martes, 28 de octubre de 2014

Debe dejar de tomar los tranquilizantes



–Debe dejar de tomar los tranquilizantes, señora Ansiosa.
–Pero si me los recetó usted hace diez años, doctor Medicalino.
–Porque usted me los pidió.
–Pues no me los hubiese dado.
–Si no se los diera me montaría una bronca, o se cambiaría de médico.
–Es posible, pero ¿por qué no me dijo nada todos estos años?
–¿No le dije en su momento que era para un mes, o mes y medio como mucho?
–No. Me dijo sin más: "Tómese el Tranquilín de mañana y el Duermidín de noche".
–Bueno, ya sabe..., muchos pacientes, las prisas, la cabeza loca…
–Le veo ansioso, doctor Medicalino, y la intranquila soy yo.
–En fin, señora Ansiosa…, siga con lo mismo…
–Pero, doctor ¿no va a liberarme de mi dependencia al Tranquilín y al Duermidín?
–¡Ay!... A lo mejor me los voy a tener que tomar yo también.
–Le voy a contar un secreto: he leído sobre los riesgos de los psicofármacos…
–¿Y?
–Y ya hace una semana que no los tomo.
–¡Señor!... ¿Cómo no me lo dijo al principio, señora Ansiosa?
–Porque no me dio tiempo a explicarme, doctor Medicalino.
(El galeno sufre una crisis de ansiedad y la paciente intenta tranquilizarlo en vano)
***
Entradas relacionadas:
Psicofármacos e insatisfacción social
Vivir más despacio

Te pone la cabeza mala
Los Van Van

viernes, 24 de octubre de 2014

Sobre médicos difíciles



Como contrapunto a nuestra antigua entrada sobre pacientes difíciles, es justo hablar también sobre los médicos difíciles. Ni que decir tiene que el médico es el peor paciente. Pero además de esta evidencia, es justo reconocer la existencia de profesionales de la medicina que perturban por norma la relación con el enfermo, incapaces de comunicar de la forma deseable. Me refiero a quienes muestran una mala actitud continua, no a quienes presentan disfunciones circunstanciales, de las que nadie o casi nadie se puede substraer.

Siendo diferentes las personalidades de los galenos y las consecuentes formas de relacionarse con los pacientes, hay ciertos principios básicos de la relación médico-paciente que se deben acatar. Entre ellos, la escucha activa, la actitud abierta, la empatía, el lenguaje claro y el buen humor. Además, se hace necesario el control emocional ante las circunstancias adversas (consultorio inadecuado, sobrecarga asistencial, burocracia excesiva…), para no provocar malestar en el doliente.

Podríamos decir que no hay médicos difíciles, sino profesionales de la medicina que por alguna causa no encuentran su lugar. Pero no han de buscarla en el exterior, sino hallarla en sí mismos. Será el adecuado ejercicio de introspección el que les dé las claves para enderezar su actitud relacional y terapéutica. Todo precisa aprendizaje y el ser médico no es sólo cuestión de conocimiento científico, de aptitud académica. Lo es también de apropiada actitud anímica.


Somethin' Else (Algo más)
Cannoball Adderley

miércoles, 22 de octubre de 2014

Médico general: decepción primaria


Flor de chumbera
Leyendo una serie de entrevistas sobre Atención Primaria de Salud, con cada una de ellas siempre acabo llegando a la misma conclusión. A la necesidad de lograr que se haga realidad algún día en Hispania la figura del médico general, considerado en su verdadera esencia, sin aspiraciones desmedidas pero sin complejos, tal vez a imitación del GP británico, despojado de sus defectos o carencias. No digo retornar al médico de cabecera de antaño, porque pienso que tampoco se ha logrado establecer jamás en nuestro sistema público de salud con su verdadero significado filosófico. 

