editamos ahora en el blog esta guía clínica revisada, esperando que sea de provecho.

Nota aclaratoria.- Esta entrada está destinada a profesionales de la salud.

Pensamiento tricolor



SÍNDROME CONSTITUCIONAL
(Guía de Práctica Clínica)

Índice
  1. Definición
  2. Etiología
  3. Diagnóstico
  4. Tratamiento
  5. Bibliografía

1. Definición

El Síndrome Constitucional (SC) está integrado por la tríada sintomática de astenia, anorexia y adelgazamiento (pérdida de peso involuntaria), independientemente de otros síntomas o signos asociados a su etiología. Aunque existen diferentes denominaciones de esta entidad clínica (síndrome general, síndrome de afectación general, síndrome caquéctico, síndrome caquexia-anorexia, síndrome caquexia-anorexia-astenia, etc.), la de SC parece la más adecuada para evitar confusiones.

Se habla de SC completo cuando aparece la triada sintomática y de SC incompleto cuando se asocia pérdida de peso involuntaria (el indicio principal) con uno de los otros dos síntomas.

Para que la pérdida de peso involuntaria sea realmente significativa, es preciso una disminución de al menos el 5% (10% para algunos autores) del peso corporal en un período de 6 meses, que no se deba a dieta hipocalórica voluntaria, diuréticos o enfermedades conocidas. Por supuesto, con diferentes grados de severidad hasta el extremo de caquexia (pérdida de peso y estado de desnutrición extremos). El porcentaje se puede calcular con la siguiente fórmula:

Porcentaje de peso corporal perdido = Peso habitual – Peso actual x 100 / Peso habitual 

Generalmente, la conjunción de pérdida de peso involuntaria, inapetencia y debilidad se relaciona con edades avanzadas, pero el SC puede acaecer a cualquier edad.


2. Etiología

Partiendo de que la etiología del SC puede ser orgánica o no orgánica, cabe considerar tres grandes grupos causales: causas tumorales (20-25% de casos aproximadamente), causas orgánicas no tumorales (40% de casos aproximadamente) y causas no orgánicas o psiquiátricas. Desglosando el grupo de causas orgánicas no tumorales y admitiendo en algunos casos el desconocimiento causal (“origen idiopático”), nos parece adecuado establecer los siguientes grupos causales:
  1. Tumores malignos. 
  2. Enfermedades digestivas. 
  3. Enfermedades psiquiátricas. 
  4. Enfermedades endocrinas. 
  5. Enfermedades sistémicas. 
  6. Enfermedades infecciosas. 
  7. Miscelánea. 
  8. Origen desconocido. 
Los tumores malignos son la causa principal de SC. Entre ellos sobresalen por orden de frecuencia: las neoplasias digestivas (cáncer pancreático, cáncer gástrico, cáncer colorrectal y hepatocarcinoma), las metástasis óseas y hepáticas y los tumores genitourinarios (cánceres de próstata y de ovario). Con menos frecuencia linfomas y leucemias. Cánceres tan prevalentes como los de mama y pulmón, suelen dar manifestaciones sintomáticas que orientan hacia su diagnóstico, desvelando qué hay detrás del SC.

Entre las enfermedades digestivas, la principal implicada es la enfermedad péptica, manifestada como esofagitis por reflujo y/o úlcera péptica. Pero también pueden subyacer otras patologías, como el síndrome de malabsorción intestinal (pancreatitis crónica, colestasis biliar, enfermedad celiaca, etc.), la enfermedad inflamatoria intestinal o las hepatopatías crónicas que provocan insuficiencia hepática. 

Entre los trastornos psiquiátricos, que posiblemente sean hoy la segunda causa, el más frecuente es la depresión, muchas veces oculta por sus propias características de vivencia indefinible y no reconocible por el paciente. Pero, además, deben descartarse otras alteraciones mentales que conllevan pérdida de apetito y adelgazamiento: anorexia nerviosa, trastorno obsesivo-compulsivo o esquizofrenia. También podemos incluir en este apartado los hábitos tóxicos que, induciendo a una dependencia, pueden ocasionar pérdida de peso por intoxicación crónica: tabaquismo, etilismo y drogodependencia.

