viernes, 25 de julio de 2014

Médico de cabecera y aspiraciones legítimas




Algunas aspiraciones legítimas del médico general/de cabecera/de familia:

Prestigio. En Hispania la medicina de familia está desprestigiada, contrariamente a lo que sucede en otros países.

Autonomía. Aspiración a una práctica independiente. No hay confianza en la Administración.

Remuneración. Aspiración legítima a una mejora económica.

Transcender la clínica. Entusiasmo en otras cuestiones, de salud pública, antropológica, sociológica, humanística en general.

Recuperación de responsabilidades. Hay dejación de funciones promovida por la reforma: atención a niños y ginecológica, incluso medicina del trabajo. Pediatra y Ginecólogo debieran actuar como consultores.

Huir de modas. Un ejemplo es el modelo americano de las enfermedades crónicas (Chronic Care Model). Otro el de la historia clínica electrónica.

Médico humano y científico. Búsqueda de una figura próxima al paciente, fiable, flexible, capaz de abordar todos los problemas del paciente. Un verdadero médico de la comunidad. No tecnificado ni orientado al diagnóstico, no alejados de la vida real, como torres de marfil a modo de la medicina hospitalaria. Un médico integral, que justifique su importante labor y evite la desaparición de la figura del médico de cabecera.

De entrevista a Juan Gérvas.


Diálogos con Juan Gérvas (1ª parte)

miércoles, 23 de julio de 2014

Los sanitarios de atención primaria no tienen ruedas

Este coche no es para el servicio de sanitarios de atención primaria

La falta de transporte domiciliario para el desempeño de la asistencia sanitaria pública en el medio extrahospitalario viene de tan atrás que, sumergidos en otras carencias, los profesionales de la atención primaria de salud ya parecen renunciar por inercia. No debiera ser así, por muchas razones ya argüidas aquí (léanse los artículos concatenados en el enlace). Siendo una obligación de la empresa pública facilitar los medios para el desempeño de las funciones, clama al cielo que en algunas situaciones de urgencia se deniegue una necesidad básica o haya que mendigarla para conseguirla. No hay derecho a una situación tan indignante, que desde afuera no se concibe. Es preciso exigir un servicio necesario para la atención primaria de salud. Los sanitarios de atención primaria no tienen ruedas...

(ídem, por supuesto, para el personal de enfermería)

No creo que haya que luchar como en El Álamo, pero valga la canción de esta película en este tiempo de verano.

The Green Leaves of Summer - The Brothers Fours

Otra versión más reciente de The Green Leaves of Summer

lunes, 21 de julio de 2014

Planeta Humano



La extraordinaria serie documental de la BBC "Human Planet" nos muestra la adaptación de los seres humanos a los diferentes espacios naturales que la Tierra les ofrece, desde el frío Ártico a los abrasadores desiertos, pasando por montañas y praderas, ríos y océanos, selvas y junglas urbanas. En total, 8 capítulos. Las dificultades del hombre para sobrevivir en los lugares más remotos y en las condiciones más extremas, se recogen con sensibilidad y crudeza, en deslumbrantes imágenes y mediante formidables montajes. No puedo más que calificarla de obra maestra del documental. Y creo que estaría indicada como complemento educativo, con el fin de que los colegiales más privilegiados se conciencien de que no viven en el mundo de rosas que algunos creen, por llevar una vida dulce y regalada. También para adultos que llevan existencias cómodas y ociosas. 

En la información de Wikipedia falta, como tantas veces, la versión en español. Como curiosidad, decirles que en el primer capítulo, "Océanos", se muestra la arriesgada actividad de los percebeiros gallegos (puede verse fugazmente en el minuto 2:13 del trailer y completa AQUÍ). Y en lo tocante a la medicina señalar que en el capítulo octavo, "Montañas", se pueden ver las masivas intervenciones de campaña que un oftalmólogo realiza en las altas cumbres del Nepal, para tratar la ceguera por cataratas que muchos de sus habitantes padecen por efecto de la radiación solar (pueden ver las emotivas secuencias AQUÍ).