Salvo excepcionales individualidades, no sometidas a estrictos controles institucionales, que han podido desarrollar sus capacidades sin excesivas limitaciones (acaso con más libertad en el medio rural que en el urbano), nunca ha habido aquí la posibilidad de liberarse del yugo administrativo. Y no digo renovar la figura del médico de familia, que ha nacido con un cambio social inesperado (con incremento de las mal llamadas "familias monoparentales"), porque ha sido un error ir más allá de la digna aspiración de conocer lo básico de todo el saber médico, pretendiendo abarcar mucho de todo, lo que ha supuesto muchísima frustración e impotencia, sobre todo por el poco reconocimiento al esfuerzo y a la dedicación de sus protagonistas. 

De nada valen cambios de forma, de pasar de ser un autómata manual a otro electrónico, de registrar a mano en la historia clínica de papel a teclear en la informática, de ser hacedor de recetas manuales a ser emisor de e-recetas, de cubrir volantes de derivación de pacientes a especialistas a derivarlos mediante la novedosa herramienta de la telemedicina, de realizar consultas presenciales a hacerlas telefónicas, de cambiar la inherente responsabilidad profesional y ética por la accidental gestión clínica. Y sin embargo, algunos aplauden los cambios de la modernidad última, sin pararse a pensar en el recorte humanístico que, aunque parezca increíble, sobrepasa al económico. 

Pero si nos detenemos a reflexionar hallaremos la palabra clave: DECEPCIÓN. Decepción de muchas vocaciones que consideraban que ser médico general, o profesional sanitario que no se cierra a nada de lo que incumbe a la salud del ser humano, era la máxima aspiración a la que querían entregar su vida. Decepción del médico de Atención Primaria de Salud, convertido de pronto en escueto MAP desde la óptica hospitalaria. Por eso podríamos hablar de decepción primaria. Es mi opinión. Y siento decepcionar a quienes no piensan del mismo modo.


Deception
Birth of the Cool - Miles Davis

lunes, 20 de octubre de 2014

Enseñanza libre y excelente



Siempre he escuchado críticas contra los rígidos programa educativos, que no permiten enseñar con libertad. Y eso me hace pensar en lo poco que hemos avanzado desde aquella Institución Libre de Enseñanza, fundada por el pedagogo y filósofo Francisco Giner de los Ríos (1839-1915) y otros catedráticos, defensora de la libertad de cátedra, inmune a dogmas oficiales establecidos por el Estado. Basta ver la cantidad de hombres ilustres que la apoyaron y pasaron por sus aulas, comprometidos con la renovación educativa, cultural y social: Manuel Bartolomé Cossío, Joaquín Costa, Leopoldo Alas “Clarín”, Juan Ramón Jiménez, José Ortega y Gasset, Gregorio Marañón… Su historia y sus frutos pueden comprobarse en el enlace previo y en el video final. La Institución Libre de Enseñanza fue un proyecto pedagógico que duró sesenta años (1876-1936) y que desapareció con la Guerra Civil.

Siguiendo el proyecto de Giner de los Ríos y las ideas del pedagogo Célestin Freinet, el empresario y filántropo Antonio Fernández López (1903-1971) fundó en Lugo el Colegio Fingoy (*) en 1950, en pleno franquismo, lo cual me parece muy meritorio, y más tratándose de la Galicia marginada en la España de la posguerra. El Colegio Fingoy fue dirigido inicialmente por el filólogo y escritor Ricardo Carballo Calero, que habría de ser el primer catedrático de Lengua Gallega de la Universidad de Santiago de Compostela. Entre sus profesores se cuentan Ángel Johan, Xosé Luís Méndez Ferrín y Bernardino Graña. Desde 1971, año de la muerte de su creador, posiblemente haya ido por derroteros alejados de su idea fundacional.
60º aniversario Colegio Fingoi

A veces nos olvidamos de iniciativas educativas como las referidas que, con los defectos y críticas que se les quiera atribuir, tratan de alejarse de la mediocridad en busca de la excelencia. Cabe señalar esto en una época de teórica libertad que, paradójicamente, se traduce en imposiciones, en una Educación constreñida por normativas y planes que devienen en pobres resultados y excesivo fracaso escolar, como así lo recogen diferentes estudios comparativos con otros países desarrollados que establecen planes flexibles. Y es que con la atadura de los profesores y la desmotivación de los alumnos no se pueden alcanzar los objetivos deseables. Lástima que en nuestro democrático tiempo no se vean libres impulsos educativos. Al menos yo no los veo.

