jueves, 7 de septiembre de 2017

Vago a ritmo de blues



Por la mañana bien temprano
yo me tenía que levantar.
Debía acudir al trabajo
para el sustento así ganar.

Pero me pudo la pereza
y quedé en cama a descansar.
Cuando advertí que ya era tarde
decidí al médico engañar.

Me fui corriendo con urgencia...
(Lo mío no podía esperar.)
"Doctor: ¡necesito una baja
para hoy mismo presentar!"

El galeno con desconfianza
quería la causa aclarar.
Sin cortarme un pelo le dije
que a primera hora estaba mal.

Me miró de arriba abajo y...
¡no vio rastro de enfermedad!
Salí de allí con mala leche
dejando un portazo detrás.

......................................

No iba a quedar ahí la cosa
de eso tenía seguridad.
Que bien conozco mis derechos.
y sé imponer mi voluntad.

Solicité cambio de médico 
al momento: "¡Quiero otro ya!".
Y entré sin cita a su consulta
vía urgente otra vez. ¡Ja ja!

Y una médica jovencita 
me dio la baja laboral.
Logré al fin lo que quería:
mi absentismo justificar.

Me fui contento y supersano
como un enfermo de verdad.
Riéndome mucho por dentro 
marché fingiendo malestar.

¡Qué le den a la normativa
y al matasanos carcamal!
Solo pretendo que me sirvan.
Yo me he sabido empoderar.
***
¿Y qué decir nosotros de esto? 
¿Que es picaresca a condenar?
Quizá lo que expresó Machado
en categórico cantar:

Aquí de cada diez cabezas
nueve embisten y una piensa.


Blues del vago

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