jueves, 6 de agosto de 2009

Epidemia gripal: preparativos para el combate


1. Plan de respuesta ante el virus de la gripe A

Los médicos de atención primaria de mi comunidad acabamos de recibir un plan para enfrentarnos a la inminente epidemia gripal. Un documento de treinta páginas en el que se insta a los centros de salud a realizar los preparativos de combate. Prevé saturación de los servicios (aumento de carga de trabajo, ausencias), recomienda consultas únicas de gripe (“salas de gripe”) e indica medidas para limitar la transmisión (máscaras quirúrgicas, higiene de manos). Pero también suscita dudas (reorganización del trabajo asistencial), deja interrogantes (flexibilidad laboral, transporte domiciliario), plantea posibilidades extremas (incorporación de personal jubilado y estudiantes de ramas sanitarias) e incluso advierte de un posible incremento de las agresiones (violencia en los centros). Como diría Groucho Marx: ¡Esto es la guerra!

2. ¿Un plan de contingencia común o diferentes planes?

Sospecho que otras comunidades establecerán planes diferentes, que se darán otras instrucciones, que se fragmentarán las estrategias. De ser así, es posible que la falta de criterios comunes provoque confusión en los profesionales y alarmismo en la población. Hemos de considerar que las personas se desplazan y que, si las ideas no quedan claras, lo más probable es que se deriven a los hospitales más pacientes de los necesarios.

3. La respuestas de la Organización Mundial de la Salud

La página de la OMS da respuesta a preguntas comunes sobre la gripe A. Informa de que, en general, los síntomas clínicos son similares a los de la gripe estacional y a otras infecciones respiratorias de vías altas, variando desde una infección asintomática hasta una neumonía grave. Indica las medidas de protección básicas que se deben adoptar para evitar el contagio. Da instrucciones a los enfermos: qué debe hacer el paciente con fiebre alta, tos o dolor de garganta. A partir de aquí, bastaría proporcionarles a los ciudadanos una información clara y sencilla, indicándoles a dónde llamar y a dónde acudir en caso necesario, a fin de evitar colapsos en los centros sanitarios y riesgos añadidos.

4. El sentido común como guía del combate antigripal

Es sabido que la mala información y el alarmismo hacen más daño que cualquier epidemia infecciosa. Nada peor que el miedo irracional. El pánico colectivo, el temor general a contraer una gripe novedosa puede devenir en mocofobia y, desgraciadamente, los trastornos de ansiedad se cronifican. Después habrá que añadir muchos más enfermos crónicos a los ya suficientemente numerosos. De modo que el sentido común debe llamar a la racionalidad, a la toma sosegada de medidas y a la eliminación de los actos no médicos que bloquean nuestro sistema sanitario, como ya se dijo aquí al hablar de bajas laborales y pandemia gripal. ¡Los preparativos para el combate gripal debieran ser coordinados y comunes!

Sing, sing, sing (Eso, eso, eso), Benny Goodman
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Protección inividual:
Gripe y equipos de protección individual
Utilización de los EPI frente al riesgo biológico por el personal sanitario

Anexo al punto 3:

martes, 4 de agosto de 2009

Léxico médico de la atención primaria (7): N-P


(Es recomendable leer primero la introducción al Léxico médico de la atención primaria y el preámbulo a la primera entrega)

N

N
ECESIDADES DEL SERVICIO. Un término jurídico inconcreto que se desata como una losa cuando uno menos se lo espera. Provocan un aumento de la carga de trabajo, ordinaria y urgente, que no siempre se ve recompensada. Presuponen una disponibilidad continua; por imperativo laboral, la jornada puede verse ampliada inesperadamente. En consecuencia, ¿no debieran conllevar una importante compensación, retributiva y profesional?... Creo escuchar voces afirmativas.

NESCIENCIA. El enemigo número uno de la salud, más allá de la dotación genética, del sexo o de la economía. La ignorancia, el analfabetismo en materia de salud, es un factor decisivo. Sus consecuencias: problemas con las prescripciones, retrasos en el tratamiento, automedicación, hospitalizaciones evitables… Mejorar la cultura sanitaria, junto con la general, debiera ser lo prioritario.

NUEVO MODELO. El que pretende oponerse al “Modelo tradicional”, en principio con la buena intención de mejorar la asistencia, de procurar la calidad en Atención Primaria. Obliga a siete horas de presencia física continuada; sin ayuda de personal auxiliar, por mucho que teorice con el trabajo en equipo; con menos flexibilidad que antes, lo que propende al agobio; distorsiona a menudo la relación con el paciente; no pocas veces frustra al profesional, impotente de realizar bien su trabajo; y a pesar del calificativo, lleva mal su prematura vejez. ¡Convendría buscar un punto de equilibrio! (Relacionada: MODELO TRADICIONAL)

O

O
BJETIVO SANITARIO. El resultado que un programa de salud trata de alcanzar. En plural, el establecimiento de un cumplimiento de objetivos, por el que se habrá de medir la productividad y abonar el complemento derivado de la misma, resulta de un teórico “acuerdo de gestión” entre las partes interesadas.  Es deseable que los objetivos que se persiguen sean realistas, pues muchos ven en su difícil cumplimiento una espada de Damocles que amenaza con cercenar el “complemento de productividad variable”. Y es necesario que quienes nos juzgan se impongan el objetivo de ser objetivos. (Relacionadas: ACUERDO DE GESTIÓN, PLAN DE SALUD, PLANIFICACIÓN SANITARIA, PRODUCTIVIDAD EN SALUD, PROGRAMA DE SALUD)

OPINIÓN MAYORITARIA. La forma propia de pensar sobre cualquier tema y el sentir de una mayoría (opinión general o pública), que en un estado de derecho se puede manifestar libremente. Respecto a la Sanidad Pública, cada médico tiene su particular opinión, pero la mayoritaria del colectivo médico es que su organización debe cambiar en muchos aspectos. Y cuanto antes mejor. ¡Amén!

