lunes, 24 de agosto de 2015

Para la isla desierta: Stabat Mater de Dvořák

La Piedad, de Luis de Morales 

Una auténtica obra maestra, increíblemente poco conocida a pesar de su belleza y calidad. El Stabat Mater de Antonín Dvořák sorprende por su autor, a quien se conoce más por sus obras sinfónicas o de cámara. El impacto emocional que produce la audición de esta música pocas veces podrá compararse... y no es una exageración. Una sola audición basta para comprobarlo.
Sí, las sinfonías son hermosas, pero me parece que lo mejor de Dvorák es su Stabat Mater. Cuando lo escuché por primera vez me dejó de una pieza... y me emocionó como pocas, muy pocas obras lo han hecho. Que música tan bella, tan concentrada y sin aspavientos, es una aceptación del dolor, un canto de resignación... y un final maravilloso, único. Debería conocerse más esta obra tan bella.
Basten estas palabras ajenas para valorar una impresionante composición, nacida del infortunio del gran compositor checo: fue concebida tras la muerte de su recién nacida hija Josefa, el 21 de septiembre de 1875 (contaba dos días de edad), y completada tras la muerte en 1877 de otros dos hijos, Růžena (de once meses) y su primogénito Otakar (de tres años y medio). Antonín Dvořák (1841-1904) eligió la forma musical del Stabat Mater para expresar su dolor y hallar consuelo, y rara vez su sensibilidad creadora alcanzó cotas tan elevadas. Son bien conocidas las obras sinfónicas de Dvořák, sobre todo su Sinfonía nº 9 "Del Nuevo Mundo". También el Concierto para violonchelo, la Serenata para cuerdas, las Danzas eslavas, el Cuarteto americano y, tal vez, la ópera Rusalka (en especial el "Himno a la luna"). Pero su maravilloso Stabat Mater parece estar, inexplicablemente, en segundo plano. Es difícil encontrar una composición clásica tan impactante, y menos siendo de carácter sacro. Traigo aquí su emocionante final y dejo el enlace a una interpretación completa. Disfruten esta obra única e inolvidable.

Antonín Dvořák: Stabat Mater - Quando corpus
Stefania Woytowicz · Vera Soukupova · Ivo Zidek · Kim Borg · Tschechischer Sängerchor Prag · Josef Veselka · Czech Philharmonic Orchestra · Vaclav Smetacek

martes, 18 de agosto de 2015

Incendios forestales y desamor por el paisaje


Sobre las causas de los incendios forestales en Galicia, dijo en una entrevista el naturalista y divulgador ambiental Joaquín Araujo:
Se suman muchos factores. En primer lugar, la pérdida muy acelerada del sentido constructivo que tenía la cultura rural bien entendida, un desmoronamiento con vastas consecuencias morales. La falta de referencias sentimentales con el mar y la tierra es una forma de desamor que prende la mecha de la destrucción. Luego viene la codicia de los listos, de los que sólo piensan en sus beneficios, que además han de ser directos, muchos a corto plazo y caiga lo que caiga. En Galicia se han movido también oscuros elementos políticos y, por supuesto, lo de siempre: Improvisación, falta de medios...
Y lo que más me llama la atención es esa "forma de desamor por el mar y la tierra que prende la mecha de la destrucción". ¿Hemos perdido totalmente el apego por la naturaleza que nos nutre, orgánica y espiritualmente? Ya Rosalía de Castro se dolía en Los robles de la pérdida de encinas y robles "bajo el hacha implacable" (en sustitución de árboles más productivos), sin que pudiese adivinar la destrucción masiva (y mayormente intencionada) del fuego venidero, ni la proliferación extrema de eucaliptos. España es el país europeo que más sufre los efectos perniciosos del fuego, dice Greenpeace, y en Galicia se producen más de la mitad de los incendios forestales españoles. Tal vez sea el desamor del que habla Joaquín Araujo, quien recuerda una cita de Ortega y Gasset refiriéndose a los hispanos como gente "desapaisajada". Sí, acaso sea eso. Que, aparte  de desestimar el medio ambiente como determinante de la salud, no tengamos el mínimo sentimiento de afecto por la valiosa belleza que nos rodea. Una pena...
***
Enlace relacionado en blog:
Incendios forestales