Les dejo el trailer de la serie, pero si pueden vean los ocho sublimes documentales de este maravilloso Planeta Humano.

domingo, 20 de julio de 2014

Tríptico lecuoniano

Ernesto Lecuona 1


Se me ha ocurrido un tríptico lecuoniano, o sea con piezas del compositor cubano Ernesto Lecuona (1895-1963). Prescindiendo de la célebre canción Siboney, lo conformarían una pieza pianística adaptada como canción, una romanza de zarzuela y una entrañable conga.
  1. Andaluza 
  2. María la O
  3. Para Vigo me voy
De la Andaluza, de la pianística Suite Andalucía, hay diversas adaptaciones, una de ellas jazzística titulada "The breeze and I" (La brisa y yo), aunque el texto no me acaba de convencer, por lo que traigo una interpretación puramente orquestal. 

Sin más, y si ustedes gustan, escuchen el tríptico propuesto y deleitense con estas espléndidas recreaciones de Lecuona, el músico que supo combinar como nadie lo hispano y lo cubano, o más propiamente afrocubano. En definitiva, lecuonianas sonoridades hispanoafrocubanas.



Andaluza (The Breeze And I) - Henry Mancini


María la O - Litertad Lamarque


Para Vigo me voy - Compay Segundo y Sus Muchachos

martes, 15 de julio de 2014

Amar la Literatura


He descubierto casualmente, en una librería de viejo, un manual de Literatura, con el título en la cubierta de “Aprende tú solo. Literatura”, de la autoría de P. G. Madrazo y C. Moragón, tan intenso y clarificador en su brevedad que me he quedado sorprendido y he lamentado no haberlo conocido antes. Un ejemplar bastante deteriorado y perteneciente a una edición, modesta en su formato, de hace unos años. Leí la introducción, con una pertinente definición de lo literario, las reseñas de algunos escritores junto a los comentarios de sus obras, y eso me bastó para evaluar una gran obra, inmensa en su pequeñez, precisa en sus exposiciones y muy estimulante. Y la Red me abrió las puertas a un mayor conocimiento. Comprobé que el libro aún se comercializa, y he aquí un resumen del mismo:

Este libro ofrece una visión panorámica de la literatura occidental, desde sus orígenes hasta nuestros días, sobre el telón de fondo de los acontecimientos políticos, sociales y culturales que han decidido el rumbo de la historia, al tiempo que se contempla la evolución del pensamiento y de la sensibilidad del hombre que los ha protagonizado. El lector encontrará aquí los cauces principales por los que ha discurrido la estética literaria, así como los escritores de mayor renombre, cuyas obras ocupan un lugar relevante en la historia de nuestra cultura. Se ha dedicado una atención preferente a España y al papel de su trayectoria literaria en el marco de la literatura universal. La obra se completa con un diccionario de términos específicos que en todo momento podrá hacer más fácil su lectura.

Descubrí además una entrevista a Pilar García Madrazo (que figura como primera autora) en su despedida como profesora de Lengua Española y Literatura, así como el recuerdo de un alumno suyo: “Querida maestra”, en el que el discípulo evoca sus exigencias y su reconocimiento al esfuerzo. Por comparaciones, recordé cómo mi profesora de Literatura, seria e inexpresiva, nos hacía memorizar las obras literarias sin enseñar a amarlas, sin estimular de ningún modo a su lectura (me sucedió otro tanto con malos profesores universitarios que no supieron iluminar algunas sendas del saber médico). Una pena, porque me sumergí en el goce literario tardíamente, movido por otras circunstancias, por buenos lectores y por propia motivación. Es por ello que debemos reconocer a quienes nos enseñan de verdad a amar la Literatura.