ORGANIZACIÓN INTERNA. Una cuestión de orden interno, de los centros de salud. Entre los problemas organizativos en los equipos de Atención Primaria –una particularidad de la “organización sanitaria”– no hay que olvidar el debate de la figura del coordinador, actualmente jefe de servicio o de unidad, con su doble función. Otro es el de la asignación de recursos humanos, determinado por el número de habitantes máximos por clave médica, o sea por facultativo. También la distribución de tareas. Por lo demás, no hay fórmulas mágicas. (Relacionada: COORDINADOR, ORGANIZACIÓN SANITARIA).

ORGANIZACIÓN SANITARIA. Disposición que pretende poner orden en el entramado sanitario, proveyendo los necesarios recursos materiales y coordinando los indispensables recursos humanos. Una tarea ardua que lo es más por lo cambiante, teniendo en cuenta la complejidad del sistema sanitario y los vaivenes de la política sanitaria. Además, hemos de diferenciar una organización interna, propia de cada centro, y otra externa, dependiente de entes superiores: gerencias, direcciones provinciales, consejerías, ministerio. De la estructura organizativa –representada gráficamente mediante un organigrama– emanan la planificación y la gestión sanitarias. En Hispania, propensa a la desorganización, de continuo se demanda una reorganización en pro de mejorar la asistencia sanitaria. (Relacionadas: GESTIÓN SANITARIA, ORGANIZACIÓN INTERNA, PLANIFICACIÓN SANITARIA)

P

P
AC. Punto de Atención Continuada. Vino a sustituir al tradicional “Servicio de Urgencias Extrahospitalario” (SUE), en el que se atendían casos que no admitían demora, para tragar con todo lo que entre por la puerta, aunque se trate de nimiedades o incluso cuestiones no sanitarias. Superada la “Casa de socorro” de antaño, no supuso mejora respecto al SUE; peor aún, ha aportado problemas y conflictos. Con sonoridad inglesa de “paquete”, nadie que no sea sanitario lo conoce por este nombre.

PACIENTE. El fin último de los servicios sanitarios; a él nos debemos: estamos para servirle del mismo modo que nos gustaría que nos asistiesen. Amoroso sustantivo para un individuo que primero fue enfermo, después cliente y ahora usuario. (Relacionada: USUARIO)

PENSIONISTA. Hombre o mujer que, por lo regular con una pensión miserable, busca desahogo en un sistema público equivalente a mercadillo de balde o barra libre.

PERSONAL DE SERVICIOS DE SALUD. El establecido en tres categorías que engloban diferentes subcategorías: 1) Personal sanitario facultativo (médicos generales, pediatras y demás especialistas), 2) Personal sanitario no facultativo (enfermeras, matronas, fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, técnicos especialistas, auxiliares de enfermería) y 3) Personal no sanitario (técnico, de servicios especiales, de función administrativa, de oficio, subalterno). Suponen el conjunto de recursos humanos (los fijos de cada equipo conforman la plantilla o el staff), con las funciones de cada cual teóricamente delimitadas, pero en la práctica surgen multitud de dudas.

PICARESCA. Una de las tres características hispánicas, que en el ámbito sanitario se comprueba cada día: simulación de incapacidades laborales, solicitud de recetas de pensionista por parte de trabajadores activos, ocultación de padecimientos para conseguir certificados de salud, etc. (Relacionada: HISPANIA)

PLAN DE SALUD. Pesimístamente, manera de planificar lo que presumiblemente ocurrirá hagamos lo que hagamos. Por el contrario, proyecto o programa para alcanzar un objetivo o fin sanitario. No exactamente como el “de pensiones”, que pretende que en la vejez no pasemos privaciones; si bien, indirectamente, también puede contribuir a preservar la salud. ¡Y yo sin plan! (Relacionadas: OBJETIVO SANITARIO, PLANIFICACIÓN SANITARIA, PROGRAMA DE SALUD)

PLANIFICACIÓN SANITARIA. Una función de la autoridad sanitaria, consistente en establecer planes para regular las actuaciones, alcanzar objetivos y no caer en el caos. Implica actuar de forma organizada. Esencial para que el sistema sea eficaz pero que en exceso puede resultar negativa, al robotizar la actuación de los profesionales. Bienvenidos los planes, proyectos o programas que se ajustan a las necesidades y persiguen objetivos razonables; aquellos irracionales y perversos que se los lleve el viento. (Relacionadas: GESTIÓN SANITARIA, OBJETIVO SANITARIO, PLAN DE SALUD, PROGRAMA DE SALUD)

PLATAFORMA “DIEZ MINUTOS”. Base o conjunto de reivindicaciones que solicitan desesperadamente asociaciones, sociedades científicas y sindicatos: 10 minutos por paciente, 25 pacientes por día y 1200 personas por médico. Parece razonable, aunque cada patología, o mejor cada paciente, requiera un tiempo diferente. Condenados a una cierta esclavitud (la prisa genera desmoralización, desencanto y cabreo), los médicos de Atención Primaria claman a través de esta plataforma, constituida el 16 de diciembre de 2000.

POLÍTICA SANITARIA. Arte de conducir los asuntos sanitarios, que en Hispania ha ido dando tumbos, cambiando técnicos en gestión en función del signo ideológico –no de la capacitación– y, una idea bastante generalizada, proletarizando a los médicos y alejándolos de su primitiva concepción de profesionales liberales.

PORTUGAL. País hermano, pero distinto en materia sanitaria, como en otras cuestiones, al que los profesionales de la sanidad gallega y española contemplan con envidia. Los médicos lusitanos, muy unidos profesional y sindicalmente, disponen de tiempo suficiente, trabajan en condiciones dignas, disfrutan de buena consideración social y tuvieron acceso a la carrera profesional antes que aquí. Vale pues elevar la mirada a las alturas y declarar: ¡Menos mal que nos queda Portugal!