Incendios forestales, detrás del objetivo

viernes, 14 de agosto de 2015

Un baile enloquecido... y supuestamente saludable



Dando por sabido que el ejercicio es saludable, una forma divertida de hacerlo es bailar. Y establecidos los beneficios del baile para la salud, también hemos de reconocer los límites. No todo ejercicio es adecuado para todos y, en consecuencia, no todo tipo de baile es apropiado para todas las personas. Si no juzguen los lectores el ejemplo que aquí traemos: el Lindy hopSegún el texto a pie del vídeo ilustraivo, probablemente sea esta la mayor secuencia de Lindy hop jamás filmada, perteneciente a la película Helzapoppin, de 1941. Un estilo de baile popularizado en Nueva York, en el mítica salón de baile Savoy Ballroom. A ver quién puede quedarse quieto con semejante baile enloquecido... ¿y saludable?



martes, 11 de agosto de 2015

Aborrecimiento de la medicina


A partir de una confesión sustentada en un estado de insatisfacción al finalizar la carrera (“He acabado Medicina y no quiero ser médico”), he intentado extraer algunas ideas de las mejores respuestas suscitadas. Y al final me han quedado un puñado de frases lapidarias. Unas que reconocen esta situación nada infrecuente y sus causas; otras que aconsejan medidas o estrategias para reponerse a la frustración y afrontar el futuro profesional de la mejor manera; y las restantes que consideran la opción de plantearse otras opciones, dentro del mundo sanitario y lejos de la actividad médica. Acaso valgan para el autoconocimiento o como terapia.



La realidad es innegable… 
  • Hay evidencia de que el estrés académico causa problemas de salud. 
  • Es una mezcla de saturación, angustia y agotamiento por el trabajo. 
  • El temor a dañar al paciente y el escaso conocimiento generan angustia. 
  • Los médicos de nuestro tiempo acusan un gran desgaste emocional. 
  • La medicina es profesión de riesgo: depresiones, divorcios, infartos... 
  • La competitividad prevalece sobre los valores humanísticos. 
  • El sistema de salud te exige dar mucho a cambio de poco. 

Casi siempre hay remedios… 
  • Ordenar las ideas, procurar la calma corporal y mental. 
  • Reforzarse con los pequeños logros en nuestro quehacer diario. 
  • Determinación para afrontar dificultades y afán de superación. 
  • Encontrar el equilibrio vida laboral/vida personal para sentirse mejor. 
  • Tratar de disfrutar con lo que uno hace, acudir sonrientes al trabajo. 
  • No permitir que la profesión nos quite el sueño y nos impida vivir. 
  • Pensar en positivo: la satisfacción de realizarse y de ayudar a los demás. 

Y a veces hay que variar o tomar resoluciones drásticas…
  • Buscar diferentes opciones dentro de la medicina. 
  • Compaginar la actividad médica con otras completamente distintas. 
  • Si la medicina nos amarga la existencia, dejarla sin dudarlo. 
  • Plantearse la posibilidad de otra actividad que sea más satisfactoria. 
  • Podemos no saber lo que queremos, pero sí lo que no queremos. 
  • Solo nosotros podemos encaminar mejor nuestra corta vida. 
  • Lo importante es ser libres y, si es posible, felices.

Pero a pesar de todos los inconvenientes (incluyendo la sobrecarga veraniega en nuestro peculiar sistema sanitario), la carrera de medicina es la más demandada. Y la profesión médica sigue despertando en la sociedad una gran admiración...


Doctor Robert - The Beatles

viernes, 7 de agosto de 2015

Reivindicando mejoras en atención primaria




La creciente complejidad –o mejor, complicación– de la prestación de la atención y resolución de problemas en la atención sanitaria, ha ido creando un descontento creciente entre los profesionales de la medicina. 

