viernes, 5 de marzo de 2010

Informe de alta hospitalaria: único, ordenado y comprensible

Como sistema de información o herramienta de comunicación, el informe de alta hospitalaria (IAH) es fundamental para el paciente y para el médico de cabecera. Evidentemente, el paciente necesita comprender las instrucciones o recomendaciones que se le dan, tanto farmacológicas como higiénico-dietéticas, sin olvidar advertencias sobre signos de alerta. Se dice que la información clara al paciente evitaría un tercio de reingresos, lo que me hace recordar que hace tiempo también se estimaba que un tercio de las urgencias hospitalarias se debían a efectos adversos de los medicamentos. Y para el médico de familia es conveniente la claridad de cara a la continuidad asistencial.


Siempre me ha chocado que existieran diferentes modelos de IAH, no sólo entre comunidades autónomas y provincias, sino también entre hospitales de una misma localidad. Y me sorprende que se haya mantenido la heterogeneidad informativa hasta hoy, en que, por fin, de manera consensuada entre diferentes sociedades médicas, se solicita un modelo de IAH único, claro y conciso, bien planificado y comprensible.

No cuesta adivinar el coste sanitario generado por los errores de una mala interpretación de las prescripciones. Reingresos hospitalarios, nuevas pruebas, nuevos fármacos, todo se suma para incrementar una factura sanitaria. Es injustificable la carencia de explicaciones y, sobre todo, son preocupantes las deficientes instrucciones referentes a la medicación, muchas veces desordenada y confusa. Es algo que me desconcierta y me enoja.

En mi opinión, además de especificarse correctamente la posología y concretarse la duración del tratamiento farmacológico, sería deseable la “agrupación farmacológica” u ordenación de medicamentos (cardiológicos, neumológicos, gastroenterológicos…), evitando que los de primera línea vayan precedidos de otros menores o de complacencia. Pienso también que sería bueno indicar el principio activo junto al nombre comercial, para evitar confusiones y sortear fallos de memoria.

En definitiva, el modelo único de IAH debe contribuir a la mejora de la calidad asistencial, lo mismo que una historia clínica para todo el Sistema Nacional de Salud (SNS), de momento utópica. Se hace cada vez más necesario evitar el maremágnum e ir en busca de la claridad, con el objetivo de mejorar la efectividad y la eficiencia, dos grandes componentes de la calidad. Los pacientes habrán de estar más satisfechos y los profesionales más contentos.

2 comentarios:

  1. Es verdaderamente una tarea utópica lograr unificar criterios y procedimientos en Medicina, en lo que concierne a elaborar documentos médicos. Mucho influye nuestra formación, que nos vuelve a todos dueños únicos de la razón y el buen proceder. Para muestra un botón, el hospital donde yo hice mi internado, Hospital Lazarte Echagaray de Trujillo, tenía un formulario único de epicrisis, pero el mismo era llenado de la siguiente manera.

    PEDIATRIA: Énfasis en un correcto diagnóstico y un mucho más correcto código CIE 10.

    GINECO OBSTETRICIA: Se llenaba de antemano, antes del alta de la paciente, a máquina de escribir y dejando espacios para el peso la talla y el APGAR del recién nacido. Estimado amigo, entre otras cosas, en gineco aprendía a ser clarividente.

    MEDICINA INTERNA: copioso, detallista, hecho a máquina, por duplicado, con gran énfasis en el CIE 10, más importaba la legibilidad del código, que la exactitud del método diagnóstico y terapéutico.

    CIRUGIA: llenado de antemano y a máquina, especialmente si la operación estaba programada. Nuestro servicio se distinguía por la clarividencia y la perfección al carecer de complicaciones.

    Así que aunque se llegue a aprobar un modelo único para todo un país, el mismo también puede ser objeto de variaciones en su llenado, de acuerdo al sabio criterio de cada sabio médico.

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  2. Sin duda, cada cual tiene su estilo y su forma de enfocar el arte médico, a la manera del dicho de que cada maestrillo tiene su librillo o de la canción “my way”. Pero aunque en el fondo se difiera, según formación y personalidad individual, pienso que es bueno que la forma (en este caso el formulario de alta hospitalaria) no difiera. Unificar la estructura de los informes ayuda a llevar una sistemática común, facilita la lectura y puede evitar errores inducidos por la multiplicidad. La adherencia a esta visión me la dicta la práctica diaria, querido Tony. Agradezco tu extenso y matizado razonamiento. Un abrazo.

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