De las endocrinopatías, el hipertiroidismo destaca como causa principal, aunque el SC suele ser incompleto (prevalece hiperorexia sobre anorexia); después, la insuficiencia suprarrenal (enfermedad de Addison) y la insuficiencia hipofisaria global o panhipopituitarismo (“caquexia hipofisaria”). La diabetes mellitus, en particular de tipo 1 o insulinodependiente, puede ser causa de pérdida de peso aislada.

Las enfermedades sistémicas o autoinmunes (colagenosis o conectivopatías) que suelen originar un SC son las vasculitis y en concreto la arteritis temporal, pero también debemos considerar el lupus eritematoso diseminado (LED), la polimialgia reumática (puede asociarse con arteritis temporal), la esclerodermia, la artritis reumatoide (AR) y la sarcoidosis.

Las enfermedades infecciosas implicadas son las subagudas y crónicas, debiendo tener presentes en nuestro medio las siguientes: tuberculosis (TB), VIH y hepatitis víricas (VHB y VHC). Sin olvidar la lúes y la brucelosis.

Otras causas menos frecuentes son algunas enfermedades hematológicas como las paraproteinemias o ganmapatías monoclonales, trastornos neurológicos como la demencia, enfermedades renales que acarrean insuficiencia renal y otras insuficiencias de órganos vitales: cardiaca y respiratoria (originada por diversos trastornos crónicos, entre ellos la EPOC). También debe repararse en medicamentos que pudieran conducir a un SC a través de sus efectos indeseables, gastrolesivos o anorexígenos, en particular en ancianos polimedicados. Por otra parte, en individuos de edad avanzada, la pérdida de dentición podría contribuir como factor agravante, con la consecuente dificultad masticatoria y disminución de la ingesta, que unido a la merma fisiológica de masa muscular y a factores de índole psicológica aceleraría la consunción. Las anemias halladas, generalmente megaloblásticas y ferropénicas, son una consecuencia carencial.

Tabla 1


3. Diagnóstico

No existe evidencia científica ni protocolo consensuado acerca del abordaje diagnóstico más eficiente del SC. La anamnesis y la exploración física deben dirigirse a las causas apuntadas en la tabla 1, atendiendo a lo expuesto en la tabla 2.

Solicitaremos exploraciones complementarias siguiendo un orden, inicialmente pruebas generales y seguidamente, según proceda, pruebas más específicas (Tabla 2).
  • Las exploraciones complementarias básicas consistirán en: analítica elemental de sangre (hemograma y bioquímica básica) y orina, VSG, perfil tiroideo (TSH y T4), sangre oculta en heces (SOH), radiografía de tórax y ecografía abdominal; con reservas, también podemos pedir marcadores tumorales, siempre que hallazgos previos nos orienten hacia una determinada patología tumoral. Sólo con esto cubriremos un amplio espectro de posibilidades, antes de solicitar pruebas más sofisticadas, que estarían justificadas si con lo anterior no se alcanza un diagnóstico etiológico pero que podrían salir del ámbito de la atención primaria.  
  • En un siguiente paso, podrían indicarse análisis específicos: hematológicos (hierro, vitamina B12, ácido fólico, proteinograma), musculares (CPK), inmunológicos (ANA, FR), infecciosos (serología VHB, VHC, VIH, VDRL, CMV), endocrinológicos (cortisol plasmático, 17-cetosteroides en orina, ACTH), de malabsorción intestinal (grasas en heces y otros estudios). También técnicas de imagen más complejas, principalmente la TAC abdominal; sin excluir la ganmagrafía ósea o la RMN. Y técnicas endoscópicas, como la gastroscopia o la colonoscopia (con tomas de biopsia y, en úlcera gástrica, test de ureasa para Helicobacter pylori).
Tabla 2


El algoritmo de diagnóstico etiológico propuesto (figura 1) muestra un posible camino a seguir, basado en los enunciados precedentes y en una simplificación pragmática. De todos modos, cabe la posibilidad de no diagnosticar una enfermedad causal; en ese caso habría de considerarse el SC como idiopático o de origen desconocido.