(*) Nota.- El edificio del Colegio Fingoy es obra del arquitecto vigués Manuel García Román (1875-1964), de quien se cumple este año el 50º aniversario de su muerte.
***
Entradas relacionadas
La enseñanza deseable
La educación y la motivación


Institución Libre de Enseñanza

sábado, 18 de octubre de 2014

Viejos amigos, amigos viejos

Old Friends


Viejos amigos en un banco del parque. Amigos viejos 
a los que ya solo les queda ver pasar el tiempo… 
El sol se pone sobre su inesperado invierno, 
y entre las hojas escuchan la ruidosa ciudad en silencio. 

Viejos amigos temerosos de ser viejos. Joven pareja 
que se imagina en los setenta, como esa que contemplan... 
En un retrato que su memoria preserva 
sentirán sobre sus hombros lo que el tiempo pesa.

Viejos amigos y amigos viejos. 

Siempre jóvenes a pesar del tiempo.
Después de todo, qué suerte no haber muerto.



Ya lo dijo Calderón: ¿Qué es la vida? Un frenesí. / ¿Qué es la vida? Una ilusión, / una sombra, una ficción; / y el mayor bien es pequeño; / que toda la vida es sueño, / y los sueños, sueños son.


Old Friends/Bookends

jueves, 16 de octubre de 2014

Información para el buen uso de las urgencias



Por un lado se brinda un servicio sanitario, abierto y accesible, continuo y permanente; y por otro está el uso que se le da, racional o abusivo. Evidentemente, la respuesta no puede ser la misma en un caso u otro. La cantidad choca con la calidad. Y no nos olvidemos de que el abuso de uno implica perjuicio de otro. Por eso se ha pensado en una "regulación monetaria de las urgencias" que, siendo indeseable (pagan justos por pecadores), podría hacerse necesaria.

A un ciudadano de mediana inteligencia no haría falta hacerle entender lo que el sentido común le dicta como algo que no admite demora: un dolor agudo, un malestar intenso, una alteración de la conciencia… A otros habría que explicarles que otros motivos de consulta (tos, catarro, picor localizado, un granito…) pueden ser citados de manera normal con su médico de cabecera, o darles información más precisa mediante folletos o guías aclaratorias.

Afortunadamente, ahora hay un sistema de triaje en los hospitales que prioriza lo grave. Sin embargo, los mensajes oficiales promoviendo el buen uso de los servicios de urgencia hospitalaria han tenido escaso o nulo éxito. Y para el nivel primario se envían mensajes equívocos, que en general incitan a acudir a un centro de salud ante cualquier mínima dolencia, en cualquier momento y al médico que sea.

Convendría explicar los servicios de urgencia que se brindan. Se suele carecer de servicios de urgencia extrahospitalarios (PACs) en el tramo de 08:00 a 15:00 en días laborales, y este hecho habría que dejarlo claro. Lo ideal sería solucionar este inconveniente, que perjudica la atención ordinaria (se fuerzan citas que “roban” la atención de otros), y mientras tanto habría que evitar mensajes sin conocimiento de la realidad.

Como complemento de esta reseña urgente, dejo enlaces a entradas relacionadas en el blog, que a su vez contienen interesantes enlaces externos sobre el tema.



Entradas relacionadas:


Debemos hacer un buen uso de los servicios de urgencia. ¿No les parece? Mediten sobre ello...