Frases para amar la Literatrua

viernes, 11 de julio de 2014

Alma de médico




Como en otras ocasiones, gracias al doctor Lizardo Cruzado he tenido conocimiento de un libro: El alma del médicode Florencio Escardó. Nunca deja uno de aprender. El doctor Cruzado recoge en su blog Desde el Manicomio algunos párrafos y atinados aforismos extraídos de esta obra del doctor Escardó, pediatra argentino y médico humanista, que escribía poesía. Y yo me permito traer aquí una selección. ¡Que les sea de provecho!
  • El alma del médico es un alma en zozobra… Y siendo un alma en zozobra, el médico debe, a pesar de ello, manifestarse constantemente sereno, ponderado y eficaz.
  • Ningún médico puede valer más de lo que vale como hombre, realizar más de lo que realiza como hombre, ni significar más de lo que significa como hombre. No se puede ser un gran clínico y ser vanidoso, no se puede ser un gran sabio y ser interesado, no se puede ser un buen médico y ser un servil.
  • La mejor definición del enfermo es, sin duda, la de Von Weizsäcker: "Un enfermo es un hombre que reclama un médico". La enfermedad puede no existir, pero el enfermo sí.
  • Con frecuencia comprender es la sola forma de curar.
  • La primera obligación del Médico es la ciencia; la primera condición la conciencia; la primera necesidad la paciencia.
  • El real peligro de la Medicina no está en lo que no se sabe; está en lo que se sabe a medias.
  • La más profunda penetración de la Medicina ha consistido en comprender que puede haber enfermos sin enfermedad; pero es una posición mental absurda la de perseguir a la enfermedad mental sin enfermo.

  • Muchos que se llaman médicos son sólo tecnólogos de alguna rama de la medicina.
  • Si repasamos nuestra formación médica vemos que hemos hallado muchos maestros, pero casi ninguno entre los profesores. La Medicina es la más extraescolar de las escolaridades.
  • Las enfermedades tienen causas, motivos y pretextos. Conociendo la causa podemos, a veces, curar la enfermedad, pero sin conocer el motivo y el pretexto difícilmente curaremos al enfermo.
  • El concepto del Médico en el público comenzó a decaer el día que el facultativo cayó dentro de la órbita mágica de la propaganda y, procediendo como el público, se redujo a ser intermediario entre éste y la industria farmacéutica.
  • Fórmula de Médico: tener la humildad de su saber y el orgullo de su misión.
  • Para el Médico el acto médico es principalmente diagnóstico; para el paciente es principalmente pronóstico, pero, aún a despecho de uno y de otro, es desde el primer contacto un acto terapéutico. Terapéutico que no es lo mismo que medicación. 
  • Para el Médico el término curar no puede tener otro sentido que el etimológico de cuidar.
  • El mejor médico es aquel en quien el escepticismo no ha destruido la esperanza. Después de la religión, la Medicina es la actividad humana en la que más se usa la palabra fe.

Per Hipócrates - María del Mar Bonet

martes, 8 de julio de 2014

Dirección de trabajadores de la salud


  
“Cuando una organización no cuida las condiciones laborales ni las condiciones de desarrollo profesional de los profesionales que trabajan en ella corre el peligro de que éstos acaben por no sentir como propios los valores que la organización teóricamente persigue, generándose una divergencia difícilmente salvable entre la organización (per se) y los profesionales que la conforman. Esto es lo que ocurre en la Atención Primaria de nuestro Sistema Nacional de Salud (con sus 17 subdivisiones atomizadas), en la que la gestión y dirección de las personas que trabajan en ella [habitualmente llamadas "políticas de recursos humanos"] han dejado de ser una oportunidad para la consecución de unos objetivos para ser un problema (de salud, incluso).”

Que yo sepa, en nuestro Sistema Público de Salud ninguna Gerencia –ni de Primaria, ni de Especializada, ni Única le ha preguntado jamás a los trabajadores sobre cuáles eran sus problemas del día a día. Alguna encuesta de mero trámite, tal vez, pero no advierto ninguna preocupación directa por los sanitarios públicos en sus diferentes servicios de salud, entendidos como empresas públicas de salud. Respecto a la salud laboral (bienestar en el medio de trabajo) y los riesgos laborales (lesiones por mala ergonomía, deficiente iluminación y/o insonorización, carga mental, etc.) se ha realizado algún curso apresurado para llenar el expediente, o para cumplir con la normativa, sin más, eludiendo toda actividad seria y no atendiendo a las deficiencias reales. Es lamentable que los trabajadores no comuniquen las deficiencias que detectan para que se subsanen, aunque algunos vicios o defectos de construcción sean irreversibles (consultas cegadas, puertas por las que no entra una silla de ruedas, tubos de fontanería invertidos...). Y es más lamentable todavía que se comuniquen deficiencias y no se tomen medidas para subsanarlas. El primer nivel asistencial, el concretado en los centros de salud y el que mejor conozco, sigue tragando con las carencias organizativas, con la imposición de varios pacientes al mismo tiempo, con la insuficiente cobertura horaria de urgencias/emergencias (vacío entre 08-15 horas los días laborales), con todos los riesgos que las malas condiciones de trabajo entrañan, para los usuarios y para los propios profesionales. El gran barco sanitario sigue zarandeado. Su culo..., digo su popa (la Primaria), ya está a punto de irse a pique. ¿Habrá que aguardar por capitanes intrépidos o por vientos propicios?


