viernes, 10 de enero de 2014

NHS cercano, SNS lejano

Lupa de transparencia

A leer un post sobre una web del NHS que explica en lenguaje claro las noticias que se publican en los medios ingleses sobre temas de salud, concretado en transparencia e información sobre salud, y el sentimiento de envidia suscitado por la inexistencia de algo similar en España orientado al ciudadano, reparé enseguida nuevamente en la diferencia cultural entre un país y otro. Tengo claro que es una cuestión de tradición, de diferencias en la educación y en las formas. En el referido post se manifiesta, con asombro, que el NHS respondió a una cuestión presentada desde la desordenada Hispania de manera informal. Es como si los británicos le diesen valor a la cercanía en la comunicación médica y los hispanos no. Y así yo lo creo. El NHS es cercano; el SNS hispano, lejano, muy lejano. Una experiencia distante en el tiempo que lo confirma me basta como botón de muestra...

NHS

Una paciente de sesenta y tantos años, procedente del Reino Unido, acudió a mi consulta por primera vez. Era una emigrante española que retornaba después de una vida laboral en ese país, junto a su marido, británico y también jubilado. Traía un informe en el que se resumía su historial clínico y en particular un cáncer de mama tratado en Londres. No se había desvinculado totalmente de ese país de acogida, pero deseaba ser controlada por el servicio de Oncología del área que ahora le correspondía y, de paso, que le renovase la medicación que le habían prescrito: acetato de medroxiprogesterona (tratamiento hormonal para el cáncer de mama avanzado o metastásico, habitual entonces). 

Cuando le hice saber que no podía derivarla directamente a Oncología (en Coruña), que primero tenía que pasar por Ginecología (en Ferrol), se sorprendió sobremanera. Y más aún al conocer el tiempo de espera. Ya tenía un diagnóstico y la trataba el oncólogo... A parte de este particular, de la primera entrevista clínica con esta paciente (muy agradable y sensata) me quedaron grabados dos detalles: uno, se refería continuamente al médico general que allí le correspondía (General Practitioner) como su médico; y otro, lo que su marido, hombre flaco e inquieto, le decía en inglés y ella traducía: “Si nuestro médico ve esta sala de espera sale despavorido”. Lo decía, claro está, porque estaba abarrotada. 

Unos meses después volvió la mujer con evidente enfado, porque le habían hecho dar vueltas de un lado a otro y le cambiaran el fármaco que traía por tamoxifeno, que ya había tomado antes y le sentara fatal. Se lamentaba por tanta demora y complicación, diciendo: “He vuelto a mi país y no me aclaro”. Me comunicó que había estado unos días en Londres con el oncólogo que allí la trataba, y que dicho especialista requería la dirección de mi centro de salud para enviarme un informe personalizado. Escéptico, le di los datos del centro, ubicado en una población costera del litoral ferrolano. 

Y en unos días me llegó el informe del The Royal Marsden Hospital que a continuación reproduzco, lógicamente sin datos de la paciente para preservar la confidencialidad (aún estoy esperando el del servicio de Oncología de mi antigua área de salud). Por cierto, repárese en la carencia de la letra “ñ” (Valdoviño, La Coruña), distintiva de nuestro idioma, y dedúzcase nuestra preeminencia internacional. Sobran otros comentarios.

jueves, 9 de enero de 2014

Futuro sanitario sostenible


No puedo más que suscribir un comentario de un investigador respecto a nuestro sistema sanitario que, en resumen, se concreta en esta frase: 
Hay mucho gasto superfluo en un contexto de medicina defensiva y de obsesión preventiva que conlleva medicalización.
La medicina defensiva es el fruto del temor a las demandas por mala praxis, agravada en un contexto de presión asistencial que deteriora la relación médico-paciente y que implica inconveniente apresuramiento en la asistencia.

La obsesión preventiva lleva al exceso de intervenciones médicas, que se vuelve contra los pacientes, pues más allá de la justa medida los riesgos superan a los beneficios, y al igual que la medicina defensiva es generadora de gasto sanitario.