Con este preámbulo, se envió un escrito consensuado por médicos de atención primaria 
de mi área, de todos sus centros de salud, a la dirección de la que dependen, exponiendo los principales y más acuciantes problemas (los mismos o parecidos a los de cualquier otra área de salud) en busca de solución. Pero, como es habitual, se ha dado la callada por respuesta. No se pedía nada raro, no se demandaba ninguna medida extraordinaria, no se quería conseguir lo utópico. La única pretensión era facilitar los procedimientos clínicos, agilizar las tramitaciones, simplificar las aplicaciones informáticas, evitar multiplicidades y repeticiones de actos administrativos y, de alguna manera, minimizar  la confusión existente. Es decir, se reivindicaban mejoras (¡una cuestión de calidad!) ante el progresivo empeoramiento de la actividad diaria; en algunos casos, haciendo cumplir lo ya establecido. Juzgue el lector si no eran razonables los planteamientos que a continuación se enumeran. He de señalar, no obstante, que me he permitido ciertas correcciones o modificaciones del texto que me han parecido oportunas (clarificadoras), abreviaciones en algunos párrafos (para no cansar) y unos pocos añadidos como aportación personal (entre corchetes o expresamente especificados). Veamos pues la problemática existente y las medidas propuestas para solucionarla.


Cupos de pacientes
Relación con Atención Especializada
Prescripción médica
Burocracia médica
Consulta telefónica
Situaciones críticas
Transporte sanitario

1) Cupos de pacientes 
  • Evitar cupos excesivos: no más de 1200 pacientes por médico de familia. 
  • Gestión de agendas con posibilidad de tener citas de 10 minutos por consulta, incluyendo sobredemandas y urgencias.

2) Relación con Servicios de Atención Especializada
  • Interconsultas. Debieran hacerse sin  excepción a través del sistema GPE (Gestión Electrónica de Procesos). Y realizarlas directamente los especialistas que consideren necesario la opinión de otros.
  • Telemedicina. Este tipo de interconsulta debe agilizar la resolución de problemas y evitar desplazamientos inútiles a pacientes, pero no ser una barrera. [Y si especialista considera innecesaria una consulta presencial ha de comunicárselo directamente al paciente, no delegar la respuesta en médico de familia.]
  • Pruebas complementarias. Deben ser valoradas por profesional que las indica. Y las preoperatorias han de ser solicitadas desde el servicio hospitalario correspondiente.
  • Revisiones. Consultas de revisión tienen que ser gestionadas por servicio especializado que las genera.  
  • Memorándum. Imprescindible su elaboración, dada la variedad existente de especificaciones, protocolos y modelos de formularios para la relación con especialistas. 
3) Prescripción médica
  • Prescripción de especialista. Introducción en programa informático por parte del especialista prescriptor, sin delegar en MAP. 
  • Cambios código de fármacos. Debieran realizarse automáticamente, para que no haya necesidad de re-prescribir. 
  • Temporalidad de recetas. Suprimir limitación temporal (3 meses) en razón de precio de medicamentos. 
  • [Prescripción por principio activo. Tener esta posibilidad tan funcional de modo general, incluyendo absorbentes y otros productos sanitarios.]


4) Burocracia médica
  • Informes y formularios. Unificación de modelos de informe de dependencia, minusvalía, etc., ahora tan diversos y fastidiosos.
  • Partes de confirmación. Instamos a su desaparición [En realidad previsto para bajas laborales cortas en Nueva Regulación de IT: RD 625/2014; para largas, PC con variabilidad de plazos. Pero permanece duda en gestión de IT: si hay que hacerla desde lugar en que se atiende o se encuentra el paciente, a menudo un hospital, lo cual parece lógico].
  • [Parte de lesiones electrónico. Simplificación del farragoso parte en vigor, concretándolo a lo que supone un informe médico y eliminado lo que es propio de un atestado policial.]
  • Ambulancias para transporte no urgente. Estando indicadas, debería cumplimentarse formularios en área administrativa. Y para consultas especializadas, tramitarlas en propios servicios hospitalarios.
[Desde aquí, todas son aportaciones personales]
5) Consulta telefónica
  • Delimitar su utilidad a lo que es viable telefónicamente: resolver una duda concreta o renovar recetas (por supuesto informando a usuarios). 
  • Preferiblemente agrupada en algún tramo, para evitar en lo posible cualquier interferencia.
6) Situaciones críticas (epidemias invernales, vacaciones, etc.)
  • Epidemias invernales. Disposición de medidas organizativas para evitar colapsos y complicaciones.
  • Ausencias. Cobertura de ausencias imprevistas en los momentos de disminución máxima de personal sanitario por descanso reglamentario.
7) Transporte sanitario
  • Organización de transporte para la movilización de sanitarios de centros de salud para atención urgente extrahospitalaria. Yendo más allá, vehículo oficial para toda atención domiciliaria distante.
  • Si en determinado momento el 061 no dispone de ambulancia, facilitará otro vehículo preferente (según indica la “Guía de movilización de recursos en urgencias extrahospitalarias”).
*** 
Es evidente que la atención primaria clama en el desierto, que no se la escucha, que los oídos gestores no son receptivos a su comedida voz (¡lástima que no haya una mayor unión profesional!). Por eso es preciso alzarla o redoblarla, insistiendo en estas y otras propuestas de mejora, sin duda necesarias, antes de arrojar la toalla.