PRESCRIBIR. Ordenar o indicar un tratamiento, farmacológico o no farmacológico (p. ej. ejercicio). Prescribir medicamentos equivale a RECETAR.

PRESCRIPCIÓN. Indicación de un tratamiento. En caso de fármacos, instrucciones que se dan por escrito en la receta médica. Tradicionalmente se encabezaba con la abreviatura Rp (de Recipe: ‘‘Dispénsese’’ o “Tómese”), una barra (/) y tras ella el nombre del preparado y las cantidades, las instrucciones y la firma del facultativo. Hoy, como de otras muchas cosas, ya casi nadie se acuerda. (Relacionada: RECETA MÉDICA)

PRESIÓN ASISTENCIAL. Equivalente a carga asistencial. Un elemento que condiciona la decisión clínica. Un médico bajo presión –con demasiadas visitas/día–, agobiado, no puede dar adecuada respuesta a los problemas de salud y, en consecuencia, contribuirá a la “medicalización”, derivará más pacientes e incurrirá en más errores. Respecto a las urgencias, ya se ha denunciado su “mal uso”, considerándose la necesidad de informar a la población, de educarla sanitariamente, con el fin de racionalizar el uso de los servicios; incluso se ha postulado la dureza, proponiendo sancionar en caso de abuso. Como sea, es preciso minimizarla, por el bien de los pacientes; si el médico no respira, mal puede ayudar a los demás. (Relacionadas: CARGA ASISTENCIAL, DEMANDA ASISTENCIAL)

PRINCIPIOS BIOÉTICOS. Son los principios (máximas, ideas o normas que rigen el pensamiento o la conducta) que incumben a la bioética. Los de la bioética médica son fundamentalmente cuatro: 1) Principio de no maleficencia: lo primero es no hacer daño (“primum non nocere”); 2) Principio de beneficencia: actuación en beneficio del paciente; 3) Principio de autonomía: decisión autónoma del paciente respecto a su salud y a las intervenciones médicas (expresado en sumo grado en el “consentimiento informado”); 4) Principio de justicia: opuesto a la desigualdad, dispone un trato médico igualitario, sin distinción. (Relacionada: BIOÉTICA MÉDICA)

PRODUCTIVIDAD EN SALUD. Si la productividad viene definida por la relación entre la cantidad de bienes y servicios producidos y la cantidad de recursos utilizados, en salud podemos entenderla como un buen servicio asistencial, de buena calidad y a los menores costos posibles. Un elemento de la Economía de la salud, por el que se valoran los objetivos de los profesionales sanitarios, difícil de medir y fácil de falsear. (Relacionadas: ACUERDO DE GESTIÓN, ECONOMÍA DE LA SALUD, OBJETIVO SANITARIO)

PROGRAMA DE SALUD. Conjunto de actividades que persiguen el logro de uno o varios objetivos en una población concreta. Se enfoca en la salud comunitaria. Tiene que ver con la planificación, por lo que antes se denominaba “plan de salud”. Hay programas por edades (del lactante y preescolar, del adulto, del anciano, etc.) y por patologías o factores de riesgo (programa de hipertensión, de diabetes, de dislipemias, de drogodependencias, bucodental, etc.). Ya un renombrado político reiteraba hace tiempo: ¡programa, programa, programa…! (Relacionadas: OBJETIVO SANITARIO, PLAN DE SALUD, PLANIFICACIÓN SANITARIA, SALUD COMUNITARIA)

PROGRAMA ICP. Mejor reducir a este acrónimo la “Incentivación de la Calidad de Prescripción”. ¡Ahí queda eso! Nada menos que una rimbombante perífrasis con el ánimo de conseguir, simple y llanamente, ahorro del gasto farmacéutico. Y como premio un complemento para los médicos buenos, que prescriben lo que se les manda –atenerse a los siete indicadores de calidad establecidos–, aunque lo hagan de modo inconveniente. Encierra una perversidad que se opone a la pretendida calidad.

PROTOCOLO CLÍNICO. Actuación de obligado cumplimiento cuyo fin es apaciguar la insatisfacción que produce el no saber lo que le ocurre al paciente. O la manera de rezar de los médicos... ¡No se lo tome en serio! En realidad, es una guía clínica o de práctica clínica –por más que algunos observen diferencias–, un modo ordenado de actuación que facilita el diagnóstico, mejora la calidad asistencial y minimiza la comisión de errores. ¿Vale? Aunque si se siguen a rajatabla los protocolos puede bloquearse el delicado sistema.

PRUEBA DOCUMENTAL. Ver DOCUMENTO MÉDICO-LEGAL.

PSICOLOGÍA MÉDICA. Una disciplina que forma parte de la psicología clínica y que ayudará al profesional de la medicina a ver al paciente como un todo, como un ente biopsicosocial, puesto que tiene vida, alma o psique y se relaciona socialmente con otros individuos. Siendo el punto de partida la psicología (del griego psyché, alma, y logos, tratado), etimológicamente “ciencia del alma” y de hecho ciencia que estudia los fenómenos de la conducta, fundamentalmente humana, y los procesos mentales relacionados, para determinar sus condiciones y leyes, consideramos aquí su aplicación clínica en la actividad médica. (Relacionada: HUMANIDADES MÉDICAS)

PSIQUIATRA. Especialista de la locura que, según alguna mente retorcida, quisiera serlo también de la cordura. Porque como dijo uno, en la actualidad más que enfermos se ve gente sana con conflictos. Y esto el médico general o de familia, sin ser psiquiatra (¿o sí?), lo constata día a día.