Esta obsesión preventiva equivale al término salutismo (HealthismHealthism and the medicalization of everyday life, Robert Crawford, 1980): “la preocupación por la salud personal como principal objetivo para lograr el bienestar”.

La inconveniente medicalización (otro término relativamente reciente) lleva a un exceso terapéutico y de intervención médica, fruto –en palabras de E. Gavilán– de la expansión del ámbito de actuación de la medicina más allá de lo justificado (medicalización de la vida cotidiana).

[El creciente gasto sanitario debido a la obsesión preventiva –que provoca la medicalización– no parece justificado, ya que supone exceso o despilfarro, salvo por las cuentas del Gran Capitán.]

Viendo todo esto en su conjunto, nos percataremos de la evolución de los tiempos y de las progresivas contradicciones. Por un lado, los responsables del sistema teorizan con una mejora de la calidad en salud y en la práctica no hacen nada para que mejore (incluso consiguen, independientemente de recortes, que en algunos aspectos empeore). Por otro, se insta continuamente a la población a la prevención en todos los ámbitos, mientras a los profesionales se les encomienda contener el gasto; pero si con la primera medida más individuos son etiquetados de pacientes crónicos es fácil deducir el incremento en el consumo de servicios sanitarios y fármacos. Finalmente, si la evolución social ha llevado a ver casi todo como un problema médico, cada vez más difícil convencer a los ciudadanos de que la vida no es una enfermedad y que, por lo tanto, para sortear cualquier dificultad no es necesario atiborrarse de ansiolíticos y antidepresivos (un problema éste de salud pública poco o nada abordado). 

En definitiva, es preciso poner orden, humanizar el sistema y establecer la sensatez asistencial, con una adecuada atención a los pacientes crónicos. Respecto a esto último, comunicando adecuadamente y evitando el continuo peregrinar hacia las consultas especializadas, siempre y cuando se haya establecido el diagnóstico y el tratamiento a seguir con absoluta claridad. Al hilo de esta problemática, se habla también de nuevas corrientes en atención primaria

Pero indudablemente, para que sea posible mejorar y, sobre todo, aspirar a un futuro sanitario sostenible, tenemos necesidad de responsables políticos capaces, sensibles y honrados, con claridad de ideas, transparencia y escasa volubilidad.

Sistemas sanitarios, políticas de salud y economía de la salud
UEM (2011)
Unos señalan los problemas del sistema sanitario y otros cantan sus bondades...

Situación de colapso virtual del sistema sanitario por dos factores: 
1- Incremento imparable de la demanda de servicios sanitarios. Nuevos tratamientos y tecnologías servirán de mayor estímulo a la demanda. 
2- Insuficiencia de los recursos sanitarios bajo el actual modelo de productividad: la saturación hoy es ya muy alta. En atención primaria, los pacientes son asignados con un promedio de aprox. 6,5 minutos al médico de familia… 

Una de las claves para asegurar la sostenibilidad del sistema es aumentar la responsabilidad de sus principales agentes: usuarios, profesionales y gestores. 
a- Los usuarios deben adquirir una mayor conciencia sobre su propia salud y sobre el uso que hacen del sistema. En 2006 un español acudía al médico más de 8 veces al año, un 40% más que el promedio del UE-15. Y muchas de estas visitas son innecesarias desde un punto de vista médico; se estima que 1 de cada 3 visitas al médico de familia podría ser innecesaria, y que entre un 30% y un 80% de las visitas de urgencia podrían no ser urgentes. 
b- Los profesionales deben ser los catalizadores del cambio y ayudar a lograr un mayor equilibro entre los objetivos de calidad y eficiencia del sistema. Y partimos de una situación en la que la mitad de los médicos no se sienten bien valorados, y muchos de ellos están en condiciones precarias. Por otro lado, no siempre se observa un uso eficiente de los recursos. 
c-Los gestores y administradores del sistema tienen que asegurar la utilización más eficiente y equitativa de los recursos públicos a su disposición. Como muestra del potencial de mejora, la productividad en los hospitales públicos apenas ha mejorado desde 1995. A pesar de los avances en la tecnología, el crecimiento de la actividad se ha producido fundamentalmente gracias a aumentos en la plantilla. La responsabilidad de los gestores debe extenderse más allá del control de resultados para asumir un rol más activo en aspectos como la introducción de productos sanitarios y nuevos tratamientos bajo una óptica de coste-beneficio, el aprovechamiento efectivo de tecnologías de la información o la búsqueda de nuevas formas de colaboración con el sector privado.

