miércoles, 7 de octubre de 2009

Justicia y dudas


He buscado un buen diccionario sobre la justicia y el arte de juzgar: equidad, rectitud, imparcialidad, ecuanimidad... dictaminar, sentenciar, fallar... En medio de tanta injusticia o arbitrariedad, parece conveniente estar al tanto de conceptos básicos de la teórica del derecho, de procedimientos y trámites. ¡Ay!, trámites complejos y procedimientos que suelen alargarse en demasía, que muchas veces parecen interminables, por diversas razones. Se habla de cambiar los códigos pero no hay quien lo haga. La justicia es lenta, demasiado lenta.

No está de más saber de la jurisdicción y de sus órganos de administración. Si no me equivoco, cuatro son las jurisdicciones: 1) Ordinaria civil, 2) Ordinaria penal, 3) Contencioso administrativa y 4) Laboral (anteriormente, Magistratura de trabajo). Por otro lado, los pleitos se someten a valoración en diferentes niveles: juzgados (de paz, distrito, primera instancia, instrucción), audiencias (provincial, territorial, nacional) y tribunales superiores (Supremo y Constitucional). Si difícil es el arte que conduce a la justicia, se hace muy penoso conseguirla.

En sociedades complejas como las actuales se haría imposible vivir sin una reglamentación, sin legislación en la que los jueces pudiesen apoyarse. Pero un exceso de normativa hace intrincados los caminos y facilita las trampas legales. Y siendo la justicia cara, quienes se pueden permiten pagar un buen gabinete de abogados tienen más posibilidades de salir airosos, de comprar libertad y buen nombre. Esto me hace dudar –hace dudar a muchos– del sistema judicial imperante, conveniente para una minoría de estafadores, mangoneadores y jetas.

La justicia siembra dudas, y las humanas dudas me llevan a los pensadores…
  • La conciencia es la mejor ley. (Solón)
  • La justicia no es otra cosa que la conveniencia del más fuerte. (Platón)
  • La extremada rectitud es la mayor injusticia. (Cicerón)
  • Soy de la opinión de aquél que dijo: Mejor es vivir allí donde no hay ley de ninguna clase que donde todo está reglamentado. (Bacon)
  • Donde hay poca justicia es un peligro tener razón. (Quevedo)
  • La multitud de leyes frecuentemente presta excusas a los vicios. (Descartes)
  • Sin piedad, la justicia se torna crueldad, y la piedad sin justicia es debilidad. (Metastasio)
  • El respeto al derecho ajeno es la paz. (B. Juárez)
  • Temed, desventurados litigantes, más que a los pleitos a los abogados. (Anónimo)

3 comentarios:

  1. Soy de la misma opinión y no hablo de "oidas";he padecido y padezco las injusticias de la justicia. Me gusta mucho tu articulo.

    ResponderEliminar
  2. Le felicito por su excelente blog, al cual llegué durante mi búsqueda de aforismos, citas breves y refranes (de los cuales soy muy apasionada), comparto su idea de que encierran una gran sabiduría, expresada en mínimas palabras.
    Sin embargo al leer la frase de "El respeto al derecho ajeno es la paz", vino a mi mente la imagen de Don Benito Juárez, personaje al cual se le asigna ésta oración. Soy mexicana y creo que (coríjame si estoy equivocada), él acuñó ésta frase, "Entre los individuos como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz". A excepción de éste incidente, me fascinan sus articulos y análisis de dichas sentencias. Gracias por compartir. Atte: Dulce Loredo

    ResponderEliminar
  3. Tiene usted toda la razón, amiga anónima, la frase le pertenece a su compatriota, el político liberal mexicano Benito Juárez, por lo que me apresto a corregir el error. Por aquí tenemos a Gregorio Marañón como referencia máxima del Humanismo Médico, y a veces -movidos por la pasión- le atribuimos dichos que no le corresponden.
    Gracias por su oportuno comentario y bienvenida a ese espacio médico-melódico.

    ResponderEliminar