"Meditación" de Thäis, de Jules Massenet

martes, 14 de octubre de 2014

Poner orden en el sanitario caos



Es obvio el aumento de la carga laboral de quienes han de asumir las tareas de compañeros ausentes, por cualquier motivo, sin abandonar las propias. Y aunque el inconveniente de tener que realizar las funciones de otros trabajadores que no se sustituyen (por falta de sustitutos o por negativa a sustituirlos) afecta a diferentes profesionales, en el ámbito de la sanidad es algo extremadamente sensible. Porque entraña más riesgo y genera más gasto, al apurar las decisiones y optar en atención primaria por “protectoras” derivaciones hospitalarias.

Pero el problema mayor no es el incremento de la demanda por enfermedad, sino por trámites y más trámites desquiciantes, que entorpecen la labor clínica de quienes tienen que pensar y tomar decisiones. Lo hemos  dicho muchas veces. Las patologías se asumen, pero lo buRRocrático resulta cargante.

Tanta informatización para seguir cliqueando un millón de veces, rehaciendo medicación descodificada, aguantando la lentitud y los constantes bloqueos del sistema... Tanta capacitación y formación para continuar resolviendo “olvidos” del segundo nivel, realizando actividad papeleril completamente inútil, redoblando informes y certificados... Y tanto hablar de invertir en atención primaria para que, burlonamente, el gasto en ella vaya bajando (sin dejar de subir en el segundo nivel, posiblemente para sustentar algunas unidades de lujo).

Cualquier emprendimiento de mejora pasa por aplicar el sentido común.

Me conformaría con dos cosas. La primera, eliminar de un plumazo todo lo inútil, al menos en los momentos críticos… ¿Qué digo?, para siempre jamás. La segunda, reorganizar la atención urgente, que tantas veces da al traste con la agenda ordinaria. En concreto, cubrir el vacío de 8 a 15 horas que obliga a dejar la consulta cuando se está bajo mínimos, y el resto de la jornada, con dispositivos extrahospitalarios de emergencias, específicos y altamente resolutivos, más que PACs al uso. Sólo con esto me daría con un canto en los dientes.

Este es nuestro deseo reiterado: poner orden en el sanitario caos. Al menos en el de la atención primaria, tan nombrada y olvidada.



Le Cahos - Jean-Féry Rebel

domingo, 12 de octubre de 2014

Canción del matador

Escudriñando la abierta red social leía por casualidad una melódica propuesta: hablar de canciones de toreros, de toreadores o matadores. Me vino primeramente a la cabeza la "Canción del toreador" de la ópera Carmen, de George Bizet. Por supuesto que no ignoraba la existencia de un repertorio de coplas y pasodobles que hablan de figuras del toreo y de la llamada "fiesta nacional", tan ensalzada por unos y  tan denostada por otros. Al respecto, acabo de dar con un sitio web específico, cuyo título no deja lugar a dudas: "Cancionero torero". Pero después de haber reparado en la famosa canción operística, mi pensamiento voló hacia otra popular que le había escuchado cantar a Tom Jones, hace bastantes años en un programa musical de televisión. Y buscando información di con lo que quería: se trataba de una pieza perteneciente a un musical con el inequívoco título de Matador, que cuenta la historia del ascenso y la caída de un matador de ficción, inspirada en Manuel Benítez "El Cordobés"

Compruebo que esta obra fue publicada inicialmente como un álbum conceptual de catorce números (una obertura y trece canciones, una de ellas titulada "Manolete! Belmonte! Joselito!") e interpretado por El Tigre de Gales. No, la memoria no me fallaba. Completamente entregado, Jones renunció a espectáculos de cabaret en Las Vegas para interpretarlo en Londres sobre un escenario teatral, pero el musical como tal (con más números que en el álbum) no se hizo realidad hasta 1991, después de conseguirse apoyo financiero, siendo estrenado en el Queen's Theatre de la capital británica. Al parecer, esa temporada no se recogieron los beneficios esperados, por la caída del turismo debida al impacto de la primera Guerra del Golfo Pérsico, y el espectáculo se llevo a teatros menores de América. Desconozco la repercusión posterior, pero cabe señalar el éxito de una canción ya desde el álbum: "A Boy from Nowhere", que supongo que era la que yo había escuchado en televisión. 