Podemos optar por inyectar más recursos y posponer el problema unos años. O bien, por abordarlo de una vez, con todas sus consecuencias.

martes, 7 de enero de 2014

Dos tipos de medicina

medicina basada en la esencia

Medicina basada en la persona versus Medicina basada en procesos
Podrá argüirse que integrar los procesos favorece la eficiencia. Pero tal como se hace, favoreciendo la desatención integral -en sentido médico- lo dudo; porque  genera más gasto (fármacos, pruebas, intervenciones...). Por eso la medicina centrada en el individuo es la más eficaz y rentable.

***
Nota.- La propia Medicina Basada en la Evidencia tiene alternativas. Y para que lo comprueben enlazamos una entrada ajena que viene bien como toque humorístico:
Siete alternativas a la Medicina Basada en la Evidencia

lunes, 6 de enero de 2014

Nuevos intentos de Haiku


Siguiendo la linea de los anteriores intentos de haiku, me aventuro con otros siete...

Tibios colores
de otoño se volvieron
fría blancura.

El buen galeno
cura, alivia y consuela
comunicando.

Soñé morir
después de haber vivido
y sin sufrir.

La medicina
centrada en el paciente
es la más sana.

Sin fin el canto
para espantar los males
de un triste Estado.

Nunca la máquina
reemplazará a la mano
que alivia y sana. 

Aun nublado
luce el cielo estrellado
con el contento.
____
Y valgan hoy como regalos de Reyes. ¡Feliz Día, amigos!

sábado, 4 de enero de 2014

Ilusionante broma rodante


Llegó a proclamarse a finales de 2013 una noticia en la Red que los médicos y enfermeras de los centros de salud habrían de recibir con muchísimo agrado: Unidades móviles en los centros de salud. “¡Por fin!... ¡Ya era hora!... ¡Qué alegría!... ¡No me lo puedo creer!...” Se anunciaba la buena nueva para la Comunidad de Madrid, pero, considerando nuestro teórico Sistema Nacional de Salud, habría de esperarse que, más tarde o más temprano, esta decisión autonómica se hiciese extensiva a los servicios de salud de las demás comunidades de la Hispania invertebrada. Veamos extractada su esencia.
“La Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid destinará más de 4 millones de euros para facilitar la actividad domiciliaria en atención primaria mediante nuevas unidades móviles adscritas a los diferentes centros de salud de la Comunidad. (…) la dotación de unidades móviles de la consejería ya no se limitaran a los Servicio de Urgencias Médicas de Madrid (Summa 112), Unidades de Cuidados Paliativos a Domicilio y otros servicios privilegiados, ahora se extenderá a cualquier profesional sanitario que necesite desplazarse más de un km para procurar asistencia domiciliaria a su pacientes. Una vieja aspiración de médicos y enfermeras de los centros de salud que hasta ahora tenían que utilizar su propio vehículo, se ve así colmada (…) Además, se ha aprobado  la ruptura del acuerdo de asistencia con MUFACE e ISFAS de tal forma que los médicos de atención primaria NUNCA MÁS tengan que cumplimentar recetas  a mano.”
Era tan ilusionante la supuesta decisión recogida por Rafa Bravo, en su blog "Primum non nocere", que uno podía dejar de ver lo inverosímil de los detalles (hasta se podrían extraer greguerías), que en el resumen no se recogen, ni considerar la fina ironía o el ácido sarcasmo habituales en el autor de este bulo. Porque la coletilla final, casi tan estimulante, difuminaba toda sospecha en cualquier mente entusiasta o soñadora. ¡Inocente, inocente! ¿Cómo creer una decisión política favorable a los profesionales de la sanidad? ¿Cómo creer incluso lo que se promete cuando luego no se cumple? Todo lo que sale por la boca, nunca llega a rodar afuera. ¡Ay!, fue bonita la inocentada mientras no se sintió como tal. Después, el desencanto comprensible. 28 de diciembre… Riamos, por no llorar.