sábado, 1 de agosto de 2009

Bajas laborales y Pandemia gripal


En el blog El Supositorio, del doctor Vicente Baos, compruebo que en el Reino Unido no es necesario que los médicos certifiquen las ausencias laborales de los trabajadores que duren una semana o menos: las ausencias de hasta 7 días se justifican con un Self Certification Absence Form. En Hispania no se respetan ni los 3 días que en teoría no habría que justificar, quizás por nuestra idiosincrásica picaresca y el consiguiente recelo de los empresarios. Y sin embargo parece ahora un buen momento para cambiar (desburocratizar), un epidémico momento propicio para imitar el pragmatismo británico y, por ende, del National Health Service (NHS), que no admite que su tiempo se malgaste en un simple certificado de enfermedad. Si así fuese, podríamos afirmar que no hay mal que por bien no venga: dejaríamos de rellenar impresos por bajas laborales que duran 7 días o menos y, de paso, otros papeles absurdos de nuestra peculiar burocracia médica que roban el sanitario tiempo; gracias a la gripe A, dejaríamos de ser simples amanuenses y teclistas y, al fin, podríamos centrarnos en nuestros pacientes. De lo contrario, habríamos de ratificar que somos distintos y que la hiperburocratizada Atención Primaria del Sistema Nacional de Salud (SNS) es sólo una utopía.

viernes, 31 de julio de 2009

Financiación sanitaria




Financiar: sufragar, pagar, subvencionar...

Financiar lo necesario es de sabios; financiar lo innecesario, de estúpidos.

La financiación de la sanidad, de los servicios sanitarios, de los medicamentos y productos sanitarios, es un instrumento necesario para proporcionar cobertura asistencial a toda la población. Sin embargo, la financiación sanitaria no siempre es justa o acertada, por defecto (insuficiente) o por exceso (superflua).

Dejo aquí varias preguntas sencillas y directas sobre la financiación sanitaria en Hispania, por si alguien tiene alguna respuesta clarificadora.

—¿Por qué se continúan financiando fármacos prescindibles, inútiles o de dudosa eficacia, a pesar del gran dispendio que suponen y de haberse establecido en dos ocasiones una teórica financiación selectiva de medicamentos («medicamentazo»)?

—¿Por qué no se financia la atención a la salud bucodental en todos los grupos etarios y en todos los modelos de aseguramiento, siendo incuestionable su beneficio? Y, en el mismo sentido, ¿por qué no se financia la vacuna VPH en todos los grupos de riesgo, si se anuncia como una importante medida de salud pública?


—¿Por qué gastos sanitariamente necesarios, pero sin financiación pública, tales como la atención a la salud bucodental o las lentes correctoras, no conllevan siquiera la posibilidad de desgravación en la declaración de la renta?

Estas cuestiones, que permanecen en el aire desde hace mucho tiempo, deberían ser consideradas por los responsables de la financiación sanitaria. 

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Enlaces relacionados
Financiación significa origen de fondos. Los individuos son los financiadores últimos de la Sanidad, tanto por la vía de la financiación pública (impuestos, tasas y cotizaciones sociales) como por la vía de la financiación privada (seguros privados y pagos directos a proveedores).
La financiación sanitaria es un asunto de la máxima prioridad en todos los países de la OCDE y el crecimiento del gasto sanitario una amenaza para la estabilidad económica.

jueves, 30 de julio de 2009

Andando en círculo


No dejamos de explorar para, al final, llegar al punto de partida y descubrirlo por primera vez; son palabras de T. S. Eliot. Como andar en círculo*, retornando una y otra vez a nuestros orígenes. El mundo es así de inexplicable. Creemos conocer y lo desconocemos todo. Cuanto más indagamos, más dudas aparecen; nada sabemos de la vida y su misterio. Ya lo dijeron los sabios ignorantes que en el mundo han sido y lo habrán de decir los que vendrán. Y para no desesperar, lo dice el más ignorante de los no ilustrados.
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*En la circunferencia, el principio y el fin coinciden. (Heráclito)

miércoles, 29 de julio de 2009

Música celta


En el artículo sobre “la música tradicional de nuestro tiempo” ya hice referencia a la llamada música celta.

Una denominación cuestionada que, a pesar de todo, identifica a los países con un pasado céltico: Irlanda, Escocia, Bretaña, Galicia y otros. De su tradición –extendida más allá de su territorio de origen– forman parte danzas populares como la giga o la muiñeira. La gaita, el bodhran, el violín, el harpa y el whistle son instrumentos representativos de la música de esos países de la Europa atlántica, ampliamente difundida durante la década de 1990 gracias a músicos que han logrado traspasar fronteras.

Grupos míticos como los irlandeses The Chieftains y Clannad, el francés Gwendal o el gallego Milladoiro, y grandes individualidades, como el bretón Allan Stivell, han dejado en la memoria colectiva las sonoridades de la música celta, con las peculiaridades de cada país y dejando aparte las veleidades de la mercadotecnia. No siempre interpretando piezas tradicionales pero, en general, con un mínimo respeto por las pautas de la tradición. Incluso músicos de la otra orilla atlántica, como la canadiense Loreena McKennitt, han experimentado con las líneas esenciales de esta música.

Manifestaciones como el Festival interceltique de Lorient, en Bretaña, el Festival internacional do mundo celta de Ortigueira o el Festival intercéltico do Morrazo, ambos en Galicia, mantienen viva la melódica llama céltica.
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Traigo aquí como ejemplo la interpretación de la Muiñeira de Chantada, por Carlos Núñez y The Chieftains:


lunes, 27 de julio de 2009

La tos en los conciertos


Desde siempre me ha intrigado la génesis de la tos en los conciertos de música clásica. Por qué en el momento mismo de comenzar los músicos a tocar, los cantantes a entonar o el director de orquesta a dar la entrada, surge alguna tos que ya no se acalla, que incluso incita a otras toses a mezclarse con las armónicas sonoridades hasta quebrantarlas. A veces una tímida tos marca la pauta y otras, más o menos discretas, se le unen como por contagio. No pocas veces toses en verdad estrepitosas surgen extremadamente molestas y alarmantes, haciendo pensar en fumadores empedernidos, acatarrados severos, bronquíticos crónicos o tuberculosos activos. Si las respiraciones jadeantes ya son bastante molestas, nada peor en un concierto que la expulsión violenta de aire de los pulmones por la contracción espasmódica de los músculos torácicos.

