Como síntesis de la dirección musical, llevada a cabo por un director que dirige un grupo instrumental o vocal –siguiendo lo que el compositor ha dejado escrito en la partitura–, traemos unas palabras y un interesantísimo vídeo del maestro Enrique García Asensio, que fue discípulo de Sergiu Celibidache*.
El día que me sacó a dirigir por primera vez en 1960, yo estaba asustadísimo y temblaba mucho, tanto que mi batuta no paraba de moverse. Eran todo anacrusas. Me temblaba todo y yo debía dirigir la Cuarta sinfonía de Beethoven. Cuando me coloco en posición para empezar, me dice, «Erique (Nunca conseguí que me llamara Enrique), cómo pretende usted controlar a 80 músicos si no es usted capaz de controlarse a sí mismo». Me sentó y no dirigí. En ese momento yo lo habría matado, pero tenía razón. Desde aquel día no me ha vuelto a temblar la batuta. Hay ejercicios para auto controlarse. ¿Qué sensación da a los músicos ver a alguien temblando dirigir una orquesta?
De entrevista a Enrique García Asensio
____
*Sergiu Celibidache era partidario de la fenomenología de la música, de Alfred Schutz, disciplina que estudia la música como una experiencia viva e inmediata en la conciencia humana, considerando el tiempo fenomenológico: pasado (notas anteriores), presente (sonido actual) y futuro (anticipación de lo que viene) se funden en un solo flujo continuo en la mente. Por eso Celibidache no dirigía música de vanguardia (se detuvo en la ruptura radical de la tonalidad y el nacimiento de la atonalidad), al no ser fenomenológicamente música, dada la imprevisibilidad del tiempo futuro.
La Dirección Musical, por el maestro Enrique García Asensio

No hay comentarios:
Publicar un comentario