¡Coches para la atención domiciliaria! Parece una quimera, casi ciencia ficción. Una reivindicación de siempre en la atención primaria de salud y una cuestión reiterada en este espacio: en forma de diálogo político-sanitario, como respuesta a un engañoso titular de prensa y, dando una vuelta de tuerca a esta carencia rodada, incidiendo todavía más en el eterno problema del transporte para la atención domiciliaria. Problema que se hace más acuciante con la subida del precio de los carburantes, y más aún con su sobreprecio por la aplicación del nuevo "céntimo sanitario" (eufemismo de "céntimos sanitarios" a sumar a los ya aplicados con anterioridad). Que hay que resolver porque es un derecho y una cuestión de dignidad, que evitaría malos tragos cuando a los sanitarios extrahospitalarios se les indica que se movilicen a una emergencia por su propios medios (sucedió en mi centro esta semana con llamada del 061, y no es la primera vez), por no haber disponibilidad de personal específico (ambulancia medicalizada) ni de ambulancias ordinarias en un momento dado (?). Desde la visión del nivel hospitalario o desde la percepción de cualquier ciudadano de a pie, resultará inconcebible que el/la médico/a y el/la enfermero/a se vean obligados a desplazarse por sus propios medios para la atención domiciliaria, y tal vez, extrañados, los desconocedores frunzan el entrecejo. Pero es lo que hay, lo que tenemos: carencia de vehículos para tal menester. ¿Habrá que pedírselos a los Reyes Magos? ;) ¡Hum! No es asunto menor y la vocación de servicio también tiene su límite.

viernes, 3 de enero de 2014

Eclipse social


Los problemas sociales son tan acuciantes en los últimos tiempos, que los médicos de familia pueden dar fe de su significación. Hemos de tener presente que las consultas de atención primaria son uno de los mejores observatorios sociales, si no el mejor. El observatorio del médico de familia supone un barómetro equiparable al del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas), aunque sin su rigor científico. No olvidemos tampoco que las apreciaciones de la gente sencilla pueden ser más provechosas que el mejor estudio metodológico.
[Los conflictos socio-laborales, con consecuencias ansioso-depresivas,
acaparan cada vez más tiempo de las consultas.]

Los problemas sociales se han ido convirtiendo en problemas de salud; tratamos síntomas y dolencias que tienen su origen en malestares sociales. ¿No lo vemos? Es que tenemos un velo en los ojos que no nos deja ver la realidad comunitaria. Dirigimos los esfuerzos a valorar las consecuencias de nuestro mal proceder, sin ir a las causas, al diagnóstico etiológico. Estamos tan cegados por la sofisticación terapéutica que es como si fuésemos víctimas de un eclipse social... 

Eclipse - Margarita Lecuona
[Vídeo post. por eliminación del previo]

Eclipse: de luna (lunar) y de sol (solar).

miércoles, 1 de enero de 2014

Optimistamente pesimista

Diente de león

Foto: Clipselas de la planta denominada diente de león (Taraxacum officinale). De niños las llamábamos “abuelitos” y las echábamos a volar soplándolas delicadamente, con el encargo de que nos trajesen caramelos. Una muestra de la infancia confiada y optimista, que se extiende a los adultos sonrientes (como en el caso del sabio Leibniz: “Vivimos en el mejor de los mundos posibles”). No me abarca plenamente, inseguro y gemidor. Pero en este comienzo de año (sus guarismos suman 7) quiero aplicar el deseo infantil en forma de bien para todos y, en mi paradójico optimismo pesimista (contradicción que quisiera oxímoron), me da pie para traer algunos aforismos optimistas/pesimistas.