Y traigo aquí esta canción del matador para que la disfruten.

Matador - A Boy from Nowhere
Tom Jones

Otra interpretación en público (Palladium): AQUÍ

viernes, 10 de octubre de 2014

Contradicciones del sistema sanitario

Contradiction man


Reconociendo las bondades del sistema sanitario y deseando su futura mejora, nos hacemos eco de sus contradicciones…

Se declara un sistema sanitario de generosa universalización asistencial, pero paradójicamente se establecen restricciones.

Toda la población está cubierta por el teórico sistema nacional de salud, pero los pacientes desplazados en otra comunidad figuran como “no financiados”.

Los pacientes pueden tener medicación crónica para todo un año emitida por su médico, pero sus prescripciones no tienen validez en otro servicio de salud.

La administración sanitaria desincentiva a su personal, pero fomenta la medicina privada mediante conciertos y convenios.

La administración sanitaria financia medicamentos novedosos más caros y sin mayor valor terapéutico, pero pone trabas a su prescripción.

Se entiende que hay una autoridad central de salud pública, pero a la hora de actuar ante una epidemia se deciden diecisiete planes diferentes.

Se construyen centros de salud como superación de los antiguas ambulatorios, pero sin las infraestructuras necesarias para enfrentarse a eventualidades.

Los gestores promueven programas de prevención, pero se quejan del gasto por el incremento de enfermos crónicos.

Los gestores establecen rígidas agendas de consulta en atención primaria, pero no cuentan con la demanda urgente sin servicio específico de urgencias.

Los inspectores solicitan información a médicos de familia sobre pacientes en situación de baja laboral, pero no cuentan con los atendidos en centros privados.

Se establecen protocolos de derivación para acortar listas de espera, pero se vuelven obstáculos que aumentan la incertidumbre y el uso de las urgencias hospitalarias.

Se instaura la telemedicina de forma selectiva y provechosa, pero se deja propagar de manera indiscriminada y desastrosa.

Los médicos de familia –en el centro del entramado sanitario– tienen reconocida capacitación, pero se les obliga a perder demasiado tiempo en tareas inútiles.

Etc., etc., etc.,…


Tarrés - Serrat

miércoles, 8 de octubre de 2014

Sanidad Pública: ¿igual para todos?



Una buena manera de mostrar los problemas sanitarios es escenificarlos. Es más entretenido, requiere menos esfuerzo verbal y se llega a mucha más gente. Y si se le da un toque de humor, mejor que mejor. Ciertamente se puede caer en la banalidad o en clichés, por lo que se hace conveniente tener ideas claras y un sólido guión. Como ejemplo, traigo un video que acabo de conocer y que me ha sorprendido, por el resultado y porque conozco a algunos de los protagonistas. Se ha presentado al II Festival de Cortos y Fotografía del Laboratorio de Prácticas Innovadoras en Polimedicación y Salud (sobre Medicalización de la vida, Desigualdades en salud y Seguridad del paciente con el uso de los medicamentos), y con el título de "Depende", quiere mostrar que la sanidad pública no es igual para todos. La polimedicación, y la crisis económica, las apariencias y la frivolidad, las influencias y las recomendaciones, las citas automáticas y la deshumanización, la universalización asistencial y los obstáculos burocráticos, son cuestiones que se mixturan en este divertido trabajo audio-visual, un corto cinematográfico que refleja la cruda realidad de un sistema sanitario y de una sociedad que hacen aguas. ¡Que lo disfruten!


martes, 7 de octubre de 2014

¿Servicio de atención al paciente o de reclamaciones?