¿Y si no se debieran a ninguna irritación tabáquica, ni a patología broncopulmonar o de las vías respiratorias altas? No es posible que acudan a las salas de conciertos tantos adictos a la nicotina con carraspera y afectados por enfermedades respiratorias. Pudiera ser que el aire enrarecido irritase las mucosas de los oyentes; no así la de los intérpretes, porque entonces se produciría el caos. Tal vez la emoción, la tensión previa a las cautivadoras melodías y a los apasionantes ritmos, desencadenase esos espasmos estruendosos; un exceso de bienestar produciendo inquietud, expresada como tos nerviosa. Quién sabe si diversos conflictos psíquicos se manifestasen en forma de tos irreprimible, incontrolable. Se me daba por pensar si era inevitable tanta tos en los auditorios musicales, cuando por la calle, en el supermercado, en una cafetería llena de humo o, incluso, en las salas de teatro y de cine no se tosía tanto, o yo no tenía esa apreciación.


Hallé un artículo -extraído de un libro- en el que se reflexionaba sobre el ¿por qué tose la gente en los conciertos?, en el que además de especulaciones semejantes a las apuntadas se decía, en broma, de la existencia de una Academia de Tos, dedicada a impartir técnicas de control de los impulsos tusígenos (un nuevo aspecto de la educación musical), así como del proyecto de reparto de pastillas para la garganta y jarabes, a modo de preventivos del carraspeo, a la entrada de las salas de conciertos. Y es que si la medida educativa falla, o no es suficiente, sería bueno disponer estrategias terapéuticas para escuchar en paz, placenteramente, sin que nos perturben los sonidos broncos y disonantes de las poco melódicas toses; podría bastar un simple masaje en el cuello, un caramelo, una cucharada de miel u otro remedio natural. Pues nada mejor para el goce, y la salud del alma, que escuchar los silencios en respetuoso silencio.

Concierto de Tos (Cough Concert)
[Vídeo añadido con post.]

sábado, 25 de julio de 2009

miércoles, 22 de julio de 2009

Léxico médico de la atención primaria (6): J-M


(Es recomendable leer primero la introducción al Léxico médico de la atención primaria y el preámbulo a la primera entrega)

J

JEFE DE SERVICIO / UINIDAD. Ver COORDINADOR DE EQUIPO.

JERARQUIZACIÓN MÉDICA. Algo conveniente para el buen funcionamiento de un servicio, si se realiza adecuadamente. Siendo arbitraria o caprichosa la distribución en categorías, rangos o niveles, nada bueno se puede esperar de ella. (Relacionada: LISTA DE ESPERA)

JUDICIALIZACIÓN DE LA MEDICINA. Consecuencia de llevar por vía judicial todo asunto médico. Algo a lo que no se debe llegar si queremos profesionales de la medicina eficaces, libres para ejercer su oficio, asumiendo que, siendo humanos, somos imperfectos. Puede conllevar un temor continuo a la denuncia que acaso paralice las habilidades e inhiba los buenos propósitos, siempre en perjuicio del paciente. (Relacionada: MEDICINA DEFENSIVA)

JURAMENTO HIPOCRÁTICO. Código de ética médica que acatamos los médicos por principio y en honor al padre de la medicina. Obliga a aceptar normas de comportamiento que exigen respeto, honradez, generosidad, entrega y discreción. De otros juramentos, que en silencio o entre dientes hacemos a diario en las consultas, Hipócrates se avergonzaría. (Relacionada: CÓDIGO DEONTOLÓGICO)

JUSTIFICANTE MÉDICO. Documento emitido en consulta para justificar la asistencia y, en definitiva, que la empresa no sancione al trabajador por su ausencia. Una parte más del cargante papeleo de la Atención Primaria (certificados, formularios, informes, partes, recetas), asumible hasta cierto punto si se consiguiera eliminar nuestra idiosincrásica picaresca. No siendo así, la excesiva demanda de justificantes –incluso por motivos no laborales y hasta para acompañantes de los interesados– llega a ser realmente irritante y degradante.


L

LEY DEL MEDICAMENTO. Norma superior que en Hispania incorporó criterios internacionales de seguridad, calidad y eficacia, con el objetivo de limitar el número de drogas y abaratarlas. Pero el tiro le ha salido por la culata respecto a esto último; el consumo ha aumentado (“medicalización”) y el gasto se ha ido disparando año tras año. (Relacionada: MEDICALIZACIÓN)

LIBERTAD. El bien más precioso que el ser humano puede poseer; aunque la salud sea prioritaria –sin ella de poco vale la libertad–, sin ser libres nuestro estado ha de ser poco saludable. Dejándonos de enredos, imprescindible también para ejercer la medicina.

LISTA DE ESPERA. Método de redistribuir recursos sanitarios para que, gracias a la demora, algunas patologías pasen a ser urgentes y otras dejen de ser patologías. En fin… Sin sarcasmo, en Atención Especializada existe una espera admisible y otra inadmisible (en Primaria siempre “demora cero”), pero las víctimas de la segunda callan o no son escuchadas. Por otra parte, recordemos que la desaparición de especialistas extrahospitalarios y la implantación generalizada de la “jerarquización” derivaron en un aumento de la espera en consulta especializada. En cualquier caso, se precisan soluciones, señor/a ministro/a. (Relacionadas: DEMORA CERO, JERARQUIZACIÓN MÉDICA)

LONGITUDINALIDAD. Una característica esencial de la atención primaria de salud, definida como el seguimiento de los distintos problemas de salud de un paciente por el mismo médico. Diferente del concepto de “continuidad asistencial”, referido a un problema específico del paciente. Precisa la estabilidad en el tiempo del personal sanitario y la conformidad del paciente, no fluctuando voluntariamente de unos profesionales a otros. (Relacionadas: ATENCIÓN PRIMARIA)