Optimismo vs pesimismo...
  • El pesimismo conduce a la debilidad; el optimismo al poder. (W. James)
[Optimismo]
  • El optimismo es la creencia de que todo es hermoso. (A. Bierce)
  • El optimismo es la contemplación de un mundo favorable.
  • El optimismo es la fe que conduce al éxito. Nada puede hacerse sin esperanza y confianza. (H. Keller)
  • Vivimos en el mejor de los mundos posibles. (G. Leibniz)*
  • Tengo mi propia versión del optimismo. Si no puedo cruzar una puerta, cruzaré otra o haré otra puerta. (Rabindranath Tagore)
[Pesimismo]
  • El pesimismo sostiene que vivimos en el peor de los mundos posibles. (Inversión de la tesis de Leibniz: «Vivimos en el mejor...»)*
  • El pesimismo es la contemplación de un mundo desfavorable.
  • El conformismo es la forma moderna del pesimismo. (A. Escohotado)
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*El pesimismo de Arthur Schopenhauer invierte la tesis de Gottfried Leibniz: «Vivimos en el peor de los mundos posibles». La teoría de «el mejor de los mundos posibles» ya fuera rebatida antes por Voltaire en su cuento filosófico Cándido, o El optimismo; Voltaire llega a la conclusión de que «hay que cultivar nuestro jardín», porque el mundo nunca cambiará, pues es imposible cambiarlo. [Reseña AQUÍ]
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—Optimista vs. Pesimista
  • El optimista encuentra una respuesta para cada problema. El pesimista ve un problema en cada respuesta. (Anónimo)
  • El optimista tiene siempre un proyecto; el pesimista, una excusa. (Anónimo)
  • El pesimista se queja del viento; el optimista espera que cambie; el realista ajusta las velas. (W. G. Ward)
  • Optimista es el que os mira a los ojos, pesimista, el que os mira a los pies. (G. K. Chesterton)
  • Sólo los pesimistas forjan el hierro mientras está caliente. Los optimistas confían en que no se enfríe. (P. B. Shelley)
  • El optimista cree en los demás, el pesimista sólo en sí mismo. (G. K. Chesterton)
  • Un optimista es el que cree que todo tiene arreglo. Un pesimista es el que piensa lo mismo, pero sabe que nadie va a intentarlo. (J. Perich)
[Optimista]
  • Va cundiendo entre los hombres del mundo occidental algo todavía más negativo que el mero pesimismo: un como desencanto integral de que jamás sirva nada para nada. (S. de Madariaga)
  • Concéntrate en todo lo bueno que te pasa, que a todos nos pasa mucho; y no en las desgracias, que a todos nos pasa alguna. (C. Dickens)
[Pesimista]
  • Un pesimista es sólo un optimista bien informado. (M. Benedetti)
  • Ningún pesimista ha descubierto nunca el secreto de las estrellas, o navegado hacia una tierra sin descubrir, o abierto una nueva esperanza en el corazón humano. (H. Keller)
  • Si algo puede salir mal, probablemente saldrá mal. (Ley de Murphy) [En mismo sentido pesimista: Lo que va mal tiende a empeorar.]
Y una observación complementaria:
  • Ser positivo es ser optimista. Ser negativo, pesimista. Ser neutral –entremedias–, realista.

El optimista
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Entrada relacionada:  
Pesimismo [Reflexión terrena]

