lunes, 20 de abril de 2009

La vejez saludable


Un post de mi amigo Diego Fernández Magdaleno, en su blog Las palabras del agua, sobre Rita Levi-Montalcini, me anima a publicar uno propio. Así que, aprovechándome de su aportación, presento dos claros ejemplos que demuestran que la vejez no es sinónimo de decrepitud y de que, tanto en el aspecto mental como en el físico, los ancianos pueden mantener una vida activa y satisfactoria: la susodicha mujer y reconocida neuróloga, a punto de ser centenaria, y Julián Bernal, el atleta nonagenario que sigue batiendo records.

La científica y filántropa Rita Levi-Montalcini preserva su lucidez no sólo por cuestión genética, sino también por mantener su cerebro activo, fruto de su inextinguible entusiasmo. Ella misma dijo que la jubilación está destruyendo cerebros, porque la gente se jubila, se abandona... y enferma.

El atleta Julián Bernal no se cansa de predicar la vida saludable. «De niño, me bañaba en el río, y ahora lo hago en el mar, tanto en verano como en invierno, y después aprovecho para dar unas carreras por la playa. Además, nunca he fumado, sólo bebo un vasito de vino en las comidas y tampoco me he excedido en nada perjudicial para la salud».

Podrá argüirse que son dos casos excepcionales de ancianos en plenitud, paradigmáticos, pero aun así nos muestran la capacidad del ser humano más allá de la edad de jubilación, por más que la sociedad moderna se empeñe en excluir a individuos de edad avanzada –y no tanto–, todavía útiles, con capacidad y experiencia.

1 comentario:

  1. Querido José Manuel: estoy completamente de acuerdo. Se dilapida un capital de experiencia por prejuicios banales y contraproducentes para la propia sociedad.
    Abrazos,

    Diego

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