LOSGA. Ley de Ordenación Sanitaria de Galicia. Subordinada al Estatuto Marco y a su desarrollo, estuvo ahí, sin que se le hiciese demasiado caso hasta ser derogada por imperativo político de signo contrario. (Relacionada: ESTATUTO MARCO)


M

MALPRAXIS MÉDICA. Significa no atenerse a la lex artis, a las prácticas médicas aceptadas como adecuadas para tratar a los enfermos en el momento presente –según los actuales conocimientos científicos–, un concepto por definición cambiante con el progreso técnico de la Medicina. (Relacionadas: DERECHO SANITARIO, ERROR MÉDICO)

MASIFICACIÓN ASISTENCIAL. Situación de demanda multitudinaria por carga asistencial o presión asistencial desmedida. Las consultas masificadas, o multitudinarias, son perjudiciales: obligan al médico a atender a un gran número de personas en una misma jornada y, en consecuencia, son contrarias a la calidad asistencial y atentan contra la seguridad del paciente. (Relacionadas: CARGA ASISTENCIAL, PRESIÓN ASISTENCIAL, 
SOBRECARGA ASISTENCIAL)

MEDICALIZACIÓN. 1) Ampliación del ámbito de la medicina a problemas de otros campos del saber (educación, sociología, filosofía, justicia, política, etc.), tales como el fracaso escolar, la soledad, la infelicidad, la pobreza o el desempleo. 2) Consideración de fenómenos normales como patológicos; v. gr. las fases del ciclo reproductivo y vital de la mujer (menstruación, embarazo, parto, menopausia) o la vejez. En suma, la medicalización es la intromisión en ámbitos no médicos y el proceso de conversión de estados normales en cuadros patológicos, pretendiendo darles soluciones médicas. Otra cuestión es medicar en exceso, atiborrar de medicamentos; una negativa consecuencia del desarrollo, atribuible a diferentes causas: presión de la industria farmacéutica, incitación al consumismo a través de los medios, carencia de educación sanitaria, mala gestión sanitaria, insuficiente aptitud e inadecuada actitud profesional.

MEDICAMENTAZO. Término con el que se ha querido demonizar la “Financiación selectiva de medicamentos”, recorte farmacéutico llevado a cabo en dos ocasiones y por gobiernos de distinto signo (el Real Decreto 1663/1998 amplió la lista de medicamentos excluidos de la financiación por la Seguridad Social, establecida inicialmente por el RD 83/1993). Pretendiendo eliminar lo que no era necesario, no dio el resultado esperado, porque no se explicó bien ni se aplicó con buen criterio.

MEDICINA. Dejando la acepción más pobre (medicamento) es, según Marañón, un compendio de ciencia, arte y oficio. Cuyo objeto, añadiríamos, es curar o aliviar la enfermedad y consolar al doliente. Por su parte, William Osler la definió como la ciencia de la incertidumbre y el arte de la probabilidad, y Edmund Pellegrino como la más humana de las ciencias y la más científica de las humanidades. Hay antagónicas miradas a la Medicina: la benevolencia corporativa empleó el término “sacerdocio” para referirse a una actividad sustentada en la entrega, y la ironía popular, en el otro extremo, ha tildado al oficiante de “matasanos”. Antes, lo esencial de la actividad médica era la relación personalizada médico-paciente basada en un “arte” ejecutado con medios primitivos. Hoy, quien la ejerce se asemeja más a un ingeniero que a un médico a la antigua usanza. Y lo más inquietante es pensar que todo lo pasado ha sido superado.

MEDICINA BASADA EN LA EVIDENCIA. Traducción poco afortunada del inglés, para una “medicina basada en pruebas”. La medicina debe basarse en hechos demostrados, y éstos en Atención Primaria suelen ser escasos.

MEDICINA DE COMPLACENCIA. La que ejercen algunos facultativos para captar usuarios. Sus razones tendrán, pero el fin no justifica el medio complaciente. Si queremos mantener la sociedad del bienestar no es conveniente. (Relacionada: BIENESTAR)

MEDICINA DEFENSIVA. Una consecuencia nefasta de la “judicialización” en materia de salud, que implica la solicitud de pruebas superfluas y derivaciones innecesarias. (Relacionada: JUDICIALIZACIÓN DE LA MEDICINA)

MEDICINA GESTIONADA. Equivale a “autogestión”, que, según el diccionario, significa acción y efecto de organizar, dirigir y administrar una empresa los trabajadores de la misma. En el ámbito de la Atención Primaria, es un modelo de organización de los servicios en el que los profesionales gestionan con autonomía los recursos de que disponen, manejando el presupuesto global del Centro de Salud y asumiendo el riesgo derivado de una actuación deficiente.

MEDICINA PREVENTIVA. Ver SALUD PÚBLICA.

MEDICINA PRIVADA VERSUS PÚBLICA. La Privada, en general es elitista –discriminatoria–, su financiación es voluntaria, elude la prevención, sigue prioritariamente criterios de rentabilidad y persigue el lucro. La Pública es universal, su financiación es obligatoria para todos los trabajadores, la prevención es prioritaria, sigue criterios de equidad y su gestión pretende el gasto racional. Pero ahí están ambas, opuestas o complementarias, mejores o peores, necesarias en todo caso para dar cobertura a toda la población.

MÉDICO DE APD. Médico Titular o de “Asistencia Pública Domiciliaria”. Un médico de cabecera con atribuciones de Salud Pública, que suele ejercer en el medio rural y que, antiguamente, disponía de la llamada “Casa del médico” para ejercer su labor asistencial. Los más críticos con su existencia dicen que los demás no son suplentes y que las siglas significan ahora “A Punto de Desaparecer”.

