Caminante solitario Op. 43 n.º 2 de Piezas líricas de Grieg
CAMINANTE SOLITARIO
Cuando camino
por mis veredas
de otro modo la vida entiendo.
Cuando camino
en solitario
veo el mundo de otra manera.
Vivir sin amigos es triste.
Vivir sin un amor aún es peor.
Yo lo sé, yo lo sé,
lo sé muy bien, lo sé muy bien.
¡Oh Dios! ¡Oh Dios!...
No puedo entender, no puedo entender
que la vida pase sin sentido.
No oír otra voz sí que es triste.
Muy triste es vivir en soledad.
Yo lo sé, yo lo sé,
lo sé muy bien, lo sé muy bien.
¡Oh Dios! ¡Oh Dios!...
No puedo entender, no puedo entender
que la vida pase sin sentido.
[2024, 26 sep.]
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A esta pieza lírica para piano de Edvard Grieg le hemos añadido una letra, haciéndola canción, igual que a «La paz del bosque», «Canción del marinero», «Arietta», «Berceuse» y otra pieza lírica que esperamos traer a este espacio. Las consideraciones que hicimos en la primera pieza, valen también aquí.
Al preguntarle al ilustre Dr Gregorio Marañón por el invento más revolucionario de la Medicina en los últimos años contestó: la silla. Ilustraba así la importancia de evocar al Humanismo en la Medicina, ya que la silla nos permite escuchar, acompañar y explorar al paciente. La silla constituye el elemento vertebrador en ese escenario donde médico y paciente establecen un primer diálogo cercano.
Percibo en estos tiempos donde el pulso máquina-hombre parece volcarse hacia el lado tecnológico, que la silla ha pasado a un segundo plano. La tecnología es una herramienta más, que bien empleada puede de servir de peldaño para mejorar nuestra práctica médica diaria, pero nunca debería sustituir el alma humana...
La ‘silla’ de Marañón, la escucha activa de lo que dice el paciente, no debería estar reñida con la tecnología. Pero, con el mudar de los tiempos, parece que la vieja silla se desmorona, mientras crece más y más la fe en lo tecnológico.
Rockin' Chair - Louis Armstrong
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Tecnología médica
La tecnología médica es la aplicación de la tecnología en medicina, tanto para el diagnóstico como para el tratamiento. Incluye la robótica médica y la cirugía robótica. Y desde luego hemos de reconocer sus beneficios en el ámbito de la salud.
Corazonada: presentimiento de que algo va a ocurrir; intuición, pálpito.
Frente al pensamiento lógico, se habla de corazonadas clínicas...
Los anglosajones las llaman gut feelings [sentimientos viscerales], y las definen como «una alarma que aparece súbitamente para anunciar que hay algo insólito». Nosotros las llamaremos corazonadas, «la creencia, no fundada en nada, de que va a ocurrir algo feliz o desgraciado». Hay corazonadas de dos tipos: de alarma y de seguridad. Las corazonada de alarma significa que el médico tiene la sensación de que algo va mal en su paciente, aunque no tenga datos objetivos para pensar tal cosa. La corazonada de seguridad significa que el médico está seguro de la [buena] evolución posterior de su paciente. Las corazonadas sirven al médico de familia para mantener o modificar sobre la marcha el sistema de toma de decisiones que utiliza en cada momento.
Hay refranes que tienen sus contrarrefranes; es como tener el as para matar el tres. Siempre había pensado en ello; y para recopilar algunos ejemplos, he bebido de esta fuente: «Los 22 refranes más contradictorios del español».
Pie Jesu (Piadoso Jesús) es el final del himno Dies irae y forma parte de alguna Misa de Réquiem, como motete. El texto está en latín, breve y profundo, pero en nuestro poema intentamos recoger su mensaje, ampliado, con versos en castellano. Apropiado para el Día de Difuntos (2 de noviembre), lo editamos ahora como piadosa contribución, aunque no corresponda a la Semana Santa en la que estamos.
El aprendizaje de la ciencia puede ser arduo, precisa esfuerzo como todo aprendizaje. Y para facilitárselo a los niños hay diferentes métodos, incluidos los juegos de ciencia. Pero ahora nos detenemos en una página web que tiene ese propósito mediante programas científicos específicos: Ciencia Divertida. No haremos ninguna valoración sobre su validez, porque no tenemos argumentos para juzgar. Y suponemos que se centrarán más en la Física y la Química.
Seguro que alguna vez has jugado a la rana, a la tuta o a las canicas. (*) Lo que quizá no hayas hecho ha sido pararte para descubrir la ciencia que se esconde detrás de todos esos juegos tradicionales.
La literatura es material perecedero. Se escribe en un tiempo y solo tiene vigencia durante cierto tiempo. Cada época lee, fundamentalmente, a sus contemporáneos. Las excepciones son pocas. Incluso los llamados clásicos han dejado de ser en buena parte literatura viva para convertirse en documento histórico, material para los estudiosos o lectura obligatoria en el currículum escolar.
Esta reflexión de alguien que hace crítica literaria contradice la recomendación de Italo Calvino, y de tantos otros, de leer a los clásicos. A ella nos referimos en «La necesidad de leer». Y es que mucha literatura moderna, a veces denominada de vanguardia o experimental, nos chirría; da igual que sea prosa o poesía, porque la hallamos demasiado críptica o hermética, sin ritmo o disonante. En fin, nada que no se sepa. Quizá lo más adecuado sea un equilibrio entre buenas lecturas clásicas y modernas, eligiendo aquellas que nos enriquecen y deleitan.
Pretender saberlo todo, sin límites, ha llevado al médico de familia, sucesor del médico general o de cabecera, a sentirse frustrado ante esta imposibilidad. (En ocasiones trata de aliviar su malestar procurando algo más factible: saber todo de un tema o de una dolencia concreta). El médico de cabecera se conformaba, sin complejos, con saber un poco de todo, lo suficiente para el competente desempeño de su labor profesional. El de familia, ¿acomplejado?, se siente cada vez más pequeño, como hormiguita menguante en el universo del saber médico.
¡Muy interesante! Una cuestión cultural... Japón parece compaginar los avances tecnológicos con el civismo y el respeto a las normas sociales, la novedad y la tradición. En Hispania hemos abandonado hace décadas el orden bien entendido, creyendo que lo moderno era el irreverente desprecio de las normas de ciudadanía. Por eso aquí se descuida la seguridad del ciudadano y, por añadidura, la seguridad del paciente; en nuestra sociedad, en general, no hay mejora continua ni respeto por los demás. Lo dicho, una cuestión cultural... y educativa.
El ‘Ciclo de mejora continua’ (Planificar-Hacer-Verificar-Actuar)
contribuye a mejorar la seguridad de las personas.
El poeta sufriente que trae la sencilla vida pastoril a su mente, para liberarla de complicaciones y pesares, es una figura lejana, distante de este tiempo asimilado de ruido y de tumulto. El poeta inconforme de todo tiempo se debate entre las olas de un mar placentero y doloroso, intemporal, confundiendo el límite de la sinceridad y la mentira. El poeta modesto, de ayer y de hoy, busca sereno la luz de la verdad...