The boxer - Simon & Garfunkel

jueves, 6 de agosto de 2015

Error de bulto





«Hoy los galenos necesitan un abogado a su lado», alarmaba una jurista penalista en aquel Congreso Sobre Errores Médicos. Su tremendismo inquietaba a quienes probablemente no tenían ni auxiliar de consulta. Y yo me contenía... Mi corteza cerebral estaba atiborrada de derecho sanitario y normativa médico-legal. «Ojalá los jueces supiesen de Medicina la mitad de lo que yo sé de Derecho», me decía; su desconocimiento del arte médico suele ser supino. Salí del congreso confundido y, para airearme, en vez de ir directo a casa decidí dar un rodeo. Pero ni deambulando cesaba mi pensamiento: «Si médicamente hablando dos y dos no son cuatro, la jurisprudencia tampoco es ciencia exacta». Y al día siguiente lo comprobé en una carta certificada. Se me citaba judicialmente por un presunto error médico reciente. ¡A mí, que llevaba diez años sin ejercer la Medicina!
***
Valga este microrrelato a modo de complemento narrativo a una larga entrada sobre errores médicos inspirada en un congreso internacional: "Errores médicos, realidad y prevención". Ojalá no cometamos demasiados errores y que cuando no podamos evitarlos sepamos reconocerlos. Muchas veces son consecuencia de la falta de confianza...


Trust In Me

lunes, 3 de agosto de 2015

La gloria del jazz orquestal



El glorioso tiempo de las grandes orquestas de jazz, o big bands, se puede datar entre 1935 y 1950. Y aunque ya existieron antes (aproximadamente desde 1926) y pervivieron después, sin que hayan desaparecido totalmente, cedieron su preeminencia a los pequeños grupos jazzísticos. Desde la agrupación de Paul Whiteman a la de Stan Kenton, pasando por las grandes bandas de Duke Ellington, Count Basie, Benny Goodman, Tommy Dorsey, Artie Shaw, Glenn Miller y Woody Herman (sin olvidar las exquisitas Latin Jazz Big Bands cubanas), tenemos todo un mundo de sonoridades exquisitas que todavía nos siguen haciendo gozar del jazz orquestal, aunque sea a través de la música grabada. En la orquesta de jazz, integrada por un número de músicos entre 12 y 17, cada miembro tiene oportunidad de lucirse con su instrumento como solista. Y por supuesto no faltan los cantantes en feliz unión con los instrumentistas.

La clásica Big Band (gran banda) se compone de tres secciones: 
  • Metales (Horn section): trompetas y trombones; también tuba.
  • Maderas (Reeds): saxofones (alto, tenor, barítono), clarinete y flauta. 
  • Sección rítmica: piano, guitarra, bajo y batería; también vibráfono. 
Siendo los referidos los instrumentos habituales, no están excluidos otros: instrumentos de cuerda (violín, viola), armónica, etc.

Pero dejemos aquí las palabras y que hable la música...



Don't Be That Way (No seas así) - Benny Goodman & Big Band

jueves, 30 de julio de 2015

Grupos sanguíneos y su determinación



No hay sangre buena ni sangre mala (aunque en algún momento cualquiera pueda hacerse mala sangre), sino simplemente diferentes tipos de sangre. 

Es nuestro propósito tratar de explicar con sencillez los diferentes tipos o grupos sanguíneos y mostrar con claridad su determinación, significando de entrada que la sangre tiene una parte sólida (incluye los glóbulos rojos [eritrocitos o hematíes], los glóbulos blancos [leucocitos] y las plaquetas [trombocitos]) y una fase líquida, representada por el plasma sanguíneo.