Traducción del cartel, que está en gallego: 
ATENCIÓN AL PACIENTE (reclamaciones)
1ª puerta derecha

El Servicio de Atención al Paciente, se creó con el cometido de garantizar los derechos de los usuarios, dándoles asesoramiento e información sobre la organización sanitaria y gestionando sus sugerencias, quejas y reclamaciones. Pero parece haber quedado únicamente con esta última función, de modo que se ha convertido (o tal vez ya haya nacido realmente así), como una mera oficina de reclamaciones. Creo que se ha hecho una mala interpretación del camino que conduce a la calidad y a la satisfacción asistencial. Me parece que la atención al paciente no se reduce a cursar reclamaciones. ¿O sí?...


Helsinki Complaints Choir

viernes, 3 de octubre de 2014

Sobre la presión asistencial


En los últimos años asistimos a cambios demográficos y sociales (nuevos modelos de familia, inmigración, disminución de natalidad, aumento de la edad de los padres) cambios en la patología atendida y cambios en las expectativas sobre el estado de salud y enfermedad (aumento de la demanda familiar). El incremento de los recursos humanos por parte de las administraciones sanitarias y la formación de sus profesionales no se han adecuado a las necesidades y demandas de la población. La consecuencia inicial es la masificación de las consultas; una gran presión asistencial que conlleva una disminución de la calidad asistencial, mayor probabilidad de cometer errores, imposibilidad de realizar otras tareas (formación, docencia, investigación, actividades en la comunidad, compromiso con el EAP…), insatisfacción profesional, etc. 
Existen múltiples y variados motivos para intentar reducir la utilización de los servicios sanitarios: es el problema más sentido por los profesionales, aumenta la satisfacción de los pacientes, aumenta la calidad de la atención, permite un diseño más racional de los circuitos administrativos, permite dedicar más tiempo por paciente, mejora la salud mental del médico. (…) El tamaño de los cupos no es el único motivo de la masificación de las consultas sino que existen otros muchos factores que influyen en la utilización de los Servicios Sanitarios y que podemos dividir en factores dependientes del usuario, del sanitario, de la micro-organización (organización de la consulta) y de la macro-organización (estructura y funcionamiento de la organización/Administración). (…) 
En general, los factores del usuario explican sólo el 50 % de la variabilidad de la utilización de los recursos. El otro 50 % depende de factores del profesional y de la organización. Esto significa  que, teóricamente, existe “margen de mejora” independiente de los usuarios. El usuario consulta por necesidad, entendida como la percepción de malestar o enfermedad que incita a la demanda. Esta percepción genera angustia, ansiedad, estrés, miedo, inseguridad,… Pudiera existir relación entre la necesidad de utilizar los recursos sanitarios y el nivel de cultura sanitaria. De cualquier manera parece que el nivel de exigencia de los usuarios ha aumentado. También el nivel de intolerancia ante la enfermedad. (…) 
A continuación proponemos algunas ideas que nos podrían ayudar a reducir la demanda o a organizarla y soportarla mejor: 1.- Acciones sobre los usuarios: Educación sanitaria…; 2.- Acciones sobre el profesional: hacer  “diagnóstico organizativo” de consulta, aumentar capacidad de resolución…; 3.- Acciones sobre la Organización: demostrar al gestor necesidad de más profesionales, optimizar la actividad burocrática del centro, actuar sobre la demanda inducida desde la propia Organización…

Podrían resumirse todas estas propuestas en tres acciones: 
  1. Aumentar la capacidad resolutiva del profesional 
  2. Disminuir la percepción de necesidad de los pacientes y la predisposición a utilizar los Servicios Sanitarios.   
  3. Optimizar y aumentar la eficiencia de la organización 
(Síntesis de artículo Reflexiones sobre la presión asistencial en pediatría, por Ángel González Vicente, médico de familia)

En definitiva, el control de la presión asistencial es beneficioso para el paciente, para el profesional y para la organización sanitaria. Para el paciente porque mejora la calidad de su asistencia y su satisfacción. Para el profesional porque mejora su satisfacción y su salud mental, disminuyendo el riesgo de cometer errores. Y para la organización sanitaria porque mejora su funcionamiento y su control del gasto.


Under Pressure - Queen