martes, 31 de diciembre de 2013

Al final de 2013


El año que se va nos ha traído a (casi) todos una merma de derechos y de poder adquisitivo. Los recortes se han cebado en unos más que en otros, pero en general todos hemos perdido. Sueldos más bajos e impuestos más elevados han sido unas de las principales estrategias gubernamentales para corregir el déficit público en Hispania, fruto de decisiones políticas erróneas, de malversaciones y de la codicia de los poderosos. Los ciudadanos han sufrido las consecuencias con mayor o menor resignación. Y los trabajadores en particular (no hablemos ya de parados sin derecho a prestación), han sido golpeados repetidamente con el mazo desmoralizador, hundidos sin piedad en la desilusión, por más que los esfuerzos traten de impedir el pleno desencanto, acrecentado desde mi óptica desde el anterior diciembre.
Es una sensación amarga entre momentos agridulces y verdaderamente deleitosos. Supongo que habrá que confiar en tiempos mejores. Para la Sanidad no van a ser fáciles. Para la Educación creo que tampoco. Para la Justicia, ¿qué quieren que les diga? Para los ancianos enfermos y con pequeñas pensiones el panorama no es el mejor. Para los niños inocentes el futuro se presenta demasiado alargado. Para los jóvenes formados las expectativas se vislumbran afuera. Para las mujeres maltratadas no se advierte el final del violento túnel. Para los hombres soñadores tampoco es ésta la mejor de las geografías, ni mucho menos. El horizonte es turbio para todos aquellos que aquí viven (o sobreviven) y no gozan de privilegios, ni saquean lo público. 
Nada me perturba más que sentirme ciudadano de un país, o de un Estado, que en sus pilares fundamentales hace aguas y cuya turbidez marca la diferencia. Un país en el que cuando sube el precio de los carburantes se le aplica el incremento inmediatamente al usuario, pero cuando baja se le demora descaradamente el descuento. Un país en el se produce un progresivo e imparable incremento del coste de la electricidad, sin que haya un motivo que pueda entender un universitario. Un país en el que la supuesta liberalización de las empresas que brindan servicios elementales funciona en realidad como un oligopolio. Un país que me duele y en el que procuro no desfallecer aferrándome a una aspiración y un reto. Un país que, alejado de toda lógica, parece fruto del mayor absurdo…

Pero no carguemos negativamente el pensamiento: Don't Worry Be Happy! De momento se va el año acabado en trece, un número que, pese a pesar de todo me gusta (quizás porque nací en un día trece). Por lo pronto va a dar comienzo el acabado en catorce, sin que vea ningún significado en ello (allá cada uno con su creencia en la numerología), aunque espero que llegue melodioso. Y como no quiero mantenerme en mis trece, y como además estoy contento porque al final del año he recibido "un dulce dardo", quiero brindar a los lectores de este blog médico-melódico mis mejores deseos de dicha: 

¡Que venga el nuevo año cargado de buenas nuevas! 
¡Salud y paz para todos! 
¡Feliz 2014!


El autor del blog

lunes, 30 de diciembre de 2013

Un dulce dardo...


Una grata sorpresa...

Pensaba cerrar el año bloguero con una entrada reflexiva final, pero acabo de recibir un dulce dardo que me obliga, gustosamente, a esta de ahora. El dardo me lo ha lanzado el apreciado dermatólogo Eduardo Lauzurica, cuyo espléndido blog Cuaderno en  piel descubrí no hace mucho, enganchándome enseguida por la amenidad, profundidad y calidad estilística de sus entradas. Es uno des sus quince dardos que, simbólicamente, premia a este blog centrado en las humanidades médicas y la música. Y se lo agradezco sinceramente, porque nuestra relación -en la distancia- no es tan larga, aunque supongo que sí lo suficientemente intensa para que haya reparado en este espacio médico-melódico. Por eso mi sorpresa es mayor y más grata.

Sobre lo que supone el galardón, el Premio Dardos, de qué se trata y lo que representa, me remito a la descripción del Dr. Lauzurica. No me queda a mí más que seguir el protocolo y designar otros quince blogs, lamentando de antemano tener que dejarme fuera algún apreciado blog, médico, melódico o misceláneo, por obligada necesidad impuesta por la limitación numérica. Eso sí, los que decido designar mantienen actualmente su actividad. A ello voy, sin especial orden... Y ¡gracias, querido Eduardo!