Figura 1


4. Tratamiento
  1. Debe procurarse siempre el tratamiento casual (orgánico o psiquiátrico). 
  2. Tratamiento de soporte y sintomático (antianoréxico, antiasténico).
  • Suplementos nutricionales orales. Según necesidades, suplementos con carbohidratos, lípidos, proteínas, aminoácidos, vitaminas y/o minerales. 
  • Fármacos estimulantes del apetito. Indicados especialmente en pacientes caquécticos con mal pronóstico o terminales. Los corticoides y los progestágenos (particularmente acetato de megestrol) son los fármacos de primera línea. 
-Corticoides: aumentan apetito y sensación de bienestar, aunque sus efectos indeseables (edema, hiperglucemia, gastroagresividad, Cushing, etc), limitan su uso como antianorexígenos. Podemos prescribir dexametasona, 4-8 mg/día, o prednisona, 10-20 mg/día. 
-Acetato de megestrol: progestágeno que ha demostrado mejora del apetito y ganancia de peso, sin retención hídrica, además de mejora de calidad de vida en pacientes con cáncer. A dosis de 160 mg/día, los efectos secundarios son infrecuentes, aunque las recomendaciones van desde esta cifra hasta 800 mg/día. 
-Metoclopramida: a dosis de 10 mg x 4/día, puede ser útil como estimulador indirecto del apetito, por su efecto acelerador del vaciamiento gástrico (procinético) y porque evita náuseas y sensación de saciedad. 
-Otros: se han utilizado diversos antianorexígenos y anabolizantes (Ciproheptadina, Esteroides anabolizantes…) sin resultados concluyentes, si bien se están investigando terapias anticitoquinas. 
  • Psicoterapia de apoyo. Debemos tenerla presente en pacientes terminales que sufren un SC; incluso para los cuidadores es necesario el soporte emocional. 

5. Bibliografía 

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    ***
    Autor:
    Brea Feijoo JM, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria

    martes, 29 de agosto de 2017

    El jazz y las drogas


    DIZZY GILLESPIE.- Yo también dejé de tocar una vez. Y te voy a decir por qué. Nunca le he contado esto a nadie. Habíamos creado una nueva música. Pero aun así seguíamos siendo negros. En aquellos tiempos, en los EEUU no podías superar el estatus de los negros… Charly Parker era inteligente y joven…, ¿por qué tuvo que perderse? ¿Fue la droga o el hecho de que no pudiera soportar la presión? Lo mismo que Billie Holiday. Y muchos, muchos más que han muerto. Yo tenía muchos más amigos músicos muertos que vivos. Y el racismo era algo que no podía soportar; tenía que acabar con eso. Dejé de tocar y me vine a Europa.
    Del film El invierno en Lisboa, basada en la novela homónima
    de Antonio Muñoz Molina.
    Al parecer, el trompetista Dizzy Gillespie fue de los pocos músicos relevantes del jazz que no se dejó someter por las drogas duras del momento (heroína, cocaína); era consumidor de marihuana, como la mayoría, por no considerarla peligrosa, pero no murió prematuramente a consecuencia de las drogas como otros instrumentistas y vocalistas de jazz de su tiempo. Con un buen sentido del humor y generosidad, supo disfrutar de la vida hasta el final de sus días.

    Enlaces de interés
    Muchos de los más grandes músicos de jazz han visto sus vidas afectadas por enfermedades mentales o abuso de drogas y alcohol, según un estudio de un psicólogo británico.
    La historia del jazz y las drogas tiene muchas aristas, desde la persecución por parte de agentes de narcóticos hasta la influencia que tuvo en la locura sonora de genios como Parker, Armstrong, Baker, Davis, Gordon, Gillespie y Pastorius.
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    Pero no sólo es el jazz el que se relaciona con las drogas, también el rock y otras músicas urbanas. Música y drogas (o drogas y música), una relación complicada...

    Drugs and Music - A Complicated Relationship