jueves, 10 de septiembre de 2009

Los poderosos medios



El hombre que no lee nada en absoluto está mejor educado que el hombre qué sólo lee periódicos. Thomas Jefferson

He aquí las consideraciones que mi amigo Amalio hacía doce años atrás, de manera un tanto radical, sobre los medios de comunicación (MC) y el poder:

Los MC deforman la realidad, dan al ciudadano una imagen falsa y tendenciosa. Su fin es claro: favorecer a quienes tratan de perpetuarse en las esferas del poder o, por el contrario, derribar a esos mismos para que otros accedan a la posición de dominio. Lo de que están para informar con objetividad es una absoluta mentira. Son los instrumentos más eficaces para engañar y favorecer intereses políticos y económicos. Muestran lo que les conviene y la mayoría les cree. Las cándidas mentes están mediatizadas por otras poderosas, dominadoras y esclavizantes.

Los MC, y por tanto los periodistas, están controlados por los poderes públicos. La prensa, considerada cuarto poder, y los otros son garantías para mantener o agrandar el poder público. El poder busca poder. A través de la prensa, la radio y la TV, el político intenta ganar adeptos y asegurar su poder. Y el periodista o pertenece –o aparenta pertenecer– a uno de los dos grandes partidos o no ejerce. No puede expresar su propio criterio ni acogerse a la “cláusula de conciencia” que recoge su ética profesional. Si fuese despedido de un periódico, le será difícil elegir otro.

Los MC pueden afianzar o debilitar gobiernos, modelando la opinión pública. Pero sin independencia, porque censurar al gobierno y a la oposición no es rentable. Ciertos grupos o entidades de presión favorecen a determinado partido y se benefician del mismo. Un ejemplo: el grupo X –Periódico, Canal de TV y Emisora de radio– es favorecido para alcanzar un acuerdo con Empresa telefónica –pública no hace mucho y privatizada por el gobierno de turno– y así controlar otro canal de TV privado. Lo dicho, el poder busca poder. Y sentencio: ¡no hay verdadera libertad de prensa!
***
Creo que exagerabas, Amalio, igual que cuando decías que el español es simple, que sólo quiere su pan, su hembra y su fiesta en paz; creo que te olvidaste de la española. No, querido Amalio, los medios de comunicación rinden un inestimable servicio a la ciudadanía, informan con objetividad, algunos son independientes y opinan libremente, nunca mienten, rechazan las serpientes de verano, saben que el poder pertenece al pueblo y que el ciudadano no es tonto. (PROHIBIDO REÍRSE)

Enlace de interés (añadido posteriormente):
¿Te consideras informado?

No hay comentarios:

Publicar un comentario