(Por orden abc)
  1. AB MÚSICA Y MÁS, de Lola MU
  2. Desde el manicomio, de Lizardo Cruzado
  3. DIARIO DE UN MÉDICO DE GUARDIA, de David Simón
  4. El bálsamo de Fierabrás, de Antonio Ruiz
  5. El parte de confirmación, de Jas de la Vera
  6. Humanismo medico vs burocracia, de Juan F. Jiménez
  7. La garita del guachimán, de Pablo López Gómez
  8. Las palabras del agua, de Diego Fernández Magdaleno
  9. Médico Rural (Medicina para Todólogos), de Ángel López Hernánz
  10. Postura sana en el Conser de Gijón, de Ana Maria Pérez Martínez
  11. Quid pro quo, de Mateu Seguí Díaz
  12. Sentidos, de Julio S. Belga Vaguer
  13. Sibelius en español, de David Revilla Velasco
  14. tagarete, de Antonio Castillo
  15. Tribulaciones de un cirujano, de Javier Herrera
Nota.- No incluyo en listado algunos blogs médicos que por su solera y reconocimiento ya están en boca de todos, algunos de los cuales aquí se siguen (El Supositorio, La consulta del doctor Casado, Primum non nocere...)

Sonata nº 29 en Re mayor – Domenico Scarlatti
***
Las sorpresas pueden ser agradables o desagradables.

ANEXO: AFORISMOS SOBRE LA SORPRESA [Asombro, Pasmo...]
  • Si no te ha sorprendido nada extraño durante el día, es que no ha habido día. (John Archibald Wheeler)
  • Donde menos se piensa, salta la liebre. (Refrán)
  • Creo que la gente pierde la capacidad de sorprenderse porque diariamente presencia desastres que suceden en todos lados. (Nadine Gordimer)
  • Ya nada me asombra. (Expresión)
  • No perdamos la capacidad de asombro.
  • Ponerse la piel de gallina. (Expresión) [Respuesta emocional]
El autor del blog

sábado, 28 de diciembre de 2013

Las “4C” de la buena comunicación médica


Parafraseando a William Osler y sus “4H”... 


...me aventuro a emitir mis “4C” de la buena Comunicación Médica: Claridad, Credibilidad, Convicción y Cordialidad.

Claridad en cuanto hacer entendible el mensaje.

Credibilidad al hacerlo admisible o verosímil.

Convicción al expresarlo con seguridad, sin titubeos.

Cordialidad al transmitirlo con afabilidad o cortesía.

Las "4C" son de especial aplicación en el ámbito de la Comunicación Médica (Relación médico-paciente), pero bien valen para otras actividades comunicacionales (incluida la relación interprofesional médico-médico). 

Y sobre la comunicación en general, traigo un vídeo divertido y provechoso (claro, creíble, convincente y cordial), que invita a mejorar las habilidades en este campo.


jueves, 26 de diciembre de 2013

Establecer límites asistenciales


Trabajar en un centro de salud entre festivos y durante las vacaciones ajenas puede ser un auténtico suplicio. Demasiada presión asistencial en la atención primaria al tener que asumir la carga de trabajo de los ausentes; excesiva angustia en los profesionales de la medicina; inasumible la asunción innecesaria de riesgos. Es como caminar solos en aguas pantanosas: es muy fácil que el más experto se hunda, es muy probable que el mejor médico de familia cometa un error. 


Es deber de los gestores sanitarios prever y ordenar la asistencia en los momentos críticos. Y la primera decisión responsable, con el fin de asegurar la calidad asistencial y garantizar la seguridad de los pacientes, es establecer límites sensatos.
Insisto, han de implicarse los responsables de la gestión sanitaria, por encima de los ruegos o las súplicas que les puedan hacer los profesionales a los usuarios, para que desistan de solicitar consultas no urgentes en momentos concretos o hagan un buen uso de los servicios de salud en todo momento.

 Uso adecuado de los servicios sanitarios
Mensajes como el que sigue están bien, pero parecen insuficientes

lunes, 23 de diciembre de 2013

Nada mejor que decir...



Aunque hay mucho que hablar de este país decadente 
de chapuza y corrupciónos deseo simplemente:

Que halléis la fuente
que de alegría llena
serenamente

Bo Nadal
Feliz Navidad
Merry Christmas
Joyeux Noël
Froehliche Weihnachten
Buon Natale
Boas Festas


El autor del blog