MÉDICO DE ATENCIÓN PRIMARIA. La más reciente
 denominación del clásico MÉDICO GENERAL o MÉDICO DE CABECERA y del moderno MÉDICO DE FAMILIA. Desde el hospital lo reducen al acrónimo MAP.

MÉDICO DE CABECERA. Médico que quiere saberlo todo y por ello “cabezón”. O si se quiere, el que se mira con ternura cuando admite que sabe poco, con admiración cuando reconoce lo que no sabe y con odio o envidia cuando acierta el diagnóstico. Bueno, sin sarcasmo, médico general que asiste con continuidad al enfermo (antiguamente lo velaba a la cabecera de su cama), confesor y consejero, coordinador de los especialistas y pilar fundamental de la sanidad pública, si bien venido a menos en los últimos tiempos. Antes, el médico-persona, con nombre; en su memoria se bautizaron calles y se erigieron monumentos. Ahora, el funcionario-objeto, anónimo miembro del equipo. (Relacionadas: MÉDICO DE FAMILIA, MÉDICO GENERAL)

MÉDICO DE FAMILIA. Denominación relativamente reciente para referirse a quien antaño fue médico general (MG) o de cabecera (MC) y ahora se reconoce especialista en medicina familiar y comunitaria (MF o MFC). Los defensores del cambio pretendían la atención integral a la familia, basándose en una mejor formación técnica –postgrado, hospitalaria– y una concepción humanizada de las relaciones interpersonales; el tiempo justiciero los ha desengañado: la relación médico-paciente se ha empobrecido, las familias se han disgregado (se llega al absurdo para evitar la incoherencia: “familias monoparentales”) y, por encima, el “hospitalocentrismo” se ha consolidado. El MF seguirá siendo MG o MC, ¡y a mucha honra!, pero no habiendo general acuerdo, se ha intentado conciliar a los discrepantes con la denominación genérica de “MÉDICO DE ATENCIÓN PRIMARIA”; así que ya tenemos un nuevo acrónimo: MAP. ¡Uf…! (Relacionadas: MÉDICO DE CABECERA, MEDICO GENERAL)

MEDICO GENERAL. Ver MÉDICO DE CABECERA, MÉDICO DE FAMILIA.

MÉDICO RURAL. Médico de pueblo; médico general, de cabecera o de familia, como el de la ciudad, que ya no va a caballo al domicilio de sus pacientes y está motorizado como el urbano, pero que todavía se distingue por la reminiscencia de un trato más cordial, más cercano a la población. Algunos de sus pacientes lo siguen considerando como don..., no sólo como anónimo proveedor de servicios.

MEDIOS DE COMUNICACIÓN. Instrumentos que difunden información mediante técnicas de transmisión, impresas, orales o visuales. Respecto a la sanitaria, útiles cuando son serios; inconvenientes y perjudiciales cuando transmiten sin adecuado asesoramiento. El mayor peligro está en que lo perverso vende más que lo salubre; por desgracia, la prensa y los demás medios, tienden cada vez más hacia el sensacionalismo, ya que un periodismo responsable y cauto no resulta demasiado rentable. A menudo refuerzan la idea de que la medicina puede solucionar todos los problemas de la humanidad, contribuyendo así a la “medicalización” de la vida, y no pocas veces sus mensajes producen efectos negativos en la relación médico-paciente.

MOBBING. Ver ACOSO LABORAL.

MODELO TRADICIONAL. El que obligaba a dos horas y media de presencia física en consulta y el resto de la jornada a estar localizado; brindaba la ayuda de personal auxiliar; permitía cierta flexibilidad sin agobiar en extremo; no estaba tan sobrecargado de papeleo; facilitaba, en cierto modo, un trato más respetuoso y cordial. Sin haber muerto totalmente, convive todavía, aunque de mala manera y muy tocado, con el “Nuevo modelo”. De lo dicho, y por otras carencias, no es lo ideal, ni mucho menos. (Relacionada: NUEVO MODELO)

MOTIVACIÓN PROFESIONAL. Lo que necesitan los trabajadores sanitarios para trabajar con entusiasmo. Si los futbolistas de élite, con sueldos astronómicos y tratados como si fuesen dioses, demandan primas e incentivos para no perder la ilusión, y se las dan, ¡pobrecitos!, los médicos que no piden ni la millonésima parte permanecen a la espera. Esperan, y los años pasan. (Relacionada: ENTUSIASMO)

lunes, 20 de julio de 2009

¡Milagro!


[Relato]

Acudí a visitar a sor Angustias en cuanto pude. La hermana del convento dominico llevaba dos semanas en cama sin poder moverse. ¡Noventa y dos años de nada! Me salió al encuentro sor Teresa y crucé el umbral de la comunidad de clausura tras la campanada* de rigor. Esta religiosa y diplomada en enfermería me explicó, mientras avanzábamos por el inacabable corredor, que lo habían probado todo, pero en vano. Yo ya concebía lo peor: “Accidente cerebrovascular irreversible, demencia ultrasenil, arteriosclerososis terminal, atrofia cerebral extrema...”. En fin, poco que hacer. Llegamos por fin a la celda, donde otra hermana, ésta además de sangre, sor Elena, estaba velando por la creyente anciana, yacente en su lecho. Tan frágil, tan enjuta y con una expresión de infinita inocencia, sor Angustias clavaba la mirada en el austero techo.

—No puede moverse desde hace quince días —recalcó sor Elena.

Acercándome a la enferma, reclamé su atención… Y sus ojos y su efímera sonrisa me alcanzaron. Embargado de seguridad y espíritu nazareno, la invité a que se sentara al borde de la cama… Y como si de una orden divina se tratara, obedeció al punto. Después le indiqué que se pusiera en pie… Y, sin ayuda, así lo hizo. Quedaba comprobar la deambulación… Y sor Angustias no sólo comenzó a caminar, sino a apurar el paso alrededor de la celda, desplazando sincrónicamente brazos y piernas, flexionando codos y elevando rodillas, en actitud atlética. Hubo que detener su ímpetu.