Canción de Manuel, en Capitanes intrépidos

viernes, 4 de julio de 2014

De la medicina a distancia a la distancia de la medicina




En una reunión de centro de salud promovida por un dermatólogo, abrumado por la sobrecarga de consultas y la lista de espera, planteaba éste la teledermatología (una parcela de la telemedicina: prestación de servicios de medicina a distancia) como una herramienta o procedimiento clínico decisivo para solucionar el problema de su servicio. No era novedad, al ser un método que ya se venía aplicando en la práctica diaria, especialmente para los casos de lesiones pigmentarias sospechosas de malignidad y, sobre todo, centrado en el melanoma. Nada que objetar en cuanto a las bondades de este medio de transmisión de datos clínicos y de imágenes (fotos de las lesiones dérmicas). Pero sí había argumentos en contra de su instauración como única vía de interconsulta, pues siendo evidentes la bondades de la teledermatología (como las de otras telemedicinas: telecardiología, telerreumatología), también son claros los inconvenientes. Veamos la siguiente tabla.


(Pinchar en el cuadro para ampliarlo)

Las ventajas de la teledermatología pueden verse en este cuadro: entre otras, se les evitan desplazamientos a los pacientes y disminuyen las listas de espera de los dermatólogos, ciertamente. Las desventajas están igualmente expuestas: supone una tendencia a una medicina centrada en la lesión, deshumaniza la atención y genera más sobrecarga a los médicos de atención primaria (precisan tiempo para realizar las fotografías y cargar las imágenes). Estas ventajas y desventajas son extrapolables, desde luego, a cualquier telemedicina.


Todo esto quedó claro en la referida reunión, y el especialista en enfermedades de la piel se hizo cargo de las dificultades en el nivel primario. Y más todavía cuando se le hizo saber de las habituales policonsultas, de las otras telemedicinas, de la despiadada burocracia, de funciones médicas más propias de ordenanzas, de las ausencias de otros médicos de familia no cubiertas, de todas las lacras de nuestra atención primaria, tantas veces alabada y nunca valorada, dirigida fríamente desde una soberana macrogestión absolutamente ciega a la realidad de la penosa práctica diaria, tan alejada de la pretendida microgestión o gestión clínica que entraña una verdadera autonomía gestora. Nada, por otra parte, que no supiese o que, al menos, no intuyese el afortunado –por comparaciones– dermatólogo. 

Cuando, después de la general exposición del especialista en dermatología, se hicieron cotejos con otros sistemas de salud (más allá de la telemedicina), en los que cada facultativo atiende a un máximo de doce o quince pacientes por jornada y dispone de secretaria particular, que sufren una mínima burocracia y gozan de una organización más sensata, en los rostros de los presentes (cansados y desvaídos, tras la jornada matutina superada, o tensos y abotargados, antes de la vespertina que se aproximaba) se reflejaba una mezcla de desconcierto, indignación y lamento. Lamento, ¡ay!, de que nuestra historia no hubiese ido por otros derroteros.

En conclusión, la medicina a distancia es, sin duda, un método muy útil que hay que emplear en su justa medida, de modo provechoso. En cambio, como único método, excluyente de toda consulta presencial, se opone a la esencia médica, acrecienta la distancia con la buena práctica de la medicina. La telemedicina precisa es beneficiosa, la telemedicina abusiva es perniciosa. Entonces el mensaje es claro: aprovechemos la medicina a distancia sin distanciarnos de la medicina.