Veamos...

Los aglutinógenos (antígenos) y el factor Rh (una proteína) de la superficie de los eritrocitos (
hematíes o glóbulos rojos) determinan los grupos sanguíneos (sistema ABO) y la presencia o no de Rh (Rh+ y Rh- respectivamente). Los aglutinógenos estimulan la producción de aglutininas (anticuerpos) que provocan la hemólisis o destrucción de hematíes extraños. 

En definitiva, uno puede tener el grupo sanguíneo A, B, AB o 0 y ser Rh+ (positivo) o Rh- (negativo), determinándose así el "tipo de sangre".
  • GRUPO A: tipo de sangre cuyos eritrocitos tienen aglutinógenos A y su plasma aglutininas anti-B. 
  • GRUPO B: tipo de sangre cuyos eritrocitos tienen aglutinógenos B y su plasma aglutininas anti-A. 
  • GRUPO AB: tipo de sangre cuyos eritrocitos tienen los dos tipos de aglutinógenos (A y B) y su plasma no tiene aglutininas. 
  • GRUPO O: tipo de sangre cuyos glóbulos no tienen aglutinógenos y su plasma tiene aglutininas anti-A y anti-B.

Antígeno = Aglutinógeno
Anticuerpo = Aglutinina


Las transfusiones de sangre deben realizarse entre grupos compatibles, sino pueden provocar una reacción inmunológica fatal, por hemólisis (destrucción de eritrocitos), anemia, fallo renal y shock. 


AB+: receptor universal / O-: donante universal
Rh+: puede recibir sangre Rh+ o Rh- / Rh-: solo puede recibir sangre Rh-

Mediante la hemaglutinación (aglutinación de los eritrocitos, hematíes o glóbulos rojos) se realiza la determinación del grupo sanguíneo o del tipo específico de sangre ("tipado"). Los aglutinógenos de los eritrocitos, que actúan como antígenos, reaccionan con aglutininas (anticuerpos) específicas, de modo que usando sueros anti-A, anti-B, anti-AB y anti-D (Rh) se comprueba la aglutinación. De modo práctico, como se muestra en el siguiente vídeo. 

Esperemos que esta hemática exposición haya sido suficientemente diáfana y que, sea del tipo que fuere, no haya llegado la sangre al río.


martes, 28 de julio de 2015

Nuevo Hospital de Vigo: dificultades de acceso


Vigo es una ciudad urbanísticamente complicada, consecuencia de muchos años de construcción indiscriminada. Mi amada ciudad, que tantas veces hemos traído a este blog médico-melódico (basta entrar en la etiqueta específica: Vigo), fue llorada por el arquitecto Xaime Garrido a causa de su arquitectura perdida ("Vigo, la ciudad que se perdió"). Incomprensibles o interesadas decisiones llevaron a la desaparición de edificios emblemáticos, que fueros sustituidos por otros de escaso o nulo valor artístico, como se puede apreciar en el vídeo "Arquitectura perdida".

El caso que ahora traemos no obedece a intereses especulativos, sino de modernidad y en teoría estratégicos. El viejo hospital, antigua Residencia Almirante Vierna (y popularmente conocido como El Pirulí), actualizado como Hospital Xeral (o Xeral-Cíes, por formar un complejo con el Policlínico Cíes, un edificio circular independiente), deja de ser la referencia hospitalaria de la ciudad al estar siendo sustituido por el moderno "Hospital Álvaro Cunqueiro" (nombre elegido en honor al famoso y admirado escritor gallego, cuya figura es paradójicamente cuestionada por el nuevo gobierno de Madrid por dar nombre a una calle de la capital del Estado). Hasta aquí todo bien. El antiguo hospital había ido creciendo de manera monstruosa hasta hacerse irreconocible y estéticamente chocante. Se necesitaba algo más funcional. Pero el Hospital Xeral estaba situado en un teórico centro de la ciudad y el nuevo está ubicado en la periferia y no bien comunicado.