—¡Milagro! ¡Milagro!... —exclamaron al unísono sor Teresa y sor Elena, al tiempo que me hacían efusivas reverencias.

Las monjas, agradecidas, no me dejaron marchar sin un par de cajas de sus sabrosas pastas. Salí reconfortado, meditando sobre la importancia de la voluntad humana (sin negar la de la Providencia) y comprendiendo el valor de la persuasión. Pensar que a veces basta una palabra…

*tras hacer sonar la esquila.

[2001, 25 jun]

Jesus bleibet meine Freude (Jesús, alegría de los hombres), J.S. Bach

viernes, 17 de julio de 2009

El médico enfermo


Al leer el post “¿Con qué psiquiatra se atienden los psiquiatras?”, publicado en DESDE EL MANICOMIO, revivo el delicado tema que, calladamente, preocupa a los galenos: el médico enfermo. Porque ¡es tan difícil ser juez y parte, atender a diario a dolientes y asumir que uno puede pasar en cualquier momento al otro lado! Llegado el momento, ¿en quién confiar? ¿Cómo dar a entender a un compañero que se padece, que se sufre, que se necesita ayuda? 

Concedemos a diario bajas laborales a otros trabajadores, no pocas por procesos banales, algunas casi de complacencia, y cuando damos a entender que nosotros necesitamos un descanso recuperador los ojos de los colegas nos miran con recelo. ¡Cuánto cuesta la comunicación y cómo duele la incomprensión entre iguales! El médico es un ser humano que tiene necesidades como todos los mortales, que es tan frágil como los demás, que precisa palabras de aliento como cualquier doliente. Además, no olvidemos que el médico de nuestro sistema público es el profesional que padece más enfermedades relacionadas con el estrés laboral

El médico también es paciente y necesita comunicarse, depositar su confianza en otros seres humanos y recibir palabras de consuelo. Pero, ¡ay!, es duro hallarse bajo la piel de enfermo, y más todavía tropezarse con la pétrea frialdad de la incomprensión, que abisma al médico convertido en enfermo en una peculiar e indescriptible soledad. Por eso desde la Organización Médica Colegial (OMC), que agrupa a todos los colegios médicos españoles, se ha desarrollado el Programa de Atención Integral al Médico Enfermo (PAIME).

Escena de la película The Doctor (1991), de Randa Haines
***
Enlace relacionado
El médico enfermo, por Jaume Padrós i Selma
El asunto de la salud de los médicos ha sido de siempre controvertido. (...) cuando el médico enferma, éste suele actuar por exceso o por defecto, pero en todo caso lejos de lo que él mismo acostumbra a recomendar a sus pacientes. Y lo que es peor, no sabe o es incapaz de pedir ayuda. Y cuando la afección o el trastorno está en la esfera mental o se relaciona con alguna adicción la respuesta es aún más negacionista, y llega incluso a arrogante y prepotente.
REFLEXIÓN FINAL
Cuando el médico es paciente, su percepción cambia; y hasta puede que alguno pierda su engreimiento y se vuelva más compasivo, sobre todo si prueba de su propia medicina... Valga el ejemplo del protagonista de la película The Doctor
Cuando a Jack MacKee, un médico frío y distante, le diagnostican una enfermedad, pasa a ser un paciente más de su propio hospital. Entonces sabe lo que sienten los enfermos, tiene que confiar ciegamente en un sistema médico que sabe que no es infalible y ha de soportar con paciencia unos trámites burocráticos que se eternizan, unos reconocimientos humillantes y unas abarrotadas salas de espera.
De todos modos, el médico también es un ser humano, una persona, y merece comprensión al hallarse en el papel que en principio no le corresponde.

jueves, 16 de julio de 2009

Los caminos de la vida


Peregrinatio vitae (tópico literario): viaje de la vida, vida como camino a recorrer.

Dos caminos se bifurcaban en un bosque y yo,
Yo tomé el menos transitado,
Y eso hizo toda la diferencia.
ROBERT FROST, El camino no elegido

La vida de las colectividades es arrastrada por los cambios sociales, para bien y para mal, y la de los individuos se transforma sin sentir. El título de una obra de Ramón Otero Pedrayo, Os camiños da vida (Los caminos de la vida), me sirve de excusa para encadenar poderosos versos de tres excelsos poetas hispanos. La conformidad con la vida que nos ha tocado en suerte, la ponderación de la vida retirada y la vida de acción como justificación de la existencia, forman un tríptico vital que me parece revelador. Y valga la sentencia de un poeta-folclorista en boca de un viejo. Aunque a nuestro pesar, en frase atribuida a John Lennon, la vida es aquello que nos va pasando mientras hacemos planes.

Cuando me paro a contemplar mi estado,
y a ver los pasos por do me han traído,
hallo, según por do anduve perdido,
que a mayor mal pudiera haber llegado.
GARCILASO DE LA VEGA, Soneto I

¡Qué descansada vida,
la del que huye del mundanal ruido,
y sigue la escondida 
senda, por donde han ido
los pocos sabios que en el mundo han sido!
FRAY LUIS DE LEÓN, Oda I: Vida retirada

¡Tengo rota la vida! En el combate 
de tantos años ya mi aliento cede,
y al orgulloso pensamiento abate
la idea de la muerte, que lo obsede.
RAMON MARÍA DEL VALLE-INCLÁN, El pasajero

Caminante, son tus huellas
el camino, y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar…

Cuatro edades cumple el hombre,
al cabo de haber vivido:
la inocencia, en que ha nacido,
poco después la esperanza,
la dicha, que nunca alcanza,
y por último, el olvido.
BUENAVENTURA LUNA, Sentencias del Tata Viejo*
[*Letra de canción AQUÍ]

The road not taken (El camino no elegido), Robert Frost