How High The Moon (Qué alta está la Luna)
Ella Fitzgerald

miércoles, 2 de julio de 2014

El violín del folk (y un apunte médico-melódico)


El término fiddle para referirse a los instrumentos de cuerda -sobre todo el violín, pero también a otros-, es una denominación que no necesita explicación en medio mundo, de Norteamérica a Escandinavia, con especial arraigo en Irlanda y Gran Bretaña. «El instrumento es el mismo, el violín no cambia. A lo que hace es referencia al tipo de música popular que se ejecuta. Si coges un violín para tocar clásica eres un violinista, pero si tocas fiddle me estás diciendo que con él haces folk, blues, country, cajún, bluegrass, rock,... música básicamente festiva, para bailar, no de concierto», explica Alfonso Franco, profesor de violín folk en la E-Trad, Escuela Municipal de Música Tradicional de Vigo (…) Aquí la tradición que en tiempos se encargaban de transmitir los ciegos cantores de coplas, se perdió por completo».

Conocí a un médico de pueblo que tocaba el violín con gran maestría; era un buen profesional de la medicina y un músico virtuoso, un verdadero médico violinista. Amaba el arte hipocrático y se aferraba al melódico. Tocaba composiciones clásicas y piezas folclóricas; incluso se aventuraba con el jazz, como un Grappelli. Durante unos años compartió su dos grandes amores, hasta que una grave lesión del dedo índice de la mano izquierda cercenó su violinística carrera; ya no podía realizar plenamente la digitación. ¡Ay! ¡Todavía tengo la imagen del galeno artista deslizando el arco sobre la cuatro cuerdas! Podría hablar de su formación científica y musical, de su actividad médica y concertística, de su accidente y de muchas cosas sobre su persona. Pero ésa es otra historia médico-melódica…
***
Enlace
El violín vs el fiddle

Violin vs Fiddle


Una maestra del fiddle

lunes, 30 de junio de 2014

Consultar o cantar



Me remonto a unos días atrás... Escucho una entrevista en RNE a uno de los fundadores del grupo canario Los Sabandeños. Dice que es uno de los tres que todavía sobreviven después de casi cincuenta años. Medio siglo, ¡ahí es nada!, y más de ochenta discos. Comenta sobre las dificultades de desplazamiento (por ser un grupo numeroso), de los costes y de lo poco que sacan económicamente, apenas para su mantenimiento. Pero lo que más me llama la atención es algo que señala ya al inicio de la entrevista: de los 34 miembros que integran el grupo, sólo uno de ellos, uno solo, suele tener problemas para desplazarse, por su profesión. En ese instante creía escuchar redobles de tambores, previos a la revelación que ya suponía.
"Se trata de un compañero que es médico, y por su especial ocupación profesional, por las guardias y demás, pues..." 
Y a mí, que poco me cuesta imaginar, me da por suponer que al inequívoco servicio social del galeno, unido a las dificultades de cobertura de las ausencias de los profesionales de la medicina, se le suma la eliminación de días de libre disposición que han sufrido los trabajadores públicos (con excepción de los jueces, que en su momento así se lo escuché a una magistrada supieron protestar), que permitían aliviarse un poco más de la indiscutible carga mental que el ejercicio de la profesión médica supone, y más en los últimos tiempos. Más que un lamento, es la expresión de una sanitaria realidad. Es posible que en esto me equivoque, pero sí tengo la seguridad de que la música es un buen medio para descargar tensiones, aparte de satisfacer y nutrir el alma. Bien lo ha de saber el galeno-cantor de Sabanda, y bien lo sabe este otro de Vicus. No debiera ser incompatible consultar y cantar.


Sitio oficial de Los Sabandeños:


Islas Canarias - Los Sabandeños

viernes, 27 de junio de 2014

Lo correcto y lo sincero



En los años sesenta, los Estados Unidos hicieron dos aportaciones significativas a la historia de la frivolidad humana. Inventaron dos expresiones que habrían de circular ampliamente por el resto del mundo, dada la eficiencia con que, a causa del espíritu imitativo de los humanos, o la creencia de que todo lo que viene de América del Norte es cosa buena,  se reproducen estas cosas.
La primera fue la expresión mayoría silenciosa. La inventó el vicepresidente Richard Nixon (…)
La segunda expresión fue el término políticamente correcto o incorrecto, según el caso. Lo “políticamente incorrecto” es, con frecuencia,  lo que todo el mundo opina realmente, pero que nadie se atreve a decir en público para no desentonar.

