viernes, 26 de noviembre de 2010

Médico de cabecera: querer y no poder


El médico de cabecera hispano se debate entre su capacitación para resolver múltiples problemas y su frustración por no poder cumplir sus objetivos.

QUERER.- Desde su conversión en médico de familia, ha ido adquiriendo más habilidades y ampliando su campo de acción. Cuantas más funciones ha asumido, más se le han propuesto que asuma. Las ha aceptado, de mayor o menor grado, con el propósito de ser más eficaz y la esperanza de ser liberado de la carga papeleril. Y de tanto querer hacer, sin poder, se va agotando.

NO PODER.- En su diaria labor de médico general, que a todo tiene que atender, se ve desbordado. Sin personal auxiliar que lo apoye, su tiempo se le va en tareas burocráticas inútiles. Su potencial se pierde, desaprovechado por una (des)organización inamovible. Es consciente de que no puede resolver cuanto desea, y la frustrante sensación, aunque no quiera, le produce un gran desgaste.

El médico de cabecera hispano se debate entre el querer y no poder. Se desespera pensando: ¡cuánto querría hacer y no puedo!

2 comentarios:

  1. Pues "querer y no poder" es lo que parece haber sucedido con el comentario que te hice a la entrada anterior, José Manuel. Te daba la razón en lo que se refiere a la valoración de la zarzuela dentro y fuera de España y te decía cuánto me ha gustado Elina Garanca. En fin
    Bicos.

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  2. Deben ser las meigas, querida Lola. O el embrujo de la sorprendente Elina Garanca.
    Bicos.

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