viernes, 5 de agosto de 2011

De la teoría a la práctica médica

Lección de Anatomía del Prof. Nicolaes Tulp. Rembrandt, 1632 

No hay duda de que para desarrollar con competencia cualquier actividad profesional se precisa una mínima base teórica. La medicina no es excepción; mejor dicho, precisa de una mayor base teórica que la mayoría de actividades humanas. La Educación Médica implica la transmisión de conocimientos en salud.

Desde los inicios de la carrera universitaria, pasando por la licenciatura y los estudios de posgrado, hasta el final de nuestra actividad profesional no dejaremos de aprender. Nos veremos obligados a una puesta al día mediante una formación continuada, porque los avances y los descubrimientos no cesan. La formación continuada supone una instrucción constante, imprescindible en medicina para mantener la competencia profesional. Sus objetivos: actualizar conocimientos –técnicos, éticos, legales, sociales y económicos– y favorecer la comunicación entre los profesionales. Corregiremos errores, tomaremos buena nota para el futuro y afianzaremos nuestra seguridad. Así siempre, en avance inacabable.

Por otra parte, la disciplina humanística Teoría y Método de la Medicina se ocupa de los sistemas de información, la documentación y la terminología empleada por los médicos. Aquí se incluyen los conceptos de salud y enfermedad, la calidad de vida, el método científico, el método de la práctica clínica, el método de la relación con el paciente –perteneciente a la Comunicación Médica–, los términos o vocablos de la ciencia médica y el análisis de la literatura científica.

Parece evidente la necesidad de hacerse con un buen diccionario médico, leer buenas revistas especializadas, tesis y libros, disponer de soportes audiovisuales adecuados y, por supuesto, contar con buenos maestros que nos transmitan su experiencia y su saber. Lo demás vendrá dado por el interés y el entusiasmo que pongamos en el aprendizaje, que nunca cesa. Una buena instrucción es la base para alcanzar una adecuada capacitación.

Y en el momento de la verdad, cuando pongamos manos a la obra y nos entreguemos al arte médico, aplicando nuestras habilidades médicas y quirúrgicas, habremos de procurar hacerlo con humildad, sin envanecimiento, teniendo presentes en todo momento las “4H” de Osler: humildad, honestidad, humanidad y humor.
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2 comentarios:

  1. Hola a todos...

    Creo fervientemente que los médicos hoy en día son parte indispensable de esta sociedad, solo de imaginarme un mundo sin medicina me da pavor, la educación en la medicina es algo que nunca termina, y los médicos deberían de tomárselo como pan de cada día.

    Saludos

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  2. El mismo Osler dijo que la medicina es la ciencia de la incertidumbre y el arte de la probabilidad. Los médicos tienen un papel social, Karla, pero no lo tienen nada fácil.
    Saludos.

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