(pinchar imagen para ampliarla)


No entraremos en valoraciones estéticas sobre el nuevo centro sanitario de Vigo, el Hospital Álvaro Cunqueiro. Pero hemos de reconocer la dificultad de acceso al mismo, consecuencia una vez más de la falta de previsión. Lo saben bien quienes conocen el entramado viario de la ciudad de Vigo y su problema de tráfico rodado. Y quienes han sufrido la dificultad de acceso han hecho su queja; algunos incluso por no poder llegar a pie. La prensa la ha recogido publicando el plano de acceso (por ahí debiera haberse empezado). Orientarse por sus interminables pasillo tampoco parece tarea fácil, por lo que se ha dispuesto personal para orientar a los pacientes. De modo que, de momento, hemos de afirmar lo siguiente:

Llegar al nuevo hospital de Vigo y acceder a sus servicios 
trae a más de uno de cabeza.


Esto te pone la cabeza mala - Los Van Van
*** 
Adenda.- Y aparte de que el acceso al nuevo hospital de Vigo sea dificultoso, al poco tiempo de su apertura ya aparecen otros problemas: inundaciones, goteras, roturas, aparcamiento, materiales pobres, carencias básicas, inseguridad...

http://www.cesm-galicia.org/?cat=15
Los trabajadores del nuevo hospital de Vigo denuncian deficiencias en el centro

Y por lo visto, se contrataron "empresas de control de calidad", lo que hace cuestionar que realizasen su labor de supervisión...

domingo, 26 de julio de 2015

En los momentos confusos: Fuga

Paraidolia


Vertiginoso espacio coloreado de contento.
Bajo el mandato de Dionisos 
aniquilando boleros–tangos–coplas...
Monotonía ausente en farra incontenible.
Atrapado en enólicas visiones
aullando en duermevela incontenible y volátil.
Transido por bioquímicas reacciones
flotando entre vaivenes sobre nubes encantadas.
Enredadas neuronas en tinieblas
al borde de una rugiente catarata...
Rojo y blanco. Abotargado y guiñapo.

Libre de la oficialidad del tiempo
batiendo la mandíbula con ojos distantes.
Chascarrillos y cuentos –estolideces al viento–
violines guturales y trombones gastroesofágicos.
La lengua que desenfrenada brinca
arremete azuzada rebuznando.
Empodrecida atmósfera por metabólicos fluidos 
vértigo–cefalea–ofuscación... Caos en la encefálica corteza.
Inenarrable sensación –acaso fugitiva– 
que embota y desorienta. Debilitada carne está vencida.

Furtiva reflexión en un momento lúcido...
¡Inicua libertad que voluntades devora!
¡Odioso anegamiento de vicio perdonable!
Siento el peso de la abulia extrema e invencible
torturadora carga que aplasta el alma.
Al fin desfallecido y de bruces reposo.

Duermo. Duermo. Duermo...


Un ejemplo de la forma musical "Fuga"
 Fuga en Do Mayor de Johann Pachelbel

martes, 21 de julio de 2015

Pantomima plus



Ríes locamente
lloras todo blanco
bailas sin razones
quedas golosamente estático 
saludas sin palabras –cantarín–
crispas el gesto repudiándome 
festejas que te alegra mi presencia
ordenas mi salida con el iris
con luz angelical me aceptas
maldices mascullando y yo comprendo.
Amas generoso
odias imprudente 
abrazas despreciando el fingimiento
desprecias abrazando las quimeras... 

Eres una e infinitas voluntades cambiantes
Tu mueca –como la mía– es expresiva.
A un Arlequín sin su alada Colombina
hablas tajante y deliciosa 
sin cotidiana lengua 
con las manos
con la frente
con las cejas
con los dientes...
¡con las sutiles cuerdas del alma!


A veces uno no sabe si reír, llorar o mostrar indiferencia. El desconcierto puede suceder en cualquier ámbito, incluido el de la medicina. Las decisiones políticas sanitarias siempre acarrean consecuencias, y no siempre positivas. Una de las últimas afecta al control de las bajas laborales no derivadas de accidente laboral ni enfermedad profesional o, dicho de manera más técnica, a la gestión de la Incapacidad Temporal (IT), previamente llamada Incapacidad Laboral Transitoria. Si antes era competencia exclusiva de organismos públicos, desde hace un tiempo las mutuas encargadas de contingencias laborales y profesionales (privadas) han cobrado protagonismo en la enfermedad común por decisión política. Es decir, las mutuas ya participan en el control de la IT por contingencias comunes (no laborales). Y se avecina la aplicación del decreto sobre la nueva regulación de la IT que todavía les concede más poder en este control, habiendo suscitado fundadas discrepancias. Llamemos a esto privatización o “externalización” de la IT (con o sin el prefijo semi-), hacia una supuesta mejora, no deja de parecer una pantomima sin cariz artístico. Un experimento gestor que favorece a terceros y probablemente complica la actuación de los legítimos actores. 


