martes, 5 de abril de 2011

Sobre la bondad y la maldad



Me quedo con la idea de que la bondad y la maldad forman una dualidad presente en cada cultura y en una misma persona. Estas dos inclinaciones naturales, a hacer el bien y el mal respectivamente, definen el comportamiento y marcan la conciencia. Siendo bondadosos nos disponemos, con ánimo amable, a complacer y beneficiar a otros. Por el contrario, siendo malvados o malévolos nuestra voluntad irá derecha a perjudicar y dañar a los demás, con ánimo desagradable o fingidamente encantador.

Mucho se ha escrito en torno a los conceptos éticos de bondad y maldad, sobre los que giran todas las acciones humanas. Veamos a continuación algunos dichos escogidos, a los que habría que añadir los ya referidos de Don Juan Manuel.

  • La bondad consiste en estimar y amar a la gente más de lo que se merece. (J. Joubert)
  • La bondad es el principio del tacto, y el respeto por los otros es la primera condición para saber vivir. (H. F. Amiel)
  • Buscando el bien de nuestros semejantes, encontramos el nuestro. (Platón)
  • Gran parte de la bondad consiste en querer ser bueno. (L. A. Séneca)
  • Muchos son buenos si se da crédito a los testigos; pocos si se toma declaración a sus conciencias. (F. Quevedo)
  • Cuando mejor es uno, tanto más difícilmente llega a sospechar de la maldad de los otros. (M. T. Cicerón)
  • La gente buena, si se piensa un poco en ello, ha sido siempre gente alegre. (E. Hemingway)
  • Nadie sabe lo que hace mientras actúa correctamente, pero de lo que está mal uno siempre es consciente. (J. W. Goethe)
  • Nadie se hizo perverso súbitamente. (Juvenal)
  • El hombre es un lobo para el hombre. (T. Hobbes)
  • El mundo no está en peligro por las malas personas sino por aquellas que permiten la maldad. (A. Einstein)
  • Los hombres son crueles, pero el hombre es bueno. (R. Tagore)

En La flauta mágica (Die zauberflöte) de Mozart 
Sarastro representa la bondad...
y la Reina de la Noche la maldad

4 comentarios:

  1. Perfecta conjunción melódico-filosófica, amigo José Manuel. Nada es bueno ni malo, de forma absoluta, excepto entradas como ésta, a las que no le puedo encontrar nada negativo.
    Gracias y un buen abrazo.

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  2. Sarastro es bueno pero mantiene a Pamina retenida contra su voluntad. Todo por el paciente pero sin el paciente ;)?

    Y la Reina es mala pero da a Tamino las herramientas para alcanzar su felicidad: la flauta, las campanillas de Papageno, los tres muchachos...

    "Y es que en el mundo traidor nada hay verdad ni mentira, Todo es según el color del cristal con que se mira"

    Un comentario jocoso :) Me gusta tu blog.

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  3. Gracias por tu beneplácito, querido Francisco. Pero así como la bondad y la maldad no son términos absolutos, tampoco lo es la perfección. Me conformo con el calificativo de aceptable.
    Otro abrazo.

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  4. Tienes razón Monika. Sarastro es bondadoso con actitudes malvadas y la Reina es malvada con actitudes bondadosas. Son ejemplos de la dualidad presente en una misma persona. En fin, nadie es perfecto.
    Gracias por el comentario. Y, por cierto, interesantísimo también tu blog. (Me gusta lo de “mala leche y buen fondo”)

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