Es lo que suele pasar, lo que sigue pasando, a pesar de creer que tenemos libertad de pensamiento. Y si es así, que pensamos lo que queremos, y en lo que creemos, seguimos siendo hipócritas, más que prudentes, cuando no manifestamos nuestra manera de pensar cuando hay discrepancia con la de otros, a menudo con mayor potestad de decisión. Nos engañamos a nosotros mismos. Ni el ámbito sanitario se escapa al fingimiento: objetivos de salud engañosos, mentiras clínicas más o menos piadosas, disimulo de carencias organizativas, falseamiento de listas de espera... Pero, ¿por qué no somos libremente francos? ¿Por qué no abrazamos con naturalidad el punto justo y verdadero, lo espontáneamente sincero?


G-spot Tornado (Tornado del punto G)
The Yellow Shark - Frank Zappa & Ensemble Modern

martes, 24 de junio de 2014

Diálogos político-sanitarios (11): Acuerdos de gestión

agreement


Diálogo entre el Dr. Abré, médico de familia, y el Dr. Convencido, gerente de atención primaria (dentro de la nueva organización de atención integrada):


Dr. Abré.- En este centro de salud discrepamos de los objetivos planteados en el mal llamado acuerdo de gestión, que no es un pacto entre las partes, sino una imposición unilateral.

Dr. Convencido.- Puede que en lo de imposición tenga usted razón, Dr. Abré, pero los objetivos son los adecuados para garantizar la calidad asistencial y la sostenibilidad del sistema.

Dr. Abré.- Pues leyéndonos, Dr. Convencido, no vemos ninguna intención de garantizar la calidad, tan sólo disposiciones economicistas que atentan contra esa pretendida calidad.

Dr. Convencido.- Primero, el acuerdo de gestión garantiza la accesibilidad, con demora cero; no me lo pueden negar. Segundo, no sé a qué disposiciones economicistas se refiere.

Dr. Abré.- Nuestros gestores, incluido usted, confunden accesibilidad con barra libre. Y es evidente que se basan en criterios economicistas: basta ver los indicadores que manejan.

Dr. Convencido.- De algún modo hay que medir la actividad asistencial de los médicos de familia. Nos centramos en los polimedicados, el gasto farmacéutico, las derivaciones...

Dr. Abré.- La polimedicación es mayormente inducida desde el nivel hospitalario. Valorar las derivaciones adecuadas es realmente difícil. Del gasto farmacéutico tengo mucho que decir.

Dr. Convencido.- ¡Hable usted del gasto de farmacia, Dr. Abré! Han logrado aumentar el porcentaje de medicamentos genéricos, pero en otros indicadores de prescripción flojean.

Dr. Abré.- Me ha tocado la fibra sensible, Dr. Convencido. Es un gran error medir el gasto medio por receta y no el farmacéutico total: ¡puedo bajar aquél subiendo éste!

Dr. Convencido.- Entiendo; también a mí me parece mal este indicador. Obliga a los prescriptores a dar medicamentos baratos, de complacencia, para disminuir la media. ¡Hum!

Dr. Abré.- No lo veo muy convencido, doctor ídem. Entenderá que no queramos firmar un acuerdo que no es tal y con el que discrepamos. No sé si le perjudicamos...

Dr. Convencido.- Para nada me perjudican. Pero me gustaría que firmasen… (contrariado, mira al Dr. Abré) Estimaré sus observaciones y seré flexible en las mediciones. 

(Se marcha el gerente y el médico de familia se queda pensativo: “Siempre la misma cantinela. Todo va a seguir igual”.)

***
Es habitual que se firmen acuerdos de gestión, a modo de compromisos para cumplir ciertos objetivos y conseguir un complemento de productividad, de un modo automático, sin reparar en lo absurdo de algunos contenidos o incluso sin leerlos. Es necesario cambiar el actual procedimiento para que sean auténticos acuerdos, pactados, con objetivos clínicos realistas, inteligentes y sensatos. De otro modo se mermará la calidad y no se frenará el gasto sanitario.

Y de los insatisfactorios acuerdos, a los placenteros recuerdos...

Try to remember - The Brothers Four