Interpretaciones del mimo Marcel Marceau

martes, 14 de julio de 2015

Medicina de calidad al menor coste posible



De un artículo periodístico titulado Recursos sanitarios y responsabilidad política”, del ginecólogo Javier Martínez Pérez-Mendaña, extraigo tres frases categóricas que a continuación trataré de analizar sucintamente.

Tres determinantes caracterizan la medicina actual: eficacia, elevadísimo coste y demanda incesante

Incide el articulista en tres parámetros decisivos que hablan del éxito de la medicina (eficacia), del importante gasto que supone (coste) y de la respuesta de la población (demanda), consecuencia de aquél y causa de éste. Entiende la demanda creciente como algo paradójico, pues "si tenemos más salud y vivimos más deberíamos demandar menos". Y sin embargo, podríamos interpretar esta realidad como algo natural: cuanto más se ofrece, más se demanda. Un hecho preocupante si pensamos que el progresivo gasto sanitario de los servicios de salud que integran el sistema sanitario, nuestro peculiar –por múltiple– sistema nacional de salud, no deja de producir un progresivo endeudamiento, que exige medidas correctivas (sensatas, no cicateras) que suponen decisiones políticas de alto nivel. De modo esquemático, la secuencia sería: eficacia → demanda → coste. ¿Y cómo actuar sobre el resultado final sin merma de calidad? ¿Reduciendo los recursos? ¿Abaratando los procesos? ¿Actuando sobre la demanda? He ahí la cuestión.




Ni existe ningún modelo de salud que garantice una asistencia sanitaria ilimitada, ni todo deseo o comodidad asistencial es una necesidad médica o un derecho de los usuarios

Aquí nos enfrentamos a una dualidad: las necesidades reales y los requerimientos superfluos; serían éstas las demandas innecesarias que llegando a un extremo podríamos calificar de "caprichos". Porque una cosa es la exigencia legítima (atención sanitaria adecuada o de calidad) y otra la petición abusiva (solicitud reiterada de consultas o de pruebas innecesarias). Más no es mejor; puede incluso ser inconveniente: la cantidad puede oponerse a la calidad. Se hace por lo tanto necesario establecer límites razonables que eviten la desmesura asistencial. Por ello el doctor Pérez-Mendaña considera que "es responsabilidad de cualquier administración sanitaria establecer y aplicar criterios de distribución para garantizar un sistema de salud justo que asegure la atención universal de todos los usuarios con calidad, seguridad y eficacia". Visto desde el lado contrario: sería una irresponsabilidad no actuar en favor del bien general, impidiendo la degradación, la inseguridad y la ineficacia asistenciales.

Nunca es exigible en justicia lo que no tenga probada eficacia y seguridad por lo que la medicina de complacencia debe ser denostada

Sobre esta cuestión se ha incidido hasta la saciedad, sobre todo en la financiación de nuevos medicamentos, especialmente en aquellos que siendo mucho más caros no aportan ninguna mejora sobre los precedentes. Pero también en el exceso de pruebas diagnósticas (analíticas, radiológicas, anatomopatológicas) que no mejoran los resultados y, en ocasiones, producen daño o provocan más inquietud en los pacientes. No podemos obviar tampoco la realidad de una medicina defensiva, que ha ido in crescendo, como causa de actuaciones desproporcionadas. El temor de los profesionales no se ve remediado por las administraciones sanitarias (¡ojo a la multiplicidad de competencias autonómicas!, en un sistema sanitario para nada cohesionado), poco dadas a darles amparo, de modo que han de ser ellas las que actúen, y como dice el articulista y ginecólogo son ellas las que "están obligadas a establecer criterios racionales para eliminar lo que es injusto gastar". 


En resumidas cuentas, el objetivo principal sería conseguir una medicina eficaz y eficiente, una medicina de calidad al menor coste posible


Dreamer - Roger Hodgson